viernes, 25 de enero de 2019
Sublevación de fincas
martes, 7 de febrero de 2017
Los parques románticos. El Paseo de la Isla de Burgos en riesgo.
miércoles, 14 de septiembre de 2016
El Hospital Militar de Burgos reconvertido en Facultad universitaria. Y una piña.
martes, 24 de mayo de 2016
piel en el encuentro con los clubs de lectura de Burgos
lunes, 24 de noviembre de 2014
De nuevo sobre el patrimonio histórico y el comportamiento de las instituciones públicas. La ruina de la plaza del Sobrado de Burgos.
lunes, 13 de enero de 2014
Vieja política y ciudadanía nueva
domingo, 12 de enero de 2014
El bulevar
miércoles, 11 de diciembre de 2013
El paseante descubre la Catedral de Burgos
martes, 5 de mayo de 2009
Brgs y Rosa de Lima

lunes, 15 de diciembre de 2008
Un poco de política local, pero no sólo.
viernes, 25 de abril de 2008
Nuevos usos para el burgalés Palacio de la Isla
Es curioso cómo algunos usos marcan un edificio en la memoria colectiva. En este inmueble burgalés, fijó su residencia Franco en los dos últimos años de la Guerra Civil española, cuando el avance de las tropas sublevadas contra el gobierno republicano le animaron a trasladar la sede de su gobierno provisional, que hasta entonces se fijaba en Salamanca, ciudad más cercana al refugio de Portugal que hubiera sido su destino si la solución de la guerra hubiera sido distinta. De hecho, fue aquí donde se redactó y firmó el parte que daba fin a la guerra , que se leería en la emisora local de Radio Nacional, y cuyas palabras tenemos grabadas todos los españoles mayores de 40 años. La estancia de Franco y su Estado Mayor hace soñado el pasado burgués de este edificio de finales del XIX y el fugaz paso por él de las instituciones preautonómicas de Castilla y León. Poco después sirvió también para acoger provisionalmente una comisaría de policía tras un atentado de ETA y para otros fines locales. Desde entonces, este edificio parecía un caserón fantasmal, a la espera de la rehabilitación de un pecado del que no tenía culpa.sábado, 15 de marzo de 2008
El no-lugar en la Plaza del Sobrado
jueves, 4 de octubre de 2007
El creador de leyendas.
El mundo es tan frágil e incierto que, para sobrellevarlo, necesitamos apoyarnos en narraciones mágicas. Todas ellas fueron creadas por alguien aunque no conozcamos su nombre. Algunas nos manipulan para ponernos el bocado como a las caballerías: freno a la originalidad del pensamiento o cauce forzado de sentimientos colectivos. A veces el bocado lo aceptamos mansamente por nuestro miedo a ser libres. Pero no quiero hoy caer en lo teórico y llevar la argumentación a lo político, lo teológico ni lo histórico. He pasado mala noche y llevo un mal día, estoy cansado y con desgana. Qué se le va a hacer. Quizá necesite descansar la mirada.
Voy a contar un secreto. Uno, en su vida, ha hecho muchas cosas, como todos. De algunas no quiero acordarme, de otras voy haciéndolo por aquí. De joven trabajé como guía turístico una temporada. Hablo de hace más de veinte años. Ya contaré mis experiencias en el interior de la Catedral de Burgos que merecerían ser narradas por Esquivias no sé si en su purgatorio o en su infierno. Pero hoy toca esta fachada barroca, la de la Universidad de Valladolid.
Un verano, con un grupo al que había acompañado a Salamanca mostrándoles el manido tópico de la rana de la fachada de la portada de la Universidad, surgió la pregunta de si en la de Valladolid no había animal emblemático. No sé por qué les dije que no pero que, si tuvieran la osadía de contar el número de columnas de la fachada, corría la tradición de que no aprobarían jamás los estudios. Algunos, los menos supersticiosos, iniciaron la suma. Otros se taparon los oídos, alarmados. Reconozco haber pasado un rato divertido. Volví a contar la anécdota varias veces ese mismo año y en los siguientes, a grupos de visitantes pero también a amigos y compañeros. Lo gracioso del asunto es que, tiempo después, cuando yo mismo lo había olvidado, una persona me la contó como algo que se decía desde antiguo. Ya no sé bien si me inventé la historia o la había oído de niño y la rememoré de forma inconsciente.
Quizá ahora debería pensar algo para mis gárgolas del Hospital del Rey de Burgos para recibirlo cuando esté a punto de jubilarme y dude ya, definitivamente, de todo. Si me sobrevivo.
Todavía hoy no he sumado el número de columnas, pero sí que le he contado la leyenda a mi hija Elena.
sábado, 29 de septiembre de 2007
Premio-meme.

martes, 25 de septiembre de 2007
En el pasaje de la Flora (a la espera del infierno).
Entrar en el pasaje es certificar como notario la oportunidad del escenario elegido por parte de los alucinados expedicionarios de Óscar Esquivias en La ciudad del Gran Rey. A la espera de la novela que cierre el ciclo dantesco iniciado con Inquietud en el Paraíso y nos lleve hacia el interior de nuestro propio infierno, el paseante cree atisbar, en las ventanas, miradas suspicaces de gente a la que la realidad se le ha hecho extraña y que aun no ha descubierto la clave para aventurarse segura en la ciudad cambiante.
jueves, 13 de septiembre de 2007
Ahogo de luz.
martes, 17 de julio de 2007
La Plaza del Sobrado
Ahora que las instituciones implicadas se han puesto a la labor de urbanizar esta plaza, que se encuentra justo detrás del edificio que ocupa el Rectorado de la Universidad de Burgos, es hora de publicar esta foto. La plaza se encuentra en un estado de abandono notable y tiene cierto sabor rural. A ella se accede por un arco de interés que deberá ser restaurado. Aunque las noticias no lo aclaran suficientemente, espero que en los solares de estas casas que serán derribadas antes o después aparezcan edificios administrativos y dotacionales que sabrán respetar el entorno y recordar con elegancia el origen de este lugar. No podría concebir un uso privado ni edificios tan espantosos como los que están tapando el cercano Monasterio de las Huelgas. Hablo de un lugar que está en el Camino de Santiago, anexo al Hospital del Rey, en pleno corazón del Campus universitario. Es decir, un espacio que, si se arregla con cuidado, podrá ser mostrado como ejemplo de tratamiento de un rincón sereno a los peregrinos, profesores visitantes de la Universidad y estudiantes de todo el mundo. Y, si se aprovecha con acierto, puede convertirse en una zona con dedicación cultural. Hay lugares en los que no se puede cometer errores, y este es uno de ellos. Me horroriza la idea de perder esta plaza, con lo que puede tener de provechosa para la comunidad universitaria (y, por lo tanto, para toda la sociedad).
martes, 26 de junio de 2007
Nominación de estatuas.
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martes, 19 de junio de 2007
Formas de destruir una ciudad hermosa.
Desde lo que será una gran vía de comunicación sobre los terrenos por los que ahora trascurre la línea ferroviaria, ya no será posible contemplar la silueta de uno de los edificios más hermosos de esta ciudad. La vía del tren, en un error que se lamentará con el tiempo, se traslada lejos del centro urbano cambiando de lugar el problema de seguridad y de comunicación que planteaba, pero no solucionándolo.
miércoles, 13 de junio de 2007
Primera reflexión sobre Burgos 2016.








