domingo, 30 de septiembre de 2007
Desde la Plaza de Vega.
sábado, 29 de septiembre de 2007
Ammit

Premio-meme.

De mecenas, fundaciones y cultura filantrópica.
viernes, 28 de septiembre de 2007
La madre de los hombres buenos (sobre Caótica Ana, de Medem).

jueves, 27 de septiembre de 2007
Vertebración de la fachada.
miércoles, 26 de septiembre de 2007
La verdad estaba delante de todos.
martes, 25 de septiembre de 2007
En el pasaje de la Flora (a la espera del infierno).
Entrar en el pasaje es certificar como notario la oportunidad del escenario elegido por parte de los alucinados expedicionarios de Óscar Esquivias en La ciudad del Gran Rey. A la espera de la novela que cierre el ciclo dantesco iniciado con Inquietud en el Paraíso y nos lleve hacia el interior de nuestro propio infierno, el paseante cree atisbar, en las ventanas, miradas suspicaces de gente a la que la realidad se le ha hecho extraña y que aun no ha descubierto la clave para aventurarse segura en la ciudad cambiante.
lunes, 24 de septiembre de 2007
El rostro de la piedra.
domingo, 23 de septiembre de 2007
El tigre y la belleza.

Que no se me olvide que tengo que apuntar, en algún sitio, que la columna de hoy de Manuel Vicent es, como casi siempre, magnífica. En ella aparece un tigre que es y no el de Cortázar (desde él todos los tigres tienen inevitable apariencia onírica y parisina). Y la leyenda que construye sobre su piel habla de poética y vida. Qué lástima que su final esconda, aunque brillante, un truco porque a mí, a veces, la belleza se me ha venido, como un desgarro, enlodada y culpable.
sábado, 22 de septiembre de 2007
Red de amigos y afinidades.
viernes, 21 de septiembre de 2007
PETA y Alicia Silverstone vetadas

jueves, 20 de septiembre de 2007
El desgarro de la bestia.
miércoles, 19 de septiembre de 2007
Nunca caminarás solo.

martes, 18 de septiembre de 2007
Nuevo ciclo de vida.
lunes, 17 de septiembre de 2007
De miedos, democracia y listas negras.
Todos los días, en los despachos de los verdaderamente poderosos -o en los de aquellos que trabajan para ellos- se elaboran listas negras como aquella que yo vi dibujada: estos son mis enemigos, estos no me apoyaron en los momentos difíciles y les humillaré en cuanto me sea posible, estos son amigos de mis contrarios... Me he encontrado, en estos años de profesión en los que he organizado muchas actividades, demasiadas sugerencias (de personas que pensaban hacerme un bien) para la contratación o no de unos u otros escritores con lo que se agradaría a los gobiernos de turno y así facilitar o la subvención o la asistencia de las autoridades. En algunas ocasiones, si los que figuran en la lista son también poderosos, se intentará negociar con ellos o comprarlos o firmar pactos de no agresión o de duelos incruentos por lo fingidos y trucados. Hubo una época en España en la que los dos partidos más importantes se repartieron el gobierno por turnos fuera cual fuese la voluntad popular. Igual que hay corifeos y estómagos agradecidos dispuestos, aun en contra de los principios de los que hacen gala, a la antesala permanente del despacho cortesano para que se les reparta las migajas, uno sospecha de la existencia de misteriosas listas en las que figuran aquellos a los que no se debe contratar, no se debe reconocer el mérito o se debe echar a un lado. Listas no escritas e indemostrables, por supuesto. En el fondo, en este país aun permanece el mundo caciquil y provinciano cuando no los aires feudales del señor de horca y cuchillo. Y el poder tiene muchos niveles: el rasero del caínismo no distingue de clases ni oficios. A veces, incluso, las listas se agrandan por lo que suponen los segundones que le agradará al jefe cuando éste ni se ha manifestado.
domingo, 16 de septiembre de 2007
Pereza, amor y cine europeo.
La primera es la muy premiada comedia francesa El gusto de los otros (Le Goût des autres, 2000), primera película dirigida por Agnès Jaoui cuyo éxito recuerdo, igual que dejé que pasara en la cartelera por esa tontería mía contra el cine francés -perdón, Teo, te doy la razón-, aunque por el año en el que se estrenó también tuviera otras razones. Cuenta la historia de un tosco empresario que, al enamorarse de una actriz y profesora de inglés, inicia una transformación en su vida. Entra, primero como un idiota del que se ríen, en un mundo artístico para el que parecía no estar preparado; intenta leer libros que no comprende sólo porque son los que le gustan a ella; mantiene conversaciones en las que deja en evidencia su zafiedad e inoportunidad; se afeita el bigote porque a ella no le atraen los hombres con bigote. Todos esos cambios le rehacen por dentro sin que él mismo pueda explicárselo muy bien: cae en la apatía en su empresa, compra cuadros o decide decorar la fachada de la fábrica, deja a su mujer, modifica su carácter. La actriz, que en un principio le rechaza, terminará sintiendo su ausencia cuando lo deje de ver y los otros le cuenten cosas de él con elogio. Alrededor de esta historia central se mueven otros personajes, todos sufrientes de amor en un grado o en otro: el chófer abandonado por su novia que encuentra refugio en la música; el guardaespaldas y la camarera (papel representado por la misma directora), que imposibilitan su apasionada relación por no querer dejar de ser ellos mismos. La película bien merece la pena, a pesar de varios fáciles trucos argumentales y lugares comunes.
ni siquiera recuerdo haber visto en la cartelera. Es la historia de un extraño vampiro que se nutre del amor que sienten por él las mujeres con las que se relaciona. No es un vampiro al uso: no hay colmillos, ni miedo a la luz del sol, ni a los espejos, ni trasformaciones en animales y sólo le sirve la sangre impregnada de amor. Cuando comete sus crímenes, que anota con precisión artística, regurgita una aguja de piedra, que colecciona con el nombre de la mujer. Su necesidad de amor y de dominio sobre las emociones es el centro de la historia, así como los sentimientos que despierta en ellas. Junto a él aparece un policía que investiga las muertes y que tiene también su propia historia de amor, rutinaria y correcta. Lo que menos me gusta de esta película es el último engaño del protagonista. Pero lo comprendo, porque la base que sustenta la idea central de la historia (como se ve en el título, que toma de una cita de Francis Bacon: "A causa de su sabiduría, el cocodrilo derrama lágrimas tras haber devorado") es que todos tenemos tres cerebros: de ser humano, de mamífero y de reptil. El protagonista necesita el amor no tanto para sobrevivir como para tener razón de ser. Sus víctimas lo necesitan también aunque de forma más humana y se transforman y embellecen cuando lo encuentran. Jude Law compone la figura de un vampiro de una forma en la que no recuerda en ningún momento una película de vampiros y nos permite pensar en la posibilidad de un desequilibrio psiquiátrico y físico que alejaría la película de lo fantástico.sábado, 15 de septiembre de 2007
La emoción de lo cotidiano.
viernes, 14 de septiembre de 2007
Palabra y recepción.

jueves, 13 de septiembre de 2007
Ahogo de luz.
miércoles, 12 de septiembre de 2007
Montaña, esfuerzo y mirada.
martes, 11 de septiembre de 2007
Oveja de salón.
lunes, 10 de septiembre de 2007
Almoneda electoral.
domingo, 9 de septiembre de 2007
Ferias.
Creo que, como todos los jóvenes de mi edad, probé allí mis primeros perritos calientes con mostaza y ese misterioso tomate que venía de lejos y no sabía como el de casa, las manzanas caramelizadas, el algodón dulce, las porciones de coco tan extrañas antes en Castilla. Allí también probé, mucho antes de lo que hoy se permite, el vino dulce de las casetas de Aragón, con barquillo.
Las ferias, a primera hora de la mañana, cerradas aun, tienen un punto de tristeza.
sábado, 8 de septiembre de 2007
El azar y la muerte.

Acuse de recibo de dos reediciones del mundo del teatro.
oportunas reediciones de los Cuadernos de Teatro Clásico que edita la Compañía Nacional de Teatro Clásico. Los Cuadernos se han convertido en una de las publicaciones más importantes para el análisis del mundo del teatro clásico español, que aúna la investigación académica sobre el tema y la utilidad para los profesionales, aunque se incline más a aquella. A estas alturas, simplemente, ya no se entiende tanto estudio sobre cualquier aspecto del mundo teatral que no reúna los dos mundos, hasta hace unas décadas antagónicos.
El vestuario en el teatro español del Siglo de Oro.viernes, 7 de septiembre de 2007
Cajón de sastre. Unas (pocas) noticias locales.
jueves, 6 de septiembre de 2007
Que el humo no salga por la chimenea.
miércoles, 5 de septiembre de 2007
En el Delta del río Ebro. (Final.)
Pero no es aquí donde me traía el viaje y por eso me embarco para navegar por los últimos quilómetros del Ebro y durante el breve viaje puedo ver las lagunas y los caprichos que por obra del tiempo, de la naturaleza y del hombre han ido cambiando este paraje vivo y en tránsito. El Delta, Deltebre, no es estático, sino mudable. Quizá mañana ya no lo encontremos y no podamos asistir a esta entrega del río en su final anunciado.