No hay otra forma.. Al menos, te he besado mientras la ciudad entera se incendiaba. Pero Atlanta ya es solo cenizas y aun nos quedan batallas. El verano nos lo han trasformado en invierno y ya no va más porque han hollado nuestros jardines más secretos. Nos seguiremos besando pero el tiempo de siembra ha dado paso al de la cosecha: ya tengo el camino a tus labios memorizado y puedo salir a la intemperie porque sé que allí te abrigaré con mis brazos que tú buscas cuando te dejas ir hacia lo que queda de noche mientras yo hundo mi rostro en tu cabello para buscarte la nuca y besarla con la ternura precisa del beso que anucia ya la proximidad del sueño. Saldremos a ser derrotados todas las mañanas, pero qué hermoso. Al menos contaremos que hemos luchado cuando nos veamos en la noche de abrazos: espalda, manos, rostros. Bésame. Bésame. Y vamos juntos, porque no todas las películas terminan igual cuando las revisitamos.
