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lunes, 21 de abril de 2014

La despedida de Caminando en el desierto


Tengo una sensación de superviviente. Los más antiguos lectores de La Acequia recordarán la historia. José Antonio Ortuño, siempre generoso con su tiempo en los proyectos comunes, nos fue uniendo en Blogofago a todos los blogueros relacionados de una u otra manera con Burgos (La Acequia, le debe también el diseño de la cabecera actual).

Como era moda entonces, se convocó para el 28 de abril de 2007 un encuentro en una cafetería en la que aparecimos los autores de siete espacios muy diferentes en sus propósitos. De aquella reunión salió la idea de construir un lugar común al que José Antonio -que siempre ha sido muy perspicaz para ello- dio el nombre de Burgosfera. Este espacio común se mantuvo desde el 2 de mayo de 2007 hasta el 19 de septiembre de 2012. El proyecto creció desde los siete convocantes hasta el centenar largo, se enriqueció con la variedad de personalidades, tonos e intenciones, provocó nuevas reuniones, dio el salto al mundo académico en las primeras jornadas en las que una Universidad española analizaba el fenómeno y, sobre todo, sirvió para poner de manifiesto la utilidad de los blogs como herramienta de comunicación, información y opinión.

Para mí tuvo un valor añadido. Gracias a aquella reunión inicial y las que siguieron, conocí un puñado de personas activas, interesantes, muy respetuosas con las opiniones de los otros, dispuestas a colaborar desinteresadamente con los demás, con ganas de hacer cosas y mostrar el resultado de sus acciones, muy lejos de la imagen que se tenía por aquellos años del internauta como un ser solitario que apenas se interesaba por actuar en el mundo.

De aquella reunión inicial solo queda La Acequia. También Neoburgos, pero el espacio de Edu (que contribuyó mucho al proyecto no solo con su presencia activa sino con la creación de una lista de correo que nos sirvió de medio de comunicación interno) nunca fue un blog y ha pasado por diferentes etapas. Bien es cierto que alguno de los que cerraron su espacio inicial han abierto otros -el más fecundo ha sido José Antonio, que recientemente ha regresado con la calidad de siempre, también los creadores del tan añorado A vista de cerdo- puesto que en casi todos la motivación inicial de comunicación, creación y opinión era más que una moda. El uso de la web 2.0 -y su evolución posterior- era solo una herramienta para encauzar esa inquietud. De una u otra forma, algunos anunciándolo y otros no, los blogs que participaron en la reunión inicial se han cerrado o han dejado de actualizarse. Esto no supone reducir el valor de esta herramienta. Lo que sucede es que la diversidad de plataformas y posibilidades del mundo virtual ha especializado cada tipo de formato como algunos vaticinábamos. También hay que contar con el desgaste personal que supone mantener durante años un blog, especialmente cuando se hace con nombre y apellido públicos.

Ayer domingo 20 de abril, Francisco Campillo anunciaba que dejaba de publicar Caminando en el desierto, blog decano de Burgos dado que se abrió el 6 de septiembre de 2005 (el puesto de blog decano de Burgos pasa a ocuparlo, si no estoy mal informado, el Ucraniano Aniano, unos meses anterior a La Acequia y que siempre estuvo pero no estuvo en la Burgosfera). Desde que supe que cerraba la revista Shukran, proyecto hermano de su blog, temía este anuncio y vigilaba atento las novedades de Caminando en el desierto. He de reconocer que su entrada de ayer me conmocionó no solo porque supone dejar de tener una voz moderada y sensata en un tema no resuelto y en el que tanto debería implicarse la sociedad española. Me conmocionó porque me deja ante mis propias dudas sobre cuándo debe terminar el ciclo de La Acequia, el único blog que sigue publicándose de los que fundaron la Burgosfera. Es una duda que me asalta de vez en cuando puesto que sé que este espacio, como todo en la vida, tendrá un final.

El texto con el que se despide Fran es una muestra perfecta de su personalidad de hombre entregado con las ideas nobles, soñador y moderado a la hora de combatir las opiniones de los demás con la firmeza de la suya. En su día hice un elogio de su actividad, que todavía mantengo: su blog era el único necesario de todos los nuestros, aunque comprendo el desgaste que supone un espacio con un tema -el del pueblo saharaui- que parece haberse enquistado social e históricamente por los intereses estratégicos de las naciones implicadas. Sé que Fran seguirá impulsando actividades y participando de las de otros que él considere justas y espero que antes o después retome aventuras en Internet que nos permitan estar informados de ellas. Quien lleva dentro las ganas de mejorar el mundo no pasa desapercibido.

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Adiós a Burgosfera 2.0


Como los más antiguos lectores de La Acequia recordaréis, este blog está inscrito en la Burgosfera. De la fundación del proyecto tras el primer encuentro celebrado por los autores de blogs relacionados de una u otra manera con Burgos el 28 de abril de 2007 y noticias posteriores, ya he dado cuenta aquí en varias ocasiones. De los seis blogs iniciales que estuvimos presentes en la fundación se creció rápidamente hasta el centenar. El proyecto fue pionero en España y tuvo rápidamente visiblidad no solo entre los lectores de blogs de la ciudad sino también en la sociedad burgalesa. Contó con una presencia académica significativa al poco tiempo, en unas Jornadas celebradas en la Universidad de Burgos que coordiné y que supusieron la primera ocasión que, en una Universidad española, se estudiaba el fenómeno entonces creciente de los blogs. De aquel primer encuentro nació la idea de construir un agregador de blogs que nos reuniera a todos, Burgosfera 2.0. Ahora decimos adiós el agregador. Aunque este hecho podría haber pasado desapercibido por la forma en la que se ha producido, he querido dedicarle esta entrada con cierta nostalgia por lo que supuso.

Visto desde hoy, el proyecto tuvo varias etapas. Los que estamos desde su principio recordamos con mucho cariño sus inicios: explorábamos una posibilidad recién creada y percibíamos cómo tanto el grupo como cada uno de los blogs participantes crecían tanto en visitantes como en eco en la sociedad. Al poco, el grupo afianzó unas redes que lo enlazaban con blogs nacionales e internacionales y se percibía una especialización de cada uno en campos diferentes que, sumados, lo dotaban de un atractivo panorama global de lo que significa escribir un blog. También se percibió una creciente atención de los medios de comunicación a lo que sucedía en la Burgosfera paralelo al interés despertado en instituciones públicas, organizaciones de todo tipo e, incluso, en los partidos políticos. Pero había algo más en aquellos inicios: las relaciones personales que se dieron entre los autores de los blogs afianzadas en los varios encuentros que se dieron, algo de incalculable valor y que nos une todavía hoy a muchos, aunque hace tiempo que no nos vemos todos.

El proyecto creció tanto que pronto se unieron a la Burgosfera decenas de blogs que solo buscaban la agrupación en el agregador y que no tuvieron más presencia en el grupo que esta. Lo que pocos sabían es que todo el esfuerzo de mantenimiento del agregador recaía en una sola persona y que los varios momentos en los que se provocaron algunos conflictos -propios del crecimiento de cualquier proyecto de este tipo- se solucionaron entre unos pocos. No porque se privara a nadie de participar en una u otra cosa -puesto que la Burgosfera siempre ha sido algo abierto- sino porque son más los que se apuntan a los beneficios que al esfuerzo de sacar adelante las cosas. Vaya aquí, por lo tanto, mi reconocimiento a mi querido Blogofago -en homenaje a él lo escribiré sin tilde, como acostumbraba-, al que tanto debemos todos.

Yo no quitaré de la columna de la derecha el enlace a la Burgosfera, aunque ya no remita a ningún sitio. Para mí y para La Acequia significó mucho en la etapa inicial de actividad en Internet. Y puedo decir que alguna de las mejores personas que he conocido en los últimos años son autores de blogs que se unieron al proyecto o que se relacionaron con él en aquellos años.

Sirva también todo esto como una reseña de un ejemplo de la historia del fenómeno de los blogs que, desde su punto de partida como un espacio en el que el autor anotaba las cosas que le gustaban de lo que iba encontrando en Internet, pasó pronto a significar un amplio panorama de posibilidades que se ha mantenido hasta hoy, incluso después del éxito de algunas redes sociales como Facebook o Twitter. Todavía tiene sentido escribir y mantener un blog personal, a pesar del esfuerzo que supone.

sábado, 3 de octubre de 2009

Acuse de recibo: Paraísos virtuales.


La entrada de hoy no puede tener otro acuse de recibo. Esta semana ha hecho su aparición la página Paraísos virtuales, un lugar que es un remanso en Internet y que puede contribuir a orientar, informar y dar ideas en el mundo virtual. Es el nuevo proyecto de un viejo amigo de La Acequia, Blogófago, al que tanto debe la Burgosfera, de la que habrá noticias en breve. Esta vez lo acompaña en la aventura Diana Martín Simón. Es una página bien elaborada y que tendrá éxito seguro. Es todo un aval el texto de su carta de presentación:

La idea de crear "Paraisos Virtuales" nace del encuentro casual y extraño de dos personas con pocas, pero interesantes cosas en común. Ese común denominador es la pasión por la "belleza visual" que se puede encontrar escarbando en la red y que queremos que quede a vuestra disposicion en esta página.

martes, 5 de mayo de 2009

Brgs y Rosa de Lima


El videoblog es un formato en plena expansión en Internet. Desde hace tiempo, podéis ver en La Acequia el enlace permanente a uno de ellos cuyo autor, nuestro querido Blogófago, ha ido perfeccionando. Ha elegido, entre las varias posibilidades de la modalidad, la de dar testimonio de acontecimientos locales desde una óptica muy personal. De hecho, cubre aspectos de una forma en la que deberían hacerlo los medios de comunicación audiovisuales: un nuevo ejemplo de lo necesario que son los blogs para conocer aspectos de la vida a los que el periodismo parece haber renunciado. Es significativo que algún organismo local los recoja para promocionar Burgos y no pueda hacer lo mismo con los de los medios de comunicación locales.

Su entrada sobre la nueva estación de Burgos, Rosa de Lima (sobre cuya apertura debatimos aquí y ya fue tratada en formato de video por otro excelente blog burgalés, A vista de cerdo, y que sigue causando una viva polémica en la ciudad por su ubicación -sólo justificable por la enfermedad inmobiliaria que recorrió España hasta la crisis económica-, estado de obra permanente, incomodidad para el viajero y más que criticable gestión de su accesibilidad por parte del Ayuntamiento), es un ejemplo de lo que puede hacerse desde un videoblog. Podéis verla aquí.

lunes, 9 de abril de 2007

Blogofagia

El idioma es rico porque los hablantes lo enriquecen. En contra de lo que se creía hace décadas, las instituciones académicas saben ahora que tienen que aprender de los creadores de palabras. Y ahora surge, con impacto que veremos en unos años, el/la Internet. No sólo por el efecto multiplicador de su inmediato y mundial acceso, sino por los nuevos fenómenos a los que hay que dar nombre rápido.


Al anglicismo-neologismo blog tan extendido y que no ha encontrado aun en el español un término equiparable que contenga su potencial, le han crecido ya raíces nuestras que nos lo acercan. Dos encuentro en un magnífico blog burgalés, que hay que seguir. El primero, un castizo y en gran medida contradictorio -de ahí su gracia- blogosfera burgalesa, el segundo, el propio nombre del blog: Blogófago. Su autor, además de la sabia perspectiva con la que elabora su diario virtual, demuestra gran amor por el idioma. Hace unos días, apadrinó la palabra rodea, siguiendo la idea lanzada por la Escuela de escritores.


Me llamó la atención el lema, que refleja su espíritu: "Porque hay quienes estropean relojes para matar el tiempo".


Llegará un momento, y lo veremos, en el que lo mejor en la creación se dé en estos ámbitos.