El cantautor argentino Facundo Cabral ha sido asesinado en Guatemala. Es casi seguro que su sentencia de muerte se dictara en los años setenta, cuando su voz comenzó a hacerse popular en todo el mundo hispano como una forma de oposición a los explotadores, a los dictadores y como una palabra de esperanza. Le bastaron su voz y su guitarra. Hoy, aquella bala marcada entonces le ha alcanzado. Pero nos quedará su voz en las nuestras. Cuando matan al cantor nacen otros ciento.
Que la tierra le sea leve.
