En su formato definitivo -el publicado en las Poesías completas de 1917- Campos de Catilla se ha trasformado con respecto al proyecto inicial, tan vinculado a la reflexión sobre las circunstancias de España y su ser histórico. Ya lo hemos dicho: la autobiografía irrumpe en el plan y lo hace evolucionar. Esta evolución lo desborda y le da una radical modernidad. Machado, a partir de 1917 no es solo un gran poeta, es ya un imprescindible: de esta evolución nace buena parte de la poesía contemporánea española.
Se ordena el poemario por crecimiento. Los primeros poemas responden a ese plan inicial, concebido ya a partir de 1907, al menos, y que se concreta en su estancia en Soria. Hay un puñado de poemas centrales que literaturizan la experiencia autobiográfica de la enfermedad y la muerte de Leonor: la mejor expresión del duelo por la pérdida de un ser amado que se ha escrito jamás en la poesía española. Este segundo bloque de poemas, que comienza en A un olmo seco se cierran con la epístola a José María Palacio fechada en Baeza el 29 de abril de 1913 -la datación, que cumple con el requisito de una carta, le da también un necesario aire de diario artístico a este grupo de poemas-. Después, Machado continúa con la verdadera unidad de este poemario: la reflexión sobre el paisaje a partir de los conceptos de individuo, sociedad e historia. De ahí que muchos poemas de esta parte se encuentren con lo popular. ritmos, imágenes y formas de decir. Y nacen los proverbios y cantares, en donde se condensa lo esencial de la voz poética que afirma a Machado definitivamente como poeta esencial: filosofía humana y cívica, ritmo poético basado en la aparente sencillez y lo popular. Machado sale de Campos de Castilla hacia la Historia literaria.
Noticias de nuestras lecturas
Pancho comenta el poema Pacua de Resurrección de una forma inmejorable, no dejéis de leer esta entrada.
Kety une, en sus versos, a Cervantes y Machado por tierras castellanas.
Luz del Olmo recoge en su poema una de las mejores cosas de la herencia machadiana: su condición de poeta cívico compremetido con su tiempo.
Mª Ángeles Merino divaga a partir de Campos de Castilla y consigue una emocionante y machadiana entrada por la que hace suyos los versos de don Antonio.
Pancho comenta la fase final de Aurora roja: la vida en familia -en verdadera familia- que ha conseguido Manuel tras tanta amargura.
A partir de la próxima semana y hasta el 3 de julio, como final de curso del Club de lectura de La Acequia, leemos El Hereje de Miguel Delibes. Como sabéis, terminaremos con un encuentro en Valladolid, el sábado 13 de julio. Haremos la ruta urbana organizada en esa ciudad que recorre los principales escenarios de la acción de la novela y terminaremos con una comida. Aquellos que aún no os hayáis apuntado y queráis hacerlo, debéis remitirme un correo electrónico antes del día 19.
Como sabéis, la propuesta de leer este libro surgió del formato presencial de este club de lectura que mantengo en la Universidad de Burgos con la Asociación de Antiguos Alumnos. Pancho se nos había adelantado -o, mejor, nosotros lo seguimos- y ya comentó esta novela de forma magnífica, por lo que nos servirá de guía. Yo seguiré publicando aquí la correspondiente entrada semanal en el que daré cuenta de vuestras aportaciones.
Después del día 13 de julio cerraremos la edición de este curso del Club de lectura y planificaremos las lecturas del próximo curso para que aquellos que queráis las adelantéis al verano.
---
Gelu se pone ya a la tarea de comentar El Hereje de Miguel Delibes y ayudarnos a comprenderlo con sus enlaces y selección de frases.






