Mostrando entradas con la etiqueta Luis Felipe Comendador. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Luis Felipe Comendador. Mostrar todas las entradas

miércoles, 15 de marzo de 2017

De Aranda de Duero a Sevilla pasando por el Pisuerga


Salgo de viaje. Mañana jueves día 16 de marzo me encontraré en la librería Bayo de Aranda de Duero (Burgos) a las 20 hs. junto a Ape Rotoma. Ape ha nacido y vive en Aranda. Es autor de dos libros que tienen su merecida posición en la poesía española de carácter urbano que afronta la vida y la experiencia artística desde la realidad más cotidiana. Acaba de reeditarse su primer poemario, 149 PCE y Mensajes de texto y otros mensajes es un libro que va teniendo aire de clásico dentro de esa línea poética. A Ape Rotoma lo conocí personalmente en Olmillos de Sasamón hace un par de años, en las jornadas poéticas que allí se celebran todos los veranos y en la que los asistentes somos tratados con tanto cariño que repetimos siempre que nos es posible, y nos volvemos a ver ahora. Es evidente que la poética de ambos es diferente pero por eso me resulta más interesante este encuentro porque la poesía debe buscar el diálogo y ofrecer un ábanico múltiple de posibilidades. No soy de los que encierran lo poético en una voz única y en normas. Como dice el cartel que anuncia el acto, Poesía entre amigos. El tercer amigo es Tinín Bayo, el librero, lo que ya define a este hombre inquieto, impulsor de la cultura en Aranda y tantas otras cosas. El acto termina con la posibilidad de recitar por quien desee hacerlo.

En la librería Bayo presenté el 29 de junio de 2013 Esguevas, en compañía de mi querido amigo y autor de las fotografías de ese libro, Javier García Riobó, y ante un público atento que llenó el local. El trato de Tinín Bayo fue tan cariñoso que siempre he querido volver por allí, pero no pude hacerlo ni con Echo al fuego los restos del naufragio ni con piel, que llevo ahora. Ser librero -librero de verdad- en una localidad pequeña se asemeja mucho a ser una institución que debe protegerse y alentarse. En tiempos de grandes superficies y librerías virtuales entrar en uno de estos espacios culturales en una localidad del tamaño de Aranda es encontrar el sosiego suficiente para detener durante unos minutos la velocidad de la vida.

Después de Aranda bajaré a Salamanca y a Béjar, para encontrarme con amigos y con la sierra. Allí daré un abrazo muy fuerte a Luis Felipe Comendador, que está mimoso. No sé si me dejará ver las pruebas de imprenta de la antología de su poesía que se publicará en las próximas semanas y que era tan necesaria como justa. De todas las formas, hablaremos de poesía y del mundo, no importa el orden.

Y la próxima semana en Valladolid en el magnífico ciclo organizado por Javier Dámaso sobre Poesía en Vallladolid. Presento y modero la mesa de las 19:30 del miércoles 22, con Belén Artuñedo, Angélica Tanarro y Mario Pérez Antolín.


No terminan ahí mis quilómetros de estos días. El miércoles 23 estaré en la presentación oficial de los actos que conmemoran en Sevilla el bicentenario del nacimiento de José Zorrilla a través del convenio firmado entre la Casa Zorrilla del Ayuntamiento de Valladolid y el Círculo Mercantil e Industrial de Sevilla, del que soy coordinador académico.

Os pido disculpas si no tengo el suficiente sosiego para actualizar el blog durante estos días.

martes, 14 de febrero de 2017

Reimpresión de piel


Hemos decidido reimprimir piel, mi poemario publicado a finales de 2015. A pesar de que su tirada inicial era muy superior a lo que suele ser habitual en las editoriales independientes, se ha agotado cuando aún me solicitan la presencia en varias localidades. Desde la primera salida al público en Candelario, en diciembre de 2015, este libro me ha llevado por diferentes lugares en los que siempre se ha generado una recepción cariñosa (Olmillos de Sasamón, Burgos, Béjar, Plasencia, Sevilla, Cáceres, Córdoba, Valladolid, Ayamonte, Salamanca, Madrid, etc.). Me esperan más a lo largo de los próximos meses (Aranda de Duero, Gijón, Córdoba, Valladolid y Salamanca de nuevo, etc.), así como retomar el proyecto de fusión de danza y poesía con Neftis Paloma, la coreógrafa y bailarina que me acompañó en su primera presentación en Burgos, de lo que daré cuenta dentro de unas semanas. También está siendo traducido al italiano.

No podía presentarme con las manos vacías y por eso reimprimimos un libro que nació, además, con el sello de la solidaridad. Encuadrado dentro de lf ediciones, en la colección Libros del Consuelo, ha contribuido a financiar las actividades de la ONG SBQ Solidaria, suficientemente conocida por los lectores habituales de este espacio, gracias a todos los que lo han adquirido.

El libro recoge poemas escritos desde agosto de 2014 hasta octubre de 2015. El espíritu viajero que tiene desde su publicación lo tuvo también en su origen. Fue escrito en diferentes paisajes, todos recogidos en los poemas: Cantagallo, Béjar, Burgos, Valladolid, Sepúlveda, Marruecos, Ayamonte... Como saben aquellos que lo han leído es un poemario que canta a esos paisajes, al amor y a la amistad. Son poemas que construí a partir de experiencias sensoriales y que reflejan buena parte de mi vida en aquellos meses sin pretender ser un diario. También habla de poesía, de la poesía tal y como yo la entiendo.

Luis Felipe Comendador, su editor, amigo y loco solidario, contribuyó a todo esto orientando el poemario hacia donde debía llegar y dotando al libro, como objeto, de una delicadeza muy apropiada a los poemas. Quiero hacer notar que no se trata de una edición digital de las muchas que llenan hoy las estanterías de las librerías, algunas de las cuales ni siquiera están cuidadas en el formato, ni el libro está confeccionado para que pueda imprimirse a demanda sino por tiradas. Se trata de un libro como se hacía antes del furor de la digitilización.

Aquí está, de nuevo, piel, para encontrarse con los lectores que, además, quieran contribuir a la causa solidaria de SBQ. Aquellos que se quedaran sin su ejemplar o deseen adquirirlo ahora pueden escribir un mensaje privado a la página de Facebook de SBQ, dirigirse a mí o adquirirlo en alguna de las librerías que colaboran con nosotros en este proyecto.

martes, 6 de diciembre de 2016

Luis Felipe Comendador en los cerros del Alto Trujillo


Actualizo esta entrada al día siguiente de su publicación para advertir que desde Facebook no se puede acceder a ella. Alguien ha decidido denunciarla y se ha bloqueado su contenido, acceso y difusión en esa red social. No logro entenderlo. Juzguen ustedes por su cuenta.

A Luis Felipe Comendador


A veces, la fatiga de las cosas.
Nada sirve de nada, seguirán
muriendo a centenares en los cerros
sin nombres registrados, como pájaros
que no pueden saltar en los jardines.
Pero hay que estar,
hay que estar siempre
para levantar acta
de los que no figuran en los libros
ni como números
porque nadie anotó sus nombres
y dar fe de su vida
antes de que los mate
la burlona sonrisa de la historia.
Se te acercan los niños a las manos
con todo lo que tienen: nada y ojos,
unos ojos enormes que te miran
con su inocencia antigua. Estos niños
solo tienen presente
y un carro,
un carro enorme,
que empujan
ladera arriba.
A media cuesta
hacen un alto,
se secan el sudor
y siguen.

© Pedro Ojeda Escudero, 2016

martes, 6 de septiembre de 2016

Escaparate de librería


Soy de los que se quedan pegados a los escaparates de las librerías. Como otros a los de las zapaterías o como los niños a las tiendas de chucherías o juguetes. No puedo evitarlo. Supongo que para muchos las librerías no son más que un comercio más al que ni prestan atención, pero yo no puedo resisistirme. Me da igual el tamaño. Librerías grandes y pretenciosas, librerías humildes, puestos de libros en la calle o el hermoso gesto de Luis Felipe Comendador, a través de SBQ en Béjar, poniendo los libros usados al alcance de cualquiera pues solo cobra un euro por ellos en sus mercadillos. ¿Te acuerdas, Luis Felipe, cuando en unas pocas horas vendimos novecientos libros en Hervás y todo lo recaudado se destinó a fines sociales? ¡Novecientos!

¡Aquellas papelerías librerías de barrio en las que uno entra y huele a goma de borrar y libro nuevo y vuelve a la infancia de los estuches de dos pisos llenos de pinturas de colores! O las librerías de viejo. En Valladolid, Relieve (en su antigua ubicación de la calle de Cánovas del Castillo) tenía un escaparate de librería de lance como eran antes: pequeño y necesitado de reparación urgente. Tan urgente que el edificio se venía abajo -ayudado también por el deseo de especular con el solar, claro- y la libería hubo de trasladarse a la caseta de la Plaza del Poniente pero ya no fue lo mismo. Cuando uno accedía al local antiguo era lo que era, lo que debía ser. Una librería en la que olía a libro vivido y tertulia. En mi juventud aún se podían adquirir allí por cuatro perras los Pliegos del Cordel, que nos remitían a los jóvenes a muchas cosas que no debíamos olvidar -también a los Rodríguez Marín, Pepe, Domingo y Pablo, Blas Pajarero- y los ejemplares de la colección Halcón, en los que tan buena poesía leí. Y libros, muchos libros a la espera de que uno los tocara, los oliera y decidiera si le alcanzaba o no el dinero para llevarse todos aquellos tesoros a casa.

Por eso, cuando me llegó el gesto de ese gran pintor sevillano que es Roberto Alberto, no he podido más que emocionarme. He visto en varias ocasiones mis libros en los escaparates de las librerías. Duran unos días o unas semanas y son retirados luego  para dar paso a otros títulos. Pero Roberto Alberto ha puesto mi nombre en ese escaparate de librería que figura al frente de esta entrada y lo ha rodeado de nombres amigos a los que admiro mucho y lo ha puesto y ahí queda y quizá alguien vea el cuadro dentro de unos años y se pregunte quién demonios es aquel nombre y qué escribió, pero allí estará gracias a las manos soberbias de un artista.

viernes, 24 de junio de 2016

piel en Ayamonte


Y llegó la hora de presentar mi poemario piel en Ayamonte.  Será dentro de una semana, el próximo viernes 1º de julio. De la mano de José Luis Rúa Nacher, al que debo la acogida y el impulso de organizarlo todo con entrega y generosidad, y con la presencia de los poetas Estrella García, Eladio Orta, Antonio Cipriano Cabrita y Pedro Oliveira Tavares. Antonio ha traducido algunos poemas de mi libro al portugués, con la colaboración de Pedro Oliveira Tavares y ambos los recitarán. Supongo que se comprenderá que esté emocionado por este gesto. Contaremos con la voz lírica de Francisco Javier Vera. Quiero agradecer también las facilidades dadas por el Área de Cultura de Ayamonte, que cede ese maravilloso centro cultural que es la Casa Grande. El cartel de la presentación es un diseño de uno de los mejores ilustradores y diseñadores gráficos actuales en España, Antonio Garrido, que ha sabido captar la esencia del libro. Tiene todo el sentido que haya sido él el autor del cartel: el mismo día se inaugura su exposición en la Casa Grande (en la Sala de las Tinajas), que invito a ver porque sorprenderá.

Tengo mucha suerte con la acogida de este libro desde que el pasado mes de diciembre lo presentara en Candelario. No solo porque en él estén presentes los paisajes y las personas que me han acompañado en los últimos años o por el cariño de los lectores, las reseñas críticas o el clima que se crea en cada presentación (siempre diferentes) sino también porque ha crecido con la colaboración, reescritura y recreación en otras artes: música, danza, pintura, grafismo... Y, sobre todo, porque no podemos olvidar el fin fundamental que ha pretendido, que es la colaboración en ese proyecto solidario de SBQ impulsado por el editor, Luis Felipe Comendador (más información de todo ello en esta etiqueta de mi blog).

Mi intención primera era haber cerrado hace varios meses el circuito de presentaciones de este libro, pero dada la acogida se prolongará hasta noviembre para dar paso después a otros proyectos. Y no podía dejar de llevar el libro a Ayamonte porque parte del libro se escribió allí, entre sus marismas y playas, paseando por las calles del casco histórico y tomando esta ciudad como punto de partida hacia la vecina Portugal. Por eso mismo también me emociona el gesto de los dos amigos y poetas portugueses, que me dejarán escuchar mis poemas -ya suyos- en su lengua.

El acto tendrá lugar en la Casa Grande de Ayamonte el viernes 1 de julio a las nueve y media de la noche. La entrada es libre hasta completar el aforo y al final se ofrecerá un vino de la Ribera de Duero burgalesa junto a un queso artesano castellano.

martes, 29 de marzo de 2016

Tour de France, de Luis Felipe Comendador.


Uno de los libros de poesía más interesantes publicados en España el año pasado no fue una novedad sino una reedición. Se trata de Tour de France, de Luis Felipe Comendador. Publicado originalmente en el año 2005 en la colección Planeta Clandestino de Ediciones del 4 de agosto, lo reedita ahora una joven e interesante editorial que cuida tanto a los libros como a sus autores y sus lectores, LeTour1987, dirigida por Mario Quintana.

Curiosamente, este libro, que podría parecer atado a unas circunstancias y personajes concretos ha ganado con el tiempo transcurrido desde su primera edición, demostrando que en él se hallaba tanto lo circunstancial como lo universal. Es virtud del poeta, por supuesto, porque ha sido él el que prestó atención a lo legendario que hay en el deporte y supo llevarlo a la poesía de una manera que trasciende unos hechos determinados. Son muchos los ejemplos de la relación de la literatura con el mundo del deporte y muy significativos los casos en los que la poesía se ha acercado también. La llamada épica del ciclismo ha dado origen a un tipo de manifestaciones artísticas que contribuyen a engrandecer uno de los deportes más duros y que tan convulsionado se ha visto en las últimas décadas por el dopaje.

Tour de France está dedicado al ciclista bejarano Roberto Heras ("un campeón tremendamente humano") y por él también pasan nombres como Santi Blanco (de Puerto de Béjar) o Lale Cubino (también ciclista bejarano). Luis Felipe Comendador canta, en principio, a ciclistas de su tierra, que se hicieron deportistas por la sierra que él tan bien conoce. Este aspecto local es trascendente en el poemario: son tres personas cercanas que saltan al mundo sin perder las raíces, a un horizonte como deportistas que no resulta tan amable como nos parece a los espectadores que asistimos a sus hazañas a través de la televisión. A partir del esfuerzo de estos personajes el poeta construye una serie de 13 poemas (ignoro si el número significará algo pero lo parece) sobre algunos de los aspectos más llamativos de este deporte, desde la Etapa prólogo hasta la lección final de tanto esfuerzo (Cuando canta la chicharra). En estos textos se juega con ironía, escepticismo y crítica con la fama, el impuesto necesario a la publicidad y las cosas que no vemos pero que constituyen la verdadera razón de este deporte. Por último, hay algo que nos ata a estos deportistas y que universaliza su dedicación a todos los seres humanos. No solo porque estos héroes locales se atrevan a competir en la cita más importante de su deporte. El ciclismo se convierte, finalmente, en una forma de entender el mundo actual y la construcción de un héroe solitario -incluso en su condición de gregario.

Para construir este poemario, Luis Felipe Comendador parte de la silva impar pero la destruye tanto con versos pares como por la misma manera de disponer cada verso sin que nos aparezca muchas veces como heptasílabo o endecasílabo. Crea así un ritmo muy apropiado que es y no es el propio de estos versos, dotándolos de nuevos significados que se ajustan perfectamente a la temática:

Porque te asusta la vida
pero la muerte no,
tocas el filo,
lo recorres con ímpetu,
te aprietas sobre él
y nunca cedes
sino ante la caída brutal
de todas tus constantes vitales
o porque simplemente
ya no das más de sí,
pero no importa.
Cuando todo se resume en sudor,
huelgan las lágrimas.

Un ejercicio sorprendentemente plástico y exacto en el que se lleva el ritmo hasta la sensación buscada por el poeta en cada palabra.

Es bueno recuperar libros que pudieron pasar desapercibidos en sus primeras ediciones para el público y si se hace con el cuidado demostrado por este nuevo equipo editorial, más. Sólo queda disfrutar de la buena poesía. Y que no pasen sin más libros como éste.

viernes, 1 de enero de 2016

Piel en Béjar y una pausa de unos días


Para abrir bien el año, el próximo lunes 4 de enero, a las 19:30 horas presentaré mi libro de poemas, piel, en el Café Bar El Murallón de Béjar. Siguiendo el propósito de que cada presentación de este poemario sea diferente, en esta ocasión se trata de un acto cargado de significado. Luis Felipe Comendador, editor de piel, presentará también Corre la voz, publicado en la colección El brut de los corazones solidarios y del que ya di cuenta aquí hace unos meses. Ambos libros son los últimos títulos publicados por las colecciones de SBQ y por eso el acto se llama La poesía del humanismo pequeñito, acogiéndose al lema de esta ONG. Todo lo que se recaude se destina a los proyectos solidarios de SBQ. El lugar elegido, el Café Bar El Murallón, además de un lugar con personalidad propia que ha sabido ganarse un público fiel y en crecimiento desde su apertura en Béjar, colabora también con esta organización de forma habitual. La música, en la presentación, la pondrá mi hija Elena, así que no puedo estar mejor acompañado. Solo falta la presencia de tantos buenos amigos de allí y de todos los interesados en la poesía y en la solidaridad que quieran y puedan asistir.

Aviso: Me tomo unos días de descanso. La Acequia volverá a publicarse el próximo día 6 y daré cuenta de esta presentación. Con este motivo, la entrada correspondiente a esta semana en el Club de lectura se traslada al próximo jueves día 7. En ella recogeré vuestras aportaciones de todos estos días. Os pido disculpas, pero necesito una corta pausa.

martes, 8 de diciembre de 2015

Crónica de cinco días intensos con final en Candelario para presentar mi poemario piel.


Han sido cinco días intensos. Cuando puse en la agenda todas las citas de estos días durante un segundo estuve tentado de hablar de exceso de trabajo. Un segundo tan solo: todo lo que apuntaba exigía horas de preparación  y esfuerzo. Pero solo un segundo porque todo aquello que anotaba me era tan apasionadamente grato que no debía quejarme sino todo lo contrario. Algunas de las citas me llevaban a estar entre colegas del mundo académico celebrando el punto y final de investigaciones realizadas metódicamente durante años por jóvenes investigadores que habían puesto en ellas tesón e inteligencia. Otras hablaban de la preparación de otra celebración, la salida al público de mi nuevo libro de poesías (piel), del que vengo hablando aquí desde hace unas semanas.

Una de las partes más gratas de mi profesión es el contacto con los jóvenes que comienzan su carrera como investigadores y que culminan esta primera fase con la defensa de sus Tesis Doctorales. El jueves pasado estuve en la Universidad de Alcalá como miembro del Tribunal que juzgaba el trabajo de D. Juan José Fernández Villanueva realizado bajo la dirección de la Dra. Dª Mar Rebollo Calzada sobre las Aportaciones de William Layton a la creación escénica. Metodología y puesta en escena. Quizá a muchos lectores el nombre de William Layton no les diga nada, pero en él se concentran muchos de los mejores resultados -de formación en un sentido amplio y de montajes escenográficos- del teatro español de la segunda mitad del siglo XX. La llegada de Layton a España impulsó la formación de proyectos tan importantes como el Teatro Estudio de Madrid (T.E.M.), el Teatro Experimental Independiente (T.E.I.) y el Teatro Estable Castellano (T.E.C.). Sin un buen estudio sobre su trayectoria biográfica, metodología y realizaciones no puede comprenderse lo que pasó en esas décadas. Y esta Tesis es ese estudio que se necesitaba y que viene a profundizar de forma excelente en toda la historia del teatro independiente español de los años cincuenta a setenta del pasado siglo.

El viernes, en la Universidad de Burgos fui el Secretario del Tribunal encargado de juzgar otra excelente y oportuna Tesis Doctoral, realizada por Dª Eva Antón Fernández bajo la dirección del Dr. D. Teófilo Sanz Hernández sobre ¿Cambio de roles de género en el cambio de siglo? Una análisis comparativo de las narrativas francesa y española (1990-2010). Se trata de un magnífico estudio sobre el canon novelístico francés y español de estos años para analizar en él si existe o no un verdadero cambio de roles en las relaciones de género. Para ello, la doctoranda ha construido una sólida metodología de análisis desde el ecofeminismo crítico de base ilustrada formulado por Alicia H. Puleo y su cohesión con la ecocrítica. Los resultados son esclarecedores: en el canon narrativo más comercial apenas se perciben los cambios que comienzan a aparecer ya en la sociedad.

Es de felicitarse que en estos tiempos en los que el Gobierno ha dejado de impulsar la investigación en España provocando una brecha que nos costará décadas recuperar, haya jóvenes que inviertan su tiempo, su dinero, su esfuerzo y sus ilusiones en trabajar de esta manera.

Las otras ocupaciones de estos días han tenido relación con proyectos personales en los que estoy embarcado desde hace tiempo, a alguno de los cuales aún no puede darse publicidad. Aprovechando mi paso por Madrid, me reuní con Neftis Paloma, profesora, coreógrafa y bailarina profesional, que se ha prestado a colaborar en la presentación de piel en el Museo de la Evolución Humana el próximo viernes 18 de diciembre a las ocho y cuarto de la tarde. Es una excelente profesional llena de pasión por su trabajo, que ha comprendido desde el principio de lo que hablo en este poemario y que interpretará con su danza el significado de algunos poemas del libro. Solo puedo agradecer el entusiasmo con el que se ha sumado a este proyecto y ofrecer esta sorpresa a todos los que acudan a la presentación del día 18.

Y ayer lunes tuve la primera presentación de mi nuevo poemario, publicado en la colección Libros del Consuelo para SBQ SOLIDARIO y que contribuye a financiar las actividades de esta ONG. Como recordarán los lectores antiguos de este blog, con lo recaudado con mi anterior libro, Echo al fuego los restos del naufragio, se financió la compra de un carrito pollero. Desde entonces, hay una familia de una barriada deprimida viviendo de su trabajo diario gracias a los materiales que pudieron comprarse con el apoyo de los que adquirieron un libro de poesía... No conozco mejor expresión de poesía social que esta sostenida por SBQ gracias al esfuerzo de Luis Felipe Comendador. Desde hace tiempo he dejado de creer en la poesía revolucionaria de salón y me comprometo de forma activa con las causas que lo merecen como justicia, no como caridad. Ya no es tiempo solo de decir, sino, sobre todo, de hacer. Pues bien, piel también contribuye a las acciones de esta ONG y financiará sus proyectos.

La presentación fue emocionante. En primer lugar, por el espacio cedido amablemente por la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Candelario -todo un ejemplo de bien hacer-. El Museo Casa Chacinera, lugar de más que recomendable visita de uno de los pueblos más bonitos de España, dedica un espacio en su última planta a actividades culturales de pequeño formato. La sala crea un espacio íntimo, cercano, muy propicio para el tono y el contenido de piel, que es un libro en el que he intentado cantar al amor y a la amistad. Desde el principio quise que la primera salida al público del poemario completo fuera en este espacio. Sus características y su proximidad a los espacios más significativos del paisaje que aparece en los poemas, la cercanía de los amigos que saben cómo se gestó... Me sentí muy arropado, como si desde allí el poemario resultara ya definitivamente vestido con la piel del cariño, la amistad y la solidaridad. Impulsado para salir al mundo. El libro -ya lo he dicho en otros lugares- es un objeto delicado. El trabajo como editor de Luis Felipe Comendador ha sido cariñoso y eficaz. Tocar la sobrecubierta, el tacto del papel elegido, pasar los ojos por la tipografía, constatar que el libro respira por los márgenes establecidos, que se establece un diálogo acertado entre la caja editorial y el contenido, entre el tema principal de los poemas y la suavidad del formato... No puedo más que sentirme atado con cariño a este libro (en su contenido y en su forma), en el que he trabajado desde el verano de 2014.

No dispongo aún de las fotografías que ilustran este acto, pero las daré a conocer en breve para que reflejen algo de lo que sentí al recitar allí estos versos y explicar parte de su gestación -no hay que hablar mucho de los poemas para no matar todos sus secretos-. Todo fue, como en el título, piel, cariño y amistad, sensación física que traduce las emociones. Mi agradecimiento a todos aquellos que se acercaron a la presentación y a todos los que acudan a las próximas y a todos los que al adquirir el libro contribuyan a financiar acciones solidarias.

domingo, 6 de diciembre de 2015

Presentación del poemario piel en Candelario



Este lunes, a las siete de la tarde, presento mi nuevo poemario en el Museo Casa Chacinera de Candelario. La entrada es libre hasta completar el aforo. Como ya he comentado, el acto, organizado por la Concejalía de cultura del Ayuntamiento de Candelario, se celebrará en una localidad y un espacio que tienen para mí un significado especial. En Candelario y sus alrededores he pasado días inolvidables en medio de una naturaleza sobrecogedoramente hermosa en cualquier época del año. Y allí he conocido personas que se han convertido en amigos, de esos amigos que te salvan de cualquier melancolía. No puedo pedir más: naturaleza y buena gente. Al alcalde de la localidad -uno de los pueblos más bonitos que conozco- y a la concejala de cultura quiero agradecerles expresamente las facilidades dadas para presentar este libro en un lugar de visita más que recomendable que ha sabido construir una sala muy propicia para este tipo de actos, cercanos e íntimos. Comienzo así el ciclo de presentaciones.

piel es un poemario de amor y canto a la amistad. O así lo he pretendido. Después de la dureza de Esguevas (2013) y Echo al fuego los restos del naufragio (2014), libros propios de tiempos desolados, necesitaba cantar al amor y a la amistad y a los paisajes en los que he vivido ambos en estos meses últimos: Cantagallo, Béjar, Burgos, Ayamonte, Sepúlveda, Valladolid, Tetuán, Chaouen, Asilah... No sé si fue la escritura lo que impulsó la nueva mirada o esta aquella, pero su producto es este, un libro que comienza en la dureza de un paisaje -interior y exterior- devastado para caminar hacia estos sentimientos que se perciben primero en la piel. Es a través de las sensaciones físicas en donde he encontrado la manera de expresarlo.

Quiero agradecer a Luis Felipe Comendador su trabajo como editor de este libro que se encuadra dentro de la colección solidaria Libros del consuelo (lo recaudado por el poemario contribuye a ese generoso esfuerzo que se canaliza a través de la ONG Sbq Solidario y por esta razón no se comercializa de forma tradicional y se podrá adquirir solo en puntos muy concretos que se anunciarán oportunamente -en Burgos podrá encontrarse en la librería Luz y Vida- y a través de la página creada en Facebook con este fin). Luis Felipe ha conseguido diseñar un libro que es sutil y delicado, muy amable al tacto y limpio en la tipografía, acorde con el contenido.

Con motivo de la presentación, mañana no publicaré entrada en este blog.


viernes, 20 de noviembre de 2015

Noticias de mi nuevo libro de poesía: primeras presentaciones y portada

Cubierta de piel (lf ediciones, 2015).
Hace unos días daba cuenta de la publicación de piel, mi nuevo poemario, editado por lf ediciones en la colección Libros del Consuelo. Dejó aquí hoy la imagen de la cubierta del libro. Esta colección, cuidadosamente editada por Luis Felipe Comendador siempre me ha resultado muy atractiva como lector por sus características de papel, tipografía y diseño y ahora veo en ella publicado el trabajo poético que me ha ocupado en los últimos catorce meses.

En este libro están los paisajes en los que fue escrito (Burgos, Cantagallo, Béjar, Ayamonte, Sepúlveda, Tetuán, Chaouen, Asilah, Valladolid, etc.). He intentado escribirlo a partir de sensaciones físicas que despertaban en mí la reflexión y el impulso de la poesía. En él he escrito sobre el amor, el paisaje, la poesía y sus circunstancias actuales y contiene algo que cada vez aprecio más: cantos que celebran la amistad. Son los refugios que me han hecho salir del tono de mis dos anteriores poemarios. O, al menos, así lo he intentado.

Acompañado de Luis Felipe Comendador, presentaré el libro oficialmente el lunes 7 de diciembre en un lugar muy especial: el Museo Casa Chacinera de Candelario (Salamanca), a las siete de la tarde. Quiero agradecer desde aquí las facilidades dadas y el cariño con que me han acogido tanto su alcalde como la concejala de cultura.

La siguiente presentación tendrá lugar en el Museo de la Evolución Humana en Burgos, el viernes 18 de diciembre, de la mano de Álvaro Manso, librero excepcional que está al frente de la librería Luz y Vida -una visita recomendable para todos los que amamos los libros-. Poco a poco daré cuenta del resto de presentaciones.

El libro comenzará a distribuirse a primeros de diciembre y contribuye a ese generoso esfuerzo de Luis Felipe Comendador que se canaliza a través de SBQ Solidario. Los fondos que se recauden se destinan a los proyectos solidarios de esta ONG. Se ha abierto un corto período de suscripción pública para aquellos interesados en obtener el libro (información en esta página), que también estará disponible en los lugares en los que se presente y en otros puntos de los que daré cuenta en próximas semanas.

miércoles, 11 de noviembre de 2015

piel: noticias de mi nuevo poemario con fines solidarios.

Imagen correspondiente a la publicidad de lanzamiento. La portada del libro,
que aún guardamos en secreto, se dará a conocer en unos días.
piel es mi nuevo poemario, publicado por lf ediciones en su colección Libros del Consuelo. Comenzará a distribuirse a primeros de diciembre y contribuye a ese generoso esfuerzo de Luis Felipe Comendador que se canaliza a través de SBQ Solidario. De hecho, los fondos que se recauden se destinan a los proyectos solidarios de esta ONG. Se ha abierto un corto período de suscripción pública para decidir el alcance final de la tirada antes del circuito de presentaciones del libro (hasta ahora, previstas en Béjar, Candelario, Burgos, Valladolid, Plasencia y otras localidades que iré anunciando en próximas fechas).

Para participar en esta suscripción inicial, tenéis toda la información en la página de Facebook construida con este fin (en este enlace), mantenida por SBQ. Es en esta página en donde debéis apuntaros con un comentario en la última de las entradas y poneros en contacto con el editor a través de un mensaje privado para darle vuestra dirección de envío. Si no tenéis Facebook o no queréis usar este sistema, podéis escribirme a mi correo gmail y os facilitaré la información para que podáis haceros con un ejemplar del libro y colaborar en esta acción solidaria, aunque es preferible siempre la primera opción.

piel (sí, con minúscula) es un poemario de amor, erotismo, paisajes abiertos, cantos a la amistad y referencias poéticas. Tras mis dos anteriores libros (Esguevas, 2013 y Echo al fuego los restos del naufragio, 2014) me prometí a mí mismo cambiar el tono de mis escritos, explorar la sensualidad, el amor (¿por qué no?) y la amistad como temas literarios. La parte central del poemario recoge un itinerario que va de la tristeza a la alegría conectada con el paisaje. Tiene mucho que ver con los espacios que he vivido desde el verano del año 2014 y en los que he sentido imágenes que me han impulsado a escribirlos: Burgos, la sierra de Béjar, Cantagallo, los cortados de Cabezón, el valle del Valbení, las hoces del río Duratón, Ayamonte, Valladolid, Madrid... He querido que estos poemas nazcan no de un pensamiento previo sino de la sensación física que trasmite una caricia, un paisaje, la manifestación de una estación concretada en un detalle del paisaje o la exaltación de la amistad, que también es una forma de expresión del amor. He querido regresar a los sentidos y dejarme llevar por ellos tras aquellos años tristes y melancólicos que reflejaban mis dos libros anteriores.

Cuando se decide dar punto final a un libro y más un libro como este con el que, además, se quiere apoyar una finalidad solidaria, el autor deja de ser su dueño. Ahora hay que caminar hacia el siguiente proyecto. Pero antes, quiero compartirlo con todos vosotros.

domingo, 8 de noviembre de 2015

Entre naturaleza y literatura. La sierra de Béjar y velada poética de Candelario.


Este ha sido uno de esos fines de semana en los que todo trascurre de forma amable entre amigos, naturaleza y literatura. Las temperaturas de este otoño hacen que salir al campo se convierta casi en una necesidad no tanto ya por dejar atrás el agobio del trabajo, la tristeza por la situación de la sociedad española -que no concuerda con las cifras oficiales ni con la propaganda electoral del partido en el gobierno- o las preocupaciones personales como por la misma naturaleza, que nos reclama. Desde hace tiempo me siento mal cuando pasan los días sin que pueda calzarme las botas y echarme a los senderos para recorrerlos.

Cuando uno no tiene más que el camino por delante, en compañía o en soledad, va dejando a los lados las cosas que se adhieren a la piel en la rutina diaria. Es necesario salir, casi huyendo, de la ciudad, para comprender, sobre todo, nuestra verdadera condición. Cuando se sale de marcha solo, la soledad puede ser nuestra más fiel aliada o nuestro peor enemigo. En grupo es fácil encontrar los puntos de conexión, las redes que tejen la verdadera solidaridad entre los cercanos.

La sierra de Béjar tiene un otoño extraño. La falta de lluvia ha dejado su marca y aunque el paisaje comienza a otoñar, los colores no tienen los matices de otros años. Aún así, merece la pena y los lugares con mayor umbría son un delicioso descanso cuando el calor de estos días aprieta.

Hemos recorrido las callejas que llevan desde las proximidades de Peña Negra a Puerto de Béjar, el antiguo camino que unía este pueblo con La Garganta. Algunas partes están intransitables por falta de cuidado y hay que atravesar los prados en donde pasta el ganado. En otras, la calleja te envuelve con la belleza de la vegetación respetada por la mano del ser humano. Nos premiamos, al final del recorrido, con un café en Puerto de Béjar, en donde nos volvimos a encontrar con los problemas reales, las dificultades para sacar adelante los negocios de alojamientos rurales que se crearon en los años de bonanza y un cierto grado de resignación ante la decadencia económica y las casas cerradas, algunas ya hundidas. 

Por eso es de alabar el empuje y la vida que se percibe en Candelario, uno de los pueblos más hermosos de España y en el que se aprecia de forma clara la ilusión del nuevo equipo municipal por diversificar las actividades tanto para atraer a los visitantes como para generar participación entre los vecinos (de por sí, los habitantes de Candelario siempre han sido muy participativos y han generado iniciativas de todo tipo), completando la oferta que ya tiene esta localidad, rodeada de una naturaleza privilegiada y que ha sabido conservar el sabor de un pueblo serrano. Por iniciativa de la Concejalía de Cultura se organizan con cierta frecuencia unas veladas de poesía coordinadas por Luis Felipe Comendador, una persona siempre generosa con su tiempo y su esfuerzo, aparte de uno de los mejores escritores de su generación. Este verano tuve oportunidad de asistir al encuentro con Francisco Castaño y Antonio del Camino y este sábado participábamos Antonio Gutiérrez Turrión y yo. La velada tuvo lugar en el Museo Casa Chacinera, un espacio recuperado por el Ayuntamiento de Candelario y ganado para las actividades culturales, con una sala muy apropiada para encuentros literarios puesto que permite la proximidad entre los que participan y desnuda toda falsa apariencia.

Como dentro de unas semanas tendré en las manos los ejemplares de mi nuevo poemario, no quise anticipar nada de su contenido y leí una selección de mis relatos sobre Magnicidios, algunos ya publicados en este espacio y otros nuevos.

Fue un encuentro muy agradable. Un paréntesis que permite afrontar la semana. De regreso a casa, pensaba que a veces se nos olvida que la realidad de este país también se teje de estos pequeños encuentros y que deberíamos hacer visible esta red de actividades para que podamos salvarnos de tanta mediocridad y mentira como aparece en los medios de comunicación generales como las únicas noticias. Como si este país solo fuera de un único color, gris, y no tuviera, por ejemplo, todas las tonalidades de un otoño.








Esta fotografía me la tomó Manolo Casadiego, como siempre buen guía en la excursión.


En compañía de Antonio Gutiérrez Turrión. Fotografía de Marina Hernández Martín.

miércoles, 14 de octubre de 2015

Corre la voz de Luis Felipe Comendador


Corre la voz, nos dice Luis Felipe Comendador en el poema que da título a todo el libro, como si nos susurrara un secreto para que lo hagamos llegar a otros a través del boca a boca, al margen de los grandes noticiarios:

Corre la voz,
que hay bandadas de pájaros subiendo desde el Sur,
nubes cargadas de agua
y dispuestas a devolverte el color de la piel,
tréboles que se multiplicarán en los caminos
para que los sujeten tus ojos,
libélulas como cítaras
sobrevolando bajo los pantanos,
oleadas de insectos polinizando todo...

Al secreto -más que secreto, anuncio de que se abre un nuevo ciclo- llega el poeta por observación de la naturaleza, por acumulación de elementos que están ahí y él sale a contemplar para comprender los efectos que tienen en quien los contempla como si fuera una inundación lenta. El poeta se convierte así en anunciador de nuevos tiempos gracias a esa capacidad para penetrar en las primeras señales de que algo está cambiando, que hay un nuevo ciclo de vida. Este poema marca, como un himno, todo el resto del poemario. Su fuerza radica en esa brillante acumulación de imágenes que proceden de la naturaleza y que nos enseñan -gracias a la sencilla voz ética del poeta- las cosas importantes de la vida, como una necesidad de desaprender las capas más inútiles de la civilización basada en los elementos materiales y las creencias más prescindibles. Hay algo de premonitorio basado en ese momento en el que el poeta ha salido a dejarse llenar por el ciclo inevitable de la naturaleza:

Corre la voz
y espera a que suceda lo que ha de suceder...
porque sin que lo quieras
vas a lo inexorable.

Luis Felipe Comendador (Béjar, 1957) es poeta y editor de larga trayectoria. Ha ido trabajando una obra sólida tanto en verso como en prosa y practica una escritura de aforismos y diarística de gran interés de la que da algunas muestras en su blog y en sus cuentas de Twitter y Facebook.

Corre la voz (Béjar, SBQ SOLIDARIO, 2015) es su último poemario, que condensa las claves de su poesía en los últimos tiempos, un prodigio en el juego de los ritmos y el hallazgo de imágenes conseguidas a través de un léxico que sorprende por su creatividad exuberante:

Anacardos y verte vampirísima,
encalada de luz
como un muro recién pintado
o viajar hasta Praga como un viejo geómetra
o un soldado sin balas...

(...)

No es colirio,
pero encierra lepantos en sus ojos de azufre,
cadáveres flaquitos en sus labios de crema,
ancianos persas en sus cabellos líquidos
y una punta de lápiz en su voz de pantera...

En Corre la voz hay una energía vital que nace incluso de la resignación ante el paso del tiempo. La voz del autor -que se deleita en la contemplación de su propia decadencia física- toma fuerza de esa misma constatación. Uno de los poemas más oscuros y significativos del libro es El ángel exterminador, un puñado de versos de arte menor que deberían encontrar hueco en cualquier antología de poesía contemporánea de calidad y que sabe jugar con el contraste que establece la ligereza del ritmo y la profundidad del tema:

Llega cada mañana
cansado del trabajo
y se queda dormido
con su espada apagada.

En su agotado ritmo
se ha olvidado de ti,
de que te tocó tu nuca
con intención de muerte
y olvidó la puntilla
por un azar perverso.

Su falta de remate
desola más
acaso
que la muerte que lleva.

Es profesión del hombre
odiarle por su falta
de acierto algunas tardes.

Pero este poema debe leerse, para comprender bien el poemario, junto al inmediatamente anterior, que dedica a su hijo y en el que le lega todo un sentido de la vida (porque su hijo es parte de ese ciclo renovador de la vida), el del individuo que no se doblega ni sigue el camino marcado por lo convencionalmente establecido:

Ellos querrán que sepas
lo que les hace fuertes.

El poemario tiene un valor añadido. Se publica en la colección El brut de los corazones solidarios y lo que se recauda por su venta se destina las acciones solidarias de la ONG SBQ.

sábado, 13 de junio de 2015

Motivos personales, de José Luis Morante



De José Luis Morante ya hemos hablado en La acequia con motivo de su último poemario (Ninguna parte) y de su anterior libro de aforismos (Mejores días). El que ahora reseño recoge aforismos escritos entre el inicio del año 2009 y el otoño de 2013. El autor, que es una voz constante en la poesía española desde su primer libro (Rotonda de estatuas, 2009) mantiene, además, un interesante blog (Puentes de papel), lleno de creación propia y lecturas de obras ajenas, que se ha convertido ya en un referente para comprender su mirada a la poesía y una buena guía para cualquier aficionado.

José Luis Morante cerraba Mejores días con un texto (Un modo de respirar) en el que definía su concepción del aforismo apuntando su riqueza y variedad temática y la atención a lo pequeño de este género, tan de moda hoy en la literatura española aunque nunca ha dejado de cultivarse. También cierra Motivos personales (Sevilla, La Isla de Siltolá, 2015) con otro texto que contextualiza la escritura de los aforismos aquí recogidos y añade un elemento esencial para su comprensión:

La unidad de conjunto, si es que existe, comenta los argumentos de la vida al paso, la invitación a un viaje en el que casi nunca son ocasionales el desconcierto y la extrañeza. Habitamos en la contradicción, en una azarosa simetría de carencias y logros.

La vida al paso, en efecto, esos motivos personales a los que alude el título. Lo que sucede, además, es que el autor de este volumen es también poeta y por eso la mirada sobre la vida es la clave de comprensión de todos ellos que, el mismo autor clasifica en biográficos, literarios y culturales. Entiende el aforismo Morante no como un mero juego de palabras o un pensamiento cerrado sino como una parte de un diálogo -y esto es esencial a la hora de comprender su forma de afrontar el género- en acción y cambio continuo: "Al cabo el aforismo es esa voz que se inclina hacia el otro y le cuenta en voz baja motivos personales". Son interesantes aquellos que nos muestran al propio poeta en su vida, pensamiento, que definen su voz poética y su propia concepción de la vida: "Mientras busco, dejo la puerta abierta para el regreso". Como es habitual en el género, un puñado de los más atractivos aforismos del libro intentan definir el propio género. En este juego metaliterario encontramos alguno de los mejores hallazgos ("Los aforismos marcan la piel del agua, como la huella frágil de una verdad"), como el que hermana los diversos géneros poéticos: "Poesía, diario, crítica, aforismos... un vehemente desorden para alzar una casa con muchas habitaciones y puertas laterales"También los que aluden a la propia escritura en todas sus fases:

Dejo sobre la mesa la pluma cerrada y el folio en blanco. Doy la razón a aquellos versos de Ángel González: "y sonrío y me callo porque, en último extremo, / uno tiene conciencia / de la inutilidad de las palabras."

Son precisamente aforismos como este último, en los que se cita a escritores con fines y estructuras variadas los que más me han interesado como lector, los que me han llamado la atención tanto por su acertada tensión entre la escritura y la poética como por lo atractivo en la manera de presentárnoslos. Sumados suponen una especie de anotaciones, fichas de trabajo, homenajes, definiciones de la poesía -con algunas ironías ("Las familias literarias se engendran por negociación colectiva")-, etc., que nos hablan del poeta José Luis Morante y dan pista a sus lectores para confeccionar su mapa literario. Hay uno, especialmente, que condensa de forma brillante toda una poética al recrear con la técnica del microrrelato un encuentro:

Nota a pie de página. Jaime Gil de Biedma y Ángel González se abrazan en la terraza del café Gijón, una tarde de 1958, en Madrid. Cuando se separan insiste la luz de amanecida sobre los chopos del paseo del Prado. Poesía, amistad y alcohol; tres excusas para seguir juntos.

En estos aforismos rastreamos varias de las formas que adopta el género y también la impronta de los ritmos poéticos como los que unen en sucesión de aparente prosa un endecasílabo y un heptasílabo: "La compacta tiniebla de sus ojos solo admite el pasado".

En definitiva, un volumen valioso de aforismos que nos ayuda a comprender mejor a José Luis Morante y su posición en la poesía española actual. El libro está dedicado al poeta Luis Felipe Comendador -que escribe un texto en la contraportada que sirve como definición del quehacer poético de Morante- y, como objeto, es todo un ejemplo del cuidado y gusto con el que deben editarse obras de este tipo.

domingo, 8 de marzo de 2015

Estancias de un otoño, de Francisco Castaño


De la belleza y la bondad de Julia, esta es la frase con la que el lector se encuentra al inicio de este poemario no tanto como dedicatoria sino como divisa y definición del mismo. Porque Francisco Castaño  (Salamanca, 1951) ha escrito un poemario de amor a Julia, su compañera en el viaje de la vida y lo proclama desde el principio, con la ilustración que Luis Felipe Comendador coloca en la portada del libro. Y de eso trata el poemario, de los efectos que la belleza y la bondad de Julia causan en el día a día del escritor. Desde 1985, fecha de Breve esplendor de mal distinta lumbre (Hiperión), Francisco Castaño ha publicado con regularidad casi una veintena de libros. En Estancias de un otoño (lf ediciones, 2014), recoge parte de los poemas escritos entre noviembre de 2000 y noviembre de 2013 con ese único tema.

El poeta es fiel a su estilo, clásico en las formas, con toques de humor y apreciación por el vivir cotidiano trufado de juegos intertextuales nada molestos y sin trampas con poemas y poetas de todos los tiempos -aquí, singularmente, Garcilaso de la Vega-. También es fiel a su dicción directa, a su gusto por la comunicación de las cosas y las reflexiones sin oscuridades ni excesos. Y a algo más que está también en otros poemarios suyos, el canto a la vida y al amor como razón de existencia y como conceptos estructuradores de su concepción de la poesía:

Conoces hace tiempo mi pereza,
Pero sabes también que siempre suelo
-Más con el corazón que la cabeza,

Y casi tanto acierto como celo-
Cumplir los amorosos compromisos
Que tienen la escritura por señuelo.

Por eso mismo, en el primer poema (Ofrecimiento), el colofón no puede ser otro: Estos versos serán su ardiente ofrenda. La ofrenda del escritor a Julia, no tanto como musa clásica -Castaño es hombre de hoy aunque clásico en las formas y siempre procura usar del humor como distancia- sino como compañera en los afanes de la vida. Y así trascurren las cinco secciones de este poemario. La primera de ella es la que canta más directamente las sensaciones y la entrega amorosa, como en una de las estancias que dan lugar al título del libro y que el autor va salpicando sabiamente situadas a lo largo de sus páginas:

No hay aurora posible sin tus ojos,
Ni lugar sin tu abrazo.
Porque sin ti no tienen cuándo y dónde
Ni el tiempo ni el espacio.

La segunda es un contrato de convivencia, con mucho humor y ternura amorosa, en la que se renueva la forma de compartir el día a día:

Estas serán mis tareas:

Hacer, claro está, la cama.
-Lo de deshacerla es cosa
De la penúltima pausa-.
Ocuparme de la ropa.
Poner siempre que haga falta
La lavadora y tender
-Llueva o nieve- en la terraza,
Recogerla una vez seca
Y -si sé dónde- guardarla.

La tercera sección se dedica a los momentos de dolor e incertidumbre que tiene toda biografía compartida. Incluso se marca con la fecha del dolor (7 de noviembre de 2012) como si se tratara de un diario en el que se reflejara ese momento en el que todo se detiene para comenzar una nueva lucha redoblando el sentido de los abrazos con los que se comparte la vida. Son un puñado de poemas de gran profundidad que vienen a centrar el libro -un antes, un después- y a dotarlo de esa variedad de tonos que hallamos también en otros poemarios del autor:

No se anuncia el dolor como la lluvia,
Con ese aliento húmedo
Que los poros exhalan de la tierra,
Fragante aviso mudo.

Pero incluso en estos poemas en los que se afronta el dolor, la incomprensión, la perplejidad ante la propia escritura (necesaria, al fin, para librarse a sí mismo), aflora la ironía sobre la propia razón de ser poeta, que se salva en la bondad y comprensión de Julia:

Será porque mis quejas
De amor las digo
Sometidas a reglas
De rima y ritmo;

Por lo que Julia,
En lugar de créerselas
Se las estudia.

La cuarta sección es un luminoso poema en tercetos encadenados sobre un domingo en el que Julia le llamó epistolero y provoca la necesidad de escribirle -en un juego garcilasiano- una epístola de amor cotidiano. Un poema, como digo, luminoso, lleno de humor, ternura y entrega, de reflexión sobre la propia poesía y la vida, en la que el proceso de escritura parte de la biografía (Ya sabes que de todo hago un problema / Poético, y me siento como pez / En el agua sacando a cualquier tema / Esa punta risible... ) y es interrumpido continuamente por los ruidos y los hechos del día de referencia:

No voy a remontarme hasta esas fuentes,
Aún estamos en el desayuno,
Las tostadas, amor, están crujientes

Un poema que termina con la esencia misma del libro entero: Porque contigo, Julia, sé quién soy. El poemario alcanza su mayor calidad en la última sección. Es impagable el poema En este amor no entré por desvarío, toda una declaración de estética del libro en la que el poeta reflexiona sobre la necesidad y los límites del poema amoroso en su intento de huir de los peligros de este tipo de composiciones:

Vale la pena estar enamorado
Para encontrar los modos de decirlo.

En esta sección también se conjuga todo el amor en el presente de la relación del poeta y Julia de una forma eficazmente bella:

No está mediado agosto
Y tus ojos ya tienen
El rubor del otoño

Quizá porque presiente
La estación en que somos
Un ahora que es siempre

Es algo que vuelve a repetirse en el poema Envío, que cierra el libro: Nuestro otoño está en todo su esplendor.

Francisco Castaño en este poemario es fiel a sí mismo, a su voz tan personal que suele trascurrir por unos tonos poco usados en la poesía española contemporánea. Por eso mismo, tan necesario siempre. Por otro lado, los beneficios de la impresión de este libro, de la colección Libros del Consuelo, se destinan a los fines solidarios de la ONG SBQ. Otra razón amorosa de peso.

miércoles, 25 de febrero de 2015

Para saber de mí, de Antonio del Camino


Antonio del Camino (Talavera de la Reina, 1955) ha labrado una trayectoria poética quizá no muy conocida por el público puesto que por diversas razones ha pasado épocas de relativo silencio en las que sus poemarios veían la luz en lo que él ha llamado ediciones de amigo, con pequeñas tiradas de confección artesanal que distribuía entre amigos. Por eso, aparte de figurar en diversas antologías, su libro más conocido es Del verbo y la penumbra con el que obtuvo el accésit del Premio Adonáis en 1984. Desde hace unos años mantiene un recomendable blog, Verbo y penumbra.

Reaparece ahora en una muy cuidada edición de la colección Libros del Consuelo (lf ediciones, 2015) con Para saber de mí. Su editor, Luis Felipe Comendador, es a la vez el autor de la ilustración de portada, que cobra todo el significado con la referida anécdota de las ediciones de amigo pero que, a la vez, interpreta con tino lo que significa este poemario. Para saber de mí es una reflexión sobre la esencia misma de la labor de escritura, de la confección de la obra -artesanal, diaria, llena de todos los ecos de la vida- que nos ayuda a comprender mejor al poeta pero que, sobre todo, es una forma de autoconocimiento del propio autor, que se explica a sí mismo en esa búsqueda de la expresión poética.

Es acertada esa idea de que la escritura nos explica y este es el eje del último poemario de Antonio del Camino, desde el Pórtico hasta la Anotación final. Escribir es parte del ejercicio diario de aprendizaje de uno mismo. El poema con el que se abre el libro, Tras un largo silencio, afirma ese voluntario caminar para saciar la sed de encontrar noticias de uno mismo, perdido en el tiempo anterior en el que se había olvidado "del balsámico azar de la escritura":

Hoy, sin embargo, mi caligrafía
insiste en adentrarse en los rincones
silentes de la sed. Así decido
traspasar el umbral de las palabras
y caminar, 
                 para saber de mí.

El resultado de esa indigación es el mismo poemario, que vemos construirse delante de nuestros ojos. Nos permite Antonio del Camino tener la sensación, como lectores, de asistir a todo ese proceso de búsqueda de uno mismo dividido en etapas -temáticas, más que cronológicas-: Vivir en las palabras (toda una proclama de intenciones este título), Al paso de los días (en el que el azar de lo cotidiano, la proximidad y constancia de los amigos, de los recuerdos familiares como el que dedica a su padre, permiten conjurar todos los tiempos en presente, melancolía y utopía unidas) e Invierno derrotado (dedicado a su compañera, Carmen, que es parte de ese descubrimiento de sí mismo a lo largo de los años y las palabras puesto que el amor aparece como una forma de apuntalamiento personal frente al tiempo y una razón de escritura: "En medio de la noche tú y la sed / sois todo cuanto tengo").

Para saber de mí trascurre sin sobresaltos ni trucos: no los busca el poeta. Aunque a veces puede aparecer un tono más ligero en poemas dedicados a circunstancias y amigos, todo el poemario tiene un cierto aire machadiano tanto en la intención como en la forma (Antonio del Camino domina la silva y el alejandrino con total naturalidad), que ayuda a la lectura, como si el poeta fuera contándonos de viva voz su descubrimiento sobre sí mismo que, por la universalidad de lo que cuenta -precisamente por ser su propia emoción ante el trascurrir del tiempo y el hallazgo de la forma poética para expresarlo-, también nos atañe personalmente puesto que su aprendizaje es también, en gran medida, el nuestro:

De entre todas las cosas que la vida me dio
me quedo con aquellas que no pueden comprarse:
el amor de los míos, la amistad prolongada
de quienes algún día solo fueron extraños,
la niebla entre los parques alimentando historias,
el alma del membrillo, el sabor de sus besos

Hay, como no podía ser de otra manera dado el tema, homenajes a los libros (Libros hospitalarios), a la poesía misma como forma de hallar las respuestas (Busco en las palabras / alguna salida), con la conciencia de que toda búsqueda es, en realidad, la conciencia de un fracaso que el poeta nos dice muy cerca de Bécquer:

Por un solo poema que salvase
mis palabras escritas a destiempo,
tanto verso vacío, tanta máscara
presente en los cuadernos;
por un solo poema que expresara
con precisión aquello que no entiendo,
no sé lo que daría.
                               Quizá todo
lo que cabe en el cofre del silencio.

Y al final se logra llegar a ese pacto personal a través de la escritura en la que todo se junta durante un momento. Un momento tan solo porque en el instante que se pone el punto final todo comienza de nuevo:

Hoy mi imagen coincide en el espejo
con la que el tiempo alienta y me arrebata.

Una oportuna vuelta de Antonio del Camino al público aficionado a la poesía, que tiene, además, una intención generosa puesto que una parte sustancial de la edición se dedica a los fines solidarios de SBQ.

lunes, 8 de septiembre de 2014

Noticias de Echo al fuego los restos del naufragio y otras cosas relacionadas


Echo al fuego los restos del naufragio me ha acompañado también en este mes de agosto. Ha sido parte de los dos recitales que he ofrecido en Béjar, de los que hablaré en otra entrada de este blog. Este diario poético para tiempos de crisis sigue distribuyéndose en las condiciones habituales. Quedan pocos ejemplares ya.

Como sabéis los lectores habituales de este espacio, el libro publicado por SBQ en su colección El brut de los corazones solidarios tiene la finalidad de apoyar las actividades de esta ONG, que sostiene proyectos en España y en el extranjero. Durante mi estancia en Cantagallo llegó la noticia de la adquisición con la venta del libro del carrito pollero con el que se sostendrá una familia de una barriada pobre de Perú. Quizá algunos ya sepáis que estos carritos se entregan solo a mujeres con hijos a cargo y siempre con la condición de que los niños sean escolarizados. Hoy, Luis Felipe Comendador, el pilar de esta idea de "humanismo pequeñito", ha publicado en su página de Facebook la fotografía del carrito en pleno funcionamiento. Os agradezco a todos los que habéis adquirido este libro el que hayáis podido hacer posible el buen fin de este proyecto y os animo a seguir apoyando la venta del diario porque el dinero recaudado seguirá ingresándose en la cuenta de esta ONG para sus fines solidarios.


Estos días he podido colaborar en una de las actividades de SBQ que más me gusta apoyar. El sábado 24 de agosto se celebró un mercardillo solidario en Hervás. Y allí me fui con el grupo de colaboradores habituales. El resultado fue impresionante. Se pusieron en circulación 900 libros procedentes de donaciones particulares y todo lo recaudado fue para las actividades sociales de SBQ. Pongo énfasis en la cifra: 900 libros en un solo día, en un mercadillo improvisado en el parque de Hervás. Allí se acercaron personas concienciadas y otras que ni siquiera tenían noticia de lo que allí ocurría; hombres y mujeres de todas las edades, muchos aficionados a la lectura y otros, ya ancianos, que apenas sabían leer pero querían comprar un libro. No es solo el dinero que se recaudó para SBQ, que ya en sí es importante y justifica el día entero, sino que se pusieron en circulación 900 libros, que fueron a parar a otras manos. Recuerdo con emoción varias anécdotas, como aquella mujer mayor que me dio un euro de propina para la caja por recitarle un poema de Bécquer; o aquel matrimonio de ancianos que me pedían coplas y salieron entusiasmados cuando les recité algunos textos de García Lorca, del que se llevaron un libro. O esos niños que querían saber, o el grupo de jóvenes que compraron libros mientras se echaban miradas unos a otros aprovechando para declararse un amor eterno de verano.

Y pasar el día entero en un pueblo tan hermoso y acogedor como Hervás junto al grupo reunido en torno a la fuerza y generosidad de Luis Felipe Comendador. Hubo risas, complicidad, una comida campestre con tortilla de patatas, empanada casera, lequios y melón. Y libros, muchos libros que salieron a respirar el aire de la gente.

No pases de largo la próxima vez que veas un mercadillo solidario como este.

De izquierda a derecha, Concha, Mariángeles, Cecilia, Adrián, Luis Felipe, Mayca, Julia, yo y Paco.
 Falta en la foto el sobrino de Paco, que la tomó, y Javier y Amaia. 


Adrián, Luis Felipe, Mariángeles, yo, Mayca y Concha.

Echo al fuego los restos del naufragio, mi diario poético para una crisis ha sido publicado, con fotografías de Javier García Riobó, por SBQ Solidario dentro de la colección El brut de los corazones solidarios. Lo recaudado se destinará a los proyectos de la ONG SBQ como donación (información sobre sus actividades, en este enlace).

Para hacerte con un ejemplar del libro y que te lo remitamos por correo postal debes notificarlo, como hasta ahora, en la página de Facebook (en este enlace) creada para el proyecto, enviarme un mensaje privado en mi perfil de Facebook (en este enlace) o un correo electrónico a la dirección: pedro.ojeda.escudero[arroba]gmail.com. 

También podrás hacerte con un ejemplar en la presentación del libro.

Los ejemplares solicitados hasta ahora ya están siendo distribuidos. Si ya lo has encargado te llegará en los próximos días. Si quieres saber el estado de tu envío, ponte en contacto con nosotros de la forma mencionada en el párrafo anterior.

martes, 13 de mayo de 2014

Echo al fuego los restos del naufragio, mi diario poético para una crisis


Se ha publicado ya mi nuevo libro, Echo al fuego los restos del naufragio, diario poético de una crisis (Valladolid/Béjar, SBQ Solidario, 2014). Los textos, en verso y prosa, recorren el panorama de la crisis por la que atravesamos, tanto individual como colectiva, como una propuesta de depuración de todo lo que de una manera u otra nos ha arrastrado hasta ella. Se publica en la colección El Brut de los corazones solidarios de la editorial SBQ y los beneficios contribuirán a las actividades de esta ONG. Para adquirir un ejemplar puedes apuntarte en la página de facebook del libro (en este enlace) o escribirme un correo electrónico a pedro.ojeda.escudero[arroba]gmail.com

Anunciaré con tiempo las presentaciones del libro que tenemos ya previstas y os animo a participar en este proyecto de fines solidarios. Las fotografías (excelentes) de la portada e interior son de Javier García Riobó y el diseño y maquetación es de Luis Felipe Comendador.