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viernes, 4 de enero de 2019

Fandangos del Rúa


Este año comenzó ayer, en la barriada de Canela de Ayamonte, ante unas habas con choco y buenos amigos, poesía, complicidad y risas. Permanezco estos días casi desaparecido por complicaciones personales y familiares, refugiado en gente buena y con el móvil estropeado, pero no podía faltar a esta comida si quería comenzar bien el año. En la primera reunión de 2019 de los poetas del bajo Guadiana leí unos fandangos escritos para la ocasión en la misma mañana, que dediqué a quien nos convocaba, mi amigo José Luis Rúa. Alguno de ellos fue cantado por el maestro Cristóbal, mejorándolo. Allá va esta gavilla, con la que aprovecho para desearos a todos lo mejor para el 2019.

Quién sabe por qué he venido
ni por qué me iré mañana,
pero Rúa me ha querido
convocar en el Guadiana
para comer entre amigos.

Olía, bien de mañana,
a jara verde y tomillo
el rocío en la retama
y el campo se sacó brillo
por igualarse a tu cara.

Amanece la marisma
con niebla cerrada y triste,
le falta al hombre alegría
y al trabajo atado mide
si el jornal le paga el día.

Corre la ola el picafino
sin saber su condición,
corre y corre por el limo
y así corro y corro yo
sin encontrar mi destino.

Quién sabe por qué he venido
ni por qué me iré mañana,
pero Rúa me ha querido
convocar en el Guadiana
para comer entre amigos.

© Pedro Ojeda Escudero, 2019

domingo, 3 de junio de 2018

En el Atelier de Juan Galán en Ayamonte

Foto de familia de los artistas que intervinieron: pintura, escultura, fotografía, poesía y música.
Tomada del perfil de Facebook de José Luis Rúa.
El acto contó con la presencia de la delegada de cultura,
que lo  inauguró junto al organizador y los artistas.
El pasado viernes día 1 de junio, en el Atelier del pintor Juan Galán en Ayamonte, tuvo lugar un encuentro artístico organizado por José Luis Rúa en el que tuve la fortuna de participar y que quedará para siempre en el recuerdo de lo que lo vivieron. En él se aunaron la pintura de Juan Galán, la escultura de José Antonio Faraco, la fotografía de Eduardo Pereiro, la voz de Angela Mascarenhas y la poesía de un puñado de poetas. Todo queda recogido para la memoria en un libro editado por José Luis Rúa, Tú, vosotras y ellas (Wanceulen editorial).

El motivo inicial del acto fue la propuesta de exposición de la escultura de Faraco en el estudio de Galán. A este mismo tema se sumaron las obras de Galán, las fotografías de Pereiro y los poemas e ilustraciones del libro editado por Rúa y maquetado excepcionalmente por Antonio Garrido. El libro es una obra muy cuidada, que se convertirá pronto en un objeto coleccionable del que se ha hecho una tirada muy corta que se pondrá a la venta en las presentaciones pero puede leerse gratuitamente en este enlace de la editorial. Cuenta con láminas de J.A. Faraco, Karina Müller, J.M. Carrasco Galán, E. Pereiro, Gemma Cayuela, Manuela Santos, Elisabete Guerreiro, Fátima Concepción y Dani Franco y poemas de José L. Acosta, Mada Alderete, Clara Correia, Cristina Crista, Ana Deacracia, Angela Felicio, Mª Luisa Francisco, Carmen Herrera, Pedro Jubilot, Augusto Lourido, Pedro Ojeda, João Pereira, María Sánchez y Susana Sousa. Una pluraridad de nombres, estilos y procedencias a los que se sumaron algunos poetas asistentes que recitaron generosamente poemas de quienes no se encontraban allí, como es costumbre en el grupo de Los poetas del Guadiana.

El escultor José Antonio Faraco trabaja el físico de la mujer para mostrarnos a partir de él y de una depurada técnica estados anímicos y actitudes, guiños constructivos que buscan la implicación de quien mira. La obra de Juan Galán, un pintor de un gran y merecido prestigio y con un manejo de la luz y el color a la altura de pocos, nos lleva en las piezas mostradas en la exposición del costumbrismo de las mujeres que juegan en la Caleta de Cádiz a la reinterpretación de las emociones de una manola con una fuerte carga expresiva. Eduardo Pereiro es muy joven pero ya tiene altura de gran fotógrafo. La serie de fotografías aquí mostrada, presidida por el retrato de Manoli Mena, no deja indiferente al espectador y avala una trayectoria presente y futura de un artista inteligente y sensible que dará mucho que hablar en los próximos años.

El Atelier de Juan Galán se llenó de un público que podía recorrerlo libremente para encontrarse en los diferentes espacios con lo que se mostraba -incluido el delicado taller de telas de Marta Susino-, con el recitado de los poemas, la interpretación de fados o la demostración artística de Faraco y Galán realizando obras en vivo.

Actos como este, organizado por iniciativa particular, sin apoyo institucional ni subvenciones -tampoco buscadas-, son un ejemplo de creatividad y demostración de la experiencia artística diversa, pero no podrían llevarse a cabo sin la entrega y la dedicación cultural de personas como José Luis Rúa. Por él brindo.

Cubierta del libro.

José Luis Rúa, el culpable de todo, a lo suyo.
Al fondo, el cuadro de Galán que se tomó como portada del libro y que adquirió la poeta Ana Deacracia.
Juan Galán, con el cuadro que pintó en la hora que duró el evento y que, finalmente,
pude adquirir como recuerdo de lo ocurrido.
 Fotografía tomada del perfil de Facebook de José Luis Rúa.
José Antonio Faraco en pleno trabajo.
Fotografía tomada del perfil de Facebook de José Luis Rúa.

Una de las sorpresas más agradables de la velada fue conocer al extraordinario fotógrafo
Edu Pereiro y a la protagonista de la fotografía con la que posa aquí,
la admirable por tantas cosas, Manoli Mena.
Fotografía tomada del perfil de Facebook de José Luis Rúa.
Con João Pereira y Ana Deacracia. Fotografía de Isabel Caheiros.
Qué bien sonaron los fados de Angela Vieira Mascarenhas.
 Fotografía tomada del perfil de Facebook de José Luis Rúa.

Y así andaba yo, disfrutando de todo. Fotografía de Isabel Calheiros.
El Atelier se llenó de amigos y público.
Más fotografías en los perfiles de Facebook de los participantes y asistentes.

miércoles, 24 de enero de 2018

Estación término, de José Luis Rúa.


La vida como viaje es una antigua metáfora literaria que sigue siendo exacta y oportuna. Hay un momento, en todo viaje, que nos sentimos llegar al final del recorrido, aunque sepamos que es posible que aún nos queden muchos años por delante. No es necesariamente que percibamos la muerte, sino una sensación que nos hace pensar que esa es nuestra estación, que allí queremos quedarnos y pasar el resto de la vida: en ese lugar, en ese paisaje, con esa gente, con esas ocupaciones. Es afortunado aquel que encuentra el apeadero adecuado en el que descender del tren, respirar y comprender que ese es su lugar. Que podrá viajar a otros lugares o conocer otras personas, pero que es allí, en el espacio que vislumbra desde el andén, en donde quiere estar. De pronto, el viaje se hace presente y todo adquiere una dimensión ajustada. Incluso si nos giráramos inmediatamente, podríamos vernos al bajar del vagón y sonreír, con sorpresa, como si no nos pesara el pasado, porque ese es lugar que estábamos buscando y esa luz que queremos tener en cada uno de nuestros días.

Eso es lo que encontramos en el poemario Estación término de José Luis Rúa (Sevilla, Wanceulen editorial, 2017). Nacido en Alcoy en 1950, la vida lo llevó hasta Ayamonte, en donde ejerció como profesor de Educación Física hasta su reciente jubilación y, sin renunciar a sentirse alicantino, Rúa comprendió pronto que Ayamonte era su estación término, su destino final. No es de extrañar: Ayamonte es un lugar muy especial entre mar, río y marisma, entre tierra y cielo. La luz es allí amable, el clima benigno y la gente acogedora. De hecho, la frontera con Portugal allí se difumina.

José Luis Rúa es uno de los integrantes más activos y significados del colectivo poético Poetas del Guadiana que desde hace ya muchos años procura la unión de ambas riberas y celebra periódicas citas en las que poetas españoles y portugueses se juntan para construir un espacio de encuentro, comprometidos en esa labor de hacer desaparecer las fronteras levantadas por una historia no siempre amable. También es parte del grupo de escritores que impulsa infatigablemente la vida de Ayamonte con acciones poéticas, recitales, presentaciones de libros y publicaciones a través de Los libros del Estraperlo y Los Cuadernos de la Barranca. Desde el año 2000 ha publicado varios poemarios en una sucesión periódica que ha construido ya una obra de voz propia y reconocible: Cuaderno de poemas, Se ha vuelto loco, Mar cien veces mar, Los versos que te gustan, Poemas en el lienzo, etc. También ha publicado en antologías del grupo o colaboraciones como A pedales entre los escombros, con Eladio Orta. Conviene recordar también su trabajo como documentalista de las actividades culturales y deportivas de Ayamonte porque su labor se ha convertido ya en una referencia obligada para los investigadores de lo que allí ha ocurrido en las últimas décadas.

En Estación término hay conciencia de esos dos significados del final del viaje. Por una parte, la llegada al momento de la vida en el que el horizonte se estrecha; por otra, la conciencia serena y feliz de que se está donde se quiere estar y que la mirada se ha hecho parte del paisaje que habita. Por eso no hay sensación de tristeza ni de despedida sino de apurar el presente de forma vital y todas las emociones que brinda. Incluso cuando se aborda la inevitable decadencia física que implica la edad: es como si estuviera alojado en un cuerpo extraño, dice el poeta:

Me dirijo la palabra solo por buena educación,
pero no me reconozco.

Sin embargo, la relación de padecimientos y medicamentos (Jodida bioquímica) que implica cumplir años en realidad no importa:

Es un juego de equidistancias y equilibrios
entre la naturaleza humana y yo mismo.

No es Estación término un poemario de despedida ni de tristezas, sino un canto apasionado a lo mejor que se tiene: la propia gente, el amor y el paisaje. Se abre con una referencia al nieto recién nacido -Mateo, al que va dedicado el libro- al que recomienda: Lucha con todas tus fuerzas / y con un poema en cada mano. Por la misma razón, una de las partes esenciales del poemario son los poemas dedicados a Cinta, su mujer:

A poema,
tu cuerpo sabe a poema.
De rima libre y verso más libre todavía

En Estación término también está el paisaje ayamontino (Canela, el espigón, el río...), los poetas con los que ha recorrido parte del camino (Eladio Orta, Uberto Estabile, Antonio Orihuela) y una reflexión sobre la misma labor poética, que le llevan al compromiso con la propia escritura y el sentido social de la misma. Por supuesto, en el recorrido vital también hay momentos dolorosos, como la despedida de la madre (Madre, buen viaje y dale recuerdos al viento).

Es Estación término una celebración de la madurez y de la felicidad que otorga saberse en el lugar en el que uno quiere estar y con las personas que ama, con el amor que acompaña y la vida bien hecha. Y en él está José Luis Rúa tal y como es: entregado, pasional, directo, generoso. Y la luz de Ayamonte, que lo preside todo. No es, sin duda, el final del trayecto de la obra de este poeta, siempre lleno de energías y propuestas, generoso en la entrega y que sabe cómo hacernos visible ese estado de gracia:

Sé que tienes razón,
como lo tiene el alba cada mañana,
más, la madrugada e frases van haciendo camino
hacia ese poema que llevas en la falda
y que algún día vas a regalar al mundo.

Estación término cuenta con un excelente prólogo del poeta portugués Fernando Cabrita (en español y portugués, recomiendo la lectura de la versión original) y una magnífico diseño y maquetación de Antonio Garrido, con fotografías del escritor, que es un excelente fotógrafo.

lunes, 19 de junio de 2017

Y habrás de conocer a Juan Galán


Todo bien. Calor. Y unas hormigas chiquitas.Visita fugaz a tierras del sur por motivos de trabajo relacionados con la organización de los actos que conmemoran allí el bicentenario del nacimiento de José Zorrilla. En Ayamonte, los amigos José Luis Rúa y Cinta: abren cada calle como si llevaran las llaves en los bolsillos para nosotros, generosos de sonrisas y palabras. Y el río hacia el mar. Se caen los vencejos adultos de los árboles y quedan en el suelo sin poder moverse, con las alas abiertas, quizá buscan comprender su nueva perspectiva del mundo. Solo los niños que se les acercan, curiosos, podrían explicarles algo. Buen pescado fresco y noche serena en Don Petisco, en Vila Real de Santo António: hay que pasar siempre a Portugal. En Ayamonte, el estudio de Juan Galán está cerrado pero habrás de conocerlo desde aquel perro retratado en el Choco y ahora esa mujer sentada en la puerta. Te sonríe, feliz. Quizá ella sí sabe ya por qué se caen los vencejos de los árboles y las hormigas chicas se adueñan de las casas y de las aceras. Y el río, camino del mar, turquesa y noche.

lunes, 19 de septiembre de 2016

Los poetas del Guadiana en los medios de comunicación


En cuidadísima edición de José Luis Rúa se publica este volumen, Los poetas del Guadiana en los medios de comunicación (Sevilla, Wanceulen, 2016), que recoge la presencia en la prensa del grupo de Poetas del Guadiana. Ya di cuenta aquí de la publicación de una antología en la que se celebraban los primeros cinco años de vida de este grupo compuesto por autores de diferentes edades de uno y del otro lado de la raya del bajo Guadiana, algunos muy conocidos en los ámbitos nacionales español y portugués. Hasta cincuenta autores se recogían en el volumen, lo que expresa su vitalidad, diversidad y fuerza. Celebré entonces la necesidad de un grupo como este que fortalecía la conexión de autores españoles y portugueses unidos por un paisaje, una historia y unas circunstancias similares. Los Poetas del Guadiana es un colectivo de autores que se hizo presente en el verano del año 2011 en Ayamonte y, a partir de ahí ha sido constante su labor de organización de presentaciones de libros (propios y ajenos), recitales, tertulias y un largo etcétera. También es más que visible su presencia en todas las actividades culturales del bajo Guadiana, tanto en España como en Portugal, especialmente en Huelva y el Algarve. Esta presencia ha sido recogida continuamente por los medios de comunicación y con todas esas notas de prensa, noticias y fotografías José Luis Rúa ha confeccionado este libro de agradable consulta que da exacta cuenta del gran número de eventos en los que el grupo ha participado. Queda así constancia para todos los interesados en el mundo cultural de sus actividades, de su peso cultural en la zona. Y se convertirá en una herramienta muy útil para futuros trabajos de investigación sobre la poesía española contemporánea que reflejen sus peculiaridades y la red de grupos que existen hoy en la Península Ibérica, muestra de una actividad poética que no cesa. Sería necesario que todos estos grupos poéticos contaran con publicaciones similares. Nos ayudaría a tejer la realidad de la poesía contemporánea, sus vinculaciones y características y poder valorar y dar dimensión a las apreciaciones subjetivas que hoy son tan frecuentes en este terreno.

viernes, 8 de julio de 2016

Los poetas del Guadiana en La noche en blanco y una antología que celebra sus cinco primeros años.



Mañana sabádo día 9 se celebra en Ayamonte La noche en blanco, iniciativa que desde hace años se mantiene en varias ciudades españolas, consiguiendo que sus habitantes se echen a la calle a vivir la ciudad correspondiente, que presenta siempre sus mejores galas con los museos y los establecimientos comerciales abiertos durante toda la noche y una variada actividad cultural y de entretenimiento. Me gusta esta iniciativa que se ha extendido por todo el país y no importa tanto quién fue el modelo primero porque se adapta a las peculiaridades de cada localidad y sus actividades no siempre tienen una finalidad comercial.

Bien que siento perderme la noche de mañana en Ayamonte, a la que había sido invitado. Entre otros actos, se presentarán de forma oficial dos volúmenes relacionados con los Poetas del Guadiana, grupo nacido hace cinco años y que reunió parte de la creciente actividad literaria de aquellas tierras. Su nacimiento debe relacionarse con el grupo editorial Crecida y la colección Los libros del estraperlo, aunque no de forma vinculante.

Entre los varios grupos poéticos de la zona, este de los Poetas del Guadiana se caracteriza por la diversidad en su composición (tanto en edades como en estéticas) y, sobre todo, por la intención clara desde su inicio de aunar a escritores de uno y otro lado del río, españoles y portugueses. La frontera desaparece gracias a estas iniciativas tan necesarias. Más aún cuando no son institucionales sino que nacen de la voluntad de los individuos que las impulsan. Solo por eso ya merecería una reseña, pero es que, además, su actividad continua en estos últimos cinco años la merece también por la calidad y el apoyo a la vida cultural con la edición de libros, organización de exposiciones artísticas, presentaciones, lecturas, etc.

La noche en blanco. Poetas del Guadina, editado por José Luis Rúa recoge los poemas leídos en la Casa Grande la noche del 3 de julio de 2015. Es un buen ejemplo de todo lo dicho. En él colaboran once poetas, "las voces de otras veces y voces nuevas que nos susurran al oído", en palabras de Rúa. Cinco españoles (Aurora Cañada, Clemen Esteban, Estrella García, José Luis Rúa y Teresa Martín) y seis portugueses (Ana Francisco, Antonio Cabrita, João Pereira, João Viegas, Jorge Rosa y Pedro Tavares). Sus fechas de nacimiento van desde 1950 hasta 1991, lo que da una visión de su amplio abanico, que también se observa en la temática y estilo. El grupo no se une, por lo tanto, en torno a una estética sino en torno a un paisaje y una idea de vivencia común a un lado y otro del Guadiana. José Luis Rúa y José A. Morales son los autores del reportaje fotográfico que da cuenta de aquella noche que debió ser inolvidable, tal y como relata Rúa en el texto que abre el libro.

[5.50], recoge una antología de cincuenta poetas relacionados con este grupo desde su nacimiento en el año 2011. El volumen está al cuidado de Pedro Oliveira Tavares y José Luis Rúa y ha sido editado por Wanceulen Editorial en su sección literaria, Ediciones Moreno Mejías (Sevilla, 2016). Sucede lo mismo que con el anterior, pero ampliando el listado de autores que, por su extensión, no copiaré aquí. Añaden, además, la colaboración de escritores invitados procedentes de Timor-Leste o Argentina. Es muy interesante ver reunidos autores de diferentes procedencias, biografías, estéticas y temáticas, algunos veteranos en esto de la literatura y otros que comienzan. Reunidos para dialogar en un volumen que resulta armónico precisamente por su razón variada y que se enriquece por las fotografías de José Luis Rúa y de Toño Méndez (a él se debe la impresionante imagen de la cubierta) y por los textos que lo abren y lo cierran y que resultarán muy útiles (en especial el último, de José Luis Rúa, incansable en la organización y en impulso animoso de la cultura de la zona) para quienes, en el futuro, se acerquen a estudiar o conocer la génesis del grupo y los empeños editoriales y de organización en los que participaron sus integrantes.

Ambos volúmenes han sido diseñados y maquetados por Antonio Garrido, lo que constituye también una garantía de su calidad y agradable manejo.

Bien que lamento no estar entre ellos mañana, pero las obligaciones profesionales y personales me retienen lejos. Deseo que la noche sea todo un éxito.

sábado, 2 de julio de 2016

Presentación de piel en Ayamonte

En el recital de ayer. Fotografía de José Luis Rúa.

Anocheció lentamente durante mi presentación ayer de piel en el patio del centro cultural la Casa Grande de Ayamonte. Previamente se había celebrado la inauguración de la  exposición de Antonio Garrido en la Sala de las Tinajas, pero de eso hablaré mañana en este espacio. Quiero dar cuenta hoy de mis emociones durante la presentación del poemario. De este ya he hablado en otras ocasiones y del acto puede hallarse una detallada reseña de José Luis Rúa en Huelva Ya.es y Huelva24.com, acompañada de sus magníficas fotografías.

Ayamonte debía ser una parte del circuito de presentaciones de este libro porque algunos de sus poemas se escribieron allí y hay mención expresa a sus marismas. Con piel he pretendido varias cosas pero también la vivencia del paisaje y de sus gentes. Y fueron las personas que pudieron acudir ayer al patio de la Casa Grande las que hicieron muy especial este acto. De la mano eficaz y cariñosa de José Luis Rúa (que me presentó) todo es más fácil, desde luego. Cualquier cosa que uno pudiera plantearse él ya la había solucionado previamente. Su capacidad de promover la cultura de la zona es algo sobradamente conocido por todos.

Quiero agradecer la presencia del alcalde de Ayamonte, Alberto Fernández, que abrió el acto de forma cercana y lleno de impulso por su tierra, y de la concejala de Cultura, Gemma Martín, que siempre puso a mi disposición ese maravilloso edificio que es la Casa Grande. A todo el personal de este centro cultural del Ayuntamiento de Ayamonte y, en especial, a Juan José Castellano, quiero manifestar mi reconocimento por todas las facilidades dadas para que pudiera celebrarse con éxito el acto de presentación y recital desde el primer día que acudí para interesarme sobre esta posibilidad hasta ayer por la noche, prestándose a solucionarlo todo con eficacia y cariño.

Anochecía en el patio de la Casa Grande mientras me acompañaban el tenor Francisco Javier Vera (todo un descubrimiento para mí y que emocionó a los presentes) con su actuación al inicio y como cierre y los poetas Estrella García (que leyó con la suavidad y hermosura de su carácter el poema que le repartí intuyendo que correspondería a su forma de entender la poesía), Augusto Lourido (que puso delicada y nostálgica voz a un poema que escribí en Praia Verde), Antonio Cabrita (que además de participar en este acto ha traducido mis poemas permitiéndome leerlos y escucharlos en esa lengua tan amada) y Eladio Orta.  Eladio recitó uno de los poemas del libro haciéndolo tan suyo que voy pensando que fue él quien lo escribió sin que yo lo supiera, lo que es todo un honor para mí.

Se hizo de noche pero el ambiente que se había creado en el patio de la Casa Grande era tan especial que prolongamos durante mucho tiempo la estancia en el vino español que se ofreció después. Y allí se habló de proyectos, de literatura, de arte, de cultura, de solidaridad (siempre recuerdo que piel, editado por los Libros del Consuelo para SBQ apoya los fines solidarios de esta organización) pero, sobre todo, de amistad. Que es lo que finalmente importa siempre. Gracias a todos los que asistieron al acto hasta llenar el patio de la Casa Grande, gracias a todos los que lo hicieron posible y sigamos adelante en todo tipo de proyectos.

Cartel de la presentación, obra del artista y diseñador gráfico Antonio Garrido.
Alberto Fernández, alcalde de Ayamonte, durante el discurso de recepción. Fotografía de José Luis Rúa.
José Luis Rúa en la presentación. Fotografía tomada de su muro de Facebook.
Con Alberto Fernández. Fotografía de José Luis Rúa.
José Luis Rúa durante la presentación del libro.
 Foto de Calamanda, que tuvo el detalle de acercarse desde Jerez para esta presentación
 como antes había acudido a las de Córdoba y Sevilla. 

Foto de Estrella García.
Foto de Calamanda.
Foto de Calamanda.
El tenor Francisco Javier Vera. Foto de Calamanda.
La poeta Estrella García recitando el poema de la página 27 de piel.
El poeta Augusto Lourido recitando en portugués el poema de la página 51 de piel.
El poeta y traductor Antonio Cabrita recitando el poema de la página 44 de piel.
Eladio Orta recitando con la inestimable ayuda del poeta  Juan José Domínguez.
El poeta Eladio Orta recitando el poema de la página 59 de piel.
 

El tenor Francisco Javier Vera en el cierre de la velada.
Una foto para el recuerdo, con todos los Poetas del Guadiana que pudieron acercarse a la presentación
y a los que agradezco su cálida acogida. (Todas las últimas fotografías son de José Luis Rúa.)

viernes, 24 de junio de 2016

piel en Ayamonte


Y llegó la hora de presentar mi poemario piel en Ayamonte.  Será dentro de una semana, el próximo viernes 1º de julio. De la mano de José Luis Rúa Nacher, al que debo la acogida y el impulso de organizarlo todo con entrega y generosidad, y con la presencia de los poetas Estrella García, Eladio Orta, Antonio Cipriano Cabrita y Pedro Oliveira Tavares. Antonio ha traducido algunos poemas de mi libro al portugués, con la colaboración de Pedro Oliveira Tavares y ambos los recitarán. Supongo que se comprenderá que esté emocionado por este gesto. Contaremos con la voz lírica de Francisco Javier Vera. Quiero agradecer también las facilidades dadas por el Área de Cultura de Ayamonte, que cede ese maravilloso centro cultural que es la Casa Grande. El cartel de la presentación es un diseño de uno de los mejores ilustradores y diseñadores gráficos actuales en España, Antonio Garrido, que ha sabido captar la esencia del libro. Tiene todo el sentido que haya sido él el autor del cartel: el mismo día se inaugura su exposición en la Casa Grande (en la Sala de las Tinajas), que invito a ver porque sorprenderá.

Tengo mucha suerte con la acogida de este libro desde que el pasado mes de diciembre lo presentara en Candelario. No solo porque en él estén presentes los paisajes y las personas que me han acompañado en los últimos años o por el cariño de los lectores, las reseñas críticas o el clima que se crea en cada presentación (siempre diferentes) sino también porque ha crecido con la colaboración, reescritura y recreación en otras artes: música, danza, pintura, grafismo... Y, sobre todo, porque no podemos olvidar el fin fundamental que ha pretendido, que es la colaboración en ese proyecto solidario de SBQ impulsado por el editor, Luis Felipe Comendador (más información de todo ello en esta etiqueta de mi blog).

Mi intención primera era haber cerrado hace varios meses el circuito de presentaciones de este libro, pero dada la acogida se prolongará hasta noviembre para dar paso después a otros proyectos. Y no podía dejar de llevar el libro a Ayamonte porque parte del libro se escribió allí, entre sus marismas y playas, paseando por las calles del casco histórico y tomando esta ciudad como punto de partida hacia la vecina Portugal. Por eso mismo también me emociona el gesto de los dos amigos y poetas portugueses, que me dejarán escuchar mis poemas -ya suyos- en su lengua.

El acto tendrá lugar en la Casa Grande de Ayamonte el viernes 1 de julio a las nueve y media de la noche. La entrada es libre hasta completar el aforo y al final se ofrecerá un vino de la Ribera de Duero burgalesa junto a un queso artesano castellano.

viernes, 10 de junio de 2016

Las Fiestas de moros y cristianos de Alcoy en Castro Marim. Exposición fotográfica de Carlos Alfonso y José Luis Rúa



No conocía yo Castro Marim más que como silueta, recortada desde la orilla española del Guadiana. Subir andando las escarpadas cuestas del castillo de esta localidad del Algarve portugués en la tarde de un día caluroso es una experiencia que avala la creencia de que este enclave no haya sido conquistado nunca. Merece la pena, en todo caso. El castillo se levantó en el siglo XIII en un lugar estratégico con una vista privilegiada que domina la comarca y, sobre todo, el río. Anteriormente se han datado fortificaciones desde la edad de bronce y, por supuesto, de los tiempos de la dominación romana y musulmana. Tras ser utilizado por la orden del Temple fue la primera sede de la orden de Cristo en 1319 y después ha tenido uso militar hasta que fue abandonado y pasó a ser protegido por su interés monumental y turístico. El conjunto no ha sido reconstruido como en otros lugares con la idea de crear un parque temático que falsee su uso, sino consolidado y conservado, con lo que el visitante puede hacerse buena idea de lo que fue, especialmente a partir del siglo XVII. En él se celebra una de las fiestas medievales más importantes de la península y la más antigua de Portugal.

En la iglesia del Castillo -una estructura sencilla y castrense, como corresponde a las órdenes religiosas que lo mantuvieron inicialmente-, se expone hasta el 31 de julio Las fiestas de moros y cristianos de Alcoy, muestra fotográfica del portugués Carlos Alfonso y el español José Luis Rúa. Es posible que se prolongue hasta la celebración de las jornadas medievales de Castro Marim, a finales de agosto.

El trabajo de estos fotógrafos documenta el colorido, dinamismo y participación popular en las fiestas de moros y cristianos de Alcoy, las más antiguas fiestas medievales y que no han dejado de celebrarse desde que se constituyeron en 1276, aunque parece ser que el sentido profano y lúdico no se incorporó oficialmente hasta el siglo XVI. No importa ahora el sentido antropológico de estas fiestas sino alabar la treintena de fotografías de estos dos artistas, complementarios ambos. En las de Carlos Alfonso destaca su interés por el retrato mientras que en la de Rúa se aprecia sobre todo su forma de captar el ambiente y el grupo. Se acompaña la exposición de cartelería histórica y otros objetos relacionados con el tema.

Una visita recomendable para todos los que se acerquen por esta zona durante el verano. Tanto lo expuesto como el lugar que acoge la muestra fotográfica lo merecen.

Carlos Alfonso y José Luis Rúa Nacher, en la iglesia del castillo de Castro Marim, lugar de la exposición. Foto tomada del muro de Facebook del segundo (ignoro quién es el autor).