¿Qué sucede cuando el héroe de la independencia de una nación deja de creer en las bases fundacionales del nacionalismo que la nutrieron? Este es el planteamiento final de la novela de Ángel Vallecillo. El general Axiámaco escribe un diario en el que deja constancia de cómo pierde la fe en las leyes y se arrepiente del camino que inició de joven. Para ello no han bastado los crímenes, la visión de una patria desolada por la aplicación del Retorno al mundo rural, la cercanía con la corrupción practicada por su hermano al frente del país, etc. Ha tenido que recibir un golpe personal: su hijo ha de ser sacrificado en cumplimiento de una ley absurda y es lapidado. Este sacrificio ritual le abre los ojos, el dolor de la pérdida le conmueve por dentro y le hace replantearse toda su vida. Aún así, sigue al frente de la nación unos años porque la inercia pública es imposible detenerla.
La sangre termina por devorar a los que la provocaron; el dolor ajeno se convierte antes o después en el dolor propio; lo absurdo de una nacionalismo del estilo del retratado en Akúside cae sobre aquellos que protagonizaron los primeros pasos. La inercia de una ideología de este tipo es imparable y termina aplicándose siempre aunque parezca absurda porque ya no se habla a la razón sino a las tripas.
Akúside deja un amargo sabor al lector, que ha reconocido muchas de las cosas que en ella se retratan, las ha vivido y escuchado en el pasado reciente y en el presente con proyección futura. La lectura de Akúside no es fácil, no solo por la estructura arriesgada y vanguardista sino sobre todo por esto que comentamos, porque nos enfrenta a emociones que sin el control de la razón nos pueden conducir al mundo reflejado en esta distopía o a uno muy próximo a él, quizá con rostro más amable pero en el que el mar profundo tiene la misma textura. Un riesgo más cercano de lo que nos parece, como ha demostrado la historia.
La sangre termina por devorar a los que la provocaron; el dolor ajeno se convierte antes o después en el dolor propio; lo absurdo de una nacionalismo del estilo del retratado en Akúside cae sobre aquellos que protagonizaron los primeros pasos. La inercia de una ideología de este tipo es imparable y termina aplicándose siempre aunque parezca absurda porque ya no se habla a la razón sino a las tripas.
Akúside deja un amargo sabor al lector, que ha reconocido muchas de las cosas que en ella se retratan, las ha vivido y escuchado en el pasado reciente y en el presente con proyección futura. La lectura de Akúside no es fácil, no solo por la estructura arriesgada y vanguardista sino sobre todo por esto que comentamos, porque nos enfrenta a emociones que sin el control de la razón nos pueden conducir al mundo reflejado en esta distopía o a uno muy próximo a él, quizá con rostro más amable pero en el que el mar profundo tiene la misma textura. Un riesgo más cercano de lo que nos parece, como ha demostrado la historia.
Noticias de nuestras lecturas
Machete en mano, Mª Ángeles Merino se interna por la páginas de Akúside con la ayuda de su amiga Austri y enlaza la dureza de la narración con las noticias recientes sobre la disolución de ETA... Os invito a reflexionar en esta entrada sobre historia, terrorismo, nacionalismo y literatura.
Pancho comenta las referencias míticas y bíblicas de la novela, siempre llenas de sacrificios rituales y sangre. No os perdáis lo que dice sobre el ritmo narrativo de la novela... ni a Sabina.
Pancho comenta las referencias míticas y bíblicas de la novela, siempre llenas de sacrificios rituales y sangre. No os perdáis lo que dice sobre el ritmo narrativo de la novela... ni a Sabina.
Recojo en estas noticias las entradas que hasta el miércoles han publicado los blogs amigos.
Entrada del Club de lectura cada jueves, en este blog, aunque en las últimas semanas no haya podido cumplir esta promesa por diferentes cuestiones que espero se vayan remansando en las próximas.
Información sobre el presente curso en el club en este enlace.
Anuncio de la próxima lectura
Comenzamos la lectura de Los refugios de la memoria de José Luis Cancho, que nos ocupará hasta la primera semana de junio. Los refugios de la memoria (Madrid, papeles mínimos, 2017) es un libro en el que el autor relata su experiencia personal desde que en la mañana del 18 de enero de 1974 cayera al vacío desde una de las ventanas del tercer piso de la comisaría de policía de Valladolid sita en la calle de Felipe II. Este trabajo de la memoria le lleva a narrar la represión del régimen dictatorial de Franco y sus crímenes contra la libertad pero también la maquinaria de las organizaciones en las que militó, que anulaban al individuo. Aquellos que lean este libro solo como un testimonio antifranquista escrito por alguien que se hizo famoso en España por aquellos hechos de 1974 en los que pertenecer a la oposición era jugarse la vida se equivocan completamente. Cancho abandonó la militancia activa y comenzó la búsqueda de su propia identidad hasta encontrarla en un viajero nómada que pudo desarrollar, finalmente, su dedicación a la escritura. El valor de este libro definido por el autor como un autorretrato fragmentario no está solo en el trabajo de la memoria y el testimonio de un tiempo de transición y una vida sino también en la propia escritura: un estilo depurado, esencial, desnudo casi, lleno de magníficos hallazgos trabajados con la elipsis, la eliminación de lo superficial y el lirismo en ocasiones. También con la reflexión sobre la escritura. Siempre interesante.
Este curso ha resultado intenso y para cerrarlo os propongo la lectura, en el mes de junio, de una novela que os sorprenderá: El pisito: novela de amor e inquilinato de Rafael Azcona. Rafael Azcona (Logroño, 1926 - Madrid, 2008) es, para muchos, el mejor guionista de la historia del cine español, pero lo que no es tan conocida es su faceta como escritor. El pisito se publicó en 1956 y sobre ella escribió el mismo Azcona el guion para la película dirigida por Marco Ferreri, estrenada en 1959, con el que debutara en el cine. La película es una de las obras clásicas del cine español de todos los tiempos. En 2009 se adaptó al teatro con relativo éxito de público, en una versión que a mí me dejó insatisfecho. Descubramos, pues, el relato original sobre el que se hicieran la película y la obra de teatro. Hay varias ediciones en el mercado. Os recomiendo la publicada en la editorial Cátedra por Juan A. Ríos Carratalá. Aparte de un magnífico estudio introductorio, cuenta con la incorporación de fragmentos que se suprimieron en 1956 para evitar la censura de la dictadura de Franco. El curso se cerrará a finales del mes de junio con una comida a la que todos los seguidores de este club podrán apuntarse.
Final de curso
Este curso ha resultado intenso y para cerrarlo os propongo la lectura, en el mes de junio, de una novela que os sorprenderá: El pisito: novela de amor e inquilinato de Rafael Azcona. Rafael Azcona (Logroño, 1926 - Madrid, 2008) es, para muchos, el mejor guionista de la historia del cine español, pero lo que no es tan conocida es su faceta como escritor. El pisito se publicó en 1956 y sobre ella escribió el mismo Azcona el guion para la película dirigida por Marco Ferreri, estrenada en 1959, con el que debutara en el cine. La película es una de las obras clásicas del cine español de todos los tiempos. En 2009 se adaptó al teatro con relativo éxito de público, en una versión que a mí me dejó insatisfecho. Descubramos, pues, el relato original sobre el que se hicieran la película y la obra de teatro. Hay varias ediciones en el mercado. Os recomiendo la publicada en la editorial Cátedra por Juan A. Ríos Carratalá. Aparte de un magnífico estudio introductorio, cuenta con la incorporación de fragmentos que se suprimieron en 1956 para evitar la censura de la dictadura de Franco. El curso se cerrará a finales del mes de junio con una comida a la que todos los seguidores de este club podrán apuntarse.



