A vista de cerdo, mi
blog de cabecera, me entrega con generosidad el premio de
Blogger del día y la condición, al aceptarlo, es premiar a otros cinco. Estos premios circulan en Internet y consolidan las
redes sociales de esta comunidad virtual, las amplían y dotan de emotividad al paseo diario por este mundo. Es parte sustancial de la blogosfera, sin duda. Como ellos ya han premiado a varios amigos, extenderé la lista fuera de los que hace unos meses constituían mis enlaces habituales -que me perdonen los amigos más cercanos geográficamente, pero ya saben mi afecto por ellos- para poder expresar cómo se extienden los lazos y uno se siente parte de una comunidad que crece. Por ello, cito aquí a:
Nerea, de
Ya tengo 30, porque sus besicos no tienen precio;
Manuel, uno de mis más fieles comentadores y cuyo blog,
La distancia no es el olvido, es una agradable visita diaria; de las más recientes incorporaciones a mi mundo,
Pilar, de
Este punto intermedio, por compartir tantas inquietudes (la única excepción geográfica, porque le debía un premio); la dulce
Nana, de
Pitacos da Naninha, que hace poco me entregó una cesta llena de regalos; mi muy querida
Merche Pallarés, que sabe contarnos su apasionante vida en
Del sol y de sus lunas. Se lo merecían todos los de mi red social de Internet, pero ya habrá otras ocasiones de regalarlos. En especial, debería buscar un gran regalo para
São, una bloguera muy viva, crítica y entusiasta o para
Fernando y
Paco, que me siguen desde hace tiempo. O para
Lazarillo y
Antonio, que últimamente están un poco liados. Y para mi amigo
Pancho, que no tiene
blog, pero es uno de los blogueros más activos que conozco. Al resto, a los que están tan cerca que ya he tomado café con ellos o nos lo debemos -así que ya sabéis,
Blogochenta,
Nonsense y otros- y a los entrañables blogueros que se han ido incorporando a los lectores y comentadores habituales de
La Acequia desde hace unas semanas, les iré trasladando mi afecto, con el que cuentan ya, en cuanto pueda. Sin todos vosotros esto no tendría ningún sentido: no doy la relación para no olvidarme de alguno y quedar mal, pero
prometo entrada en la que os cite a todos y cada uno de vosotros, agradeciendo vuestra fidelidad y cariño. Perdón a los no citados. También sois parte de
La Acequia y os lo iré demostrando.

Como sabéis, esta tarde tendremos la
segunda reunión de blogs de Burgos a la que estamos todos convocados, seamos o no miembros de la
Burgosfera. Basta con tener un
blog o ser aficionado a ellos. Incluso si estás de paso por Burgos, quedas invitado.
A pesar de los escépticos y los críticos, el fenómeno no se ha detenido como sí ha pasado con otros de los que aparecieron con gran profusión publicitaria (los juegos en línea, las segundas vidas virtuales, incluso los chats y los foros, casos en los que se ha percibido cierto receso), sino que sigue creciendo, ampliándose sobre el concepto inicial de blog para construir hoy un vasto campo de cruce de sensaciones, ideas, arte e información que ha desbordado las previsiones iniciales -lo que ha sobrepasado incluso a las grandes plataformas, que van por detrás de las necesidades de sus usuarios- y que produce una realidad cultural que expresa, mejor que ninguna, las ventajas del mundo globalizado. También algunos de sus defectos.