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jueves, 22 de septiembre de 2016

Historia de la triste España y noticias de nuestras lecturas, con el listado completo para el presente curso.


El objetivo fundamental de las Cartas marruecas es intervenir en el presente de España. Con su crítica de las costumbres y de las circunstancias de su época, Cadalso propugna un impulso que saque al país de la decadencia en la que se encuentra. Como muchos de los pensadores de su época, siente necesaria la alianza con la dinastía Borbón que, a su vez, los necesita. Hay un cierto pacto entre ambas partes que durará hasta la nefasta actuación de Carlos IV y Fernando VII y que tendrá su momento culminante en el reinado de Carlos III. Los Borbón representaban por entonces una posibilidad de sacar a España del oscuro rincón de la historia en el que se había instalado, un proyecto reformista de acuerdo con las ideas ilustradas -las más avanzadas de su tiempo- y una alianza fuerte con Francia, en la que veían el modelo político de la modernidad. Sin embargo, eran conscientes de las diferencias cualitativas entre España y Francia y por eso impulsaban un proyecto reformista menos arriesgado, en el que había que transigir con ciertas costumbres nacionales y, en especial, la defensa de la importancia del país y de su historia (estos pensadores como Cadalso son afrancesados pero no dejan de ser españoles y buscaban también el hecho diferencial español que encajara en la modernización del país) Por otra parte, se rechazaban las modas demasiado extranjerizantes, que solo copiaban la epidermis y no los cambios que debían acometerse urgentemente en la mentalidad.

Uno de los núcleos imprescindibles para acometer estos cambios es el revisionismo de la historia. Cadalso -y junto a él todos los que impulsaron la ilustración española que nos lleva hasta la formulación del liberalismo y lo mejor de la Constitución de 1812- necesita mirar la historia nacional de otra manera a como se había venido haciendo.

En ese sentido, la Carta III (significativamente, es de las primeras) es una de las más importantes de la novela. En ella se propone revisar la historia nacional. Participa de una mirada que se convertirá en canónica para todos los liberales españoles posteriores. La grandeza de España no se encuentra en tiempos del Imperio de Carlos I y Felipe II, en contra de lo que suele creerse. Son estos, precisamente, los que labran la decadencia embarcando a España en una guerra continua fuera de sus fronteras que terminan malgastando los recursos, vaciando los campos y estableciendo unas dinámicas morales perversas que conducen al desinterés por el trabajo y el comercio y la falta de planificación en un país que vive sobre todo de la fortuna procedente de América. La dinastía de los Austria son condenados en conjunto, por lo tanto: "gastó los tesoros, talentos y sangre de los españoles". Si comenzaron mal, terminaron peor y, en tiempos de Carlos II, "no era España sino el esqueleto de un gigante". También pertenece a las Cartas marruecas una de las primeras elaboraciones literarias de la idea de la historia española como la de una guerra permanente: "esta península no ha gozado de una paz que pueda llamarse tal en cerca de dos mis años, y que por consiguiente es maravilla que aún tengan hierba los campos y aguas sus fuentes". En resumen, son cinco los grandes puntos que caracterizan la historia nacional:

1º.- Guerra permanente.
2º.- Peso de la religión en las acciones.
3º.- Desprecio del comercio e industria.
4º.- Envanecimiento de la nobleza.
5º.- La riqueza que viene de las Indias no favorece el trabajo manual ni el aumento de la población.

En pocos lugares como en las Cartas marruecas se ponen en evidencia estos puntos, esenciales para la idea que los liberales tendrán sobre la historia de España y sus males. A partir de este análisis es fácil inferir cuál es el plan de actuación requerida que, aunque Cadalso no explicite por razones que todos podemos comprender, es fácil de adivinar: búsqueda de una relativa paz y estabilidad interna; reducción del peso de la religión en la toma de decisiones políticas; favorecer el comercio y la industria, control de los excesos de la nobleza y su forma de entender la sociedad, impulsar el trabajo manual y el aumento de la población.

Por todo ello, lo que Cadalso propugna recobrar es el proyecto nacional de Fernando e Isabel, los Reyes Católicos, y su plan de gobierno: "reforma de los abusos, aumento de las ciencias, humillación de los soberbios, amparo de la agricultura". De hecho, siguiendo los modelos renacentistas, propone a Fernando de Aragón como ejemplo de buen gobernante.

Esta carta -junto a la defensa de la conquista de América frente a quienes critican la actuación española en esas tierras y que son culpables de mayores felonías que las que aducen contra España- es el necesario preámbulo para todo lo que viene después. Señalada la política de los Austrias como la contraria a la nación española, solo cabe retornar a los mejores elementos de la tradición propia, en donde existía un motor nacional, un impulso basado en la diversidad y en la apertura al mundo, junto al respeto a todos los estamentos sociales y el control de la aristocracia levantisca. Esta lectura del pasado es de una radical modernidad y comparte la mirada con los mejores pensadores de la historia de España que se han sucedido desde aquellos tiempos. Solo desde aquí comprenderemos el resto de las cartas. Y a España también, claro.

Es fácil encontrar buenas ediciones en papel de esta obra -uno de los clásicos de la literatura española-  dirigidas tanto a un público especializado como al público en general. En internet recomiendo dos: la reproducción fotográfica de la primera edición (1793) en la Biblioteca Nacional y una cuidada edición moderna alojada en el portal que la Biblioteca Vritual Miguel de Cervantes dedica al autor.

Noticias de nuestras lecturas

Paco Cuesta analiza con todo rigor el género de la novela de Cadalso y demuestra contundemente su actualidad. No os perdáis esta entrada.

Gelu continúa su comentario de las Cartas marruecas seleccionando los fragmentos más interesantes y centrándolo en la necesidad del autor para contar verdades. Muy interesante. Después comenta un intercambio de cartas entre Gazel y Ben-Beley en las que hablan de algunas de las cotumbres españolas de aquellos tiempos.

Mª Ángeles Merino escribe, en diálogo con Mohamed, una deliciosa entrada que va y viene del pasado al presente, de Cervantes a Cadalso. No os la perdáis.

Luz del Olmo copia la carta que Samir envía a Fátima relatándole las dificultades para encontrar trabajo en la España actual. Leyéndola me he he preguntado si es más o menos la distancia que separan hoy ambos país que las que los separaban entonces.

No es menos recomendable la entrada en la que Pancho comenta algunos de los pasajes más interesantes de la obra de Cadalso: la conquista de América, la defensa de España frente a los ataques de las naciones rivales y el planteamiento de una España diversa, que hoy deberían leer nuestros políticos. Y acaba con Serrat, así que no hay más que visitarla.

Desde la perspectiva de género mira Mª Carmen Ugarte alguna de las afirmaciones de la obra de Cadalso sobre la mujer. Por contraste con la situación marroquí se agudizan las contradicciones e hipocresías europeas en este tema. Al menos, algunas de ellas... No os perdáis esta entrada.

Recojo en estas noticias las entradas que hasta el miércoles han publicado los blogs amigos. El listado de lecturas del presente curso, en este enlace.


Listado del presente curso

Tras la reunión mantenida el pasado martes en el Club de lectura en su formato presencial para dar comienzo a las actividades del presente curso, el listado de libros ha quedado como sigue:

-Septiembre. Lectura de las Cartas marruecas, de José Cadalso. Este título, que ya está sorprendiendo a muchos lectores por la modernidad de algunos de sus análisis de la realidad sociológica e histórica de España, terminaremos de leerlo y comentarlo aquí el  29 de septiembre.

-Octubre. Lectura de Queremos que vuelvan, novela negra del joven burgalés Miguel Ángel Santamarina, que toca temas muy actuales con una narración ágil y entretenida que, además, hace pensar y deja un fuerte recuerdo tras terminarla. Podéis encontrarla en la libería Luz y Vida de Burgos (también alguna más de esta ciudad cuenta con ejemplares) y a través de Amazon, que la sirve en pocos días, en este enlace. Más información en la página del autor. Como recordarán los lectores habituales de La Acequia, tuve la fortuna de ser quien presentara esta novela en Burgos. Al final de la lectura, el autor tendrá un encuentro con los lectores del club, abierto al público general.

-Noviembre. Lectura de Niebla, de Miguel de Unamuno. Una (re)lectura que teníamos pendiente desde hace mucho y que cumplimos ahora coincidiendo con el ochenta aniversario de su muerte. Un clásico indiscutible de la literatura española.

-Diciembre. Don Quijote en Manhattan, la nueva novela de un valor en alza de la literatura española, Marina Perezagua. Una novela divertida, que recupera a los personajes cervantinos y los hace pasear por el Nueva York actual.

-Enero. Una selección de las Novelas ejemplares que complete la que leímos el curso pasado. Con esta lectura cerraremos el año cervantino y nos reuniremos, hacia finales de enero o primeros de febrero, todos los que podamos, en torno a una olla podrida para recordar que esa fue la fiesta con la que cerramos la lectura del Quijote que inauguró este club de lectura. Informaré en su día de cómo apuntarse, pero aquellos que estéis interesados podéis escribirme ya un correo electrónico.

-Febrero. Patria de Fernando Aramburu, uno de los autores más importantes de la literatura española actual. Es la gran novedad editorial de estas semanas.

-Marzo. A sangre y fuego, de Manuel Chaves Nogales. A los que no conozcáis la obra, os soprenderá sin lugar a dudas.

-Abril. Como todos los años, dejamos un hueco libre para incorporar novedades de interés que surjan en estos meses. Mi compromiso personal es que se trate siempre de una obra escrita por una mujer. Si no surgieran obras interesantes, tenemos en la recámara una selección de las novelas amorosas de María de Zayas.

-Mayo. Brillante, el nuevo poemario de Luis Ángel Lobato. Una voz poética personal que merece ser conocida.

- Junio. Pasos en la piedra, la nueva novela de un autor que se ha consolidado ya en el panorama nacional, José Manuel de la Huerga. 

Mi intención es cerrar el curso en Medina de Rioseco, en junio, para encontrarnos tanto con Luis Ángel Lobato como con José Manuel de la Huerga y comentar con ellos no solo estos títulos sino toda su obra anterior. En el programa, como siempre, se incorporarán actividades culturales, gastronómicas y turísticas... 

El Club de lectura de La Acequia comenzó el jueves 24 de abril de 2008 con la primera lectura colectiva del Quijote realizada en el mundo con los medios de la web 2.0. Esta iniciativa de lectura de la novela cervantina permanece abierta para aquellos que quieran sumarse a ella en cualquier momento en este enlace y puede usarse como la única guía de lectura completa del Quijote disponible hoy en Internet, con licencia Creative Commons 4.0.


El éxito del proyecto impulsó el lanzamiento de uno de los clubs de lectura más antiguos en Internet en español, gratis y en abierto. Durante el curso académico se propone la lectura de un título al mes, de todos los géneros: narrativa, poesía, teatro y ensayo. Se alternan autores clásicos con autores vivos y por él han pasado títulos de Miguel de Cervantes, Óscar Esquivias, Gustavo Adolfo Bécquer, Eduardo Mendoza, Valle-Inclán, Lope de Vega, Juan Cavestany, Almudena Grandes, Pío Baroja, Lorenzo Silva, Antonio Machado, Miguel Delibes, Jesús Carrasco, Benito Pérez Galdós, Antonio Muñoz Molina, Pablo Neruda y Laura Castañón, Gonzalo Torrente Ballester, María Teresa León, Leandro Fernández de Moratín y José Luis Sampedro, Avellaneda, Carmen Laforet, José Antonio Abella, Carmen Martín Gaite, Mario Vargas Llosa, Antonio Muñoz Molina, Fermín Herrero, Núñez de Arce, Diego Fernández Magdaleno, José Jiménez Lozano, Pedro Calderón de la Barca, Emilia Pardo Bazán, José Cadalso, Sara Mesa, Mariano José de Larra...
La ventaja de este club de lectura es que absolutamente voluntario. Nadie tiene más pretensión que el de la lectura en común de las obras y el encuentro con los autores que quieren acompañarnos. No depende de ningún interés editorial y, por lo tanto, aquí no leemos bajo presiones comerciales o modas. Quien quiere sumarse a la lectura y a las actividades que programamos a lo largo del curso es bienvenido y puede hacerlo en parte del listado anual o en su totalidad, compartiendo con todos sus opiniones -que no tienen por qué ser siempre positivas- o en silencio, como guía de lectura personal. Y, además, al leer un libro al mes puede hacerse compatible con cualquier plan de lectura personal o con los propuestos por otros clubs de lectura.

Desde el año 2011 cuenta con dos formatos:
 
  • El club de lectura virtual, al que pueden sumarse libremente todos los aficionados a la literatura. En La Acequia se publican todos los jueves entradas correspondientes al libro del mes, más un resumen de las noticias de las lecturas en las que se enlazan los blogs del resto de los participantes. También puede seguirse el club de lectura a través de comentarios en las entradas correspondientes o como meros lectores.  Súmate a la página del Club en Facebook en este enlace.  Si decides seguir la lectura publicando aportaciones en tu blog, te agradecería que me lo comunicaras para incorporarlas en las noticias semanales.
  • El club de lectura presencial, sostenido por la Asociación de Antiguos Alumnos y Amigos de la Universidad de Burgos, que se reúne una vez al mes para comentar el título correspondiente. Se programan también encuentros con los autores de las obras (hasta ahora hemos celebrado sesiones con Laura Castañón, José Antonio Abella, Fermín Herrero, Diego Fernández Magdaleno y Jaime Covarsí y viajes a los espacios de algunas de las obras leídas (El hereje nos llevó a Valladolid, El río que nos lleva a Aranjuez y las Crónicas de la guerra de África a Tánger, con Cervantes y Jaime Covarsí viajamos a Alcázar de San Juan y Campo de Criptana). Este segundo formato tiene plazas limitadas y hay que inscribirse al comienzo de cada curso. 

ADVERTENCIA: Las entradas de La Acequia tienen licencia Creative Commons 4.0 y están registradas como propiedad intelectual de Pedro Ojeda Escudero. Pueden ser usadas y reproducidas sin alterar, sin copias derivadas, citando la referencia y sin ánimo de lucro.

jueves, 15 de septiembre de 2016

Cuando había que viajar para conocer el mundo, noticias de nuestras lecturas y cambios en el listado para el presente curso.


Las Cartas marruecas parten de un conocido y acertado juego narrativo. El género epistolar es el apropiado para el fin que se proponen. Hoy, que ya se ha perdido la costumbre de escribir cartas -sustituidas por la inmediatez y el descuido formal del correo electrónico- solo los mayores de una cierta edad recordaremos la trascendencia que suponía escribir o recibir una en la que se daba cuenta de las circunstancias personales en las que se encontraba quien lo escribía quien, además, redactaba el texto para un receptor especial, concreto, que se convierte en el lector ideal de la carta. El sosiego que exigía escribir una larga carta, la emoción de echarla al buzón o recibirla de manos del cartero, es algo que todos recordamos.
 
Aunque no es un género nuevo -el Lazarillo es una larga carta, en el Quijote hay cartas, en el teatro barroco es habitual su uso como recurso dramático-, en el siglo XVIII adquiere la extensión e intención moderna hasta el punto de que poder definir toda una narración. Es un recurso narrativo inteligente porque da verosimilitud formal a una historia en la que alguien cuenta lo que ve como observador no implicado en el país y situaciones que visita. Con esto, el autor puede distanciarse de lo narrado cuando es una crítica de costumbres de su propio país: finge no ser él quien lo cuenta sino un extranjero, con lo que de esta forma se exime de responsabilidad.

La carta permite también dotar de naturalidad e intimidad a lo contado en una época en la que las relaciones sociales están más ritualizadas que hoy en día. En el siglo XVIII lo que se contaba en una carta de este tipo no se decía usualmente en público. Es una forma de conocer mejor a los personajes y sus relaciones, con mayor profundidad psicológica, y de abordar temas que de otra manera quedarían fuera de la literatura o no se tratarían así. La intimidad -otra de las cosas que hoy en día han casi desaparecido- permitía el desahogo sincero. Por eso, la epístola tuvo mucho éxito en las narraciones galantes (o eróticas).

Estas son las razones por las que Cadalso escoge este género, aparte de la moda y prestigio que había adquirido con las Cartas persas. Pero hay otra, a mi modo de ver, que la conecta con la propia biografía del autor, viajero por Europa. En la primera carta de la serie, Gazel, el corresponsal árabe en España, ha decidido quedarse tras cumplir su función en la embajada de su país ("He logrado quedarme en España después del regreso de nuestro embajador") y conocer mejor el país. Por aquellos años, entre los jóvenes europeos pertenecientes a las clases acomodadas, comenzaba la costumbre del viaje como parte de su formación. Estos eran muy diferentes a las excursiones turísticas que hoy llamamos viaje de vacaciones. Aquellos viajeros pasaban meses o años en los sitios visitados, se integraban en las costumbres del país e intentaban conocerlo, aprender el idioma y hacer amistades que solían durar toda la vida. Esto es, exactamente, lo que quiere hacer Gazel para comprender mejor España:
 
         Mi ánimo era viajar con utilidad, y este objeto no puede siempre lograrse en la comitiva de los grandes señores, particularmente asiáticos y africanos. Éstos no ven, digámoslo así, sino la superficie de la tierra por donde pasan; su fausto, los ningunos antecedentes por donde indagar las cosas dignas de conocerse, el número de sus criados, la ignorancia de las lenguas, lo sospechosos que deben ser en los países por donde caminan, y otros motivos, les impiden muchos medios que se ofrecen al particular que viaja con menos nota.
Me hallo vestido como estos cristianos, introducido en muchas de sus casas, poseyendo su idioma, y en amistad muy estrecha con un cristiano llamado Nuño Núñez, que es hombre que ha pasado por muchas vicisitudes de la suerte, carreras y métodos de vida. Se halla ahora separado del mundo y, según su expresión, encarcelado dentro de sí mismo. En su compañía se me pasan con gusto las horas, porque procura instruirme en todo lo que pregunto; y lo hace con tanta sinceridad, que algunas veces me dice: «De eso no entiendo»; y otras: «De eso no quiero entender». Con estas proporciones hago ánimo de examinar no sólo la corte, sino todas las provincias de la Península. Observaré las costumbres de este pueblo, notando las que le son comunes con las de otros países de Europa, y las que le son peculiares. Procuraré despojarme de muchas preocupaciones que tenemos los moros contra los cristianos, y particularmente contra los españoles. Notaré todo lo que me sorprenda, para tratar de ello con Nuño y después participártelo con el juicio que sobre ello haya formado.


En las Cartas marruecas está en gran medida el espíritu abierto, cosmopolita, viajero e ilustrado de la Europa de su tiempo, cuando se intentaba comprender el cambio sociológico que traía la modernidad y sus efectos sobre la gente. Y también la mirada de un viajero cuando aún había que viajar para conocer las cosas y no bastaba con encerrarse en la propia habitación ante el monitor de un ordenador o un teléfono móvil.

Es fácil encontrar buenas ediciones en papel de esta obra -uno de los clásicos de la literatura española-  dirigidas tanto a un público especializado como al público en general. En internet recomiendo dos: la reproducción fotográfica de la primera edición (1793) en la Biblioteca Nacional y una cuidada edición moderna alojada en el portal que la Biblioteca Vritual Miguel de Cervantes dedica al autor.


Noticias de nuestras lecturas

Entre presente y pasado, lecturas y vidas, comienza su andadura por este título de Cadalso María Ángeles Merino, aún a riesgo de chocar con un pokemon...

Sobre la falta de entendimiento o/y de vergüenza en los políticos españoles  nos habla Mª del Carmen Ugarte García al hilo de la lectura de Cadalso... eso sí, tras buscar y no hallar a la mitad de la población española en la obra...

Sobre el tema de la decadencia de España en la obra de Cadalso y sus causas publica una interesante y apasionante entrada Pancho. Hasta el final, en el que Serrat trabaja sobre los buenos tiempos y la chapuza...

Luz del Olmo escribe una Carta a Fátima, que nos lleva tanto a la ténica de Cadalso como a nuestro presente. Al enfrentarnos con nuestro presente, Luz saca la mejor de las lecciones de las Cartas marruecas. Un regalo para este club que no os podéis perder.

Recojo en estas noticias las entradas que hasta el miércoles han publicado los blogs amigos. El listado de lecturas del presente curso, en este enlace.


Cambios en listado del presente curso

A veces hay circunstancias que obligan a cambiar los planes. Hasta ahora, el listado de títulos que os proponía cada curso sufría escasas variaciones o ninguna. Siempre es difícil elaborar un listado que parezca del agrado de un público tan heterogéneo, amplio y diverso como los que siguen este club de lectura, tanto en su formato presencial como en el virtual. Por eso todos los años os solicito que me propongáis títulos que sean de vuestro interés.

Compaginar ambos formatos supone un esfuerzo de organización, sobre todo por las actividades paralelas a las lecturas (inauguración y clausura, encuentro con autores, presentaciones de libros, etc.). Entre otras cosas, dado que este club se sigue desde diferentes países, hay que contemplar la dificultad a la hora de adquirir los libros propuestos a tiempo para su lectura y comentario. También supone esfuerzo estar al tanto de los comentaristas habituales. Todo esto lo hago con agrado porque este club de lectura, desde su nacimiento en el año 2008, no me ha dado más que satisfacciones. Una de ellas el crecimiento en seguidores, comentaristas y visitantes en las entradas semanales.

Este año ha surgido alguna dificultad que me ha llevado a modificar el orden propuesto. Por eso, me veo en la necesidad de retrasar la lectura de Brillante, el poemario de Luis Ángel Lobato, y Pasos en la piedra, la más que interesante novela de José Manuel de la Huerga. Hasta que confeccione el nuevo orden de los títulos que os sugeriré leer en el presente curso, los primeros quedan como siguen: 

-Septiembre. Lectura de las Cartas marruecas, de José Cadalso. Este título, que ya está sorprendiendo a muchos lectores por la modernidad de algunos de sus análisis de la realidad sociológica e histórica de España, terminaremos de leerlo y comentarlo aquí el  29 de septiembre.

-Octubre. Lectura de Queremos que vuelvan, novela negra del joven burgalés Miguel Ángel Santamarina, que toca temas muy actuales con una narración ágil y entretenida que, además, hace pensar y deja un fuerte recuerdo tras terminarla. Podéis encontrarla en la libería Luz y Vida de Burgos (también alguna más de esta ciudad cuenta con ejemplares) y a través de Amazon, que la sirve en pocos días, en este enlace. Más información en la página del autor. Como recordarán los lectores habituales de La Acequia, tuve la fortuna de ser quien presentara esta novela en Burgos. Al final de la lectura, el autor tendrá un encuentro con los lectores del club, abierto al público general.

La próxima semana informaré del resto de títulos. Al final del curso tendremos Brillante y Pasos en la piedra. A partir de noviembre valoro introducir Las inglesas de Gonzalo Calcedo (un delicioso volumen de cuentos), Don Quijote de Manhattan (Testamento yankee) de Marina Perezagua (una divertida narración de esta autora española, en la que Don Quijote y Sancho Panza se pasean por el Nueva York actual), A sangre y fuego de Manuel Chaves Nogales, una selección de las novelas breves de María de Zayas y Patria de Fernando Aramburu (uno de los mejores novelistas españoles de hoy), pero admito sugerencias que debéis hacerme llegar cuanto antes.


El Club de lectura de La Acequia comenzó el jueves 24 de abril de 2008 con la primera lectura colectiva del Quijote realizada en el mundo con los medios de la web 2.0. Esta iniciativa de lectura de la novela cervantina permanece abierta para aquellos que quieran sumarse a ella en cualquier momento en este enlace y puede usarse como la única guía de lectura completa del Quijote disponible hoy en Internet, con licencia Creative Commons 4.0.


El éxito del proyecto impulsó el lanzamiento de uno de los clubs de lectura más antiguos en Internet en español, gratis y en abierto. Durante el curso académico se propone la lectura de un título al mes, de todos los géneros: narrativa, poesía, teatro y ensayo. Se alternan autores clásicos con autores vivos y por él han pasado títulos de Miguel de Cervantes, Óscar Esquivias, Gustavo Adolfo Bécquer, Eduardo Mendoza, Valle-Inclán, Lope de Vega, Juan Cavestany, Almudena Grandes, Pío Baroja, Lorenzo Silva, Antonio Machado, Miguel Delibes, Jesús Carrasco, Benito Pérez Galdós, Antonio Muñoz Molina, Pablo Neruda y Laura Castañón, Gonzalo Torrente Ballester, María Teresa León, Leandro Fernández de Moratín y José Luis Sampedro, Avellaneda, Carmen Laforet, José Antonio Abella, Carmen Martín Gaite, Mario Vargas Llosa, Antonio Muñoz Molina, Fermín Herrero, Núñez de Arce, Diego Fernández Magdaleno, José Jiménez Lozano, Pedro Calderón de la Barca, Emilia Pardo Bazán, José Cadalso, Sara Mesa, Mariano José de Larra...
La ventaja de este club de lectura es que absolutamente voluntario. Nadie tiene más pretensión que el de la lectura en común de las obras y el encuentro con los autores que quieren acompañarnos. No depende de ningún interés editorial y, por lo tanto, aquí no leemos bajo presiones comerciales o modas. Quien quiere sumarse a la lectura y a las actividades que programamos a lo largo del curso es bienvenido y puede hacerlo en parte del listado anual o en su totalidad, compartiendo con todos sus opiniones -que no tienen por qué ser siempre positivas- o en silencio, como guía de lectura personal. Y, además, al leer un libro al mes puede hacerse compatible con cualquier plan de lectura personal o con los propuestos por otros clubs de lectura.

Desde el año 2011 cuenta con dos formatos:
 
  • El club de lectura virtual, al que pueden sumarse libremente todos los aficionados a la literatura. En La Acequia se publican todos los jueves entradas correspondientes al libro del mes, más un resumen de las noticias de las lecturas en las que se enlazan los blogs del resto de los participantes. También puede seguirse el club de lectura a través de comentarios en las entradas correspondientes o como meros lectores.  Súmate a la página del Club en Facebook en este enlace.  Si decides seguir la lectura publicando aportaciones en tu blog, te agradecería que me lo comunicaras para incorporarlas en las noticias semanales.
  • El club de lectura presencial, sostenido por la Asociación de Antiguos Alumnos y Amigos de la Universidad de Burgos, que se reúne una vez al mes para comentar el título correspondiente. Se programan también encuentros con los autores de las obras (hasta ahora hemos celebrado sesiones con Laura Castañón, José Antonio Abella, Fermín Herrero, Diego Fernández Magdaleno y Jaime Covarsí y viajes a los espacios de algunas de las obras leídas (El hereje nos llevó a Valladolid, El río que nos lleva a Aranjuez y las Crónicas de la guerra de África a Tánger, con Cervantes y Jaime Covarsí viajamos a Alcázar de San Juan y Campo de Criptana). Este segundo formato tiene plazas limitadas y hay que inscribirse al comienzo de cada curso. 


ADVERTENCIA: Las entradas de La Acequia tienen licencia Creative Commons 4.0 y están registradas como propiedad intelectual de Pedro Ojeda Escudero. Pueden ser usadas y reproducidas sin alterar, sin copias derivadas, citando la referencia y sin ánimo de lucro.

jueves, 8 de septiembre de 2016

España como cuestión (relectura de las Cartas marruecas de José Cadalso). Inicio del curso en el Club de lectura


Nada es inocente en la Introducción que Cadalso pone al frente de las Cartas marruecas. Publicada de forma póstuma en 1789, contienen la visión de España de un ilustrado a la manera en la que lo era este autor. La intención es bien clara: revisar España para actualizarla, para ponerla al día. Conocer las causas de su decadencia, los puntos en los que basar su modernización y las peculiaridades que debería tener esta labor para conservar un espíritu nacional propio. Quiere situarse Cadalso en un justo medio, equidistante tanto de los que consideran que no debe cambiarse nada y que como en España en ningún sitio y de los que quieren cambiarlo todo porque nada de lo pasado y presente del país les sirve. Es una vieja dicotomía que sigue presente en los debates sobre la cuestión española.
 
Ese justo medio es un concepto clásico, una posición intelectual sostenida por el sector más nutrido de los ilustrados españoles y que llegará hasta el siglo XIX en una personalidad como Martínez de la Rosa. Los que lo sostuvieron se arriesgaron a ser criticados desde las posiciones extremas pero en ellos se encuentran algunas de las visiones del país y de las necesarias reformas para su modernización que podrían haber conseguido un proceso de ilustración que no fue, lo cual siempre ha sido un lastre para la historia porque España, desde entonces, se ha visto abocada a avanzar a empujones aprovechando algunas coyunturas y la conjunción de las personalidades adecuadas debido, sobre todo, al fuerte peso de las fuerzas más conservadoras.

Cadalso contaba con una excelente formación intelectual, había viajado fuera de España y conocía la realidad europea y el escaso peso que tenía el país en el contexto internacional. No era un politólogo ni un filósofo, pero sí reflexionó sobre el problema de España, al igual que un puñado excelente de personalidades de aquellas décadas finales del siglo XVIII. Para entonces ya estaba claro que había que repensar España, que las bases tradicionales del Antiguo Régimen y las estructuras sociales y económicas estaban lastrando la modernización del país. Fue, además de ilustrado y uno de los primeros europeos en manifestar una sensibilidad romántica, uno de los primeros que formularon por escrito una visión liberal de la historia de España que no pudo concretarse hasta tiempo después.

En su Introducción nos facilita todas las claves de comprensión de la obra. Tanto en su género -novela epistolar-, las razones para adoptarlo -aligerar lo que de otra forma hubiera supuesto un ensayo histórico de difícil lectura para un público general y convertir el intercambio de epístolas en la metodología de análisis- y la incorporación a la moda europea de tratar la crítica de las naciones. Hay una sutil ironía literaria en la adopción del recurso del manuscrito encontrado -finge que la obra es un manuscrito ajeno que le fue entregado para su edición- que termina siendo negado unas líneas más abajo, en una broma contra todos los que lo habían usado antes.

Pero donde más claramente muestra ese justo medio es en las dos referencias que toma como guías de escritura: Cervantes y Montesquieu (cuyas Cartas persas se habían publicado en 1721). Cadalso es uno de los primeros autores en leer de forma moderna a Cervantes, rompiendo con el tradicional convencionalismo de tomar el Quijote como mera novela de humor que parodia los relatos caballerescos. Para él, Cervantes es, sobre todo, un costumbrista, un autor que critica las costumbres de su tiempo y un modelo de prosa. Montesquieu es la modernidad en la propuesta de análisis e ideológica. Ambos sostienen la narración de las Cartas marruecas: lo propio y lo francés -que, en esos momentos, era sinónimo de modernidad y civilización.

Las próximas semanas las dedicaremos a comentar tanto la visión ideológica que sostiene Cadalso sobre la historia de España y las reformas que proceden para sacarla de su decadencia como los recursos literarios que usa para ello y las debilidades y las fortalezas de su propuesta. Quizá algo aprenderemos para estos tiempos presentes en los que debemos volver a repensar este país, tantas veces problematizado por las circunstancias y los tiempos desde que se escribiera esta novelita.

Es fácil encontrar buenas ediciones en papel de esta obra -uno de los clásicos de la literatura española-  dirigidas tanto a un público especializado como al público en general. En internet recomiendo dos: la reproducción fotográfica de la primera edición (1793) en la Biblioteca Nacional y una cuidada edición moderna alojada en el portal que la Biblioteca Vritual Miguel de Cervantes dedica al autor.

Noticias de nuestras lecturas

Madrugó Pancho a la hora de publicar sus dos primeras entradas sobre la obra. En la primera, escribe una excelente introducción que me ahorra mucho trabajo, a ella remito. Además, hace apetecer la lectura de este título. Después, nos presenta a los personajes de las epistolas: Gazel y su amigo Nuño y Ben-Beley. Serán ellos los instrumentos narrativos de Cadalso para hacernos llegar su visión ideológica del país.

Mª del Carmen Ugarte comienza su lectura de Cadalso con una anécdota personal en la que pone de relieve uno de los males de España: creernos el mejor país del mundo para vivir.

Gelu escribe, en su entrada, una buena introducción a la lectura, llena de enlaces que conviene visitar para contextualizarla mejor.

Recojo en estas noticias las entradas que hasta el miércoles han publicado los blogs amigos. El listado de lecturas del presente curso, en este enlace.



Anuncio de los primeros títulos del presente curso

Septiembre. Cartas marruecas, de José Cadalso. En el curso pasado leímos las Noches lúgubres de este autor y el interés que despertó su biografía y su obra entre los lectores, me llevó al compromiso de incluirlo también en el próximo. Las Cartas marruecas (1789), además, tocan algo esencial que vuelve a estar vigente en la actualidad: España como problema y su encaje en la cultura occidental y las razones auténticas de la modernidad de una nación. Además de las excelentes ediciones en papel que existen en el mercado editorial, es muy recomendable la digital de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, que puede consultarse gratis en este enlace. A los lectores que desconezcan esta obra les soprenderá cómo siguen tan válidas como el año de su publicación en muchas cosas y, sobre todo, en esa necesaria ilustración de un país para que pueda cambiar.
Otubre. Brillante, de Luis Ángel Lobato. El autor riosecano es uno de los mejores poetas actuales, con voz propia y una obra que merece ser conocida. La obra, publicada en 2016, está disponible en una asequible edición de Playa de Ákaba, en librerías y a través de este enlace.
Noviembre. Pasos en la piedra, de José Manuel de la Huerga. De la Huerga cuenta ya con una interesante obra narrativa (novelas y relatos breves), a la que deben estar atentos los lectores habituales. Esta novela, publicada en 2016, puede hallarse en librerías y en la página de la Editorial Menoscuarto.
Diciembre. Volvemos a las Novelas ejemplares de Cervantes. Tocan La gitanilla, La fuerza de la sangre y El celoso extremeño. En este Club tenemos el compromiso, desde su nacimiento, de leer poco a poco las obras cervantinas. Iniciamos el curso paso la lectura de las Novelas ejemplares y la continuamos este para cerrar los actos que hemos organizado para conmemorar el cuarto centenario de su fallecimiento. Tengo la intención de que nos reunamos a comer en diciembre con este motivo y que en recientemente se cumplieron cinco años del formato presencial del club.
Enero. Al fin, Niebla, de Miguel de Unamuno. Después de demasiada espera, incluyo a Unamuno en el club de lectura. Creo que no hace falta explicar demasiado la necesidad de volver a un autor imprescindible en la cultura en español. Podría haber elegido cualquier obra y estuve a punto de incluir alguno de sus ensayos, pero he preferido una de sus narraciones para la aproximación general de todos los lectores. Publicada en 1914, es considerada una de las mejores novelas españolas de todos los tiempos y merece relectura, como toda la producción de este autor.
Publicaré, en las próximas semanas, el orden del resto de lecturas del curso entre las que me propongo incluir Queremos que vuelvan de Miguel Ángel Santamarina, A sangre y fuego de Manuel Chaves Nogales, Las inglesas de Gonzalo Calcedo, una selección de las novelas breves de María de Zayas, Patria, de Fernando Aramburu y algún que otro título. Os pido que estéis atentos porque en el listado final puede haber algunos cambios con respecto a lo anunciado.

También en las próximas semanas informaré de la inauguración oficial del curso y de otras actividades a las que están invitados todos aquellos que quieran apuntarse.


El Club de lectura de La Acequia comenzó el jueves 24 de abril de 2008 con la primera lectura colectiva del Quijote realizada en el mundo con los medios de la web 2.0. Esta iniciativa de lectura de la novela cervantina permanece abierta para aquellos que quieran sumarse a ella en cualquier momento en este enlace y puede usarse como la única guía de lectura completa del Quijote disponible hoy en Internet, con licencia Creative Commons 4.0.


El éxito del proyecto impulsó el lanzamiento de uno de los clubs de lectura más antiguos en Internet en español, gratis y en abierto. Durante el curso académico se propone la lectura de un título al mes, de todos los géneros: narrativa, poesía, teatro y ensayo. Se alternan autores clásicos con autores vivos y por él han pasado títulos de Miguel de Cervantes, Óscar Esquivias, Gustavo Adolfo Bécquer, Eduardo Mendoza, Valle-Inclán, Lope de Vega, Juan Cavestany, Almudena Grandes, Pío Baroja, Lorenzo Silva, Antonio Machado, Miguel Delibes, Jesús Carrasco, Benito Pérez Galdós, Antonio Muñoz Molina, Pablo Neruda y Laura Castañón, Gonzalo Torrente Ballester, María Teresa León, Leandro Fernández de Moratín y José Luis Sampedro, Avellaneda, Carmen Laforet, José Antonio Abella, Carmen Martín Gaite, Mario Vargas Llosa, Antonio Muñoz Molina, Fermín Herrero, Núñez de Arce, Diego Fernández Magdaleno, José Jiménez Lozano, Pedro Calderón de la Barca, Emilia Pardo Bazán, José Cadalso, Sara Mesa, Mariano José de Larra...
La ventaja de este club de lectura es que absolutamente voluntario. Nadie tiene más pretensión que el de la lectura en común de las obras y el encuentro con los autores que quieren acompañarnos. No depende de ningún interés editorial y, por lo tanto, aquí no leemos bajo presiones comerciales o modas. Quien quiere sumarse a la lectura y a las actividades que programamos a lo largo del curso es bienvenido y puede hacerlo en parte del listado anual o en su totalidad, compartiendo con todos sus opiniones -que no tienen por qué ser siempre positivas- o en silencio, como guía de lectura personal. Y, además, al leer un libro al mes puede hacerse compatible con cualquier plan de lectura personal o con los propuestos por otros clubs de lectura.

Desde el año 2011 cuenta con dos formatos:
 
  • El club de lectura virtual, al que pueden sumarse libremente todos los aficionados a la literatura. En La Acequia se publican todos los jueves entradas correspondientes al libro del mes, más un resumen de las noticias de las lecturas en las que se enlazan los blogs del resto de los participantes. También puede seguirse el club de lectura a través de comentarios en las entradas correspondientes o como meros lectores.  Súmate a la página del Club en Facebook en este enlace.  Si decides seguir la lectura publicando aportaciones en tu blog, te agradecería que me lo comunicaras para incorporarlas en las noticias semanales.
  • El club de lectura presencial, sostenido por la Asociación de Antiguos Alumnos y Amigos de la Universidad de Burgos, que se reúne una vez al mes para comentar el título correspondiente. Se programan también encuentros con los autores de las obras (hasta ahora hemos celebrado sesiones con Laura Castañón, José Antonio Abella, Fermín Herrero, Diego Fernández Magdaleno y Jaime Covarsí y viajes a los espacios de algunas de las obras leídas (El hereje nos llevó a Valladolid, El río que nos lleva a Aranjuez y las Crónicas de la guerra de África a Tánger, con Cervantes y Jaime Covarsí viajamos a Alcázar de San Juan y Campo de Criptana). Este segundo formato tiene plazas limitadas y hay que inscribirse al comienzo de cada curso. 


ADVERTENCIA: Las entradas de La Acequia tienen licencia Creative Commons 4.0 y están registradas como propiedad intelectual de Pedro Ojeda Escudero. Pueden ser usadas y reproducidas sin alterar, sin copias derivadas, citando la referencia y sin ánimo de lucro.

jueves, 5 de mayo de 2016

Comenzamos con Cicatriz, de Sara Mesa, y noticias de nuestras lecturas.


A veces una novela consigue sobresalir por encima de los muchos títulos publicados en una temporada en España. Se necesita no tanto una calidad determinada sino acertar con el tema, el enfoque narrativo, la editorial que sitúe el libro entre los lectores adecuados y dar con la clave de lo que lo que el circuito literario -iba a decir el mercado- espera como novedad, no como repetición de una fórmula de éxito. En el año 2013 ocurrió con Intemperie, de Jesús Carrasco (que leímos aquí en su día), que no parece haber sorprendido tanto con su segunda novela.

En el año 2015 sobresalió la novela que nos ocupará a lo largo de este mes, Cicatriz, de Sara Mesa (Anagrama), que tuvo unas cifras de venta superiores a lo habitual y un innegale impacto crítico y mediático. No me extrañaría que, con el tiempo, se hable de esta novela con similares expresiones a las que se usan para los primeros títulos de José Ángel Mañas (Historias del Kronen, 1994) o Ray Loriga (especialmente desde Héroes, 1993, hasta La pistola de mi hermano, 1997), en una línea que nos llevaría, directamente (a lo largo de estas entradas diré por qué) hasta Entre visillos de Carmen Martín Gaite (1957, que fue objeto de lectura aquí) o Nada de Carmen Laforet (1944, también leída en este club). Eso sí, cada uno en su tipo de novela, por supuesto, porque no todos tienen el mismo rango literario. Todos estos títulos, con sus muchas diferencias, tienen algo en común: llamaron la atención entre los críticos y los lectores por su registro literario, por adoptar un tipo de literatura que se despojaba de las características narrativas más en boga en su momento -lo que las hacía aparecer a veces como poco literarias- y por dar voz a unas circunstancias sociológicas concretas que no eran abordadas de esa manera por los autores más establecidos. No eran los únicos que lo hacían ni los primeros, pero sí los que acertaron con el momento editorial y llegaron a un público que se sintió identificado tanto con lo que se contaba como en la forma en la que se hacía.

Sara Mesa (Madrid, 1976) ha publicado con anterioridad tres novelas, un poemario y dos libros de relatos. En algunos de ellos ya estaban presentes los recursos y los ambientes de Cicatriz, pero es en esta en donde ha encontrado la forma adecuada de expresión para contar desde dentro las circunstancias mentales de los protagonistas, singularmente de Sonia, que establece una relación epistolar -usando para ello las formas modernas de comunicación, desde el chat hasta el correo electrónico, el SMS o el teléfono- con un extraño personaje, contradictorio a pesar de su forma tajante de expresarse, un tanto inverosímil -supongo que algo que busca conscientemente la autora- y manipulador. Estas relaciones rozan en momentos el acoso, en otros la dependencia emocional y crean en ambos unas ataduras emocionales que no les dejan muchas opciones para vivir fuera de esa relación, que se convierte en obsesiva. Y siempre ponen de manifiesto la dificultad que tienen ambos para relacionarse con el mundo de una manera sana y madura, que respete las convenciones marcadas por la sociedad. El desorden argumental con el que se cuenta la historia pone de relieve esta característica mental de los personajes, que se traslada al lector con los saltos temporales, el uso continuo de la elipsis, la forma en la que se trasladan los intercambios epistolares o los diálogos y el hecho de que el narrador omnisciente no tome partido por ninguna de las opciones, limitándose, en apariencia, a dar cuenta de los hechos, casi como un trascriptor.

Esta lectura nos acompañará hasta la primera semana de junio. Como siempre, las entradas correspondientes al club de lectura se publicarán los jueves y en ella recogeré las aportaciones de todos los que se suman habitualmente.


Noticias de nuestras lecturas

Paco Cuesta analiza de forma excelente alguna de las claves narrativas de la obra de Sara Mesa. Un punto de partida interesante para comprender la novela.


Mª Ángeles Merino concluye el comentario de la tercera noche de Cadalso junto a su amiga Austri, que ha tenido pesadillas... menos mal que terminan en el Parral en primavera, para compensar.

Luz del Olmo termina su comentario-glosa en verso de la obra de Cadalso. Desde dentro, el protagonista llama a la amistad como única forma de salvarse del dolor.



Pancho regresa a Los pazos de Ulloa, de doña Emilia Pardo Bazán, lectura que nos ocupó hace unos meses y cuyos comentarios aún no había terminado. En esta entrada comienza a hacerse patente el poder de la casa sobre sus moradores.

Recojo en estas noticias las entradas que durante la semana han publicado los blogs amigos. El listado de lecturas del presente curso, en este enlace

jueves, 28 de abril de 2016

El verdadero significado de Noches lúgubres de Cadalso (amistad y filantropía) y noticias de nuestras lecturas.


Nadie es infeliz si puede hacer a otro dichoso, le dice Tediato a Lorenzo. Lo que parecía una relación desigual se ha trasformado en solo dos noches en amistad. Lo penoso de la situación de ambos les ha unido, especialmente tras conocer Tediato las circunstancias familiares de Lorenzo. Los dos usan esa palabra: amigo. Ya no importa tanto el pago que le reclamó Lorenzo a Tediato nada más encontrarlo en la primera noche. El concepto de amistad en el siglo XVIII se trasforma gracias a la ilustración. La amistad ha existido siempre, por supuesto, pero las ideas que trasformarán el mundo la afectan notablemente y aquí se ponen de manifiesto desde la misma forma de tuteo usada por Cadalso. Tediato y Lorenzo se han unido en la amistad porque se reconocen en el sufrimiento y en la desesperación, su dolor no puede tener remedio de ninguna manera. Sólo esa sensación de hermandad a partir de la amistad puede consolar algo:

hallarás en mí un desdichado que padece no sólo sus infortunios propios, sino los de todos los infelices a quienes conoce, mirándolos a todos como hermanos; ninguno lo es más que tú. ¿Qué importa que nacieras en la mayor miseria y yo en cuna más delicada? Hermanos nos hace un superior destino, corrigiendo los caprichos de la suerte que divide en arbitrarias clases a los que somos de una misma especie: todos lloramos..., todos enfermamos..., todos morimos.

Esta es una de las claves de la obra, no tanto el argumento más o menos truculento que tanto puede llamar la atención al lector en la primera lectura. Sea cual sea el primer motor de la escritura del texto -recordemos que la leyenda quiere que la obra se escribiera por el dolor de la pérdida de la amada-, desencadena en un canto a la hermandad entre los que sufren y a la amistad, muy apropiado para la filantropía como concepto ilustrado, que ve en la nueva realidad del ciudadano la solidaridad que faltaba en el mundo teocéntrico, establecido a partir de conceptos similares pero nunca idénticos: piedad, justicia divina, caridad. El ser humano debe buscar la filantropía independientemente de que haya un dios que lo castigue por no hacerlo o premie por hacerlo. He aquí la lectura final de esta obra, que nos sitúa en un ámbito ideológico concreto, muy interesante. Y que termina como debe hacerlo. No debe olvidársenos que Cadalso tuvo el suficiente tiempo para continuarla y no lo hizo, que la dejó en fragmento a propósito y que la cerró, significativamente con las palabras de Tediato: Andemos, amigo, andemos.

De la obra hay suficientes y acreditadas ediciones en papel. Además, en la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes tenéisun magnífico portal dedicado al autor dirigido por Juan Antonio Ríos Carratalá, experto en la época. En él hallaréis una semblanza biográfica, una recopilación de estudios sobre el autor y su obra y una excelente edición digital de las Noches lúgubres a partir de la del Correo de Madrid (diciembre de 1789-enero de 1790) y una oportuna reproducción digital de la edición de Barcelona 1798 (que fue la primera edición en volumen).

Noticias de nuestras lecturas

Mª del Carmen Ugarte escribe una última entrada sobre la obra llena de acierto en todo, desde la ilustración inicial hasta el comentario sobre el final abierto o cerrado. Más que recomendable.

Pancho comenta la tercera noche y completa su texto con los comentarios de las continuaciones que se escribieron en el siglo XIX, lo que atestigua el indudable éxito de la obra de Cadalso. Y por si sí o por si no, merece la pena llegar hasta el vídeo final de la entrada.

Entre Austri y Mª Ángeles Merino comentan la segunda noche de las Noches lúgubres, entre divertidas y asustadas por lo que se dice en ellas...

Luz del Olmo recrea en buen verso la noche segunda desde la voz de Tediato.




Con motivo de la celebración del cervantino día del libro varios de los amigos del Club de lectura han publicado entradas cervantinas que os recomiendo:  Gelu trae a su blog un artículo alusivo a la efeméride que escribiera José Sánchez Rojas; Edurne recupera un cervantino juego dulcinesco que ya había publicado en su blog antes; Mª Ángeles Merino da cuenta de una interesante lectura del Quijote que enlaza con la que aquí hicimos en su día; Cornelivs corre -y es literal- para llegar a Cervantes.



La próxima semana comenzamos con la lectura de Cicatriz, de Sara Mesa. El martes 3 tendremos la sesión habitual en el formato presencial de este club de lectura.

Recojo en estas noticias las entradas que durante la semana han publicado los blogs amigos. El listado de lecturas para lo que queda de curso, en este enlace

jueves, 21 de abril de 2016

Tediato, el melancólico de las Noches lúgubres y noticias de nuestras lecturas.


Por si tuviéramos alguna duda, el propio Tediato se define a sí mismo como melancólico al inicio de la Noche segunda. La adopción del género (novela dialogada) lo refuerza. Este monólogo con el que arranca esta segunda noche es un equivalente al monólogo interior de la narrativa del XX, pero al no disponer aún de ese recurso se torna teatral, muy adecuado para la época inicial del romanticismo. La melancolía ha sido abordada en la literatura y el arte tanto o más que en los tratados médicos. Hoy se encuentra descrita dentro de alguno de los varios tipos de depresión. Y así es Tediato, una persona racional que se ha roto por dentro y, por lo tanto, se encuentra solo frente a las debilidades de su carácter: no se alimenta, duerme durante el día, busca la soledad y el amparo de la noche, llora continuamente, discurre de forma aparentemente normal pero su mente está perturbada según las convenciones sociales y siente su pena como si fuera el primer hombre que la sufriera. Por sí mismo no puede encontrar remedio a su dolor más que el deseo de la muerte: soy el más infeliz de los hombres. En su estado, cuando el hijo del sepulturero le relata la penosa situación de su familia, solo puedo aconsejar a Lorenzo algo en consonancia con su estado de ánimo porque solo parece hallar la comunidad en el dolor puesto que incluso deja pasar la ayuda del único amigo que ha intentado acercarse, Virtelio:

Eres sepulturero... Haz un hoyo muy grande, entiérralos todos ellos vivos, y sepúltate con ellos. Sobre tu losa me mataré y moriré diciendo: Aquí yacen unos niños tan felices ahora como eran infelices poco ha, y dos hombres, los más míseros del mundo.

Es la salida propia de un hombre desesperado, que solo ve en la destrucción de todo la salida. No es una característica exclusiva del romanticismo, aunque en esa época se prestara más atención y se pudiera expresar por primera vez sin tantas ataduras morales.

De la obra hay suficientes y acreditadas ediciones en papel. Además, en la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes tenéisun magnífico portal dedicado al autor dirigido por Juan Antonio Ríos Carratalá, experto en la época. En él hallaréis una semblanza biográfica, una recopilación de estudios sobre el autor y su obra y una excelente edición digital de las Noches lúgubres a partir de la del Correo de Madrid (diciembre de 1789-enero de 1790) y una oportuna reproducción digital de la edición de Barcelona 1798 (que fue la primera edición en volumen).

Noticias de nuestras lecturas

Pancho nos lleva, como él solo puede hacerlo, del Bernabeu a Mark Nnopfler para analizar las horas aciagas de Tediato...

Mª del Carmen Ugarte analiza los pormenores de la segunda noche de Tediato y todas las circunstancias que se le cruzan por el camino al protagonista de la obra de Cadalso...

Mª Luz Evangelio da su impresión tras leer detenidamente la obra de Cadalso y me gusta que su comentario se haga preguntas. Seguro que despierta la curiosidad por las Noches lúgubres a quien no se haya atrevido con ellas.

Mª Ángeles Merino sigue de paseo por Burgos junto a su amiga Austri para comentar la obra, el carácter de Tediato y las truculencias nocturnas del argumento.

Luz del Olmo poetiza el dolor de Tediado desde su propia voz. Una interesante propuesta, sin duda.

Recojo en estas noticias las entradas que durante la semana han publicado los blogs amigos. El listado de lecturas para lo que queda de curso, en este enlace