sábado, 28 de marzo de 2015

Memoria líquida. Exposición de la obra de Juan Manuel Arruabarrena


Conocí a Juan Manuel Arruabarrena (Soraluze, Guipúzcoa,1958) el pasado verano. Mientras se preparaba un arroz que compartimos con varios amigos en su estudio del pueblo salmantino de Navacarros me mostró la obra expuesta allí. En ella resaltaban los excelentes y sugerentes paisajes de tierra y bruma. Por entonces también experimentaba con colores vivos. Poco después, abrió en Bilbao Arruabarrena Espacio Variable, en donde conjuga su faceta profesional con la artística.

En su estudio en Navacarros estaba muy presente la huella que dejó en él la amistad con Josetxo Lamy, un artista al que yo pude conocer al fina de su vida pero que, sobre todo, me ha llegado a través de su obra, del espacio para mí tan querido de La Casa de la Sal de Candelario y del cariño y admiración de quienes le trataron.

Sabía que Arruabarrena es un experimentador continuo, que nunca se instala cómodamente en un territorio conocido y que procura combinar técnicas mixtas con materiales que siempre nos llevan a las texturas, a la materia, a los elementos con mayor fuerza de la naturaleza pero tratados con un vigor propio. Aún así ha conseguido sorprenderme por la energía, color y dinamismo que trasmiten las obras expuestas en el Ábside de San Gil (Béjar, hasta el 7 de abril) bajo el nombre de Memoria líquida. Arruabarrena ha mirado el mar, el agua y lo ha trasformado en pura acción y sugerencia: conserva la memoria de lo que fue para convertirse en fuerza, color y movimiento.

viernes, 27 de marzo de 2015

Día Mundial del Teatro 2015


El director de escena polaco Krzysztof Warlikowski es el autor del mensaje con el que se celebra hoy el Día Mundial del Teatro. Citando unas palabras en la que Kafka abordaba su forma de entender la leyenda de Prometeo, defiende un teatro que parta de la verdad para adentrarse en lo inexplicable. Es decir, un arte para analizar la vida desde el realidad vital para comprender los misterios que se nos resisten.

El teatro está en la esencia del ser humano, en su constitución como individuo y en su agrupación como sociedad. Ha servido como rito con el que celebrar los misterios, como forma de aplacar la ira de los dioses, como método instintivo o consciente de aprendizaje, ha sido religioso y profano, humilde y grandioso. También ha sido usado para lo peor y para lo mejor: para adoctrinar y para liberar. Y para entretener, porque el ocio es algo que deberíamos poner siempre en valor.

No es imprescindible un Día Mundial del Teatro para que comprendamos su importancia, pero sí para reivindicarlo siempre como una de las manifestaciones artísticas más necesarias. No quiero convencer a nadie. Me limito aquí a expresar que algunos de los mejores momentos de mi vida los he pasado asistiendo a una representación teatral: en un local cerrado, en la calle, en un aula, en el juego de un niño que comienza a disfrutar de lo que significa la fantasía en una arriesgada frontera con la realidad.

jueves, 26 de marzo de 2015

Lituma escarba en su memoria (El héroe discreto de Vargas Llosa) y noticias de nuestras lecturas.


En un momento determinado, el sargento Lituma escarba en su memoria a partir de una intuición basada en un vago recuerdo: él conoció en su juventud a una persona que dibujaba arañitas como las que vienen en la firma de los anónimos recibidos por Felícito Yanaqué. Tras comunicárselo a su superior, debe comenzar a investigar por este camino. Sobre todo porque no tienen ningún otro sospechoso al que adjudicar la extorsión que sufre el empresario. Los lectores de novelas anteriores de Vargas Llosa conocen ya la personalidad  y algunos antecedentes de este policía, que se resumen en esta narración en unas pocas líneas. Un hombre que nos puede resultar incluso simpático pese -o quizá por ella- su desastrosa vida, su nada ejemplar pasado, su relativa pereza y torpeza mental. Como en ocasiones anteriores, Vargas Llosa lo utiliza como herramienta narrativa. Gracias a él la novela vuela hacia un pasado en el que Piura -Perú entero- no era un país próspero y en sus ciudades se juntaba el tercer y el primer mundo. Lituma debe volver a ese pasado suyo y no basta con el recuerdo. Su investigación le lleva a patear el territorio que recorría más de veinte años atrás, cuando era joven y junto a sus primos formaba la pandilla de los Inconquistables a los que se sumaría otro amigo sobre el que recaen, inicialmente, las sospechas. Al pasear las antiguas calles todo ha cambiado, apenas reconoce el territorio y se siente confuso, incluso el tipo de habitantes ya no es el mismo. Al poco encontrará la antigua casa de sus primos convertida ahora en un próspero taller y allí dará con uno de ellos, José y pronto con el segundo, Mono. Han cambiado, como ha cambiado la ciudad, han prosperado y parece que les va bien -no como a Lituma-, pero pronto el lector -incluso antes que Lituma- comprende que debajo de la capa de prosperidad, modernización y cambio, se conservan las huellas del pasado bien vivas. Como si aquello que fuimos nunca dejara de constituirnos por mucho tiempo que pase. Este juego entre pasado y presente se encuentra en toda la novela en diferentes medidas: es, por ejemplo, el impulso permanente de Felícito en busca de prosperidad y no dejarse pisotear, pero también se halla en su necesidad de amar y ser amado, le hace fuerte y, a la vez, débil. Se encuentra también en el resto de los personajes y en algunas de las obras más importantes del autor -por ejemplo, La Casa Verde-, pero en pocas ocasiones se detecta con tanta claridad como en ese paseo desorientado de Lituma volviendo a su barrio de juventud mientras le asaltan los recuerdos de un tiempo que está en la raíz de su presente.

Noticias de nuestras lecturas

Myriam regresa a su blog para aportarnos su visión de la sexualidad en esta novela de Vargas Llosa. Y tiene razón en todo lo que dice, especialmente en el hecho de que el autor no esconda sino todo lo contrario, la sexualidad a edades avanzadas, en un amplio abanico de casos. En esta primera entrada desbroza el panorama, que continuará estudiando en futuras ocasiones.

Josefita salta a la lista de secundarios de Mª Ángeles Merino, que ha sabido captar que esta mujer tenía una historia desde la que contarnos la de su patrón. Interesante perspectiva.

Paco Cuesta publica un extraordinario acercamiento a la novela de Vargas Llosa en el que juega con la actualidad y nos da algunas claves técnicas de la obra. No os la podéis perder.


Pancho continúa con el comentario de Entre visillos: llega a la salida de los toros y propone un resumen, unas ilustraciones y un arranque de su texto que hacen pensar y mucho.

Gelu también continúa oportunamente con la novela de Martín Gaite, para documentarnos los elementos fundamentales de aquella educación sentimental: libros, cine y música.

Ya sabéis que recojo en estas noticias las entradas que hayáis publicado hasta el miércoles anterior. Si me he olvidado de alguna, os agradezco que me lo comuniquéis.

Podéis consultar el listado con los títulos del presente curso y las condiciones de participación en este enlace.

miércoles, 25 de marzo de 2015

En el transcurso del tiempo: Retratos del siglo XX. Colección Lola Garrido


Aunque Lola Garrido, la comisaria y también propietaria de esta colección de retratos insiste en que no se agrupan bajo más criterio que su gusto personal, que reconoce heterodoxo, y la emoción que le ha provocado e impulsarle a adquirirlo, lo mostrado en ella nos aproxima, casi en su totalidad, a una visión de la mujer a lo largo de más de un siglo de fotografías.Quizá ella, como coleccionista, ni siquiera sea muy consciente de lo que regala al espectador de En el trascurso del tiempo. Retratos del siglo XX. Colección Lola Garrido (Sala Municipal de Exposiciones de San Benito de Valladolid, hasta el 17 de mayo): mujeres de todo tipo retratadas a lo largo de décadas por algunos de los más grandes artistas de la fotografía mundial y con una calidad indiscutible que hace obligada la visita para los amantes de la fotografía.

Mujeres. Desde las más sofisticadas, elegantes o deseadas hasta las que sufren las penurias de la necesidad en la recesión de los años treinta como las de Dorothea Lange, desde las que son retratadas por su condición de estrellas del cine hasta esa mujer de la imagen que aparece en el folleto que anuncia la exposición. Una mujer satisfecha de sí misma o, al menos, feliz en ese instante en el que el fotógrafo tomó la imagen, aunque esté alejada de los cánones tradicionales de belleza. Es feliz porque se siente feliz en un día de playa y por eso mismo es hermosa. Esta imagen dice mucho de toda esta mirada. Todavía hoy sofisticamos demasiado el posado. La costumbre actual del selfi lleva a posturas predispuestas por la moda que aprenden los jóvenes en las redes sociales, muchas veces forzando el gesto. No sé si la mujer de la fotografía del folleto era verdaderamente feliz en su vida pero eso ya no nos importa como espectadores: la imagen ha detenido para siempre ese fragmento de la vida en la que lo era. Junto a ella hay retratos llenos de glamour de Marilyn Monroe o de Marlene Dietrich o de una millonaria fotografiada en su coche de lujo junto al chófer. Pero la mujer que parece verdaderamente feliz por sí misma es esta, a la que el fotógrafo ha regalado un eterno día de playa. Eso es, en definitiva, un retrato: convertir en permanente un instante. Por eso mismo debemos pensar si queremos convertirnos para siempre en una mera postura o algo más.

martes, 24 de marzo de 2015

Huelga general de la Universidad española



A propuesta de las organizaciones convocantes de la huelga general en la Universidad pública española para el día de hoy, he leído en la Plaza Mayor de Burgos el manifiesto conjunto firmado por CCOO, FETE-UGT y CSIF-F tras la manifestación que dio comienzo a las doce del mediodía.

El motivo de esta jornada de huelga se encuentra en la oposición a las reformas realizadas por el Gobierno español en materia universitaria en el Real Decreto 14/2102 sobre racionalización del gasto público en educación, el  Real Decreto 43/2015 sobre la duración de los títulos de grado y máster y los anunciados Reales Decretos que en los próximos meses se aprobarán sobre acreditación del profesorado y centros universitarios.

En este blog he dedicado más de setenta entradas a cuestiones universitarias. Las últimas exponen mi visión sobre la peligrosa deriva del actual sistema universitario español y la preocupante situación de la Universidad pública española. No voy a insistir hoy en todo esto. Basta con indicar alguno de los puntos fundamentales del manifiesto que se ha hecho público hoy: el encarecimiento de los títulos universitarios, la falta de una política que alivie este encarecimiento y que evite que una amplia capa de la sociedad española quede fuera de la posibilidad de estudios superiores y una estrategia general que camina hacia el debilitamiento de la Universidad pública para favorecer los centros privados. Los lectores habituales de este espacio conocen que parto siempre de una visión muy crítica hacia lo que ocurre dentro de la Universidad pública española pero lo que ahora se pone sobre la mesa es una fase diferente y más preocupante en el proceso de reformas: estamos ante un cambio de sistema completo que, si no se ponen las medidas correctoras oportunas desde el inicio, nos llevará a un panorama en el que el sistema público universitario español se vea afectado de forma irremediable con todas las consecuencias que ello implica. Debemos cambiar las inercias negativas de la Universidad pública española que vienen de lejos pero ahora, sobre todo, se trata de defender su existencia en condiciones óptimas. De ahí que sea necesario un proceso de movilizaciones, participación ciudadana y divulgación de lo que implican las medidas tomadas por el actual gobierno de España.

lunes, 23 de marzo de 2015

Sofrito para las lentejas


Ayer dediqué cinco minutos a la melancolía. Luego vinieron las tareas domésticas. Puse dos lavadoras y planché la ropa pendiente. Hice la casa -siempre me ha gustado esta expresión-, limpié el baño, recogí las huellas de actividad de los últimos días. Regué las plantas: geranios, un aloe, un acebo. Preparé las tareas de la semana. Conversé con los míos. Oí las noticias de las elecciones andaluzas, escribí un rato. También salí a comprar el pan y el periódico (sigo comprando el periódico en papel los domingos, soy así de raro) muy de mañana, me tomé un café y pasee por el parque para contemplar la floración de los prunos. También vi árboles artificiales y personas que se empeñaban en que el mundo entero entrara en su puño. Hacía frío: la primavera ha entrado inverniza. Quizá esto influya. Esta mañana, en Burgos, ha nevado. Lo veía tras los cristales del aula en donde comencé a explicar -con qué gozo- la narrativa en el siglo XVII que me llevará, de nuevo, al Quijote. En el paseo me dio por pensar en que la vida no es como me la cuento en el resumen apretado y mentiroso del final del día. No es que no lo supiera, es que me dio por pensar en esto. De comida me hice lentejas, pardinas, por supuesto. Con sus trozos de patatas, espinazo de cerdo y morcilla. Puse también cebolla y un puerro. Con el sofrito de aceite, ajo, pimentón y vinagre que aprendí de mi madre.

domingo, 22 de marzo de 2015

Redes internacionales de la cultura española (1914-1939)


Tras su reciente montaje inicial en la Residencia de Estudiantes llega a Valladolid una excepcional exposición que nadie debería perderse en la gira que comienza ahora fuera de Madrid: Redes internacionales de la cultura española (1914-1939 (Sala Municipal de Exposiciones del Museo de la Pasión, hasta el 10 de mayo). Se enmarca dentro de la oportuna y amplia programación con la que la Residencia conmemora el centenario de su fundación. En este enlace el lector podrá comprobar por sí mismo la importancia de esta exposición que viene a poner en su lugar la trascendencia que para la sociedad y la cultura española tuvieron la Institución Libre de Enseñanza (ILE, hoy Fundación Francisco Giner de los Ríos en homenaje a su fundador), la Junta para Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas (JAE, inspirada en la anterior y sobre la que la dictadura franquista construiría el CSIC) y la Residencia de Estudiantes.

Pocas veces en la historia de España un proyecto como el que supuso la ILE ha dado tantos beneficios a la sociedad y pocas veces como en esta está tan claro lo que una guerra y una dictadura feroz, vengativa y moralmente mediocre puede cercenar. El período que va desde 1914 hasta 1939, contemplado en esta exposición, supuso una apertura de España a lo mejor del mundo occidental y su conexión en red con la cultura y la ciencia europea. Gracias a este impulso -nacido, recordémoslo, de iniciativa privada y fuera del ámbito del viciado sistema universitario y político español- al que se sumarían instituciones españolas y extranjeras y terminaría siendo apoyado por algunos de los Gobiernos del período, España volvió a situarse en el primer plano de los países occidentales. Contribuyó, por supuesto, el auge económico a partir de la neutralidad española en la I Guerra Mundial, pero sin el eficaz esfuerzo en educación, ciencia y cultura el país jamás hubiera dado el salto cualitativo que dio y que vino a cortarse con lo acontecido en 1936 y la coyuntura de tensiones sociales y políticas que recorrían toda Europa. Un modelo que debe recuperarse hoy más que nunca.

Fruto de aquel esfuerzo fueron los viajes becados por todo el mundo de científicos, artistas, pensadores, maestros, etc., con la finalidad de aprender las novedades metodológicas en sus respectivos campos y establecer relaciones personales y profesionales sobre las que construir esta red de la que nos habla la exposición. Fruto de aquel proyecto también fue la aparición de individualidades y equipos de trabajo que hoy, en gran medida, definen lo que fue la España de aquellos tiempos y de los que nace la modernización del país en todos los sentidos. También fueron fruto de todo ello algunas de las mejores publicaciones científicas y culturales que se han publicado en el país, la incorporación de España a los grandes circuitos de conferencias sobre descubrimientos y teorías científicas que definen el siglo XX, etc.

La exposición, además, nos muestra los precedentes, los esfuerzos anteriores a 1914 relacionados con la ILE y de los que la Residencia se beneficiaría. Pero a mí me ha emocionado más la forma de tratar lo que sucede tras 1936 y la acogida que tuvieron estas personalidades en países del todo mundo, en los que fueron apreciados. Repúblicas como México vieron incrementada notablemente su producción científica gracias a la aportación de las personas que acogió con tanta generosidad, muchos escritores y profesores universitarios españoles encontraron acomodo en centros universitarios norteamericanos en los que supieron reconocer su importancia y formación, etc. La guerra y el triunfo de Franco supuso el destierro de miles de personalidades formadas al amparo del proyecto que muestra esta exposición. Fue dramático el que afectó a cientos de miles de españoles de todas las clases sociales. Pero para el país fue doblemente traumático el exilio de periodistas, científicos, escritores, artistas, profesores de universidad, maestros, etc. De hecho, algunos pensamos que España todavía no se ha recuperado de aquello porque las inercias que se instalaron en el régimen de Franco para favorecer al covachuelista antes que al que tiene los méritos parecen haberse instalado en muchos ámbitos de la sociedad española impidiendo el triunfo de los mejores y el establecimiento de una forma de entender el gasto en educación, investigación científica y cultura como inversión necesaria que no debe tocarse ni en tiempos de crisis como los que atravesamos porque de este esfuerzo como país depende nuestra construcción presente y -sobre todo- futura como una nación que tiene algo que ofrecer a sus habitantes y algo que aportar al mundo.

sábado, 21 de marzo de 2015

Cosas necesarias para un poema


Qué pocas cosas son las necesarias
para el poema:
un cierto rumor entre los silencios.

Pero si escribes haz
palabras
           
y que estas sean
como aquellas mañanas
en las que el mundo entero
-celebrando el abrazo nuestros cuerpos-
entraba en sol
creciendo lentamente en las ventanas
abiertas a la calle de un domingo.

viernes, 20 de marzo de 2015

La estrategia del avestruz


Vi mucha gente mirando hacia arriba. Salí a ver el eclipse de sol esta mañana y vi mucha gente mirando hacia arriba pero casi todos tenían la cabeza enterrada siguiendo la estrategia del avestruz. Cuanto más estiraban el cuello más adentro hincaban la cabeza: casi nadie sabe nada, casi nadie quiere problemas, casi nadie quiere apoyar a una víctima, casi nadie quiere ayudar a quien es acosado en el trabajo, casi nadie quiere apoyar a los que sufren (enfermedad, guerra, penurias, desamor) porque se hallan en carrera veloz hacia esa urgencia de felicidad plástica que buscamos hoy que consiste fundamentalmente en anular las emociones que de verdad nos hacen humanos, casi nadie quiere ponerse a las tareas que hacen falta día a día. No ver, no escuchar, no comprender, no apoyar, no estar cuando se necesita. Y así dejamos que sean algunos, los mediocres, los interesados, los que provocan nuestra necesidad de ser felices de forma falsa, los que no meten la cabeza debajo de tierra porque caminan entre nuestra ceguera, que sean estos quienes saquen tajada y otros, que ni siquiera pisan nuestras calles hagan con nuestras vidas, nuestras sociedades, nuestro sufrimiento y nuestros muertos, nuestro planeta grandes cifras en sus mesas de finanzas.

Me imaginé en una azotea contemplando la calle entera llena de gente con gafas homologadas para ver el eclipse de sol, la cabeza bien alta y bien enterrada. Pero luego me di cuenta de ese detalle que entraña el casi nadie y suele pasar desapercibido en la expresión: hay algunos que se atreven a no enterrar su cabeza ni sus sentidos y ellos permiten contar la historia desde otra perspectiva porque cada vez hay más hueco para las historias no oficiales. Son ellos, esos pocos, los que hoy sabían, en estas calles, la verdadera naturaleza de nuestros eclipses y los vi poniéndose a su generosa labor diaria.