viernes, 22 de julio de 2016

Cerramos por vacaciones del personal


Como cada año, al cerrar por vacaciones La Acequia, me acecha la incertidumbre sobre el regreso. Si no ocurre nada, volveré a escribir aquí en septiembre. A todos los que pasáis por este lugar os deseo un mes de agosto lleno de vida. Mientras tanto, de vez en cuando daré cuenta de la mía en mi perfil de Facebook.

Cuando redacto estas líneas, España aún no tiene gobierno y los dirigentes políticos españoles demuestran día a día su mediocridad; el mundo parece girar peligrosamente hacia la violencia, la pérdida de libertades y la renuncia al estado de bienestar; la cultura importa a pocos políticos, a casi ningún medio de comunicación, a un porcentaje mínimo de la población; y no se ha hallado aún la forma de contrabalancear el imperio de los intereses especulativos del mundo financiero en el mundo globalizado. 

Cuando redacto estas líneas, todo parece encaminado al ruido.

Pero esto no me lleva al pesimismo sino a la actuación consciente y al compromiso cotidiano más allá de la mera opinión en los foros de las redes sociales. Espero que a los que lean esto tampoco les llegue a derrotar el pesimismo. 

jueves, 21 de julio de 2016

Anuncio de los primeros títulos del Club de lectura del próximo curso



Cada año, por estas fechas, me enfrento a la necesidad de establecer un primer listado de obras para el siguiente curso de este club de lectura antes de colgar el cartel de cerrado por vacaciones. Son solo nueve títulos y debo escoger autores clásicos y contemporáneos. Todos los listados son parciales y subjetivos, sobre todo si se confeccionan, como en este caso, para un público tan heterogéneo como un club de lectura que tiene un formato presencial y otro virtual. Desde hace un tiempo, el número de visitas a este espacio en las entradas correspondientes al club de lectura ha crecido notablemente, así como determinadas presiones de autores y editores para que incluya determinados títulos. No voy a decir que eso me condicione pero intento no salirme nunca del espíritu que lo hizo nacer en el año 2008 -si no me fallan las noticias es el más antiguo en internet con este formato-. Aclaro a los nuevos lectores que este club de lectura es independiente de cualquier editorial (esto es importante porque, sin dar demasiados datos, no ocurre en otros casos en el mundo de los clubs de lectura), voluntario y sin remuneración alguna por quienes lo impulsan y colaboran y que intenta equilibrar las novedades con los títulos que ya no lo son, que busca contar con ejemplos de todos los géneros literarios pero siempre con libros escritos originalmente en español.

Todo listado será siempre insuficiente y no contentará a todos. En los comentarios no hay por qué estar de acuerdo ni conmigo, que lo coordino, ni con las opiniones de otros lectores. Tampoco sucede en el formato presencial, apoyado por la Asociación de Antiguos Alumnos y Amigos de la Universidad de Burgos.

Así que, como cada año, soy consciente de que la selección -que intento variada e interesante- no será del gusto de todos. Pero aquí estamos desde el año 2008, leyendo en común y aportando a quienes lo quieran unas guías de lectura comentadas de los títulos que abordamos, sin imposiciones ni academicismos, sin prentender que todos los que colaboren sean filolólogos pero no descartando comentarios con nivel de lectores expertos. Esa mezcla entre expertos y meros lectores es una de las claves que definen este club de lectura y que hace crecer la lectura en común que hacemos cada mes.

Vaya ahora el listado de los primeros títulos incluidos, que completaré a la vuelta de verano con novedades interesantes que surjan y el anuncio de novedades en el formato de este club de lectura que espero sean del agrado de todos y con actividades abiertas para todos los interesados, aparte de las reuniones mensuales de los miembros del club de lectura presencial y las entradas semanales en el formato virtual.

Septiembre. Cartas marruecas, de José Cadalso. En el presente curso leímos las Noches lúgubres de este autor y el interés que despertó su biografía y su obra entre los lectores, me llevó al compromiso de incluirlo también en el próximo. Las Cartas marruecas (1789), además, tocan algo esencial que vuelve a estar vigente en la actualidad: España como problema y su encaje en la cultura occidental y las razones auténticas de la modernidad de una nación. Además de las excelentes ediciones en papel que existen en el mercado editorial, es muy recomendable la edición digital de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, que puede consultarse gratis en este enlace. A los lectores que desconezcan esta obra les soprenderá cómo siguen tan válidas como el año de su publicación en muchas cosas y, sobre todo, en esa necesaria ilustración de un país para que pueda cambiar.

Otubre. Brillante, de Luis Ángel Lobato. El autor riosecano es uno de los mejores poetas actuales, con voz propia y una obra que merece ser conocida. La obra, publicada en 2016, está disponible en una asequible edición de Playa de Ákaba, en librerías y a través de este enlace.

Noviembre. Pasos en la piedra, de José Manuel de la Huerga. De la Huerga cuenta ya con una interesante obra narrativa (novelas y relatos breves), a la que deben estar atentos los lectores habituales. Esta novela, publicada en 2016, puede hallarse en librerías y en la página de la Editorial Menoscuarto.

Diciembre.Volvemos a las Novelas ejemplares de Cervantes. Tocan La gitanilla, La fuerza de la sangre y El celoso extremeño. En este Club tenemos el compromiso, desde su nacimiento, de leer poco a poco las obras cervantinas. Iniciamos el curso paso la lectura de las Novelas ejemplares y la continuamos este para cerrar los actos que hemos organizado para conmemorar el cuarto centenario de su fallecimiento. Tengo la intención de que os reunamos a comer en diciembre con este motivo y que en recientemente se cumplieron cinco años del formato presencial del club.

Enero. Al fin, Niebla, de Miguel de Unamuno. Después de demasiada espera, incluyo a Unamuno en el club de lectura. Creo que no hace falta explicar demasiado la necesidad de volver a un autor imprescindible en la cultura en español. Podría haber elegido cualquier obra y estuve a punto de incluir alguno de sus ensayos, pero he preferido incluir una de sus narraciones para la aproximación general de todos los lectores. Publicada en 1914, es considerada una de las mejores novelas españolas de todos los tiempos y merece relectura, como toda la producción de este autor.

Publicaré a la vuelta de vacaciones el orden del resto de lecturas del curso. A fecha de hoy valoro la inclusión de A sangre y fuego de Manuel Chaves Nogales, Las inglesas de Gonzalo Calcedo y algún otro título. Admito sugerencias que me podéis hacer llegar a través de comentarios a esta entrada o por correo electrónico. Así mismo, dejaré algún hueco para novedades editoriales que puedan resultar interesantes. También tendremos encuentros con autores y editores para que nos hablen de sus obras recientes aunque no sean incluidas en el listado de lecturas, así como otras actividades que iré anunciando en su momento.

El Club de lectura de La Acequia comenzó el jueves 24 de abril de 2008 con la primera lectura colectiva del Quijote realizada en el mundo con los medios de la web 2.0. Esta iniciativa de lectura de la novela cervantina permanece abierta para aquellos que quieran sumarse a ella en cualquier momento en este enlace y puede usarse como la única guía de lectura completa del Quijote disponible hoy en Internet, con licencia Creative Commons 4.0.


El éxito del proyecto impulsó el lanzamiento de uno de los clubs de lectura más antiguos en Internet en español, gratis y en abierto. Durante el curso académico se propone la lectura de un título al mes, de todos los géneros: narrativa, poesía, teatro y ensayo. Se alternan autores clásicos con autores vivos y por él han pasado títulos de Miguel de Cervantes, Óscar Esquivias, Gustavo Adolfo Bécquer, Eduardo Mendoza, Valle-Inclán, Lope de Vega, Juan Cavestany, Almudena Grandes, Pío Baroja, Lorenzo Silva, Antonio Machado, Miguel Delibes, Jesús Carrasco, Benito Pérez Galdós, Antonio Muñoz Molina, Pablo Neruda y Laura Castañón, Gonzalo Torrente Ballester, María Teresa León, Leandro Fernández de Moratín y José Luis Sampedro, Avellaneda, Carmen Laforet, José Antonio Abella, Carmen Martín Gaite, Mario Vargas Llosa, Antonio Muñoz Molina, Fermín Herrero, Núñez de Arce, Diego Fernández Magdaleno, José Jiménez Lozano, Pedro Calderón de la Barca, Emilia Pardo Bazán, José Cadalso, Sara Mesa, Mariano José de Larra...
La ventaja de este club de lectura es que absolutamente voluntario. Nadie tiene más pretensión que el de la lectura en común de las obras y el encuentro con los autores que quieren acompañarnos. No depende de ningún interés editorial y, por lo tanto, aquí no leemos bajo presiones comerciales o modas. Quien quiere sumarse a la lectura y a las actividades que programamos a lo largo del curso es bienvenido y puede hacerlo en parte del listado anual o en su totalidad, compartiendo con todos sus opiniones -que no tienen por qué ser siempre positivas- o en silencio, como guía de lectura personal. Y, además, al leer un libro al mes puede hacerse compatible con cualquier plan de lectura personal o con los propuestos por otros clubs de lectura.

Desde el año 2011 cuenta con dos formatos:
 
  • El club de lectura virtual, al que pueden sumarse libremente todos los aficionados a la literatura. En La Acequia se publican todos los jueves entradas correspondientes al libro del mes, más un resumen de las noticias de las lecturas en las que se enlazan los blogs del resto de los participantes. También puede seguirse el club de lectura a través de comentarios en las entradas correspondientes o como meros lectores.  Súmate a la página del Club en Facebook en este enlace.  Si decides seguir la lectura publicando aportaciones en tu blog, te agradecería que me lo comunicaras para incorporarlas en las noticias semanales.
  • El club de lectura presencial, sostenido por la Asociación de Antiguos Alumnos y Amigos de la Universidad de Burgos, que se reúne una vez al mes para comentar el título correspondiente. Se programan también encuentros con los autores de las obras (hasta ahora hemos celebrado sesiones con Laura Castañón, José Antonio Abella, Fermín Herrero, Diego Fernández Magdaleno y Jaime Covarsí y viajes a los espacios de algunas de las obras leídas (El hereje nos llevó a Valladolid, El río que nos lleva a Aranjuez y las Crónicas de la guerra de África a Tánger, con Cervantes y Jaime Covarsí viajamos a Alcázar de San Juan y Campo de Criptana). Este segundo formato tiene plazas limitadas y hay que inscribirse al comienzo de cada curso. 


ADVERTENCIA: Las entradas de La Acequia tienen licencia Creative Commons 4.0 y están registradas como propiedad intelectual de Pedro Ojeda Escudero. Pueden ser usadas y reproducidas sin alterar, sin copias derivadas, citando la referencia y sin ánimo de lucro.

martes, 19 de julio de 2016

Grosellas sobre tu cuerpo


Ácido fresco y rojo,
un puñado esparcido de grosellas
sobre tu piel desnuda
y rodarlas con lengua
sobre tu pecho libre y madreselva
jugando con el hambre fruto a fruto
de mi boca a tu boca como ofrenda.
              © Pedro Ojeda Escudero, 2016.


(Las grosellas han sido un regalo de Oliva, 
que me hizo llegar así uno de los sabores de esta sierra.)

lunes, 18 de julio de 2016

A veces el mundo nos parece oxidado y viejo


A veces el mundo nos parece oxidado y viejo, como si nunca hubiera cambiado en lo sustancial. Soy de los que piensan que el mundo es mejor que hace un siglo o dos o tres mil años, que la justicia es más igualitaria, que la cultura se ha extendido como nunca, que las posibilidades de mejorar de vida son muy superiores a lo que ocurría en otras épocas, que hay más libertad y más posibilidades de que cada individuo tome sus decisiones. A veces puede no parecernos esto porque estamos más informados que nunca, porque las posibilidades de intervenir para evitar desigualdades o guerras nos resultan tan evidentes que nos desilusiona como nunca que no se logre, también porque somos más conscientes de los peligros que nos acechan y de las intenciones de quienes quieren que no sea así. Vemos con más claridad que nunca la actuación de los poderosos y los comportamientos que nos llevan a actitudes serviles o de neoesclavitud. Pero todo ello es porque desde hace siglos hemos construido unos conceptos en los que creemos y que han empujado el mundo hacia el lado correcto de las cosas, el de la tolerancia, la igualdad y la justicia social. Pero este camino es lento dado que los intereses que controlan el mundo financiero y los poderes políticos locales siguen llenándolo de trampas en las que muchas veces caemos porque se ha generado dentro de nosotros el egoísmo o un estado confortable de vida que confundimos con la libertad. Casi siempre prevalece ese egoísmo que convierte nuestro dolor por el sufrimiento ajeno o la desigualdad en un estéril gesto frente al televisor o en la barra de la cafetería. Como somos más conscientes de nuestra propia hipocresía nos duelen más las desigualdades y las muertes violentas pero casi nunca actuamos. A veces consideramos que el mundo debería cambiar bruscamente, de la noche a la mañana, en el sentido que vemos tan claramente y cuando no sucede nos decepcionamos hasta la rabia. Este desequilibrio es antiguo pero deberíamos volver siempre al camino lento, al ejercicio constante pero no bronco ni sectario, que ha conducido al mundo a la posibilidad de extender como nunca los mejores valores del ser humano. Pero siempre con el ojo alerta porque frente a nosotros siempre encontraremos a quienes quieran controlar al resto e imponerle su forma de pensar o su mercancía. El mundo globalizado ha traído formas muy sutiles de dominio sin la necesidad de enseñar las armas pero también la forma de combatirlas.

domingo, 17 de julio de 2016

Noche de verano


No importa no conocer el destino de cada tramo de escalera. Y dejarse ir por la noche, a tu lado.

viernes, 15 de julio de 2016

¿Cuántas hortensias?


Esta hortensia es de Candelario. Podría ser de Salamanca o de Sevilla, pero es de Candelario. Podría ser también de Niza y tendría hoy otrosentido. ¿Hay hortensias hoy en Niza? ¿Cuántas hay en Siria, Turquía, en todo la geografía de África? ¿Cuántas hortensias hay en mi jardín, ese que cultivo cada día? Tratarlas con amorosa mano para que cambien de color solo hacia la belleza. ¿Resistirán hasta octubre, cuando pueda recogerlas con cuidado y dejarlas en el jarrón para que se sequen lentamente y pueda contemplarlas durante todo el largo y duro invierno de estos jardines en guerra?

jueves, 14 de julio de 2016

Balance de un curso de lecturas o cómo disfrutar leyendo juntos


El pasado martes tuvimos la última reunión, por el presente curso, del club de lectura en su formato presencial. Como saben los seguidores de este espacio, este club, que nació de forma virtual en este blog en el año 2008 con la lectura del Quijote (la primera lectura colectiva completa de la novela cervantina que se ha hecho nunca usando los recursos de la web 2.0), pasó pronto a contar con un formato presencial mantenido por la Asociación de Antiguos Alumnos y Amigos de la Universidad de Burgos. Desde entonces han sido muchos los títulos a razón de uno por mes durante el curso y agradables los momentos de encuentro. Con este club no solo hemos leído sino también viajado y mantenido encuentro con escritores en abierto a todos los interesados.

El presente curso lo inauguramos en septiembre con El tiempo incinerado, diario de Diego Fernández Magdaleno, que se encontró con los lectores en una inolvidable sesión en la que no faltó la música, como corresponde a uno de los mejores pianistas contemporáneos. Volvimos a Miguel de Cervantes con algunas de sus Novelas ejemplares, aprovechando la conmemoración del cuarto centenario de su fallecimiento y seguimos con El mudejarillo de José Jiménez Lozano, Los Pazos de Ulloa de Emilia Pardo Bazán, El alcalde de Zalamea de Pedro Calderón de la Barca, Andarás perdido por el mundo de Óscar Esquivias, las Noches lúgubres de José Cadalso, Cicatriz de Sara Mesa, para terminar con El doncel de don Enrique el Doliente de Mariano José de Larra.

Aprovechando el año cervantino, hemos viajado a Alcázar de San Juan y Campo de Criptana, en donde mantuvimos un encuentro con el novelista Jaime Covarsí, que nos presentó su novela Confesiones del apócrifo Cervantes, una interesante narración en el que el autor del Quijote echa su cuarto a espadas. Explico, para quienes no sigan habitualmente este club, que en él se alternan autores vivos con autores clásicos.

Pienso que ha sido un año intenso, lleno de buenas lecturas, encuentros con autores tan interesantes como Diego Fernández Magdaleno y Jaime Covarsí, títulos y géneros diferentes. Algunos habrán gustado más y otros menos, a unos y a otros, pero en conjunto ofrecen una variedad que siempre es de agradecer cuando nos enfrentamos a una lista de lecturas.

De todo ello queda constancia consultando este enlace (las entradas se recuperan de forma inversa a su publicación) o visitando la columna de la derecha de este blog.

Lo mejor que tiene es que nada de esto es obligatorio y que puede ser complementario con cualquier otra lectura que nos apasione. Agradezco mucho a los lectores del formato presencial su constancia, su presencia activa y sus ganas de seguir impulsando las actividades de este club hasta donde nos lleve. Y también, por supuesto, a los muchos seguidores de este espacio virtual, tanto a los que lo hacen de forma silenciosa como a aquellos que dejan constancia escrita en comentarios o entradas en sus propios blogs o en los muros de Facebook.


Como este club es independiente de cualquier interés editorial o comercial y la participación de todos es desinteresada, se explica bien que la razón primera que tenemos es leer juntos sin que esto impida las lecturas que cada uno -según el tiempo del que disponga- realice, pero de esto hablaré en mi entrada del próximo jueves, en la que también daré el listado de los primeros títulos del próximo curso. Acepto sugerencias y anuncio que para el próximo curso habrá novedades que considero interesantes.

Noticias de nuestras lecturas


Paco Cuesta lleva a cabo un feliz balance de la lectura de El doncel de don Enrique el Doliente, en el que está todo lo esencial para poder comprender la novela. No te pierdas esta entrada.

Mª Ángeles Merino reseña aquí la última reunión del club por el presente curso. Una reunión tranquila y al aire libre, para despedirnos hasta septiembre.

Agradezco que se me hagan llegar sugerencias de lecturas para el próximo curso. Recordad que leeremos en común diez títulos -uno al mes-, alternando autores vivos con clásicos, siempre en español. Podéis dejar vuestras sugerencias como comentario a esta entrada, a través de correo electrónico o en mi muro de Facebook o en el del Club de lectura (os invito a seguirlo a través de este enlace).
Recojo en estas noticias las entradas que hasta el miércoles han publicado los blogs amigos. El listado de lecturas del presente curso, en este enlace

miércoles, 13 de julio de 2016

Toda la sierra candela



Toda la sierra candela. Camino al arroyo de la Paloma. Tenía ganas yo de volver al rumor de la flor del castaño, que comienza también a tapizar los caminos. Por estas peñas ando, mientras pienso en esta vieja España, vieja, vieja, tan vieja que hasta lo nuevo envejece con tanta rapidez que amarillea y todo es mesa de truco y nonada. Llegarán tiempos mejores pero no son estos. Ahora, hacia arriba, arriba, entre los castaños, oliendo a candela y al fresco de la tarde. Qué ganas.

martes, 12 de julio de 2016

Hoy no has hecho nada pero lo has hecho todo


Llevo unos días pensando en no hacer nada, en que durante unos días de este verano no tengo que hacer nada. En dejarme ir con el calor, dormir siestas de las de antes. Echo de menos el trozo de tierra pedregosa en el que mi padre hizo el milagro de hacer crecer un jardín que tantas veces he mencionado en mis escritos. Aquel jardín, apenas unos veinte metros cuadrados, contenía el misterio de las rosales y de la hierbabuena, de las abejas escondidas en la enredadera. Con una manguera de goma yo me encargaba de regarlo -una tarea que me hacía mayor-. Después, me sentaba a leer con toda la buena intención del mundo pero terminaba durmiéndome. Aquellas siestas de antes, de cuando el tiempo era más humano y el verano lo detenía casi todo. Aún recuerdo la sensación de que se juntaran las líneas del libro y las letras hasta que llegaba un momento en el que me desentendía completamente de la lectura. A veces despertaba de golpe y miraba a mi perro, que me miraba también a mí, tumbado a mi lado pero con la cabeza erguida y las orejas levantadas, como si estuviera vigilando en completo silencio que no me ocurriera nada. El caso es que ahora el tiempo ya no es humano sino endiabladamente mecánico y no se detiene como en aquellos veranos en los que yo regaba el jardín y dentro de la casa la luz se filtraba lenta y cuidadosa a través de los listones de madera de la persiana enrollable. Cuando no había aire acondicionado ni hacía falta. Esa tentación de la siesta de antes y de no hacer nada durante el verano. Pero hacerlo todo: regar el jardín, hablar quedo, reír bien de mañana, dejar que llegue la puesta de sol y por la noche, cuando suenan las chicharras entre las ventanas abiertas, anotar en el cuaderno que hoy no has hecho nada pero lo has hecho todo.

lunes, 11 de julio de 2016

Alehop


Los equilibristas, en el circo, andan sobre la cuerda floja y ejecutan sus ejercicios después de horas de preparación y algunos accidentes. Alehop. Hay un tipo de payaso equilibrista que hace lo mismo pero con una dificultad añadida. Juegan con el espectador, al que hacen creer primero que no dominan la dificultad del número y cometen errores que provocan la risa. Somos así, nos reímos de aquel que intenta lo que nosotros somos incapaces de hacer. Solemos tener pudor ante la posibilidad hacer una cosa mal y por eso ni siquiera nos ponemos a ello. El payaso equilibrista sigue intentándolo, después de caerse, golpearse, quedarse colgado, molestar al resto del grupo, pero sigue y hay un momento, al final del número, en el que nos asombra. En unos pocos minutos condensa todos los años de práctica que le han llevado a controlar el equilibro en esa cuerda floja, desde la torpeza hasta el control más dificultoso. Y aplaudimos como si nosotros mismos lo hubiéramos conseguido.

De niños jugábamos a guardar el equilibro en los bordillos. Algunos compañeros de la pandilla eran expertos y pronto buscaban más riesgos en tapias, murallones y tejados. Siempre los tuve envidia porque nunca fui ni muy ágil ni muy arriesgado, casi siempre me tenía que bajar del bordillo tras caminar unos pocos metros. Mira al frente, me decían. Y yo era incapaz de hacerlo, mirando torpe las puntas de mis pies.

En el fondo, todos caminamos por una cuerda floja aunque no seamos conscientes de ello. Hasta los más cautelosos. Basta un pequeño empujón para que nos demos cuenta. Por eso mismo deberíamos ejercitarnos más como el payaso equilibrista y seguir intentándolo, con temores, con caídas, pero siempre. Porque, de pronto, algo o alguien nos empuja y nos ha quitado la red y descubrimos que no somos meros espectadores de lo que pasa sino que estamos en el centro de la pista y tenemos que actuar porque la vida no se para.

domingo, 10 de julio de 2016

Nuestro tiempo no dejará ruinas tan hermosas


Lo reconozco. Cada vez amo más cualquier cosa fabricada antes de que se generalizara el uso del plástico. Nuestro tiempo no dejará ruinas tan hermosas.

sábado, 9 de julio de 2016

De brevas a higos



El refrán (locución adverbial, me corrige sabiamente Carmen) dice de higos a brevas, es decir, mucho tiempo. De higos a brevas está el otoño, el invierno y la primavera. De brevas a higos, ocurre el verano. Debería dar igual, aunque no tengan el mismo sabor. La higuera nos regala brevas e higos: tomarlos directamente de las ramas y comer estos frutos hasta con piel. Antes no había patio de casa humilde sin una higuera, que es agradecida y a poco que se cuide da con regularidad abundante cosecha para acompañar la comida, vestir la mesa, matar el hambre y hacer mermelada. Digo esto porque el otro día quería saltarme el verano para llegar al otoño y hoy quiero congraciarme con este tiempo de brevas y esperar sin prisas el de los higos. Y porque ayer compré brevas -no tengo patio con higuera- en la frutería de mi barrio. Y estaban carnosas, como las tardes lentas del verano.