martes, 21 de noviembre de 2017

Dos uniones rotas


Dos uniones rotas. La primera, consistente como el hierro. La segunda, el cuidadoso atado que nace ya cuando se sabe que nada es para siempre pero se guarda la esperanza. Quizá por eso abandonaron la casa.

lunes, 20 de noviembre de 2017

viernes, 17 de noviembre de 2017

Los pequeños detalles


En los tiempos de grandes mentiras yo me fijo en la forma en la que alguien coloca un cactus en la ventana.

La postverdad, dicen. Siempre ha existido la mentira como estrategia política pero nunca como ahora. Lo que me resulta más sorprendente es que tantos estén dispuestos a seguir las consignas en una época en la que basta una mera consulta de unos segundos en internet para descubrir que el rey está desnudo. Que todos los reyes están desnudos: los antiguos y los nuevos. Los de corona de brillantes y los de traje de ejecutivo. Lo sabe incluso el algoritmo de Google, basta preguntárselo.

Estos días, en internet han circulado unas palabras de Josep Pla que son un insulto a a la inteligencia y que, además, ni siquiera escribió Pla como hace años circuló un corte del añorado Pepe Rubianes que hacía decir a Rubianes lo que no dijo. Estrategias ambas de mentira repetidas hasta la náusea para sembrar odio. Las técnicas de ruptura de una sociedad son viejas y basta comenzarlas para que luego se repitan por inconscientes, rencorosos y amargados. Hay personas que solo saben vivir en el lodo.

Hoy parece que vivimos en una época de tripas. Acabaremos todos tuertos para satisfacción de tantos.

Y, mientras tanto, la casa sin barrer. Entre tanto griterío duele mucho comprender las razones que nos hacen tan gregarios, tan poco individuos. Las fieras, amigos, se han desatado pero nunca devorarán a sus amos. Si otros repiten consignas, siembran odio y divulgan mentiras dedícate a saber cuál es la orientación mejor para poner en la ventana el tiesto. Que le dé el sol cada día.

jueves, 16 de noviembre de 2017

Ya es todo carnaval en la Hostería del Laurel y noticias de nuestras lecturas. Continuamos con La sirena de Gibraltar.


He escrito varias entradas sobre José Zorrilla y Don Juan Tenorio. En este espacio, suelo escribir una entrada llegado el día de los Fieles Difuntos (el Don Juan no es para Todos los Santos sino para los Fieles Difuntos, pero no nos pongamos quisquillosos). Pueden consultarse en este enlace (se recuperan en orden inverso), lo que me evita repetirme aquí.

Siempre me ha gustado el Tenorio de Zorrilla. Su condición de fiesta teatral me atrae. Muchos miran el drama de forma ceñuda. El mismo autor lo hizo, despellejándola -tanto al texto como a la forma en la que se representaba- pero no consintiendo en que nadie lo hiciera. El problema es que muchos no soportan su popularidad, su éxito, su condición de engranaje perfecto para la escena, su potencial arrollador. Estos prejuicios les impide disfrutar de la obra como lo que es, puro teatro que puede tomarse en serio, en sentido paródico o en cualquiera de los muchos matices que permite el texto. Esto es lo que está detrás de su enorme éxito. El drama nos puede hacer pensar sobre la condición humana, sobre la sociedad, sobre la transgresión a las normas y sus consecuencias, pero sobre todo nos arrastra al juego. Esto es lo que se ha comprendido generación tras generación, lo que comprendieron los jóvenes del 27 cuando lo representaban todos los años en la Residencia de Estudiantes (qué inteligencia la de Federico García Lorca escogiendo para sí el papel del Escultor).

Siento pena por aquellos que no se dejan arrastrar por la fiesta teatral, la pura esencia de juego dramático que contiene Don Juan Tenorio. Allá ellos, me digo, nada más comenzar la obra de forma tan extraña para un drama decimonónico -hasta en eso se mostró osado Zorrilla-, con el protagonista en escena sin que el espectador sepa nada él, ofendido:

¡Cuál gritan esos malditos!

Y ya todo es carnaval en la Hostería del laurel de Sevilla. Incluso lo es en el panteón que Don Diego ha pagado para las víctimas de Don Juan. Porque, en el fondo, toda la vida humana es carnaval.


Noticias de nuestras lecturas

Este sábado día 18, el Club de lectura rendirá homenaje a José Zorrilla. Visitaremos su tumba en el Cementerio del Carmen de Valladolid, la Casa Museo que lleva su nombre y la exposición que con motivo del bicentenario se muestra en el Archivo Municipal de esa ciudad. Las plazas de las visitas son limitadas pero si estás interesado en el acto en el cementerio o asistir a la reunión presencial del club de lectura para comentar Don Juan Tenorio (abierta al público hasta completar el aforo), escríbeme un correo o un mensaje privado en Facebook.

Mientras se pide el papel de Brígida, Mª del Carmen Ugarte García recuerda sus Tenorios y comenta alguna de las cosas esenciales del drama y su recepción por el público.  No te lo pierdas.

Pancho nos presenta la biografía intensa de Zorrilla para que podamos comprender su obra: un bala perdida que se convierte en el autor más popular de su tiempo. Y termina con la M.O.D.A., no se puede pedir más de su entrada.

Mª Ángeles Merino recuerda su primer Don Juan, televisivo -qué añoranza de aquellos programas de Estudio1-, y define al Tenorio hoy como un yonqui del amor...

Paco Cuesta lee con finura ejemplar El burlador de Sevilla y el Don Juan Tenorio: de la teología del castigo a la del amor. Una entrada para enmarcar.

Y aquí podéis leer el poema que Luz del Olmo ha escrito para leer el sábado 18 ante la tumba de Zorrilla, en el homenaje al poeta que celebraremos todos los lectores que os queráis acercar por allí.

Continuamos con La sirena de Gibraltar


Tras el paréntesis en su lectura para acercanos a la figura de José Zorrilla a través de su Don Juan Tenorio, regresamos a La sirena de Gibraltar, la novela de Leandro Pérez que nos ocupará hasta el jueves 30 de noviembre.

Recojo en estas noticias las entradas que hasta el miércoles han publicado los blogs amigos.
Entrada del Club de lectura cada jueves, en este blog, aunque en las últimas semanas no haya podido cumplir esta promesa por diferentes cuestiones que espero se vayan remansando en las próximas.
Información sobre el presente curso en el club en este enlace.

miércoles, 15 de noviembre de 2017

Sky. Juan Ramón Jiménez y el cielo en inglés.


¿Es el mismo cielo, sky? ¡Cuántas cosas comienzan en el Diario de un poeta reciencasado (1916) de Juan Ramón Jiménez! Todo nuevo, como si se estrenara. En 1917 se publicaron dos libros fundacionales para la poesía en España: la primera edición de las Poesías completas de Antonio Machado y este Diario de un poeta reciencasado (1916).  Año fecundo donde los haya: desde ese momento la poesía española se preparaba para una época de esplendor. Mucho de lo que hoy pasa por innovador, por riesgo formal y por rupturista no llega ni de lejos a lo que supuso aquel año. Por eso me sonrío cuando leo o escucho estas afirmaciones entre poetas de hoy que ni siquiera conocen que hace cien años alguien se les adelantó y ellos no van más que al rebufo pero las usan alocadamente para refutarse unos a otros -es tanta la ignorancia soberbia- como los que se agreden con las palabras democracia o libertad en política. De estos dos libros derivan las mejores cotas de la poesía española hasta el presente.



¿Es el mismo cielo, sky? Juan Ramón Jiménez se había embarcado en un viaje físico para encontrarse con su esposa, Zenobia Camprubí, que se encontraba en los EE.UU., pero también -y sobre todo- en un viaje artístico. Dispuesto a profundizar en los elementos de la poesía de vanguardia busca su nueva voz poética y la halla precisamente en la misma búsqueda. Y llega a América y encuentra que el cielo ya no es cielo, sino sky. Los textos del Diario en los que juega con las palabras inglesas entre divertido y satírico, con los diferentes hábitos y paisajes -sobre todo con el urbano- son sustanciales para comprenderlo. Despojado del idioma, debe reiniciar la búsqueda porque es consciente de que es el lenguaje el que propicia el poema. A esta cuestión dedica el poema LX:

Como tu nombre es otro,
cielo, y su sentimiento
no es mío aún, aún no eres cielo.

El lenguaje y el sentimiento van unidos en el quehacer poético y arrastran al mismo objeto. Hasta el punto de que debe hacerse de nuevo el poema:

pues estoy aprendiendo
tu nombre, todavía...

Somos lenguaje. El idioma en el que hablamos configura nuestro pensamiento. No solo la manera de decirlo o de expresar nuestro sentimiento, sino el mismo pensamiento o lo que sentimos. Mayor labor aún para el poeta al que le costó hacerse con el cielo y ahora debe llegar a sky. El poema no es la poesía, sino su expresión o, mejor, la forma en la que la cercamos, sin llegar nunca a vencerla. De ahí que Bécquer hablará del lenguaje insuficiente o que Juan Ramón concibiera su obra como Obra en marcha.

martes, 14 de noviembre de 2017

Siempre te encuentran



- Me refugié aquí para no saber nada de ellos, los de un lado y los de otro. Iguales en su fiereza y sinrazón. Iguales a la hora de destruirse y aventar todas las violencias.
- Hiciste bien. En momentos así, en los que se desatan las iras, hasta los tuyos son peligrosos, quizá los más peligrosos. A los otros los ves venir.
- Pero siempre te encuentran. Te encuentran siempre. No hay tierra suficiente en esta paramera para resguardarse cuando comienzan a apretar las gentes en las filas.

lunes, 13 de noviembre de 2017

Eres río



Eres río, me dices, esa rama
que flota en la corriente sin saberlo,
sin conocer que está sobre la lisa
superficie del agua, sin conciencia
de la profundidad de tantas pozas,
de las capas de lodo del profundo
cauce en el que se mece sin rozar
las orillas, los ojos de los puentes.
Quizá tengas razón al no ser otra
cosa más que la rama, el mismo río,
entre el cielo y el agua y flotas. Leve.
¿En qué momento fui peso hacia el fondo?

© Pedro Ojeda Escudero, 2017

domingo, 12 de noviembre de 2017

Ser gato


Ser gato y subirse a una tapia para ver la puesta del sol. Ya en la postpuesta, estirarse digno y elegante, desescalar y salir a cazar ratones. Qué armoniosa soberbia la del felino.

viernes, 10 de noviembre de 2017

Mujer leyendo


Abstraída de todo,
tirada en el sofá,
con la luz de la lámpara
dibujando tu cuerpo,
la mano en la mejilla,
lees.
Te observo,
busco tus formas entre la penumbra
en la que permaneces silenciosa.
Quisiera deslizarme bajo la manta,
requerir tu cintura
y sacarte del libro
pero no asumo el riesgo:
hay batallas que nunca
se ganan.

© Pedro Ojeda Escudero, 2017




jueves, 9 de noviembre de 2017

Presentamos a Juan Torca y noticias de nuestras lecturas, con aviso de un paréntesis.


Torca no era un obseso del orden, pero se había pasado años comprimiendo sus pertenencias en petates, mochilas y maletas. Llega un momento, tras ver al protagonista en acción y charlando con su hijo Rodrigo, policía honesto y con principios, en el que la acción se detiene de forma oportuna para presentarnos a Torca. Es algo necesario, en especial para aquellos que no hayan leído la primera novela que protagonizó. Previamente lo ha caracterizado a pinceladas, en especial en la conversación con su hijo: La mayoría de los asesinos son gente corriente, como tú y como yo, le dice. Cuando su hijo se marcha del piso -excelente el detalle de la gorra-, se queda solo: A seguir cayendo.  Apenas un cajón con algunos recuerdos en el antiguo mueble bar, sobre todo los que le ataban con Raquel, su mujer. Un álbum de fotos en el que está todo lo que debe estar en una vida corriente excepto una cosa, él: El militar, el infiltrado, el mercenario, el tipo siempre dispuesto a enfrentarse a casi todo, pero incapaz de mantener un hogar. En estas tres citas se cifra el carácter de Torca, un personaje que guarda todas las historias dentro: las de su pasado, en el que hay pasajes los suficientemente oscuros como para no contarlos; las de su presente, en el que solo un puñado de personas y de cosas firmes le sostienen; las de su futuro, en el que unas pocas certezas le guiarán pero siempre en los márgenes de las vivencias más tremendas.

Torca habla poco, ha sobrevivido a su pasado y ha pactado consigo mismo. De joven, fue militar con gran ilusión y prestó servicios en la guerra sucia contra ETA y algún otro que también lo llevó a las cloacas del sistema; fue mercenario con sus compadres -antiguos compañeros de armas- hasta que regresó de Afganistán y se dedicó a la seguridad privada. Finalmente, se dedica a trabajar por libre. No lo necesita económicamente, pero acepta casos que le sitúan en la frontera del abismo. Es aficionado al fútbol y sale a correr por el Retiro. Viudo, solo tiene como familia a su hijo Rodrigo. Y unos pocos amigos y colaboradores. De amores, los justos.

Es un personaje sólido, creíble y moderno, bien justificado su paso por algunas de las situaciones más complicadas del ejército español de las últimas décadas, también las que le llevan como mercenario a un escenario de guerras contemporáneas y de regreso a una España inmersa en la corrupción. Con un personaje como Torca se puede recorrer un escenario lleno de incidencias desde lo local hasta lo global. Este es uno de los grandes atractivos de estas novelas de Leandro Pérez, que las hace distintas a las novelas negras convencionales.

Noticias de nuestras lecturas

Pancho entra en el comentario de la novela desde la portada, por derecho y al grano. Nos deja la faena de introducción completamente expedita y bien asentada. Una invitación a seguir leyendo. Pasa después a analizar con brillantez el estilo narrativo y la caracterización del personaje principal. No te pierdas esta entrada tampoco.


Mª Ángeles Merino escribe una entrada emotiva para abordar los personajes femeninos de las novelas de Mª de Zayas que comentamos el pasado mes. En ella da voz a su madre para asociar inteligentemente las novelas de la Zayas con un drama de Lope, El acero de Madrid. Y es cierto todo lo que dice y digo más: en las novelas de Zayas hay, prosificadas, varias comedias de capa y espada... No os perdáis esta entrada.

Don Juan Tenorio de José Zorrilla




Con motivo del bicentenario del nacimiento de José Zorrilla que se conmemora en el presente año, hacemos una pausa en nuestra lectura de La sirena de Gibraltar la próxima semana para leer y comentar la obra más popular del poeta romántico, sin duda la pieza teatral más representada en los escenarios españoles, el drama Don Juan Tenorio. Aunque en este blog ya he comentado varias cuestiones sustanciales de este drama, el hecho de ser el asesor de los actos del bicentenario organizados por la Casa de Zorrilla de Valladolid y participar directamente en alguno de los eventos y publicaciones que con este motivo se han programado, me han llevado a proponer a los que siguen este club de lectura revisitarla. De esta forma, el jueves que viene publicaré mi entrada dedicada al drama y os propongo que elijáis un tema, una escena, un motivo o un recuerdo personal y escribáis sobre él bien en vuestros blogs, bien en Facebook o con comentarios a la entrada que publique la próxima semana.

Con este motivo, el sábado 18 de noviembre los seguidores del Club de lectura realizaremos un sencillo homenaje a Zorrilla en su ciudad natal, Valladolid. Aquellos que queráis sumaros, escribidme un correo electrónico o un mensaje privado en Facebook.

En este enlace tenéis una más que correcta edición de la obra en la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, aquí podéis ver la obra en una versión para Estudio 1 de TVE (con Francisco Rabal y Concha Velasco en sus principales papeles), aquí la versión itinerante del Tenorio de Alcalá de Henares de 2005 y aquí la que se hizo en 1988.

Después volveremos a La Sirena de Gibrarltar para cerrar con ella el mes de noviembre. De todas las formas, en estas noticias seguiré recogiendo las entradas y comentarios que hagáis indistintamente de una u otra obra.

---

Paco Cuesta comenta las claves esenciales del drama de Zorrilla y de su éxito: el juego del puro teatro. Qué acierto de entrada, no os la perdáis.

Recojo en estas noticias las entradas que hasta el miércoles han publicado los blogs amigos.
Entrada del Club de lectura cada jueves, en este blog, aunque en las últimas semanas no haya podido cumplir esta promesa por diferentes cuestiones que espero se vayan remansando en las próximas.
Información sobre el presente curso en el club en este enlace.

martes, 7 de noviembre de 2017

Incluso en su final la rosa es bella



Incluso en su final la rosa es bella,
cuando rinde su gesto
al otoño. Con suave
caricia la recojo
con temor de dañarla.
Todavía conserva
su aroma. ¿Ves? Es rosa hasta el final,
no necesita nada,
le sobro.
Qué delicada luz
la carne de la rosa
en este otoño extraño para el hombre.

© Pedro Ojeda Escudero, 2017


lunes, 6 de noviembre de 2017

Devolución de la visita. Actividades del bicentenario de José Zorrilla en Valladolid.


En el marco del convenio firmado entre la Casa de Zorrilla de Valladolid y el Círculo Mercantil e Industrial de Sevilla para conmemorar el Bicentenario de José Zorrilla, del que he informado en otras ocasiones en este blog, este fin de semana ha tenido lugar la devolución de la visita de la delegación sevillana a la ciudad castellana.

La Casa de Zorrilla, anfitriona en esta ocasión, es un moderno museo con un programa de actividades culturales amplio y constante. Se ha convertido en uno de los lugares de referencia de la cultura de Valladolid. Se encuentra en la que fuera casa natal del poeta romántico (antigua calle de la Ceniza, acutal Fray Luis de Granada). Fue adquirida por el Ayuntamiento de la ciudad en 1917-1918 -con motivo del primer centenario del nacimiento de Zorrilla- y en las décadas finales del siglo XX se abrió al público. En ella se guardan diferentes recuerdos y muebles relacionados con el poeta donados por su viuda y otras personas. El impulso inicial del proyecto fue Narciso Alonso Cortés, a quien la memoria de Zorrilla en Valladolid debe un gran tributo. Tras la remodelación sufrida, su reapertura en 2007 la ha convertido en un ejemplo nacional de Casa Museo. Tanto su anterior responsable, Ángela Hernández como la actual, Paz Altés, han hecho una labor inmensa en este terreno. A la última se debe la organización de un programa amplio y variado de actividades para conmemorar el bicentenario, incluido el convenio entre estas instituciones de Valladolid y Sevilla que coordino.



Si el fin de semana pasado tuvo lugar la visita de la delegación vallisoletana a Sevilla, en este ha ocurrido al contrario. La parte central de esta visita era el intercambio de Tenorios aficionados: montajes de Don Juan por compañías no profesionales. En el teatro de Capitanía General se vio el de Amigos de Teatro de Valladolid, el pasado sábado pudimos disfrutar de Sevilla no existe en el teatro Zorrilla de Valladolidla personal versión de Pepe Gómez del drama romántico. El montaje del Grupo La Platea contiene una hábil versión en hora y media y tanto el público como los propios actores tuvieron una experiencia inolvidable. Hubo algo más emotivo. Recientemente, la compañía sevillana ha cambiado su nombre al de Grupo de Teatro Luisa Valles, que fue su directora, recientemente fallecida. Luisa Valles estuvo en la fase inicial del proyecto pero su muerte le ha impedido verlo culminado. Sirva esta representación como homenaje. En todo momento fueron acompañados y apoyados por los miembros de Amigos del Teatro y el personal del teatro Zorrilla, a los que hay que agradecer las atenciones y la entrega amistosa y generosa al proyecto.

Durante la visita de la delegación del Mercantil, presidida por los Vicepresidentes de la institución, Ángela Balbuena Caravaca y Fernando Rodríguez Galisteo y el Bibliotecario del mismo, Francisco Cárcamo Balboa, se celebraron varios actos protocolarios y de esparcimiento. El viernes se recorrió la ruta Ríos de luz y el sábado se visitaron el Museo de Escultura y la Casa de Zorrilla, en donde se realizó una sencillo acto de acogida lleno de cariño. Por la tarde tuvo lugar la recepción de las autoridades por parte de la Diputación -propietaria del teatro Zorrilla- y del Ayuntamiento y la representación en el teatro Zorrilla y por la noche una cena en el Círculo de Recreo, institución vallisoletana nacida en 1844 y consolidada en 1847, aunque hasta 1902 no ocupó el edificio en el que tiene su sede actual.





Finalmente, el domingo se visitó Medina de Rioseco. Aparte del interés de esta localidad, la excursión tuvo varios motivos. En Guadalcanal (Sevilla) había nacido el primer señor de Rioseco y Almirante de Castilla, Alfonso Enríquez; en esta ciudad castellana se vendía al mundo la plata de América que entraba por Sevilla; tanto en Sevilla como en Medina de Rioseco la Semana Santa es parte central del calendario anual; y el que fuera arzobispo de Sevilla, el cardenal Carlos Amigo, es natural de Rioseco. Motivos más que suficientes.




Este fin de semana ha resultado intenso, lleno de emoción y complicidad. Aún faltan actos importantes en el convenio, como el traslado de la exposición Mi exclusivo nombre de Zorrilla a las instalaciones del Mercantil en la calle Sierpes de Sevilla y alguna sorpresa más que anunciaré en próximas fechas.