
El pasado jueves publiqué la entrada número 90 de la serie Para una lectura del Quijote. En ella se encuentran tanto los comentarios semanales de los capítulos correspondientes como las noticias sobre nuestra lectura que se publican, casi siempre, los sábados.
Para los que os habéis incorporado recientemente, cabe recordar que nuestra lectura colectiva y virtual consiste en el comentario, cada semana, de un capítulo de la novela, completado por vuestras aportaciones, bien en la entrada del jueves, bien en vuestros blogs. Estáis invitados a hacer aportaciones de todo tipo: si repasáis las noticias semanales veréis que hay de todo tipo, que no hace falta que sean obligatoriamente eruditas.
De todo ello se da cuenta en las Noticias. También en ellas publico lo que me habéis enviado: sugerencias e imágenes. Aquí se ha visto desde cromos infantiles hasta los autorretratos quijotescos, que tanta fortuna han tenido y que os invito a seguir remitiéndome.
La lectura colectiva comenzó el jueves 24 de abril de este mismo año, con la entrada titulada Primera capa de la cebolla: Cervantes se presenta y nos engaña con la verdad. Una vez lanzado el guante, publiqué la Invitación a leer el Quijote unas horas después, ese mismo jueves.
Desde entonces, sois muchos los que os habéis unido a esta locura. Algunos de forma explícita, otros de forma anónima. Muchos que no se atreven a comentar o a utilizar sus blogs, me hacen constar lo útil que les resulta. Sé de algunas universidades que usan esta lectura como propuesta didáctica, también me han llegado noticias de centros de otros niveles educativos.
Desde el principio he querido que esta lectura fuera amena y útil, que animara a muchos a acercarse al Quijote y a otros a usar, en su docencia, todo el material que se ha ido generando. Por primera vez, la web 2.0 permite que se unan en el mismo proceso de recepción gente con una gran formación académica especializada con otros que son meros lectores; algunos que buscan secretos cifrados en las palabras cervantinas con otros que sólo desean el placer de la lectura. Y que todo aquel que quiera pueda dejar constancia de lo que ha sentido con su lectura, de las ideas que han surgido, de los recuerdos que han brotado. Supongo que, dentro de un tiempo, todo esto merecerá una meditación por parte de un teórico de la recepción literaria o de un sociólogo.
De lo que estoy seguro es de que, para todos los que participamos, será inolvidable. Todos nos acordaremos de estos meses que pasamos juntos esperando el jueves de cada semana.
Algunos de vosotros os habéis descolgado del ritmo de lectura. Es lógico: la vida apremia, a pesar de que un capítulo semanal no sea algo excesivo. No importa: sabéis que mantengo activas las entradas pasadas y que respondo a vuestros comentarios y preguntas. Además, en las noticias, doy cuenta de las aportaciones a capítulos ya leídos.
Aquellos que os incorporéis ahora a la lectura o estéis pensando hacerlo, podéis ver algunas sugerencias aquí.
Por mi parte, puedo decir que esta lectura del Quijote -no sé ya el número de veces que lo he leído- es la mejor que he hecho, de la que más disfruto. Y que se debe a vosotros, porque sin vuestras aportaciones no sería lo mismo.
A partir de la próxima semana, en las Noticias se inicia la publicación de imágenes relacionadas con motivos del Quijote: veremos primero un Sancho y un Quijote argentinos remitidos por un gallego. Os invito a enviarme todo tipo de fotografías -deben ser originales- con monumentos u otros motivos que hagan referencia a la obra. Sigo recogiendo autorretratos quijotescos para publicarlos un poco más adelante (recordad que se os puede reconocer o no, pero que o bien tenéis un ejemplar del Quijote o bien estáis en actitud quijotesca).
Abejita de la Vega comenta el capítulo XLI viendo muy bien el cambio de relato bélico a aventura sentimental, que la ha atrapado y haciendo un buen resumen de sus motivos centrales. También ha publicado la opinión de Sanchico, vía Ele Bergón, sobre cómo a unos les gusta más la historia del cautivo cuando gira hacia lo sentimental. Cuánto sabe este muchacho. Además, ha alcanzado el ritmo de lectura con el comentario del capítulo XLII: El oidor ninguna vez había sido tan oidor, buen resumen que incide en los aspectos esenciales y hasta en la ropa (y la oreja) del oidor.
Enlace con el grupo en Facebook, aquí. (Este grupo no sustituye a la lectura en este blog y no estáis obligados a uniros: lo usamos sólo como complemento, para informarnos, preguntar y debatir.)
Enlace con la entrada en la que encontraréis sugerencias si os incorporáis con la lectura ya iniciada, aquí.
Si me he olvidado de alguien, hacédmelo saber y lo subsanaré.
Recordad enlazar vuestras entradas con La Acequia, para poder encontrarlas.
Vale.








