jueves, 28 de abril de 2016

El verdadero significado de Noches lúgubres de Cadalso (amistad y filantropía) y noticias de nuestras lecturas.


Nadie es infeliz si puede hacer a otro dichoso, le dice Tediato a Lorenzo. Lo que parecía una relación desigual se ha trasformado en solo dos noches en amistad. Lo penoso de la situación de ambos les ha unido, especialmente tras conocer Tediato las circunstancias familiares de Lorenzo. Los dos usan esa palabra: amigo. Ya no importa tanto el pago que le reclamó Lorenzo a Tediato nada más encontrarlo en la primera noche. El concepto de amistad en el siglo XVIII se trasforma gracias a la ilustración. La amistad ha existido siempre, por supuesto, pero las ideas que trasformarán el mundo la afectan notablemente y aquí se ponen de manifiesto desde la misma forma de tuteo usada por Cadalso. Tediato y Lorenzo se han unido en la amistad porque se reconocen en el sufrimiento y en la desesperación, su dolor no puede tener remedio de ninguna manera. Sólo esa sensación de hermandad a partir de la amistad puede consolar algo:

hallarás en mí un desdichado que padece no sólo sus infortunios propios, sino los de todos los infelices a quienes conoce, mirándolos a todos como hermanos; ninguno lo es más que tú. ¿Qué importa que nacieras en la mayor miseria y yo en cuna más delicada? Hermanos nos hace un superior destino, corrigiendo los caprichos de la suerte que divide en arbitrarias clases a los que somos de una misma especie: todos lloramos..., todos enfermamos..., todos morimos.

Esta es una de las claves de la obra, no tanto el argumento más o menos truculento que tanto puede llamar la atención al lector en la primera lectura. Sea cual sea el primer motor de la escritura del texto -recordemos que la leyenda quiere que la obra se escribiera por el dolor de la pérdida de la amada-, desencadena en un canto a la hermandad entre los que sufren y a la amistad, muy apropiado para la filantropía como concepto ilustrado, que ve en la nueva realidad del ciudadano la solidaridad que faltaba en el mundo teocéntrico, establecido a partir de conceptos similares pero nunca idénticos: piedad, justicia divina, caridad. El ser humano debe buscar la filantropía independientemente de que haya un dios que lo castigue por no hacerlo o premie por hacerlo. He aquí la lectura final de esta obra, que nos sitúa en un ámbito ideológico concreto, muy interesante. Y que termina como debe hacerlo. No debe olvidársenos que Cadalso tuvo el suficiente tiempo para continuarla y no lo hizo, que la dejó en fragmento a propósito y que la cerró, significativamente con las palabras de Tediato: Andemos, amigo, andemos.

De la obra hay suficientes y acreditadas ediciones en papel. Además, en la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes tenéisun magnífico portal dedicado al autor dirigido por Juan Antonio Ríos Carratalá, experto en la época. En él hallaréis una semblanza biográfica, una recopilación de estudios sobre el autor y su obra y una excelente edición digital de las Noches lúgubres a partir de la del Correo de Madrid (diciembre de 1789-enero de 1790) y una oportuna reproducción digital de la edición de Barcelona 1798 (que fue la primera edición en volumen).

Noticias de nuestras lecturas

Mª del Carmen Ugarte escribe una última entrada sobre la obra llena de acierto en todo, desde la ilustración inicial hasta el comentario sobre el final abierto o cerrado. Más que recomendable.

Pancho comenta la tercera noche y completa su texto con los comentarios de las continuaciones que se escribieron en el siglo XIX, lo que atestigua el indudable éxito de la obra de Cadalso. Y por si sí o por si no, merece la pena llegar hasta el vídeo final de la entrada.

Entre Austri y Mª Ángeles Merino comentan la segunda noche de las Noches lúgubres, entre divertidas y asustadas por lo que se dice en ellas...

Luz del Olmo recrea en buen verso la noche segunda desde la voz de Tediato.




Con motivo de la celebración del cervantino día del libro varios de los amigos del Club de lectura han publicado entradas cervantinas que os recomiendo:  Gelu trae a su blog un artículo alusivo a la efeméride que escribiera José Sánchez Rojas; Edurne recupera un cervantino juego dulcinesco que ya había publicado en su blog antes; Mª Ángeles Merino da cuenta de una interesante lectura del Quijote que enlaza con la que aquí hicimos en su día; Cornelivs corre -y es literal- para llegar a Cervantes.



La próxima semana comenzamos con la lectura de Cicatriz, de Sara Mesa. El martes 3 tendremos la sesión habitual en el formato presencial de este club de lectura.

Recojo en estas noticias las entradas que durante la semana han publicado los blogs amigos. El listado de lecturas para lo que queda de curso, en este enlace

miércoles, 27 de abril de 2016

El guerracivilismo español y el cuento de los alcaldes que rebuznaban


Dicen algunos que uno de los males españoles es la tendencia al guerracivilismo. De hecho, no sé si hay muchos países como España que tengan su historia tan tamizada de conflictos por todo, por cualquier cosa, desde las más graves hasta las más superfluas, que afectan a todo el territorio o solo a una parte. Incluso inventamos aquí un matiz del honor que empujaba a todo un grupo -linaje, barrio, pueblo, al país entero- a liarse a mamporros con los otros. En muchos conflictos al español no le importa tener o no razón (a veces porque ni se plantea no tenerla), sino tan solo defender lo que es suyo. No es exclusivo de españoles, pero sí de sociedades en los que la ilustración auténtica está por llegar.

Cervantes parodió este concepto del honor y la negra honrilla que nos lleva a armar una guerra civil por nada cuando parodiarlo era tener valor porque se atacaba uno de los fundamentos del imaginario colectivo obligatorio para ser español. Me gustaría a mí ver a muchos que presumen de valientes y de independientes hoy hacerlo en aquellos tiempos. Se burló en el Quijote, en la aventura del rebuzno (a partir del capítulo XXV de la segunda parte): la historia de dos alcaldes que rebuznan admirablemente para encontrar un asno perdido y de los que se mofan los pueblos de las comarcas vecinas, con lo que todo acaba en conflicto armado. Y, como suele suceder en la realidad -sabio, Cervantes-, el que aparece por allí y no tiene nada que ver ni con los unos ni con los otros, recibe una lluvia de piedras solo por mediar.

El guerracivilismo español no tiene nada de heroico ni admirable. Suele tender a localista y paleto. Las crónicas de verdad sobre las muchas guerras civiles del XIX nos hablan de escaramuzas a traición más que de batallas. Ironizó con ello Valle Inclán a la hora de contar en la Sonata de invierno cómo perdió el brazo el marqués de Bradomín.

Cuando las furias se desataron en 1936 por la sublevación de unos militares de medio pelo (nunca habían ganado una batalla de verdad frente a un ejército organizado) contra el gobierno de la República, en la retaguardia de ambos bandos se organizaron patrullas que sacaban a la gente de sus casas para fusilarlos sin trámite al amanecer. Estos asesinatos, que sembraron España de sangre, solían ocurrir más por rivalidades personales y enconamientos locales que por causas ideológicas. Incluso aunque la patrulla viniera de fuera preguntaba primero a los suyos del lugar a quién había que dar un paseo y no se sometía a criba de verdad lo que tantos delataban solo por envidas y enconamientos familiares. Algunos expertos avalan la hipótesis de que Franco prolongó más tiempo del necesario la guerra para asegurarse ser el indiscutible triunfador entre los suyos, no fueran a darle problemas si la victoria ocurría de forma rápida. Por esa misma razón, tantos aún no quieren que se saquen de las fosas comunes y de las cunetas los miles cuerpos de los asesinados que aún quedan por estas tierras. Por esta razón tenemos esta tendencia a destruir cualquier construcción común. Como en el cuento medieval en el que el diablo concede a un labrador la mitad de lo que desee para su vecino y no dudó en pedir que el vecino se quedara ciego.

El guerracivilismo se extiende a todos los campos de acción en España -en especial en los momentos en los que el proyecto de país colapsa- y provoca, en gran medida, que seamos una nación tan poco productiva. Los partidos políticos caen frecuentemente en este mal español y no son capaces de pactar nada, los medios de comuncación pueden incendiar el territorio si con eso ganan audiencia, los de un pueblo siguen apedreando a los del vecino y los chavales jugábamos a canteas contra los de la calle de al  lado solo porque eran de la calle de al lado. 

No hay peor enemigo que el de misma madera (Cuerpo a tierra, que vienen los nuestos, exclamaba Pío Cabanillas refiriéndose a la UCD), porque como el guerracivilismo es personalista y ruin, no hay nada más peligroso que un colega, un compañero o un vecino o un afín ideológico que te declara la guerra. Porque el guerracivilismo español no busca el triunfo de una idea sino el control de la cuota de poder y espacio que corresponda y pasar factura de rencores a veces inconfesables productos de la miseria moral y la envidia.

Y en cosas de menos enjundia pero que hacen daño: en los sindicatos, en las organizaciones colectivas, en las empresas o en las instituciones todo son banderías que impiden el trabajo en equipo (la Universidad pública española es un buen ejemplo) porque lo que importa es que el otro caiga, no que todos salgamos adelante. Una reunión de vecinos se convierte pronto en un campo de batalla y un partido político antes de fundarse tiene ya varias familias dentro. En el mundo literario andamos en conflicto permanente por la negra honrilla: un premio de más o de menos, por ejemplo; un éxito de ventas; una referencia en un periódico o medio minuto en una emisora de gran audiencia. O negar que alguien tenga calidad literaria solo porque no nos gusten sus opiniones o su aspecto. Y si tomamos el control de la cultura de nuestro pueblo, al enemigo ni agua. Como lo hicieron los unos, lo hacemos los otros.

Eso sí, si se te ocurriera quedarte en medio y usar la razón e intentar el consenso por el bien de todos, recibirás una nube de piedras o una cuchillada trapera. Guárdate las espaldas o emigra, como han tenido que hacer tantos antes para evitarse males.

Qué país España.

martes, 26 de abril de 2016

Cuánta energía desaprovechada


Ah, qué pena de aquellos que solo saben escribir desde la amargura y el rencor, como si en el mundo todo fuera el túnel que se han construido para vivir cómodamente dentro de él y asomar solo para disparar hacia afuera. Cuánta energía desaprovechada.

lunes, 25 de abril de 2016

Conocer y no conocer Córdoba. Presentación de piel en Córdoba.

En la presentación del sábado. Fotografía de Jesús Garrido.

Yo conocía Córdoba pero no conocía Córdoba. Mis viajes anteriores a esta ciudad habían sido por motivos laborales o turísticos: formar parte de un tribunal de Tesis Doctoral, asistir a algún congreso de mi especialidad, visitar la Mezquita y callejear por el casco antiguo de la ciudad... No conocía Córdoba, en verdad. Nos suele ocurrir. Vamos a los lugares y los convertimos en escenarios de nuestras ansiedades y deseos o parques temáticos, con la urgencia del turista que hoy está en Córdoba y el martes en Granada para terminar el jueves en Sevilla. Gracias al entusiasmo de Pilar María Martínez Navarro, una de las amigas más antiguas de este blog (autora, a su vez, de uno bien interesante que cerró hace tiempo), mi libro piel me ha llevado los días pasados a Córdoba. Sin ella, no hubiera sido posible.

El viernes pasado firmé ejemplares en la Feria del Libro de la ciudad. Aunque llevar un libro de poesía a una feria del libro y que te toque turno después de un famoso cocinero andaluz te hace poner los pies en la tierra, desde luego. La experiencia fue muy interesante y recuerdo con cariño a las jóvenes lectoras que se acercaron para hacerme una encuesta para la revista de su centro de secundaria.

El sábado presenté el libro en el patio del Mayflowers Hostel, un moderno establecimiento enclavado en el centro del tradicional barrio de San Basilio que ha sabido aunar la comodidad que requieren estos negocios con el respeto al entorno y al propio edificio, una casa típica de ese barrio cordobés. A sus propietarios -en especial a María José, toda dulzura y generosidad- quiero agradecer las facilidades dadas y la cariñosa acogida durante estos días. También debo agradecer a todos los asistentes su presencia pero quiero destacar que hasta Córdoba se llegaron Amparo (Calamanda) y Jesús Garrido (magnífico fotógrafo al que hace mucho que quería conocer porque admiro su mirada y los textos con los que solía acompañar las imágenes en su blog).

Por supuesto, el acto no hubiera tenido el mismo significado sin la colaboración de Susana (Susana Sicilia Peña), pintora cordobesa que dio forma en óleo a la imagen diseñada por Luis Felipe Comendador para la portada del libro, y sin la de Rafael Girón, diseñador y creador de Patia. Patia es una muñeca de reciente creación que es muy visible en toda Córdoba y que pretende convertirse en una seña de identidad de la ciudad en su sector. He podido constatar su éxito, su presencia en la ciudad y su participación en actividades culturales, de contenido solidario y social. Susana ha donado tanto el cuadro que pintó durante el acto como uno de los ejercicios previos, ambos un recuerdo inolvidable. Rafa Girón ha donado también una de las muñecas, firmada por él. Ambos objetos se entregan a SBQ Solidario para que contribuyan a financiar las actividades de esta ONG. Como saben los lectores asiduos de este espacio, piel es un libro editado por lfediciones para la colección Libros del consuelo y contribuye a las actividades de esta organización. En esto nadie tiene más protagonismo que los niños a los que ayuda esta ONG en los cerros de Alto Trujillo de Perú.

Quiero apuntar otra cosa. En vez del derrotismo que nos invade hoy en España y el pesimismo con el que algunos afrontan el presente, en cada viaje para presentar este libro de poemas -también me sucedió con los anteriores- me hallo con puñados de gente que hace cosas. Que decide no conformarse en sus vidas y que comienza a actuar sin esperar que las instituciones o los políticos cubran las necesidades sociales o culturales. En España hemos estado muy acostumbrados a una mirada estatalista sobre el mundo (quizá por esa herencia del franquismo que parece habérsenos metido en los huesos), pero el mundo ha cambiado mucho en estos años. Lo que tenemos que pedir -exigir- a las instituciones y a los políticos es que no entorpezcan la acción de los ciudadanos porque veo en todas las ciudades grupos de personas que han comenzado a obrar, a ser solidarios con los otros y a promover actividades culturales sin esperar nada de las administraciones. Personas que buscan reunirse en pequeños grupos para tomar las riendas de su vida, organizar actividades artísticas, promover eventos que hagan de sus barrios y sus ciudades un mundo más amable. Si todos dedicáramos una parte de nuestro tiempo a tomar las calles de esta manera nunca volverían a suceder muchas de las cosas que han ocurrido en España en los últimos tiempos. Y muchos ceños solitarios y enfurruñados desde el café de la mañana se trasformarían en sonrisas porque tendrían algo que hacer cada semana. Se puede. Sin gastar dinero. Basta con salir a la calle y buscar a personas con las mismas inquietudes que nosotros, ser solidario y creativo. Yo lo estoy comprobando con esta gira de presentaciones de un libro que nació ya solidario gracias a Luis Felipe Comendador. Lo ocurrido el sábado en Córdoba ha sido un buen ejemplo. De allí me he llevado para siempre un puñadito de amigos que podrán contar conmigo en el futuro.

Con Pilar y su hija en la caseta de firmas de la Feria del libro de Córdoba el viernes 22.
Mª José, una de las propietarias del Mayflowers Hostel, anfitriona y presentadora del acto.
Fotografía de Jesús Garrido.

Con Susana antes de comenzar el recital. Fotografía de Calamanda Águeda Martínez, como la de abajo.


Durante el recital. Fotografía de Jesús Garrido.

Acto de entrega de una muñeca Patia dedicada generosamente por Rafael Girón,
 que la donó para los fines sociales de SBQ Solidario. Fotografía de Calamanda.
Pilar con Rafa Girón y la muñeca Patia. Fotografía de Jesús Garrido.



jueves, 21 de abril de 2016

Tediato, el melancólico de las Noches lúgubres y noticias de nuestras lecturas.


Por si tuviéramos alguna duda, el propio Tediato se define a sí mismo como melancólico al inicio de la Noche segunda. La adopción del género (novela dialogada) lo refuerza. Este monólogo con el que arranca esta segunda noche es un equivalente al monólogo interior de la narrativa del XX, pero al no disponer aún de ese recurso se torna teatral, muy adecuado para la época inicial del romanticismo. La melancolía ha sido abordada en la literatura y el arte tanto o más que en los tratados médicos. Hoy se encuentra descrita dentro de alguno de los varios tipos de depresión. Y así es Tediato, una persona racional que se ha roto por dentro y, por lo tanto, se encuentra solo frente a las debilidades de su carácter: no se alimenta, duerme durante el día, busca la soledad y el amparo de la noche, llora continuamente, discurre de forma aparentemente normal pero su mente está perturbada según las convenciones sociales y siente su pena como si fuera el primer hombre que la sufriera. Por sí mismo no puede encontrar remedio a su dolor más que el deseo de la muerte: soy el más infeliz de los hombres. En su estado, cuando el hijo del sepulturero le relata la penosa situación de su familia, solo puedo aconsejar a Lorenzo algo en consonancia con su estado de ánimo porque solo parece hallar la comunidad en el dolor puesto que incluso deja pasar la ayuda del único amigo que ha intentado acercarse, Virtelio:

Eres sepulturero... Haz un hoyo muy grande, entiérralos todos ellos vivos, y sepúltate con ellos. Sobre tu losa me mataré y moriré diciendo: Aquí yacen unos niños tan felices ahora como eran infelices poco ha, y dos hombres, los más míseros del mundo.

Es la salida propia de un hombre desesperado, que solo ve en la destrucción de todo la salida. No es una característica exclusiva del romanticismo, aunque en esa época se prestara más atención y se pudiera expresar por primera vez sin tantas ataduras morales.

De la obra hay suficientes y acreditadas ediciones en papel. Además, en la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes tenéisun magnífico portal dedicado al autor dirigido por Juan Antonio Ríos Carratalá, experto en la época. En él hallaréis una semblanza biográfica, una recopilación de estudios sobre el autor y su obra y una excelente edición digital de las Noches lúgubres a partir de la del Correo de Madrid (diciembre de 1789-enero de 1790) y una oportuna reproducción digital de la edición de Barcelona 1798 (que fue la primera edición en volumen).

Noticias de nuestras lecturas

Pancho nos lleva, como él solo puede hacerlo, del Bernabeu a Mark Nnopfler para analizar las horas aciagas de Tediato...

Mª del Carmen Ugarte analiza los pormenores de la segunda noche de Tediato y todas las circunstancias que se le cruzan por el camino al protagonista de la obra de Cadalso...

Mª Luz Evangelio da su impresión tras leer detenidamente la obra de Cadalso y me gusta que su comentario se haga preguntas. Seguro que despierta la curiosidad por las Noches lúgubres a quien no se haya atrevido con ellas.

Mª Ángeles Merino sigue de paseo por Burgos junto a su amiga Austri para comentar la obra, el carácter de Tediato y las truculencias nocturnas del argumento.

Luz del Olmo poetiza el dolor de Tediado desde su propia voz. Una interesante propuesta, sin duda.

Recojo en estas noticias las entradas que durante la semana han publicado los blogs amigos. El listado de lecturas para lo que queda de curso, en este enlace

miércoles, 20 de abril de 2016

piel en Córdoba


El sábado 23 de abril estaré en Córdoba presentando mi libro de poesía, piel, editado por lfediciones para la colección Libros del Consuelo de Sbq Solidario. El libro contribuye a los fines solidarios de esta ONG y a mí me ha deparado ya muchas alegrías en las presentaciones desde la primera, que tuvo lugar en Candelario a principios del pasado mes de diciembre. Desde entonces me ha llevado también a Burgos, Béjar, Plasencia, Sevilla, Valladolid y Cáceres y aún me espera viajar con él de regreso a Béjar, Burgos (con motivo de un encuentro de clubs de lectura en la Feria del Libro de aquella ciudad, en la segunda mitad del mes de mayo), Ayamonte, Salamanca y otras localidades. En todas las presentaciones he apreciado la cercanía del público y seguro que en Córdoba sucederá también. Aunque solo sea por la entrega cariñosa de Pilar María Martínez Navarro, que se ha encargado de organizarlo todo. Será una alegría encontrarme con todos los que os podáis acercar a las ocho de la tarde del sábado al patio del Mayflowers Hostel (Calle Enmedio, 16), en donde tendrá lugar la presentación con un montón de sorpresas además del recital. Entre ellas -además de la colaboración del Mayflowers, que se ha volcado con la idea de manera altruista-, la generosa participación de la empresa que fabrica la muñeca cordobesa Patia, la de Sicilia Peña y la de Susana, una artista cordobesa que pintará un cuadro durante el recital.

Aquellos que os encontréis por allí y os sea imposible acudir el sábado podéis acercaros a la caseta de firmas de escritores de la Feria del Libro de Córdoba  el viernes a las siete y media de la tarde. Será un placer charlar un rato con vosotros y agradeceros la colaboración con esta edición solidaria que intenta cantar a la amistad, al amor y al paisaje.


martes, 19 de abril de 2016

Envidias


El cerezo no florecería si dedicara su tiempo a observar cómo florece el cerezo vecino. Cuánta energía perdida por aquellos que vigilan al otro para criticarlo siempre.

lunes, 18 de abril de 2016

Pasaremos con nuestra vanidad a cuestas



Pasaremos, porque no somos nada, con nuestra vanidad a cuestas. Y de nosotros no quedará memoria. Qué malo sería que alguna vez descubriéramos cómo parar la muerte y el envejecimiento porque el ser humano jamás parará la injusticia y la desigualdad. Qué verdad es que la muerte es la única forma democrática de existencia.  Por suerte, somos más frágiles que la más humilde de las hierbas que se agarra a las piedras cada primavera.

domingo, 17 de abril de 2016

Carne próxima de cereza


En el puerto de Honduras, el joven cabrero tuvo que hacernos paso entre los animales. Llovía con fuerza y, desde la altura, las torrenteras se despeñaban valle abajo, en donde el Jerte buscaba el Alagón con prisa, como si le urgiera ser portador de la buena noticia del agua. Estos días ha llovido en Extremadura con sed de tierra, quizá para que abril haga honor al refrán y no se diga de él que no cumple y que no desdice y afirma mil veces la primavera. No es noticia la flor del cerezo. Sí lo es siempre su belleza, ya carne de fruta próxima con la que jugaremos -bocapiel y dedos de labios con la sonrisa en los ojos- dentro de unas semanas. Cuando pasamos el puerto de Honduras sonaba Bob Dylan en el equipo de música del automóvil. La flor del cerezo y Dylan, el joven Dylan, mientras subíamos por la carretera estrecha camino del valle del Ambroz, que se abrió ante nosotros con el pantano elevado por la mirada, casi cielo. Más allá, en el horizonte, se habían agarrado unas nubes a la sierra, nubes blancas como la flor del cerezo. Abajo, Hervás. Conducías con suavidad, abriendo el camino despacio, quizá para que no se espantara la frágil vibración del momento.

sábado, 16 de abril de 2016

jueves, 14 de abril de 2016

Cuando el hombre moderno se rompe por amor (Tediato de las Noches lúgubres de Cadalso) y noticias de nuestras lecturas.

Es curioso cómo afronta la historia el autor al construir la figura de Tediato, el hombre que quiere desenterrar el cadáver de su amada. Tediato no cree en fantasmas ni vive en mundo gótico en el que las fuerzas sobrenaturales pujen por alterar el mundo de los vivos. No se engaña. Ni con las sombras que hacen temblar a Lorenzo, el sepulturero, que sabe identificar con prontitud:

TEDIATO.-  ¡Necio! Lo que te espanta es tu misma sombra con la mía, que nacen de la postura de nuestros cuerpos respecto de aquella lámpara. Si el otro mundo abortase esos prodigiosos entes, a quienes nadie ha visto, y de quienes todos hablan, sería el bien o el mal que nos traerían siempre inevitables. Nunca los he hallado; los he buscado.

Tediato es un hombre ilustrado, que no creería ni aún viendo un fantasma él mismo porque comprendería la razón de su procedencia:

TEDIATO.- Aún no creería a mis ojos. Juzgara tales fantasmas monstruos producidos por una fantasía llena de tristeza. ¡Fantasía humana, fecunda sólo en quimeras, ilusiones y objeto de terror! La mía me los ofrece tremendos en estas cirunstancias... Casi bastan a apartarme de mi empresa.
LORENZO.- Eso dices porque no los has visto; si los vieras, temblaras aún más que yo.
TEDIATO.- Tal ven en aquel instante, pero en el de la reflexión me aquietara. Si no tuviese miedo de malgastar estas pocas horas, las más preciosas de mi vida, y tal vez las últimas de ella, te contara con gusto cosas capaces de sosegarte...
Ni ver salir un bulto animado de la tumba en donde se enterraría a su amada le lleva a creer, sino a intentar razonar con valentía. Cadalso caracteriza a la perfección a Tediato en su conversación con el sepulturero. No es alguien que crea en seres sobrenaturales. Es un perfecto ejemplo de un ilustrado que ya no cree ni siquiera en la sociedad de los vivos:

No te canses, Lorenzo. Nada significan esas voces que oyes de padre, madre, hermano, hijo y otras tales; y si significan el carácter que vemos en los que así se llaman, no quiero ser ni tener hijo, hermano, padre, madre, ni me quiero a mí mismo, pues algo he de ser de todo esto.

El carácter de Tediato, por lo tanto, es otro muy distinto. Hombre de razón, ni siquiera puede apoyarse en la creencia en fantasmas para soportar el mal que le aqueja y del que somos testigos desde la primera frase que pronuncia en la obra. La desesperación por la pérdida de la amada le ha roto por dentro. En su desesperación nada puede darle consuelo porque su propia forma de pensar le ha dejado desarbolado ante el dolor y suelo puede buscar ya un único consuelo:

Pronto volveré a tu tumba, te llevaré a mi casa, descansarás en un lecho junto al mío; morirá mi cuerpo junto a ti, cadáver adorado, y expirando incendiaré mi domicilio, y tú y yo nos volveremos ceniza en medio de las de la casa.

Cadalso nos ha situado, de golpe, ante uno de los primeros problemas del ser humano en la modernidad. La falta de creencias le deja solo ante el sufrimiento provocado por la pérdida de un ser amado. Y lo hace con la intensidad de la emoción sincera. A muchos lectores hoy les parecerá infantil y excesiva, quizá porque ya no somos los primeros que nos enfrentamos sin creencias a este dolor sin saber dónde sostenernos o porque tengamos que revestir de rechazo o sarcasmo un dolor expresado de forma tan directa.

De la obra hay suficientes y acreditadas ediciones en papel. Además, en la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes tenéisun magnífico portal dedicado al autor dirigido por Juan Antonio Ríos Carratalá, experto en la época. En él hallaréis una semblanza biográfica, una recopilación de estudios sobre el autor y su obra y una excelente edición digital de las Noches lúgubres a partir de la del Correo de Madrid (diciembre de 1789-enero de 1790) y una oportuna reproducción digital de la edición de Barcelona 1798 (que fue la primera edición en volumen).

Noticias de nuestras lecturas

Mª del Carmen Ugarte nos regala una deliciosa y oportuna entradilla en la obra comenzando por valorar y situar en su contexto el periódico en el que se publicó por primera vez, para meterse luego entre tumbas e iglesias...

También para ver en su contexto adecuado esta primera edición del texto nos sirve esta oportuna entrada que escribe Luz del Olmo.

Myriam Goldenberg quiere y gravita con esta lectura, de forma sugerente para recrearla.

Paco Cuesta da con el tono adecuado para que podamos leer y comprender la obra: un ensayo breve pero bien enfocado el de su entrada. No os lo perdáis.

No os perdáis tampoco ni el tono intenso de la entrada ni las magníficas ilustraciones ni el vídeo final de Pancho, que parece dispuesto a ayudar a mover todas las lápidas que haya que mover por amor...

Mª Ángeles Merino -quizá para compensar que aquí no hay humor-, sueña, se lo cuenta a su amiga Austri y termina enredando a Óscar Esquivias en plena noche lúgubre de Cadalso...

Recojo en estas noticias las entradas que durante la semana han publicado los blogs amigos. El listado de lecturas para lo que queda de curso, en este enlace.

miércoles, 13 de abril de 2016

Confesiones del apócrifo Cervantes, de Jaime Covarsí


Jaime Covarsí (Barcelona, 1975 pero residente en Extremadura) redacta su nueva novela alrededor de uno de los misterios más interesantes de Cervantes, la autoría de la segunda parte del Quijote publicada en Tarragona en 1614 bajo el pseudónimo de Alonso Fernández de Avellaneda. La teoría que maneja no es nueva aunque sea sorprendente porque sigue una de las más extrañas, pero eso no le importará al lector de esta novela porque esta novela se teje a partir de este tema para hablar sobre todo de un juego de ocultaciones y descubrimientos a la manera de una novela policíaca y de misterio, que es el género al que pertenece.

Ambientada en Sevilla (en especial en los pocos centenares de metros que separan la calle Betis del Hospital de la Caridad), cuenta la historia de un catedrático de literatura española en la Universidad de esa ciudad, Jaime Sanchís, que tras atender una llamada teléfonica en la que se le encarga la redacción de una obra de creación sobre Cervantes para una nueva colección llamada Sembalanzas mínimas de la literatura castellana, recuerda los hechos ocurridos años antes, cuando recibió la noticia de que su maestro, al que sucediera en la cátedra, le había dejado un paquete con unas cartas que contenían documentos del siglo XVII en los que se desvelaba la autoría del Quijote de Avellaneda. Aunque bien introducidos en la historia (por razones evidentes, dado el género de la novela, no revelaré más datos), estos documentos tienen el papel que Hitchcock daba en sus películas al Macguffin: algo que está en el centro de la trama y motiva su avance pero que no debería desviárnos la atención de la historia tejida a su alrededor. Como en Hitchcock, aquí un inocente se ve envuelto en una investigación policial y en unos hechos que no solo lo aturden sino que en gran medida, lo superan: un asesinato, unos documentos que pueden hacer cambiar la historia de los estudios cervantinos, un amor intenso con el que carga toda la vida, la persecución de alguien extravagante, etc. Sobre todo ello reflexiona el protagonista de forma continua para comprender su propia situación, porque la historia se cuenta acertadamente desde la primera persona. En Confesiones del apócrifo Cervantes hay mucho del buen cine clásico de misterio, sobre todo en pequeños guiños estructurales y en la caracterización de los personajes. También hay muchos guiños literarios, algo que caracteriza la narrativa del autor desde su primera novela (El bastón de avellano, TAU, 2015).

Los personajes están bien caracterizados por Covarsí, en especial el del narrador, sin agotar nunca cada una de las razones de sus actos. El estilo se ajusta a la modalidad narrativa de la obra y lo hace avanzar con naturalidad a pesar de los saltos en el tiempo. La trama funciona y puede interesar a un público amplio, interesados o no en Cervantes, y está bien resuelta y resulta entretenida. En el número de obras de creación que estos años se escriben sobre Cervantes, faltaba una como esta, que toma un misterio cervantino y sobre él construye una historia contemporánea de intriga y pasiones diversas.

La edición de TAU ediciones (también información aquí) es cuidada, con un buen diseño y de agradable lectura.

Mañana jueves 14 presentaré esta novela en el Ateneo de Cáceres, a las ocho de la tarde, en compañía del autor. Será agradable recibir allí a todos los que puedan acudir.