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martes, 17 de septiembre de 2013

Usted puede ser feliz. La felicidad en la cultura del franquismo


Usted puede ser feliz. La felicidad en la cultura del franquismo, de Juan A. Ríos Carratalá (Barcelona, Ariel, 2013) es el mejor libro que se ha escrito para desentrañar una de las claves propagandísticas del régimen dictatorial que Franciso Franco instaló en España desde el final de la guerra civil hasta el fallecimiento del general. La ilusión de la felicidad y sus variaciones a lo largo de los años, la articulación de una imagen de sociedad feliz a través de la ficción, que escondía bajo las alfombras las miserias, la construcción de una cierta modernidad permisiva pero vigilante son puestas en evidencia en las páginas de este libro que es todo un acierto en su escritura y en su metodología. La felicidad no era solo una propaganda hacia fuera sino una forma de control hacia dentro. Todas las dictaduras prometen esa felicidad a quien se ajuste a sus principios morales y políticos -aquellos son un instrumento de estos- y la venden hasta que es asumida por gran parte de la población, que la integra como parte natural de su pensamiento sin ponerla en cuestión. A esta propaganda se suman con entusiasmo muchos artistas e intelectuales, que ponen su obra al servicio de la ideología del régimen pero también puede ser ácidamente usada por los que pertenecen a la oposición, siempre y cuando puedan burlar la censura.

Juan Antonio Rios Carratalá, Catedrático de Literatura Española en la Universidad de Alicante, es uno de los mejores conocedores de la cultura de la postguerra y, en especial, de la literatura de humor y de las relaciones entre cine y literatura. Todo ello, ya demostrado en una extensa bibliografía, queda de nuevo claro en el presente libro.

El título del libro hace referencia a la campaña publicitaria del jabón Florit que aparece en la película de Luis García Berlanga y Juan Antonio Bardem, Esa pareja feliz (1951), un inteligente guiño por parte de Ríos Carratalá a la aguda forma que tuvieron estos cineastas para poner en evidencia lo que sucedía en aquellos años. Se estructura en quince capítulos que avanzan cronológicamente analizando la obra de autores como los humoristas de la vanguardia que se pusieron -de una u otra manera- al servicio de los sublevados en 1936, Miguel Mihura, Jacinto Benavente o Edgar Neville. En sus obras, cuando dejaron el compromiso directo para retornar a la normalidad, se demuestra un intento de vivir en una ilusión de felicidad al menos en el arte, aunque para ello se cercenara de sus obras la realidad. Aunque tambien se analiza la obra de autores críticos con el régimen, la mayor parte de las páginas se dedican a estos otros, los que mantuvieron esa ilusión de felicidad incluso cuando se intentó una cierta apertura y acercamiento al exiliado (son excelentes las que se dedican al comentario de la presencia de los exiliados en Mihura o Ruiz Iriarte). Desde otra perspectiva, Ríos Carratalá no duda en llegar al franquismo a través de obras que recuerdan aquellos tiempos: quiero resaltar el análisis de Vicentico Bola, el personaje de Tranvía a la Malvarrosa de Manuel Vicent o su estudio de Urtain, la obra de teatro de Animalario que también vimos aquí en el club de lectura de La Acequia. Es muy acertado también su capítulo dedicado al Dúo Dinámico y lo que supuso en el final del franquismo.

Pero si todo el libro es acertado, los dos capítulos finales son la culminación brillante de toda la propuesta del autor. La revisión que hace de la forma en la que se ha contado desde la ficción el golpe de estado del 23 de febrero de 1981 es uno de los mejores ensayos que se pueden leer sobre esta cuestión. No debe extrañar su inclusión en el libro: las claves ideológicas del régimen de Franco y, sobre todo, su incorporación a la imaginería colectiva de los españoles ha durado mucho más de lo que habitualmente estamos dispuestos a reconocer. El capítulo final del libro puede servir de útil epílogo a partir de don Benito, el personaje interpretado por Pepe Isbert en Los dinamiteros (1963) y los últimos párrafos todo un balance de la labor intelectual, cuya función es la desentrañar la verdad aunque esta sea más difícil de aceptar y explicar que la explicación propagandística:

 "La constatación de esta evidencia, casi una obviedad, puede alentar las quejas o lamentaciones de quienes mantenemos la obligación de conocer, pero también cabe admitir que gracias a la ficción analizada en este ensayo numerosas personas fueron felices. A su manera, claro está. Y, mediante recursos similares, sus herederos los siguen siendo ahora, cuando ya ha pasado a la Historia la dictadura del general Franco. Los medios se han modernizado y sofisticado en la misma medida que la ficción parece invadir hasta aquello que mejor convendría preservar de su influencia. El riesgo de la confusión es evidente, pero cada vez nos acercamos más a ese abismo porque sentimos la necesidad de ser felices y, claro está, olvidamos lo sacrificado para alcanzar un objetivo engañoso y fácilmente manipulable".

En efecto, no deberíamos olvidar que de nuestra predisposición a la felicidad se suele aprovechar aquel que nos la vende enlatada en cómodos y controlables productos para que no veamos -o no miremos con atención- la realidad en la que vivimos. A veces me planteo si la felicidad no es la verdadera droga con la que especulan los que controlan nuestras vidas porque somos incapaces de controlarlas nosotros mismos.

jueves, 26 de abril de 2012

Nos atrevemos con Lope de Vega y una viuda y noticias de nuestras lecturas




Os propongo continuar -tan solo una vez más, por ahora- con la lectura de un montaje teatral emitido en el programa de Televisión Española Estudio 1: La viuda valenciana de Lope de Vega, dirigida por Carlos Seres y protagonizada por Aitana Sánchez-Gijón. La experiencia de Urtaín ha sido muy positiva pero cambiamos ahora a un texto clásico. En este enlace encontraréis la obra. En este otro unos interesantes extras para comprender mejor el montaje. Y aquí el texto (en este lugar, un curioso manuscrito de la obra del siglo XVII). En este otro enlace, un interesante estudio sobre la obra. También os puede ser útil la consulta de la Biblioteca de Autor mantenida por la Biblioteca Cervantes Virtual.

Mantendremos abierta esta lectura, en las condiciones habituales, hasta el 31 de mayo. Estáis invitados a participar con vuestros comentarios en las entradas del club de lectura de La Acequia que se publican los jueves y a colaborar en vuestros blogs.

Os anuncio que será la última lectura del curso. Es bueno detenernos un tiempo y haremos un paréntesis en el club hasta septiembre, pero en junio os publicaré un avance de las primeras lecturas del siguiente curso por si alguien quiere llevarse alguno de ellos en la maleta de las vacaciones. Durante este tiempo me podéis remitir todo tipo de propuestas sobre la continuidad del club, sus posibles cambios y, sobre todo, lecturas posibles. Paco Cuesta me propuso volver a tener una aventura similar a la del Quijote: un proyecto que nos ocupe tiempo sin agobios. Espero vuestras ideas.


Noticias de Urtaín

La semana pasada se me olvidó reseñar la aportación de Luz del Olmo sobre Urtaín y ahora lo corrijo: la insatisfacción vital que arrastra el personaje desde que salió de su tierra es la clave de su oportuna interpretación.

Los que habéis seguido esta lectura colectiva del montaje de Animalario sabéis de la brillantez de las entradas que Myriam ha dedicado a la obra. Tengo una gran noticia al respecto. En su última entrada sobre Urtaín, el actor protagonista, Roberto Álamo, le dejó dos comentarios de agradecimiento que pienso serán de vuestro interés. Dejo aquí constancia de mi agradecimiento a Roberto Álamo y mi enhorabuena a Myriam.

Pancho escribe una lúcida entrada sobre una de las claves esenciales de interpretación de la obra. Y contiene una real ironía...

Noticias del Quijote

Con motivo del día del libro, Mª Ángeles Merino publicó una interesante entrada sobre la locura de don Quijote y la lectura. No os la perdáis.

Kety da cuenta de un segundo Quijote y de una exposición bien cervantina, de la que ya hablamos aquí.

viernes, 20 de abril de 2012

La sensación de fracaso y noticias de nuestras lecturas.



Urtaín nos presenta una tragedia con apariencia de farsa: de ahí que a algunos les desoriente; de ahí que a otros les parezca, como busca el montaje, más brutal y efectiva la sensación. Juega con las emociones del espectador de forma magnífica: suma personajes populares, referencias históricas, canciones de moda y lo mezcla todo en una coctelera. Contiene un tiempo dramático que se va adensando y así lo que parece ligero termina con una consistencia brutal, marcada por la violencia reflejada en las acciones -y su contraste con los momentos musicales- y en el rostro del boxeador. Todo ello va en contra del protagonista, que acaba por no comprender nada de su propia historia, incapaz de expresarla puesto que le falta el poder de la argumentación necesaria, perdido en una sociedad que no entiende y que le utiliza. De ahí que la tragedia deje una fuerte y amarga sensación en el que ve la obra. De pronto, el espectador, que parecía ajeno a todo, que acudía para estar fuera de las doce cuerdas, se halla dentro de ellas: o bien se siente como Urtaín, golpeado en su propia historia; o bien se siente parte de la sociedad que golpea al boxeador. En todo caso, no ajeno. Es una excelente propuesta técnica del montaje, agudizada con la cuenta inversa de los asaltos paralela a la introspección de Urtaín. De todo ello, la sensación de fracaso: fracaso del héroe -que recoge un tópico literario de gran raigambre, el del juguete roto-, pero también de toda una sociedad, que se ha hecho superficial y escoge gladiadores para hacer de ellos víctimas de su crueldad.
Noticias de Urtaín

Mª Ángeles Merino constata lo duro que es el mensaje de la obra en su visión global del montaje en una excelente entrada que habla desde dentro de Urtaín pero también desde dentro de quien comtempla la violencia que sobre él se ejerce.

Pancho contextualiza, en su balance de la obra, la sociedad y el personaje y el uso de los recursos técnicos para ello: la clave de comprensión de este montaje. No os perdáis su utilísimo glosario.

La entrada final de Myriam sobre la violencia en Urtaín es tan rotunda que resume, por sí misma, el mensaje de la obra. Imprescindible.

Paco Cuesta, en su nueva entrada, culmina el acierto con el que se ha acercado a Urtaín desde el aspecto humano. La frase que elige entre las pronunciadas por el personaje lo resume. Qué clarividencia la de Paco.

Nueva lectura

Para dar una pausa, que varios de vosotros me habéis pedido, hasta la próxima semana no informaré de la nueva lectura. El jueves también publicaré las aportaciones que hagáis de las entradas pasadas, incluida Urtaín, a lo largo de la semana.



jueves, 12 de abril de 2012

Urtaín como revista de época y noticias de nuestras lecturas.



La tragedia del personaje Urtaín se agudiza con la revista de época que contiene la obra. Todo lo que rodea al personaje nos devuelve a un tiempo, no tan lejano: los gestos, las palabras, los tipos sociales que rodean al boxeador. El subrayado de las canciones -que no son solo telón de fondo sino parte del montaje que hace avanzar el argumento y se implican con él- despierta la parte emocional más directa del espectador. Aquella sociedad que se aprovecha del boxeador para hacerlo imagen del triunfo, para convertirlo en juguete de feria, para reírse de él sin compasión o maltratarlo -es una parte menos evidente de la brutal violencia que se ejerce sobre el protagonista pero más eficaz en su desmoronamiento-, está retratada como revista de un tiempo que no fue mejor sino más cruel. Y que explica no solo como decoración sino como parte activa, el drama. El espectador no puede sentirse ajeno puesto que ha de tomar partido: puede pensar que Urtaín no es él, pero no puede evadir su propio espejo.

Noticias de Urtaín

Paco Cuesta sigue su acertado enfoque de narración de la vida de Urtaín: toca ahora verlo en su inicio de boxeador, a través de los ojos de la gente del momento.

Myriam, en su análisis de la violencia en Urtaín, nos ofrece un magnífico comentario de las cuestiones técnicas de la adaptación y la clave de interpretación de las escenas con mayor violencia. Imprescindible.

Noticias de Don Quijote

Mª Ángeles Merino nos debía un secundario: Rocinante. Y nos paga la deuda con holgura al hablar de la aventura de los yangüeses del capítulo 15 de la primera parte. Cómo nos hace disfrutar de la lectura...

viernes, 6 de abril de 2012

De la revista de época a la tragedia de Urtaín y noticias de nuestras lecturas.



La propuesta de Cavestany en el Urtaín de Animalario se estructura en escenas similares a los asaltos de un combate de boxeo, pero la secuencia cronológica camina en orden inverso. Con ello, la exposición del conflicto gana: profundiza en los recuerdos del espectador; profundiza en las verdaderas razones del personaje, en su drama interior, aquel con el que todos cargamos y se suele gestar en las primeras etapas de nuestra vida. En efecto, llega un momento en la obra en el que Urtaín se queda solo con sus monstruos interiores: el espectador lo ha acompañado contemplando el uso que la sociedad hizo del personaje en unos u otros sentidos, se ha apoyado en él para recuperar sus propios recuerdos de una época que quizá haya olvidado intencionadamente. Pero, de pronto, todo se ha ido y Urtaín se halla en su pueblo, en sus raíces, ante su padre. Y ahí es donde la obra, que es muchas cosas -sainete social, revista de época, melodrama- se convierte, definitivamente, en tragedia. El contraste que marcan esas escenas con las otras que representan esos diferentes géneros teatrales, es tan brutal, que sobrecoge. El espectador, entonces, asiste al núcleo del conflicto del protagonista, en abrumado silencio.

Noticias de nuestras lecturas

Gelu se ha visto afectada por la dureza del video con la puesta en escena y dice que no lo volverá a ver. En su oportuna entrada hay un enlace a un documental de Summers que merece la pena revisitar ahora.

La oportuna entrada de esta semana de Merche Pallarés se centra en algo que está muy bien dramatizado en la obra: la traición de su amigo.

Pancho escribe una magnífica entrada, desde su primera frase. Tiene razón al señalar el año del máximo triunfo de Urtaín como el inicio de su decadencia. Nadie le explicó sus límites, que él, por sí mismo, jamás pudo comprender.

Paco Cuesta sigue recreando de forma asombrosa la vida de Urtaín, ahora la llegada al caserío familiar y el inicio en el levantamiento de piedras.

Myriam sigue con su magnífico trabajo sobre la violencia en Urtaín, ahora con el análisis de las escenas 5 a 1. Se adentra, pues, en lo más profundo del personaje.

Mª Ángeles Merino aborda de forma oportuna el magnífico trabajo del actor protagonista de la obra, Roberto Álamo. Entrada imprescindible.

viernes, 30 de marzo de 2012

El juguete roto y noticias de nuestras lecturas.



El boxeador español José Manuel Ibar Azpiazu, Urtaín, fue un muñeco roto. Ensalzado por la prensa, admirado por el público, utilizado por los políticos, consiguió éxitos brillantes, ganó mucho dinero y obtuvo una popularidad que grabó su nombre y su imagen en le memoria de todos los españoles. Pero todo era producto de una falsedad de la que quizá él no fuera consciente. No aludo a que sus combates pudieran estar o no amañados, sino que él, en realidad, no respondía al mito popular en que se convirtió. Pero no se le puede culpar por ello: fue sacado de su tierra y sus costumbres, se codeó con la sociedad más glamourosa del momento español, salía frecuentemente en la primera página de los periódicos, fue adulado. En él se dieron todos los compoentes del joven triunfador que no puede asimilar el triunfo entre otras cosas, porque pierde sus raíces. Fue un hombre sacado de su eje: es difícil saber vivir así.

En Urtaín se resume una época de España: la del desarrollismo de los años setenta, cuando España y el régimen de Franco pujaban por aparentar una modernidad que tenía mucho de impostada por urgente y necesitaba ídolos, especialmente deportistas o cantantes, que la simbolizaran. Urtaín, como muchos jóvenes, sale de su pueblo para enfrentarse a un mundo que cambia vertiginosamente. Y el mundo los trituró.

Urtaín, la obra teatral que comenzamos a comentar es el retrato del drama interior de un personaje pero también el retrato de aquella España. No se podrían comprender el uno sin el otro. De hecho, cuando España cambió para hacerse moderna -o parecerlo-, Urtaín se suicidó y la sociedad destruyó su mito con el olvido.

Noticias de Urtaín

Paco Cuesta elige, como ángulo de su análisis, el drama interno de Urtaín, con todo acierto, para después recrear lo que pudo ser la huida de Urtaín del colegio para regresar a sus raíces, el caserío familiar.

Merche Pallarés aborda una de las claves del drama del personaje: la imposibilidad para trasladar sus emociones. Excelente.

Entre músicas y recuerdos, Mª Ángeles Merino anda con mucho acierto en el comentario inicial de Urtaín. Tiene razón al ponerle esa banda sonora.

Pancho trabaja el contexto inicial en el que se produce la muerte de Urtaín. Esta magnífica entrada nos permite comprender algo trágico para el personaje: la España de ese momento ya había dado la vuelta a personas que, como Urtaín, eran ya pasado.

Myriam sigue con su excelente análisis de la violencia en Urtaín, ahora con las escenas ocho a cinco, una violencia social y personal que acabará destruyendo al personaje y a la persona.

Noticias de las Sonatas

Gelu termina su selección de frases de la Sonata de invierno con una excelente forma de mirar la obra como si fuera teatro: ese juego escénico está en la clave de la acción.

Noticias del Quijote

Mª Ángeles Merino sigue haciéndonos el regalo frecuente de volver al Quijote para completar el comentario de aquellas entradas que tenía pendientes. En este caso, toca el capítulo 13 de la Primera parte. Tiene un giro sorprendente: ahora su ordenador no será poseído por un secundario, sino que...


jueves, 22 de marzo de 2012

Razón de las memorias del Marqués de Bradomín y noticias de nuestras lecturas.


Las Sonatas -no debería olvidársenos- tienen forma de memoria galante y fragmentaria: cuentan la vida del Marqués de Bradomín al hilo de sus amores. Al final de la Sonata de invierno aparece la razón verosímil de las memorias: como es razonable, son dos mujeres las que piden que las escriba, la Reina y la princesa Margarita. Su pariente, la Marquesa de Tor, que le conoce bien, gruñe: Lo más interesante no lo diría. El Marqués, galante y jugando a diablo atractivo, confiesa: Diría solo mis pecados. Un obispo que anda por allí demuestra no haber comprendido nada y alaba la sinceridad de unas memorias escritas a la manera de San Agustín, como confesiones. El Marqués le interrumpe cuando ve que la atención de las damas decae ante el discurso del prelado:

- Yo no aspiro a enseñar, sino a divertir. Toda mi doctrina está en una sola frase: ¡Viva la bagatela! Para mí, haber aprendido a sonreír, es la mayor conquista de la Humanidad.

Consigue su propósito, sin duda, volviendo a ser el centro de atención y provocando la indignación del obispo. He ahí la razón de las memorias: Bradomín desea ser siempre el centro y, cuando no lo consigue, ofende o humilla. No importa si para volver a llamar la atención debe estilizar tanto la realidad que ya no se la reconozca: el estilo es más importante que la substancia. Lo que puede ser un rasgo de la psicología de Bradomín se convierte en la clave de interpretación literaria de las Sonatas y, por extensión, de toda la obra de Valle.


Noticias de las Sonatas

Pido perdón a Merche Pallarés porque no informé de una excelente entrada en su blog la semana pasada. Se trata de algo que, además, le pedí personalmente: la reproducción de una entrevista que realizara hace años para el Diario de Ibiza a Antonia Maxwell. Os sorprenderá, al leerla, la relación que tiene con nuestras Sonatas y el pretendiente don Carlos.

Pancho, en su entrada, comprende con precisión la nueva situación del Marqués de Bradomín al perder el brazo -ese brazo que no vuelve a Estella- y su necesidad de cambiar de registro.




Noticias del Quijote

Bien quijotesca y recomendable es la noticia que nos da Kety en su blog sobre la exposición de fotografías de su hijo.

Noticias de Urtaín


Aunque yo comenzaré a publicar mis entradas a partir de la próxima semana, tras terminar el comentario de las Sonatas, algunos compañeros de lectura ya han hecho magníficas aportaciones que cabe reseñar.

Mª Ángeles Merino publica una magnífica entrada para hacernos entrar en materia: nos despierta todos los sentidos, incluido el del gusto.

Merche Pallarés es rotunda al expresar las emociones que nos despierta la obra. No puedo estar más de acuerdo con su entrada.

Myriam hace una magnífica entrada en la que analiza la violencia en la obra, comenzando por la primera, la básica, la que Urtaín hace contra sí mismo. Imprescindible.

jueves, 15 de marzo de 2012

Hacer poética mi manquedad y noticias de nuestras lecturas, con el anuncio de la próxima.


Al Marqués le quedan pocos recursos al final de la Sonata de invierno. Ha envejecido, ha ido eliminando de la lista de mujeres con las que mantenía relaciones un buen puñado a las que ha causado una tremenda crueldad, incluso ha perdido un brazo en una acción nada heroica aunque acepte el dolor con entereza. Su pensamiento se concentra en qué hacer a partir de ese momento para continuar su carrera de seductor. E intenta tres caminos: la seducción de una novicia demasiado joven como para poder prevenirse ante la labia del seductor, conservar el dominio sobre una mujer con la que mantenía relaciones hasta ese momento y usar la lástima. El resultado de las dos primeras ya lo conocemos: la vida de la joven novicia -que resulta ser su propia hija- acaba destrozada; no acepta el sacrificio de María Antonieta que decide cuidar a su marido enfermo y Bradomín debe tragárselo con gran violencia contra sí mismo que acaba echando sobre la mujer. El tercero merece un momento de análisis porque Bradomín hace con su manquedad lo mismo que con el resto de su vida: poetizarla, engrandecerla a través de la sublimación estética. Como hizo con su relación con Concha o con la Niña Chole, como hizo con su mezquina actuación en Italia o como sublima a través de la tradición una guerra sucia en la que todos actúan sin ninguna grandeza, comenzando por el Rey carlista.

De la necesidad, virtud. Como Bradomín ha perdido el brazo, desde el principio saca partido a su nueva situación: seduce a quien le atiende a la cabecera de su cama y terminará echándole en cara a María Antonieta que si le deja ya nadie le querrá por manco. Es significativo que la frase fundamental (hacer poética mi manquedad) la pronuncie cuando es recibido por la Reina y esta se entristece pero considera que, al menos, está vivo. Bradomín encuentra ya la forma exacta de trasformar su herida en cortejo, en elegante gesto en la Corte:

- Dios no ha querido concederme el morir por vos.

Las damas se limpiaron los ojos, emocionadas de oírme: Yo sonreí tristemente, considerando que aquella era la actitud que a lo adelante debía adoptar con las mujeres para hacer poética mi manquedad. 

En la Corte, en la que todo es refinada hipocresía, tiene éxito su juego estetizante y la Reina le contesta:

- Los hombres como tú no necesitan de los brazos, les basta con el corazón.

Aun más, un obispo murmura en voz baja:

- Dios nuestro señor ha permitido que conservase la mano derecha, que es la de la pluma y la de la espada.

Este juego define todo lo que son las Sonatas: la sublimación literaria de una realidad que no tiene nada de hermosa o que, precisamente por no serlo, permite ese minucios trabajo de estilización de Valle. Juego difícil, como ya he dicho, en el que sin ocultar lo que sucede nos vemos seducidos por la palabra.


Noticias de las Sonatas

Gelu continúa con sus entradas en las que la selección de frases, cuando está bien hecha, ilustran mejor que otra cosa la intención del autor al escribir las Sonatas.

 En la entrada de Pancho sobre el pasaje que llega tras la pérdida del brazo, vemos a Bradomín casi ensoñando la realidad para disfrazarla: no dejéis de apreciar la forma en la que analiza la consecución del ritmo.

Llega Mª Ángeles Merino al momento en el que Bradomín es herido y la vida se le gira. No os perdáis su trabajo infatigable de ilustración.

Anuncio de las nuevas lecturas


El trabajo y otras circunstancias me han impedido programar con tiempo las próximas lecturas que quiero proponeros. Como podríamos encontrarnos ciertas dificultades para encontrar todos los libros que seleccionemos, vamos a ordenar los próximos meses de otra manera mientras publico la encuesta que elegirá los siguientes títulos. Os anuncio que, entre ellos, habrá dos autores que son celebrados este año en España por diferentes motivos: uno bien conocido por todos, Miguel de Unamuno; el otro, alguien de quien se celebra el centenario del nacimiento y a quien merece la pena recuperar, Dionisio Ridruejo.

Mientras tanto, os propongo una novedad en el club de lectura de La Acequia: dos obras de teatro cuya filmación se conserva en la página de Televisión Española. Ambas grabaciones son excelentes y pertenecen al programa Estudio 1, del que hablé hace unas semanas en este espacio.

La primera que comentaremos será Urtaín, de Juan Cavestany, producida por Animalario que podéis ver en este enlace. Es una de las mejores obras del teatro reciente español. Os pido que veáis la obra y la comentéis los próximos jueves, hasta el 19 de abril. Permite muchos tipos de comentarios: sobre el texto, la actuación, el montaje escénico. Pero también os pido recuerdos asociados a las canciones o a los sucesos que se relatan en la obra, todo un ejercicio de memoria colectiva. O asociaciones con otras obras y películas sobre el mundo de los boxeadores como juguetes rotos. Os aseguro que tiene muchos ángulos posibles y estoy seguro, conociendo vuestras aportaciones, que os resultará ameno.