martes, 21 de febrero de 2017

El bicentenario de José Zorrilla


Tal día como hoy, hace doscientos años, nacía José Zorrilla en la vallisoletana calle de la Ceniza (hoy Fray Luis de Granada). La casa natal fue adquirida por el Ayuntamiento de Valladolid y hoy es sede de la Casa Museo de Zorrilla, un lugar de imprescindible visita en la ciudad y uno de los centros culturales más vivos en la organización de todo tipo de eventos.

Con motivo del bicentenario, el ayuntamiento de Valladolid a través de la Casa de Zorrilla  ha impulsado un programa de actividades extenso y muy variado. Soy asesor científico de los actos del bicentenario y he colaborado en cuantas cosas me han necesitado, así que he podido seguir de cerca la esforzada labor para programar actividades que puedan interesar a sectores muy variados. Las hay que fomentan la participación ciudadana, la creatividad, el conocimiento del pasado, el juego literario. Acertadamente, se ha huido de un programa basado solo en encuentros de especialistas en la obra de Zorrilla y se ha querido integrar a todos los vallisoletanos y visitantes que lo deseen y de todas las edades. Otras actividades buscan el encuentro de artistas y también hay espacio para los especialistas en la vida y obra del autor romántico que se ha convertido en una referencia universal gracias a su drama Don Juan Tenorio (1844).

Hay otra labor, más callada y que es de las que más me gustan en este bicentenario, que es la construcción de un archivo digital completísimo de documentos relativos a Zorrilla, que se pondrá a disposición de curiosos e investigadores y que facilitará mucho a partir de ahora la revisión del significado de este autor en la historia literaria. De los muchos fondos saldrá una interesantísima exposición que podrá verse en el Archivo Municipal.

Los actos del bicentenario se extenderán por otros lugares: Torquemada, Lerma, Burgos y Sevilla (hay negociaciones abiertas con más localidades). De los de Burgos tendré parte. De los de Sevilla me encargo directamente como responsable del convenio firmado entre la Casa Zorrilla y el Círculo Mercantil e Industrial de aquella ciudad, que en el año 2018 cumplirá 150 años. Daré cuenta de todo esto poco a poco, pero el programa en Sevilla es ilusionante y comenzará con el acto oficial de presentación el próximo 23 de marzo.

José Zorrilla fue el autor español más popular del siglo XIX sin necesidad de meterse en política ni de solicitar cargos públicos como hicieron otros compañeros de letras. Vivió de lo que escribía (aunque veces malvivió) y siempre fue querido por el público. Después de años ausente de España tras su estancia en París y en México, su recibimiento fue espectacular. Fue entonces cuando pudo comprobar el éxito arrollador de su Don Juan Tenorio, que llenaba todos los teatros de verso de España durante quince días de noviembre año tras año. Aquella popularidad culminó en la coronación como poeta nacional que tuvo lugar en Granada en 1889. Se calcula que acudieron unas catorce mil personas. Para comprenderlo solo se me ocurre una comparación: que hoy el estadio de fútbol Santiago Bernabeu se llenara completamente de público no para ver jugar a Cristiano Ronaldo sino para aplaudir a un escritor envejecido y cansado al que le quedaban pocos años de vida.

Como hablaré estos meses mucho de la vida y de la obra de José Zorrilla, por ahora solo queda esperar que este año suponga una fiesta participativa abierta.

La magnífica página del bicentenario puede verse aquí. Ella se encuentra el programa de actividades.

lunes, 20 de febrero de 2017

domingo, 19 de febrero de 2017

Centrifugados y noticias de José María Cumbreño: Curso práctico de invisibilidad.


El próximo viernes día 24 de febrero da comienzo en Plasencia Centrifugados. Tercer encuentro de literatura periférica. Se celebrará, como la edición anterior, en el Patio Cultural las Claras y reunirá a un buen número de editoriales independientes que expondrán sus catálogos al público. El programa de actividades es interesante y variado y merece la pena echarle un vistazo. No es fácil en estos tiempos en los que escasea el apoyo de las instituciones públicas organizar un encuentro de este tipo pero José María Cumbreño sigue con fuerzas y ganas. En encuentro es una buena ocasión para encontrarse con editores, libros y autores que suelen entrar con dificultad en el circuito comercial pero que cada vez tienen más peso en el mundo editorial español de hoy, ocupando un notable hueco que suelen dejar vacío las editoriales más importantes. Yo he estado presente en las ediciones anteriores y si me es posible también en esta. Con este motivo se ha reimpreso mi poemario piel, que estará sobre la mesa de lf ediciones esperando el encuentro con los lectores.

También estará presente el volumen que recoge una antología de escritores que participaron en la edición anterior, en el que estoy incluido, ilustrado con fotografías de los asistentes en 2016. Un magnífico ejemplo de la variedad de propuestas estéticas y temáticas: Olga Ayuso, Lalo Barrubia, Luciana Caamaño, Víctor M. Díez, Pablo Fidalgo Lareo, Pablo García Casado, Inaxio Goldaracena, Cristian Gómez Olivares, Cristina Grande, Alberto Guirao, Carmen Hernández Zurbano, Víctor Manuel Jiménez Andrada, Hasier Larretxea, Inma Luna, David Matías, Vicente Luis Mora, Juan Nadalini, Pedro Ojeda Escudero, Fernando Pérez Fernández, Urbano Pérez Sánchez, Roxana Popelka, María Sotomayor y Ballerina Vargas Tinajero.

Fue un buen año el 2016 para José María Cumbreño, que vio recompensado su esfuerzo también al frente de Ediciones Liliputienses, en cuyo catálogo figuran ya algunos libros más que recomendables y una selección de nombres de poetas hispanoamericanos que de otra forma no nos llegarían a la península. Lo culminó con su Curso práctico de invisibilidad (Casi poesía 1998-2016) (Cáceres, Ediciones Liliputienses, 2016). El volumen es un conjunto coherente de textos en prosa y verso (o vivendo en la débil frontera entre ambas modalidades) con tendencia al fragmento, el aforismo (incluso la greguería: Escribir: Enhebrar una aguja con los ojos cerrados) y la reflexión en el que se abordan los hechos cotidianos con cierta extrañeza. La voz poética vive en la incertidumbre y en el intento de comprender la realidad o, al menos, sobrevivir a ella si esto fuera posible. En algunos textos se usa la ironía ideológica, como en Metamorfosis:

Los dictadores se convierten en ex dictadores.
Los ex dictadores, en senadores vitalicios.
Los senadores vitalicios, en inofensivos ancianos.
Y los inofensivos ancianos, finalmente, terminan perdiendo la memoria.

En muchos de los textos se adivinan experiencias autobriográficas y en ellos se mezclan pensamientos que los construyen casi por acumulación de estratos hasta dotarlos de significados sorprendentes en los que el individuo acaba casi ajeno a sí mismo:

En la mayoría de los lugares todos parecemos extranjeros. En nuestra vida, lo somos continuamente.

Un buen motivo para estar el próximo fin de semana en Plasencia.



sábado, 18 de febrero de 2017

Contemplo la vela mientras oscila


Contemplo la vela mientras oscila
su luz, ¡tan frágil! Basta una corriente
de aire para apagarla
o con los dedos índice y pulgar
mojados en saliva
matar así, sin más
-solo porque se puede-
su levedad festiva;
sentirse, sin motivo alguno, dios,
cuando soy mucho menos
que esta llama que miro
sin comprender del todo su belleza,
mi nada que se agota
en ella.


 © Pedro Ojeda Escudero, 2017

viernes, 17 de febrero de 2017

Leones rampantes


A veces nos creemos espléndidos leones rampantes que levantan sus manos para mostrar las garras. Así los figura la heráldica en posición inverosímil al sujetarse sobre las patas mientras se presentan arrogantes y espléndidos. Poderosos, como si supieran que nada ni nadie puede frenarlos. Todo un emblema de las pretensiones de muchas familias que los quieren en sus escudos. Pero hay otra acepción de rampante como trepador, ambicioso sin escrúpulos. En la España nuestra de la pasada riqueza hubo muchos personajes rampantes por todas las partes y aquello parecía una selva en la que tantos rugían y mostraban espléndidos sus garras. Rampantes, con la seguridad de que nunca les pasaría nada serio. No sé si hemos aprendido bien que solo tienen pose y que, en realidad, se ajustan más a un bestiario grotesco. La memoria suele ser frágil e interesada.

jueves, 16 de febrero de 2017

El Movimiento de Liberación Personal del personaje Gorka de Patria de Fernando Aramburu y noticias de nuestras lecturas.


Ante el ahogo que provoca la situación creada por la radicalización ideológica y la tensión social -como ya dijimos, bien recreada por Aramburu en Patria con la narración de los mismos hechos una y otra vez adoptando diferentes perspectivas-, algunos personajes necesitan una vía de escape para no terminar asfixiados. La vida en un ambiente pequeño y violento como el que se narra en la novela es angustiosa. De pronto, alguien te señala y las personas te dejan de saludar por la calle, los amigos te desconocen y se hace un vació de silencio en tu vida, que cambia bruscamente. La primera salida que se busca es la negación de los hechos: hay un error o esto pasará. Pero no pasa. Cuando la localidad es pequeña todo el mundo se conoce y acabas percibiendo hasta la falta de aire. Sucedió en realidad: durante décadas, empresarios, políticos e intelectuales tuvieron que vivir en silencio o acabaron marchándose del País Vasco. El ambiente en las familias no contribuye a mejores soluciones. Marcadas por la dificultad en la expresión de las emociones y viviendo en un ambiente de opresivo silencio ante el temor que alguien pudiera delatar su falta de conformidad con la lucha armada.

En la novela se registran casos de salida de la angustia desde dentro de la radicalización. Koldo, compañero de Joxe Mari en la lucha callejera y compañero suyo en el refugio francés, terminará marchándose a México y reinsertándose en la sociedad. Miren se lo dice a su hijo en prisión cuando este le cuenta alguna de las veces que ha querido dar el paso para salir de ETA: Ahí anda Koldo, tan tranquilo con su mujer mexicana y sus hijos en el pueblo.

Arantxa o Nerea se marchan del pueblo buscando su forma personal de escapar de la situación opresiva, sin que tengan demasiada fortuna en los caminos que emprenden entre otras cosas porque no dejan de sentirse marcadas por el núcleo familiar y la tragedia personal y social que se vive en la novela.

Pero será un personaje secundario, Gorka, hijo de Miren y Joxian y hermano de Joxe Mari quien mejor exprese esta necesidad de respirar un aire más libre. Lo que le diferencia de su pueblo es mucho: aficionado a la lectura y la escritura, tímido y reservado, no encaja en el mundo rudo y tópicamente varonil de la cuadrilla ni en el silencio cómplice o cobarde (el país de los callados, lo llama). Es consciente de que si se queda en el pueblo acabará como su hermano sin ser como él y decide construirse su propio Movimiento de Liberación Personal, como lo llama, buscando trabajado en la capital y separándose de sus amigos y familia.Quizá algo de eso hay también en la propuesta final del libro, que no desvelaremos por razones obvias.
Os recuerdo que durante todo el mes de febrero seguiremos con el comentario de esta novela cada jueves.

Noticias de nuestras lecturas

De forma muy unamuniana, Mª Carmen Ugarte hace que el personaje de Joxian se le aparezca a Fernando Aramburu tras una presentación de Patria y le pida una cosa concreta. No se olvida ni de regalarle una bolsa de tomates de su huerta. No os podéis perder esta entrada.

Myriam Goldenberg realiza un sólido análisis de las características psicológicas de los miembros de la familia de Bittori y Txato, por una parte, y de la familia Miren y Joxian. Cierra este trabajo con las relaciones entre ambas familias y sus cambios a partir del asesinato de Txato.

Luz del Olmo escribe sobre las relaciones entre las dos madres y su personalidad.

Mª Ángeles Merino se encuentra con su amiga Austri en mitad de la lluvia. Ante un café comentan una de las partes sustanciales de la novela: la construcción de una situación de terror que conduce a la tragedia de forma inevitable.


Pancho termina el comentario de La española inglesa, la novela ejemplar cervantina que nos ocupó aquí hace unas semanas. No sé cómo, pero termina con Bryan Adams este excelente comentario que comienza señalando la carrera de obstáculos en la que consiste la trama y el final feliz...

Recojo en estas noticias las entradas que hasta el miércoles han publicado los blogs amigos.  

Durante el resto del curso leeremos:
-Patria, de Fernando Aramburu (febrero).
-sangre y fuego, de Manuel Chaves Nogales (marzo).
-Media vida, de Care Santos (abril).
-Brillante, de Luis Ángel Lobato (mayo).
-Pasos en la piedra, de José Manuel de la Huerga (junio).

Entrada del Club de lectura cada jueves, en este blog. 

miércoles, 15 de febrero de 2017

La puerta del infierno


Hace tiempo encontré la puerta del infierno. No una, sino varias veces. Influido por la literatura, pensé que cruzarla solo podía hacerse enracimado en grupos pastoreados por los demonios, demonios con patas de cabra, cuernos y rabos terminados en punta de flecha, o con la cabeza alta, pisando fuerte y mostrando el orgullo del mal mirando como un igual a Belcebú, bello y tenebroso. Pero la vida es otra cosa. Casi siempre se llega a la puerta del infierno por una suma de decisiones cotidianas que uno toma porque ya está al otro lado de la puerta.

martes, 14 de febrero de 2017

Reimpresión de piel


Hemos decidido reimprimir piel, mi poemario publicado a finales de 2015. A pesar de que su tirada inicial era muy superior a lo que suele ser habitual en las editoriales independientes, se ha agotado cuando aún me solicitan la presencia en varias localidades. Desde la primera salida al público en Candelario, en diciembre de 2015, este libro me ha llevado por diferentes lugares en los que siempre se ha generado una recepción cariñosa (Olmillos de Sasamón, Burgos, Béjar, Plasencia, Sevilla, Cáceres, Córdoba, Valladolid, Ayamonte, Salamanca, Madrid, etc.). Me esperan más a lo largo de los próximos meses (Aranda de Duero, Gijón, Córdoba, Valladolid y Salamanca de nuevo, etc.), así como retomar el proyecto de fusión de danza y poesía con Neftis Paloma, la coreógrafa y bailarina que me acompañó en su primera presentación en Burgos, de lo que daré cuenta dentro de unas semanas. También está siendo traducido al italiano.

No podía presentarme con las manos vacías y por eso reimprimimos un libro que nació, además, con el sello de la solidaridad. Encuadrado dentro de lf ediciones, en la colección Libros del Consuelo, ha contribuido a financiar las actividades de la ONG SBQ Solidaria, suficientemente conocida por los lectores habituales de este espacio, gracias a todos los que lo han adquirido.

El libro recoge poemas escritos desde agosto de 2014 hasta octubre de 2015. El espíritu viajero que tiene desde su publicación lo tuvo también en su origen. Fue escrito en diferentes paisajes, todos recogidos en los poemas: Cantagallo, Béjar, Burgos, Valladolid, Sepúlveda, Marruecos, Ayamonte... Como saben aquellos que lo han leído es un poemario que canta a esos paisajes, al amor y a la amistad. Son poemas que construí a partir de experiencias sensoriales y que reflejan buena parte de mi vida en aquellos meses sin pretender ser un diario. También habla de poesía, de la poesía tal y como yo la entiendo.

Luis Felipe Comendador, su editor, amigo y loco solidario, contribuyó a todo esto orientando el poemario hacia donde debía llegar y dotando al libro, como objeto, de una delicadeza muy apropiada a los poemas. Quiero hacer notar que no se trata de una edición digital de las muchas que llenan hoy las estanterías de las librerías, algunas de las cuales ni siquiera están cuidadas en el formato, ni el libro está confeccionado para que pueda imprimirse a demanda sino por tiradas. Se trata de un libro como se hacía antes del furor de la digitilización.

Aquí está, de nuevo, piel, para encontrarse con los lectores que, además, quieran contribuir a la causa solidaria de SBQ. Aquellos que se quedaran sin su ejemplar o deseen adquirirlo ahora pueden escribir un mensaje privado a la página de Facebook de SBQ, dirigirse a mí o adquirirlo en alguna de las librerías que colaboran con nosotros en este proyecto.

lunes, 13 de febrero de 2017

Puentes nocturnos


En la noche, los puentes sufren cambios
que te hacen recorrerlos con urgencia.
Te abrigas y recoges con las manos
el cuello del abrigo. Del petril
esperas ver saltar todas las cosas
de las que no quisiste los recuerdos.
Aceleras el paso. Ya has cruzado.
Estás libre, por esta vez, del miedo.

© Pedro Ojeda Escudero, 2017

domingo, 12 de febrero de 2017

En el desayuno

Carmen dormida, de Antonio López. Instalación actualmente en el Museo Patio Herreriano de Valladolid
Se obsesionó tanto con ser él mismo que terminó siendo otra persona a la que no saludaba al desayunarse.

sábado, 11 de febrero de 2017

Con qué cuidado acudes a la vida


Con qué cuidado acudes a la vida.
Incluso a esta, que crece entre las piedras
de la fuente del lobo,  la vigilas
a diario, con temor, que no se pierda
como cientos de cosas que has perdido.
Tu mano en el paseo, la vereda
entre los robles viejos
hacia Santa Marina,
con qué cuidado para no perderla.

© Pedro Ojeda Escudero, 2017

viernes, 10 de febrero de 2017

Mujeres en vanguardia. La Residencia de Señoritas en su centenario (1915-1936)


Una de las consecuencias más graves de la guerra civil española y el régimen franquista fue el notable retroceso en cuanto a la igualdad de la mujer. La dictadura instauró una moralidad católica tradicionalista en la cual la posición de la mujer tenía reservado unos roles sociales que la condicionaban a los hombres y le reducían sus derechos civiles. Hasta el aperturismo del régimen a finales de los cincuenta, provocado por cierta necesaria homologación a las potencias occidentales, la mujer (también las personas homosexuales y transexuales) sufrieron una vigilancia moral que relegaba su posición escalones por debajo del varón heterosexual. Hipócritamente, se alaba hasta con exageración la necesidad de su función social como madres y esposas, como complemento del hombre y como trabajadoras en sectores muy concretos. Las cartillas, catecismos, libros escolares y propaganda lo testimonian continuamente, así como la institución de la Sección Femenina y sus publicaciones, talleres y formación. Durante todo el régimen franquista se consideró a la mujer como una persona inmadura jurídicamente a la que tenía que limitarse siempre el acceso a derechos reservados a los hombres. La presión social de un mundo cerrado y viciado por esta formación moral y por el temor a ser señalado como diferente, hacía el resto. Pocas mujeres se atrevieron a romper este corsé moral pero siempre toparon frontalmente con la falta de derechos y la desigualdad en las oportunidades. A pesar del aperturismo de los años sesenta y setenta no fue hasta la recuperación de los derechos democráticos cuando se legisló en materia de igualdad, un tema en el que todavía hay mucho camino por recorrer. Este camino sería más corto sin el corte brutal que supuso en esta materia la dictadura porque durante las tres primeras décadas del siglo XX España avanzó hacia la visibilidad social de la mujer, su igualdad y su libertad en todos los ámbitos sociales como en los países occidentales más desarrollados. Con todas las dificultades, con la brecha socioeconómica presente o con la diferenciación entre regiones y el mundo rural y el urbano, pero se mejoró como no se había hecho antes en la historia española. Ver los progresos que se produjeron en esos años en educación -especialmente en la formación de las maestras y su vinculación a las mujeres del mundo rural-, en derechos cívicos y en la formación es comprender la lamentable oportunidad perdida y las consecuencias del paréntesis de varias décadas.

Algo de todo esto podemos constatar visitando la exposición Mujeres en vanguardia. La Residencia de Señoritas en su centenario (1915-1936) (Sala municipal de exposiciones del teatro Calderón de Valladolid, hasta el 12 de marzo), que conmemora el centenario de esta institución creada por la Junta para la Ampliación de Estudios y vinculada a la Residencia de Estudiantes y, por lo tanto, a la inspiración de ese prodigio que fue la Institución Libre de Enseñanza. Organizada por Acción Cultural Española y la Residencia de Estudiantes con la colaboración de la Fundación Municipal de Cultura del Ayuntamiento de Valladolid, es una parte de la gira de esta exposición tras su exhibición en Madrid.

La exposición muestra el desarrollo cronológico de la Residencia de señoritas, su organización interna, la sede de la calle de Fortuny de Madrid,  las actividades que llevaron a cabo, etc. Llama la atención el cuidado en todos los aspectos, o solo los científicos o culturales, sino también los materiales, incluida la disposición de las habitaciones o  el mobiliario, funcional y vanguardista. También todas las papeletas mostradas en las vitrinas, que recogen el horario de una residente, las invitaciones a conferencias (hay una en la que se invita a la pronunciada por Federico García Lorca sobre Poeta en Nueva York. Un libro de versos, celebrada el 16 de marzo de 1932; otra para asistir al recital del músico burgalés Regino Saiz de la Maza el 20 de abril de ese mismo año), etc. En las paredes cuelgan fotografías que dan testimonio de todas esas actividades científicas, artísticas, deportivas, etc., pero también del espíritu moderno que se había instalado en la Residencia en actitudes, costumbres, moda, etc. Y una muestra del arte plástico llevado a cabo por mujeres vinculadas a ella, algunos de cuyos nombres fueron silenciados por la historia oficial y no han sido revalorizados hasta mucho después: Victorina Durán, Maruja Mallo, Delhy Tejero, etc.

Uno sale de esta exposición con esa sensación amarga de aquel parénteis brutal y de la necesidad de seguir apostando por recuperar y difundir el legado de aquellos tiempos porque sin esa memoria o sin el recuerdo de lo que puede suponer detener la marcha del progreso en estas materias, no habrá verdadera igualdad ni una sociedad libre.