miércoles, 4 de mayo de 2016

Goya y Dalí. Capricho surrealista.


Hasta el 29 de mayo puede visitarse esta exposición (Goya y Dalí. Capricho surrealista, Sala municipal de exposiciones de la iglesia de las Francesas, Valladolid), que se encuentra de gira por España y recupera, en parte, un montaje previo de hace unos años al que se ha añadido la confrontación con algunos grabados originales de Goya sin alterar para facilitar la comparación. Comisariada por Lola Durán Úcar, recoge en ella la intervención que realizara Salvador Dalí  en la década de los setenta del pasado siglo en la serie de Goya, Los caprichos. A través de la técnica del heliograbado, Dalí recuperó los ochenta grabados de la serie y respetando la base inicial de Goya introdujo en ellos, aprovechando casi siempre los espacios en sombra, que aclara, elementos propios de su arte (color, paisajes, relojes blandos, sexualidad, figuras, a veces a través de un cambio sutil en el título, etc.).

No he podido dejar de recordar que Goya trabajó una serie de grabados sobre los cuadros de Velázquez para su venta que contribuyeron en buena medida a la divulgación de la obra del sevillano entre la burguesía de su tiempo. En alguno de ellos, el aragonés introdujo sutiles variantes. El proceso era de admiración, estudio e intervención sobre la obra del maestro respetado. Algo similar hace Dalí con los caprichos de Goya: admiración, estudio e intervención. En ambos casos también está un cierto afán comercial. Inicialmente, es lógico que Dalí se enfrentara antes o después con estos grabados de Goya: en ellos late ya un aire de sueño y, como siempre dijo Dalí, él pintaba lo que soñaba, que es su esencial forma de concebir toda su obra. La forma de entender esta intervención nos lleva también hacia otra de las facetas más importantes del catalán, el diálogo con los maestros para llevarlos hacia nuestra contemporaneidad, sobre todo, con un juego intertextual que convierte lo que era arte en un arte que reflexiona sobre todo con el arte. En su intervención -que a veces es mínima-, procura alejar la obra intervenida de la mera crítica social. Una visita interesante para comprobar este juego de relaciones.

martes, 3 de mayo de 2016

lunes, 2 de mayo de 2016

Visita a Alcázar de San Juan y Campo de Criptana


Así, para salir de dudas de si gigantes o molinos, el Club de lectura se ha desplazado a tierras manchegas. Como saben los más antiguos lectores de este espacio, el propósito de leer juntos desde este blog nació en el 2008 con la primera lectura colectiva completa y virtual del Quijote que se ha llevado a cabo usando los recursos propios de la web 2.0 (el proyecto ha quedado disponible, en abierto y gratuita, como la única guía de lectura de la novela completa en internet, en este enlace, para que aquellos que estén interesados la usen y puedan sumarse puesto que mi compromiso es continuar dando respuesta a estos lectores). No es el único tributo que hemos pagado a Cervantes y su obra. Un poco a traición leímos la continuación de Avellaneda y este mismo curso hemos comenzado -seguiremos más adelante- la lectura de las Novelas ejemplares. Tengo el proyecto de realizar un encuentro al final del año que cierre este centenario Cervantes, tan mal tratado ahora -y entonces- por el estado y por tantos que solo se han acercado a él para aprovecharse de su fama y negarle el mérito. Aquel soldado de escasa fortuna en vida ha visto cómo tantos han hecho dinero y fama gracias a sus obras.

He de reconocer que tengo una inclinación favorable hacia Cervantes. Un hombre que tuvo los vientos en contra a lo largo de su vida, cargado de deudas, de una familia que le dio problemas constantes, lisiado en una batalla que pronto dejó de interesar pero cuya importancia él siempre se encargó de reclamar como testigo de los acontecimientos, preso varios veces, ninguneado por los escritores de su tiempo, que vio cómo no solo se le negaba la importancia literaria que tiene sino que le quisieron robar el beneficio económico de su gran obra, etc., pero que nunca dejó de estar con la mente activa y luchadora y que, como escritor, fue un constante innovador. No solo en vida. Son muchos los que le han negado desde su fallecimiento hasta el presente. En contra de ellos, hay está el Quijote, siempre renovado y listo, esperándonos. Ya lo he contado muchas veces. Sucede que a veces tengo que volver -por una charla, por una clase- a un pasaje u otro de esta novela. Y allí me quedo. Desde los quince años, cuando lo leí por vez primera en aquella edición de letra minúscula de la colección Austral que hoy no podría consultar ni con gafas.

El Club de lectura, en su formato presencial, mantenido por la Asociación de Antiguos Alumnos y Amigos de la Universidad de Burgos, se ha trasladado a Alcázar de San Juan este pasado fin de semana. Los anfitriones, Carmen y Antonio, miembros del club, se han volcado en atenciones y han organizado un perfecto encuentro. No solo nos abrieron generosamente las puertas de su casa sino que también han facilitado las visitas a los puntos más importantes de la localidad. El sábado, concertaron unas gachas tradicionales en un bar de la Plaza de España (allí, por cierto, tuve un encuentro emocionante con un lector asiduo de este espacio, Luis Miguel. Situaciones como estas me suceden cada vez con más frecuencia y me deparan momentos de buena conversación y amistad). La comida, en el patio de su casa, nos reservaba la sorpresa de una buena ración del guiso de las bodas de Camacho, así que en ese momento fuimos más Sanchos que Quijotes.

Tras la comida mantuvimos un interesante encuentro con Jaime Covarsí, que nos habló de su novela, Confesiones del apócrifo Cervantes (TAU ediciones, 2016), que ya he comentado en este espacio, cuando la presenté en Cáceres el pasado 14 de abril. Se trata de una novela de intriga bien estructurada, ambientada en Sevilla en la actualidad pero que tiene como motivo el hallazgo de unos documentos que revelan la auténtica identidad de Avellaneda. Covarsí, filólogo, profesor de lengua y literatura en secundaria y buen conocedor de Cervantes, también contribuyó a que la conversación nos llevara hacia la personalidad y la obra de este autor. Fueron dos horas y media de amena e interesante charla en la que también estuvo presente su editor, Antonio Burillo. Covarsí es un autor que crece en cada obra, decidido a hacerse un hueco en la literatura actual, con gran capacidad para mejorar y que ya deparó un buen debut con El bastón de avellano (TAU, 2015), que ya ha alcanzado la segunda edición. Ambas novelas reúnen el interés de la trama con un cuidado por la prosa y juegos metaliterarios que no entorpecen su lectura. Estoy convencido de que no será su última relación con este club de lectura. Al día siguiente, se presentó la novela en la bodega de la Casa Museo de Esquivias.

Por la tarde visitamos Alcázar de San Juan y, sobre todo, algunos espacios relacionados con Cervantes. En la iglesia parroquial de Santa María pudimos ver la copia de la famosa partida de bautismo que, junto a otros elementos, ha dado lugar a la creencia de que Cervantes nació en esta localidad manchega. Los cervantistas lo han descartado hace tiempo con sólidas razones, pero es ahora cuestión menor cuando se habla de un sentimiento muy arraigado en esa localidad. No voy a ser yo quien les quite ese sentimiento a quienes quieran sentir a Cervantes como propio. Cervantes, aunque naciera en Alcalá de Henares -o allí fuera bautizado, por lo menos-, lo hizo accidentalmente y terminaría convirtiéndose en un personaje universal, que es lo que es, en realidad. Pero quiso dotar a su obra más importante de carácter netamente manchego. No nació en Alcázar de San Juan, pero conocía todo aquel territorio a la perfección y lo llevó a ser referencia de un mito universal, como han hecho otros autores con una patria natal o adoptada. No puede entenderse el Quijote sin estos lugares de la Mancha, desde luego. Y Alcázar de San Juan es uno de los posibles "lugares de la Mancha de cuyo nombre" no quiso acordarse Cervantes.

Alcázar de San Juan es una localidad que merece ser visitada y conocida, también por sus habitantes, acogedores y abiertos al visitante y entusiastas en la promoción de todo lo propio. No puede dejar de visitarse el Museo del hidalgo, una reconstrucción muy ilustrativa de un tipo de casa notable de la zona en tiempos de Cervantes.

El domingo 1º de mayo nos acercamos a Campo de Criptana, en donde se conservan bien restaurados tres molinos tal y como debieron ser a finales del siglo XVI (tienen la declaración de Bien de interés cultural). No deberíamos olvidar que en los tiempos en los que se escribió el Quijote, los molinos de viento eran una innovación tecnológica radical, que trasformó esta industria y también el paisaje. El impacto visual, su interés técnico, los cambios introducidos en el sistema de producción de harina, la cierta liberación de propiedad y explotación que supusieron con respecto a los otros molinos, no pasaron desapercibidos a Cervantes. Su introducción en la novela es otra muestra más del retrato realista de su época en el Quijote. Y verlos por dentro es necesario para comprender la famosa aventura en la que don Quijote arremete contra ellos pensando que son gigantes. Posiblemente sea una de las más interesantes formas de contar la lucha del individuo contra la máquina.

Hacía frío en la sierra el domingo, pero pudimos disfrutar de unas detalladas y apasionadas explicaciones de un guía japonés sobre el funcionamiento de los molinos -una divertida anécdota que podría reflejar el carácter universal de la obra cervantina-, que también nos mostró -esto sí es un nuevo guiño de la historia- el museo dedicado a Sara Montiel, que se encuentra en uno de los molinos.

En definitiva, un viaje interesante, en el que hemos aprendido mucho, hemos intercambiado opiniones. Una experiencia para el recuerdo. Yo me he vuelto con la idea de que, gigantes o molinos, lo importante es que no hicieron parar a don Quijote y hoy los tenemos al servicio de Cervantes.


Parte del grupo (teníamos a unos cuantos perdidos por Alcázar de San Juan) con Jaime Covarsí, autor de Confesiones del apócrifo Cervantes (primero por la izquierda) y Antonio Burillo, su editor (TAU ediciones). En el monumento dedicado a don Quijote y Sancho Panza en la Plaza de España de Alcázar de San Juan.



Estas dos fotos corresponden al Museo dedicado a Sara Montiel (natural de Campo de Criptana) en el molino Culebro.
Vista desde el torreón del Gran prior Don Juan de Asutria (Alcázar de San Juan).

domingo, 1 de mayo de 2016

Donde comienza el futuro


Ante la tendencia de ser siempre sublime y caminar por el filo del abismo, la necesidad de levantarse cada mañana a trabajar. El horizonte se delimita con la precisión del presente. Es en ese mismo momento cuando descubres que el futuro comienza por lo que abarcan tus brazos.

viernes, 29 de abril de 2016

Fin de semana cervantino. Visita a tierras del Quijote y presentación en el club de la novela Confesiones del apócrifo Cervantes de Jaime Covarsí


Este fin de semana será cervantino. Con los miembros del Club de lectura en su formato presencial (mantenido por la Asociación de Antiguos Alumnos y Amigos de la Universidad de Burgos) y amigos que se han querido unir, marchamos a tierras quijotescas. Mañana sábado estaremos en Alcázar de San Juan para disfrutar de esa localidad y celebrar una comida en comunidad gracias a la invitación generosa de dos de los miembros. Queremos rendir homenaje a Cervantes en el año en el que se celebra el cuarto centenario de su fallecimiento.



Con ese motivo, el sábado celebraremos en esa localidad un café literario de cuatro y media a seis y media sobre Lo que no sabías de Cervantes y se presentará en el club la novela Confesiones del apócrifo Cervantes, de Jaime Covarsí (quien, el domingo por la mañana, la presentará en la Casa-Museo Miguel de Cervantes de Esquivias). Aunque el acto está inicialmente cerrado a los miembros del Club de lectura de la Acequia (en los formatos presencial y virtual), aquellos interesados en asistir, pueden escribirme un correo electrónico a la dirección que figura en mi perfil de blogger. Es un placer recibir a Jaime Covarsí en el seno de nuestro club.

El domingo visitaremos Campo de Criptana para decidir si gigantes o molinos. Y allí leeremos algunos pasajes del Quijote para cerrar un homenaje al autor y la obra que dio comienzo a esta aventura de lectura en común que nos dura ya ocho años.

Por esto, mañana sábado no habrá entrada en La Acequia, pero intentaré dar cuenta de los actos celebrados en mi perfil de Facebook.

jueves, 28 de abril de 2016

El verdadero significado de Noches lúgubres de Cadalso (amistad y filantropía) y noticias de nuestras lecturas.


Nadie es infeliz si puede hacer a otro dichoso, le dice Tediato a Lorenzo. Lo que parecía una relación desigual se ha trasformado en solo dos noches en amistad. Lo penoso de la situación de ambos les ha unido, especialmente tras conocer Tediato las circunstancias familiares de Lorenzo. Los dos usan esa palabra: amigo. Ya no importa tanto el pago que le reclamó Lorenzo a Tediato nada más encontrarlo en la primera noche. El concepto de amistad en el siglo XVIII se trasforma gracias a la ilustración. La amistad ha existido siempre, por supuesto, pero las ideas que trasformarán el mundo la afectan notablemente y aquí se ponen de manifiesto desde la misma forma de tuteo usada por Cadalso. Tediato y Lorenzo se han unido en la amistad porque se reconocen en el sufrimiento y en la desesperación, su dolor no puede tener remedio de ninguna manera. Sólo esa sensación de hermandad a partir de la amistad puede consolar algo:

hallarás en mí un desdichado que padece no sólo sus infortunios propios, sino los de todos los infelices a quienes conoce, mirándolos a todos como hermanos; ninguno lo es más que tú. ¿Qué importa que nacieras en la mayor miseria y yo en cuna más delicada? Hermanos nos hace un superior destino, corrigiendo los caprichos de la suerte que divide en arbitrarias clases a los que somos de una misma especie: todos lloramos..., todos enfermamos..., todos morimos.

Esta es una de las claves de la obra, no tanto el argumento más o menos truculento que tanto puede llamar la atención al lector en la primera lectura. Sea cual sea el primer motor de la escritura del texto -recordemos que la leyenda quiere que la obra se escribiera por el dolor de la pérdida de la amada-, desencadena en un canto a la hermandad entre los que sufren y a la amistad, muy apropiado para la filantropía como concepto ilustrado, que ve en la nueva realidad del ciudadano la solidaridad que faltaba en el mundo teocéntrico, establecido a partir de conceptos similares pero nunca idénticos: piedad, justicia divina, caridad. El ser humano debe buscar la filantropía independientemente de que haya un dios que lo castigue por no hacerlo o premie por hacerlo. He aquí la lectura final de esta obra, que nos sitúa en un ámbito ideológico concreto, muy interesante. Y que termina como debe hacerlo. No debe olvidársenos que Cadalso tuvo el suficiente tiempo para continuarla y no lo hizo, que la dejó en fragmento a propósito y que la cerró, significativamente con las palabras de Tediato: Andemos, amigo, andemos.

De la obra hay suficientes y acreditadas ediciones en papel. Además, en la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes tenéisun magnífico portal dedicado al autor dirigido por Juan Antonio Ríos Carratalá, experto en la época. En él hallaréis una semblanza biográfica, una recopilación de estudios sobre el autor y su obra y una excelente edición digital de las Noches lúgubres a partir de la del Correo de Madrid (diciembre de 1789-enero de 1790) y una oportuna reproducción digital de la edición de Barcelona 1798 (que fue la primera edición en volumen).

Noticias de nuestras lecturas

Mª del Carmen Ugarte escribe una última entrada sobre la obra llena de acierto en todo, desde la ilustración inicial hasta el comentario sobre el final abierto o cerrado. Más que recomendable.

Pancho comenta la tercera noche y completa su texto con los comentarios de las continuaciones que se escribieron en el siglo XIX, lo que atestigua el indudable éxito de la obra de Cadalso. Y por si sí o por si no, merece la pena llegar hasta el vídeo final de la entrada.

Entre Austri y Mª Ángeles Merino comentan la segunda noche de las Noches lúgubres, entre divertidas y asustadas por lo que se dice en ellas...

Luz del Olmo recrea en buen verso la noche segunda desde la voz de Tediato.




Con motivo de la celebración del cervantino día del libro varios de los amigos del Club de lectura han publicado entradas cervantinas que os recomiendo:  Gelu trae a su blog un artículo alusivo a la efeméride que escribiera José Sánchez Rojas; Edurne recupera un cervantino juego dulcinesco que ya había publicado en su blog antes; Mª Ángeles Merino da cuenta de una interesante lectura del Quijote que enlaza con la que aquí hicimos en su día; Cornelivs corre -y es literal- para llegar a Cervantes.



La próxima semana comenzamos con la lectura de Cicatriz, de Sara Mesa. El martes 3 tendremos la sesión habitual en el formato presencial de este club de lectura.

Recojo en estas noticias las entradas que durante la semana han publicado los blogs amigos. El listado de lecturas para lo que queda de curso, en este enlace

miércoles, 27 de abril de 2016

El guerracivilismo español y el cuento de los alcaldes que rebuznaban


Dicen algunos que uno de los males españoles es la tendencia al guerracivilismo. De hecho, no sé si hay muchos países como España que tengan su historia tan tamizada de conflictos por todo, por cualquier cosa, desde las más graves hasta las más superfluas, que afectan a todo el territorio o solo a una parte. Incluso inventamos aquí un matiz del honor que empujaba a todo un grupo -linaje, barrio, pueblo, al país entero- a liarse a mamporros con los otros. En muchos conflictos al español no le importa tener o no razón (a veces porque ni se plantea no tenerla), sino tan solo defender lo que es suyo. No es exclusivo de españoles, pero sí de sociedades en los que la ilustración auténtica está por llegar.

Cervantes parodió este concepto del honor y la negra honrilla que nos lleva a armar una guerra civil por nada cuando parodiarlo era tener valor porque se atacaba uno de los fundamentos del imaginario colectivo obligatorio para ser español. Me gustaría a mí ver a muchos que presumen de valientes y de independientes hoy hacerlo en aquellos tiempos. Se burló en el Quijote, en la aventura del rebuzno (a partir del capítulo XXV de la segunda parte): la historia de dos alcaldes que rebuznan admirablemente para encontrar un asno perdido y de los que se mofan los pueblos de las comarcas vecinas, con lo que todo acaba en conflicto armado. Y, como suele suceder en la realidad -sabio, Cervantes-, el que aparece por allí y no tiene nada que ver ni con los unos ni con los otros, recibe una lluvia de piedras solo por mediar.

El guerracivilismo español no tiene nada de heroico ni admirable. Suele tender a localista y paleto. Las crónicas de verdad sobre las muchas guerras civiles del XIX nos hablan de escaramuzas a traición más que de batallas. Ironizó con ello Valle Inclán a la hora de contar en la Sonata de invierno cómo perdió el brazo el marqués de Bradomín.

Cuando las furias se desataron en 1936 por la sublevación de unos militares de medio pelo (nunca habían ganado una batalla de verdad frente a un ejército organizado) contra el gobierno de la República, en la retaguardia de ambos bandos se organizaron patrullas que sacaban a la gente de sus casas para fusilarlos sin trámite al amanecer. Estos asesinatos, que sembraron España de sangre, solían ocurrir más por rivalidades personales y enconamientos locales que por causas ideológicas. Incluso aunque la patrulla viniera de fuera preguntaba primero a los suyos del lugar a quién había que dar un paseo y no se sometía a criba de verdad lo que tantos delataban solo por envidas y enconamientos familiares. Algunos expertos avalan la hipótesis de que Franco prolongó más tiempo del necesario la guerra para asegurarse ser el indiscutible triunfador entre los suyos, no fueran a darle problemas si la victoria ocurría de forma rápida. Por esa misma razón, tantos aún no quieren que se saquen de las fosas comunes y de las cunetas los miles cuerpos de los asesinados que aún quedan por estas tierras. Por esta razón tenemos esta tendencia a destruir cualquier construcción común. Como en el cuento medieval en el que el diablo concede a un labrador la mitad de lo que desee para su vecino y no dudó en pedir que el vecino se quedara ciego.

El guerracivilismo se extiende a todos los campos de acción en España -en especial en los momentos en los que el proyecto de país colapsa- y provoca, en gran medida, que seamos una nación tan poco productiva. Los partidos políticos caen frecuentemente en este mal español y no son capaces de pactar nada, los medios de comuncación pueden incendiar el territorio si con eso ganan audiencia, los de un pueblo siguen apedreando a los del vecino y los chavales jugábamos a canteas contra los de la calle de al  lado solo porque eran de la calle de al lado. 

No hay peor enemigo que el de misma madera (Cuerpo a tierra, que vienen los nuestos, exclamaba Pío Cabanillas refiriéndose a la UCD), porque como el guerracivilismo es personalista y ruin, no hay nada más peligroso que un colega, un compañero o un vecino o un afín ideológico que te declara la guerra. Porque el guerracivilismo español no busca el triunfo de una idea sino el control de la cuota de poder y espacio que corresponda y pasar factura de rencores a veces inconfesables productos de la miseria moral y la envidia.

Y en cosas de menos enjundia pero que hacen daño: en los sindicatos, en las organizaciones colectivas, en las empresas o en las instituciones todo son banderías que impiden el trabajo en equipo (la Universidad pública española es un buen ejemplo) porque lo que importa es que el otro caiga, no que todos salgamos adelante. Una reunión de vecinos se convierte pronto en un campo de batalla y un partido político antes de fundarse tiene ya varias familias dentro. En el mundo literario andamos en conflicto permanente por la negra honrilla: un premio de más o de menos, por ejemplo; un éxito de ventas; una referencia en un periódico o medio minuto en una emisora de gran audiencia. O negar que alguien tenga calidad literaria solo porque no nos gusten sus opiniones o su aspecto. Y si tomamos el control de la cultura de nuestro pueblo, al enemigo ni agua. Como lo hicieron los unos, lo hacemos los otros.

Eso sí, si se te ocurriera quedarte en medio y usar la razón e intentar el consenso por el bien de todos, recibirás una nube de piedras o una cuchillada trapera. Guárdate las espaldas o emigra, como han tenido que hacer tantos antes para evitarse males.

Qué país España.

martes, 26 de abril de 2016

Cuánta energía desaprovechada


Ah, qué pena de aquellos que solo saben escribir desde la amargura y el rencor, como si en el mundo todo fuera el túnel que se han construido para vivir cómodamente dentro de él y asomar solo para disparar hacia afuera. Cuánta energía desaprovechada.

lunes, 25 de abril de 2016

Conocer y no conocer Córdoba. Presentación de piel en Córdoba.

En la presentación del sábado. Fotografía de Jesús Garrido.

Yo conocía Córdoba pero no conocía Córdoba. Mis viajes anteriores a esta ciudad habían sido por motivos laborales o turísticos: formar parte de un tribunal de Tesis Doctoral, asistir a algún congreso de mi especialidad, visitar la Mezquita y callejear por el casco antiguo de la ciudad... No conocía Córdoba, en verdad. Nos suele ocurrir. Vamos a los lugares y los convertimos en escenarios de nuestras ansiedades y deseos o parques temáticos, con la urgencia del turista que hoy está en Córdoba y el martes en Granada para terminar el jueves en Sevilla. Gracias al entusiasmo de Pilar María Martínez Navarro, una de las amigas más antiguas de este blog (autora, a su vez, de uno bien interesante que cerró hace tiempo), mi libro piel me ha llevado los días pasados a Córdoba. Sin ella, no hubiera sido posible.

El viernes pasado firmé ejemplares en la Feria del Libro de la ciudad. Aunque llevar un libro de poesía a una feria del libro y que te toque turno después de un famoso cocinero andaluz te hace poner los pies en la tierra, desde luego. La experiencia fue muy interesante y recuerdo con cariño a las jóvenes lectoras que se acercaron para hacerme una encuesta para la revista de su centro de secundaria.

El sábado presenté el libro en el patio del Mayflowers Hostel, un moderno establecimiento enclavado en el centro del tradicional barrio de San Basilio que ha sabido aunar la comodidad que requieren estos negocios con el respeto al entorno y al propio edificio, una casa típica de ese barrio cordobés. A sus propietarios -en especial a María José, toda dulzura y generosidad- quiero agradecer las facilidades dadas y la cariñosa acogida durante estos días. También debo agradecer a todos los asistentes su presencia pero quiero destacar que hasta Córdoba se llegaron Amparo (Calamanda) y Jesús Garrido (magnífico fotógrafo al que hace mucho que quería conocer porque admiro su mirada y los textos con los que solía acompañar las imágenes en su blog).

Por supuesto, el acto no hubiera tenido el mismo significado sin la colaboración de Susana (Susana Sicilia Peña), pintora cordobesa que dio forma en óleo a la imagen diseñada por Luis Felipe Comendador para la portada del libro, y sin la de Rafael Girón, diseñador y creador de Patia. Patia es una muñeca de reciente creación que es muy visible en toda Córdoba y que pretende convertirse en una seña de identidad de la ciudad en su sector. He podido constatar su éxito, su presencia en la ciudad y su participación en actividades culturales, de contenido solidario y social. Susana ha donado tanto el cuadro que pintó durante el acto como uno de los ejercicios previos, ambos un recuerdo inolvidable. Rafa Girón ha donado también una de las muñecas, firmada por él. Ambos objetos se entregan a SBQ Solidario para que contribuyan a financiar las actividades de esta ONG. Como saben los lectores asiduos de este espacio, piel es un libro editado por lfediciones para la colección Libros del consuelo y contribuye a las actividades de esta organización. En esto nadie tiene más protagonismo que los niños a los que ayuda esta ONG en los cerros de Alto Trujillo de Perú.

Quiero apuntar otra cosa. En vez del derrotismo que nos invade hoy en España y el pesimismo con el que algunos afrontan el presente, en cada viaje para presentar este libro de poemas -también me sucedió con los anteriores- me hallo con puñados de gente que hace cosas. Que decide no conformarse en sus vidas y que comienza a actuar sin esperar que las instituciones o los políticos cubran las necesidades sociales o culturales. En España hemos estado muy acostumbrados a una mirada estatalista sobre el mundo (quizá por esa herencia del franquismo que parece habérsenos metido en los huesos), pero el mundo ha cambiado mucho en estos años. Lo que tenemos que pedir -exigir- a las instituciones y a los políticos es que no entorpezcan la acción de los ciudadanos porque veo en todas las ciudades grupos de personas que han comenzado a obrar, a ser solidarios con los otros y a promover actividades culturales sin esperar nada de las administraciones. Personas que buscan reunirse en pequeños grupos para tomar las riendas de su vida, organizar actividades artísticas, promover eventos que hagan de sus barrios y sus ciudades un mundo más amable. Si todos dedicáramos una parte de nuestro tiempo a tomar las calles de esta manera nunca volverían a suceder muchas de las cosas que han ocurrido en España en los últimos tiempos. Y muchos ceños solitarios y enfurruñados desde el café de la mañana se trasformarían en sonrisas porque tendrían algo que hacer cada semana. Se puede. Sin gastar dinero. Basta con salir a la calle y buscar a personas con las mismas inquietudes que nosotros, ser solidario y creativo. Yo lo estoy comprobando con esta gira de presentaciones de un libro que nació ya solidario gracias a Luis Felipe Comendador. Lo ocurrido el sábado en Córdoba ha sido un buen ejemplo. De allí me he llevado para siempre un puñadito de amigos que podrán contar conmigo en el futuro.

Con Pilar y su hija en la caseta de firmas de la Feria del libro de Córdoba el viernes 22.
Mª José, una de las propietarias del Mayflowers Hostel, anfitriona y presentadora del acto.
Fotografía de Jesús Garrido.

Con Susana antes de comenzar el recital. Fotografía de Calamanda Águeda Martínez, como la de abajo.


Durante el recital. Fotografía de Jesús Garrido.

Acto de entrega de una muñeca Patia dedicada generosamente por Rafael Girón,
 que la donó para los fines sociales de SBQ Solidario. Fotografía de Calamanda.
Pilar con Rafa Girón y la muñeca Patia. Fotografía de Jesús Garrido.



jueves, 21 de abril de 2016

Tediato, el melancólico de las Noches lúgubres y noticias de nuestras lecturas.


Por si tuviéramos alguna duda, el propio Tediato se define a sí mismo como melancólico al inicio de la Noche segunda. La adopción del género (novela dialogada) lo refuerza. Este monólogo con el que arranca esta segunda noche es un equivalente al monólogo interior de la narrativa del XX, pero al no disponer aún de ese recurso se torna teatral, muy adecuado para la época inicial del romanticismo. La melancolía ha sido abordada en la literatura y el arte tanto o más que en los tratados médicos. Hoy se encuentra descrita dentro de alguno de los varios tipos de depresión. Y así es Tediato, una persona racional que se ha roto por dentro y, por lo tanto, se encuentra solo frente a las debilidades de su carácter: no se alimenta, duerme durante el día, busca la soledad y el amparo de la noche, llora continuamente, discurre de forma aparentemente normal pero su mente está perturbada según las convenciones sociales y siente su pena como si fuera el primer hombre que la sufriera. Por sí mismo no puede encontrar remedio a su dolor más que el deseo de la muerte: soy el más infeliz de los hombres. En su estado, cuando el hijo del sepulturero le relata la penosa situación de su familia, solo puedo aconsejar a Lorenzo algo en consonancia con su estado de ánimo porque solo parece hallar la comunidad en el dolor puesto que incluso deja pasar la ayuda del único amigo que ha intentado acercarse, Virtelio:

Eres sepulturero... Haz un hoyo muy grande, entiérralos todos ellos vivos, y sepúltate con ellos. Sobre tu losa me mataré y moriré diciendo: Aquí yacen unos niños tan felices ahora como eran infelices poco ha, y dos hombres, los más míseros del mundo.

Es la salida propia de un hombre desesperado, que solo ve en la destrucción de todo la salida. No es una característica exclusiva del romanticismo, aunque en esa época se prestara más atención y se pudiera expresar por primera vez sin tantas ataduras morales.

De la obra hay suficientes y acreditadas ediciones en papel. Además, en la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes tenéisun magnífico portal dedicado al autor dirigido por Juan Antonio Ríos Carratalá, experto en la época. En él hallaréis una semblanza biográfica, una recopilación de estudios sobre el autor y su obra y una excelente edición digital de las Noches lúgubres a partir de la del Correo de Madrid (diciembre de 1789-enero de 1790) y una oportuna reproducción digital de la edición de Barcelona 1798 (que fue la primera edición en volumen).

Noticias de nuestras lecturas

Pancho nos lleva, como él solo puede hacerlo, del Bernabeu a Mark Nnopfler para analizar las horas aciagas de Tediato...

Mª del Carmen Ugarte analiza los pormenores de la segunda noche de Tediato y todas las circunstancias que se le cruzan por el camino al protagonista de la obra de Cadalso...

Mª Luz Evangelio da su impresión tras leer detenidamente la obra de Cadalso y me gusta que su comentario se haga preguntas. Seguro que despierta la curiosidad por las Noches lúgubres a quien no se haya atrevido con ellas.

Mª Ángeles Merino sigue de paseo por Burgos junto a su amiga Austri para comentar la obra, el carácter de Tediato y las truculencias nocturnas del argumento.

Luz del Olmo poetiza el dolor de Tediado desde su propia voz. Una interesante propuesta, sin duda.

Recojo en estas noticias las entradas que durante la semana han publicado los blogs amigos. El listado de lecturas para lo que queda de curso, en este enlace

miércoles, 20 de abril de 2016

piel en Córdoba


El sábado 23 de abril estaré en Córdoba presentando mi libro de poesía, piel, editado por lfediciones para la colección Libros del Consuelo de Sbq Solidario. El libro contribuye a los fines solidarios de esta ONG y a mí me ha deparado ya muchas alegrías en las presentaciones desde la primera, que tuvo lugar en Candelario a principios del pasado mes de diciembre. Desde entonces me ha llevado también a Burgos, Béjar, Plasencia, Sevilla, Valladolid y Cáceres y aún me espera viajar con él de regreso a Béjar, Burgos (con motivo de un encuentro de clubs de lectura en la Feria del Libro de aquella ciudad, en la segunda mitad del mes de mayo), Ayamonte, Salamanca y otras localidades. En todas las presentaciones he apreciado la cercanía del público y seguro que en Córdoba sucederá también. Aunque solo sea por la entrega cariñosa de Pilar María Martínez Navarro, que se ha encargado de organizarlo todo. Será una alegría encontrarme con todos los que os podáis acercar a las ocho de la tarde del sábado al patio del Mayflowers Hostel (Calle Enmedio, 16), en donde tendrá lugar la presentación con un montón de sorpresas además del recital. Entre ellas -además de la colaboración del Mayflowers, que se ha volcado con la idea de manera altruista-, la generosa participación de la empresa que fabrica la muñeca cordobesa Patia, la de Sicilia Peña y la de Susana, una artista cordobesa que pintará un cuadro durante el recital.

Aquellos que os encontréis por allí y os sea imposible acudir el sábado podéis acercaros a la caseta de firmas de escritores de la Feria del Libro de Córdoba  el viernes a las siete y media de la tarde. Será un placer charlar un rato con vosotros y agradeceros la colaboración con esta edición solidaria que intenta cantar a la amistad, al amor y al paisaje.


martes, 19 de abril de 2016

Envidias


El cerezo no florecería si dedicara su tiempo a observar cómo florece el cerezo vecino. Cuánta energía perdida por aquellos que vigilan al otro para criticarlo siempre.