jueves, 29 de abril de 2021

Los retos de las artes escénicas en la pandemia: los festivales de Teatro Clásico

 

Ayer, en el programa Valladolid Letraherido que dirijo junto a Paz Altés para la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Valladolid, quisimos acercarnos a los retos próximos de las artes escénicas en la pandemia. Hace unas semanas tuvimos la presencia de diferentes sectores del mundo profesional del teatro (ver en este enlace) y seguiremos abordando este tema con frecuencia en el futuro porque mi intención es que el programa también sirva como espacio de debate en esta y otras manifestaciones relacionadas con la literatura.

En este caso, quería acercarme al mundo de los festivales de teatro que se suelen celebrar en la temporada veraniega en España y que el año pasado hubieron de cancelarse por la epidemia. Todavía hoy, las páginas de bienvenida de los portales en internet de algunos de ellos muestran el cartel del año 2020 con el aviso de esa cancelación.

Aparte de unos cuantos dedicados a teatro contemporáneo, otros a las obras más experimentales y unos cuantos heterogéneos, en España hay un buen puñado de encuentros veraniegos que tienen como eje las obras teatrales del Siglo de Oro. Nacidos a partir de la consolidación del Festival de Almagro como núcleo y modelo esencial, han sabido encontrar eficazmente su hueco Clásicos en Alcalá (que en la edición de este año cambia su nombre por el de Festival Internacional Iberoamericano del Siglo de Oro), Festival de Teatro Clásico de Cáceres, Festival de Teatro Clásico de Olite, Olmedo Clásico, etc. Junto a ellos permanece, siempre nuevo, el Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida, cuyo origen es muy anterior y que cuenta también con el interés del espacio en el que se representan las obras, el teatro romano de aquella ciudad.

En la mesa me acompañó Margarita del Hoyo (profesora, investigadora y actriz), que tan generosamente contribuye a la organización de estos encuentros sobre las artes escénicas, y conectamos en directo con Germán Vega, Catedrático de Literatura de la Universidad de Valladolid y responsable de Olmedo Clásico, con el que hablamos de la cancelación del año pasado, de las circunstancias de la edición de este año y de la publicación de una obra inédita y desconocida de Lope de Vega a cargo de Abraham Madroñal, que se presentará en las próximas fechas. También de la financiación de este tipo de festivales, de su organización y del predominio actual de los que se dedican al teatro clásico. Este último un tema de interés y diferentes miradas. Por un lado, la necesidad de revisitar continuamente a los clásicos y comprender que un montaje de una pieza de Lope hoy no deja de ser teatro contemporáneo que interesa tanto por su vertiente de explicación de toda la tradición teatral como por la de la renovada dramaturgia que lo sostiene; por otro, la necesidad de encontrar un hueco para el teatro de otras épocas, incluida la actual.

También contamos con la participación de Mariano de Paco (director de Clásicos en Alcalá) e Ignacio García (responsable del Festival de Almagro), que aportaron su opinión sobre las circunstancias presentes debidas a la pandemia y la esperanza puesta en que la celebración de los festivales este año recupere el tono de estos acontecimientos, con todas las garantías sanitarias.

Algo en lo que coincidíamos todos era en señalar que la cultura es segura, más allá de que esta frase se haya convertido en un exitoso lema reivindicativo. No solo es segura, añadiría yo, sino que es necesaria y, en estos momentos, un deber del buen ciudadano tanto como un derecho.

Por ahora, celebremos que recuperaremos este verano los festivales de teatro, como poco a poco hemos recuperado el feliz encuentro en los espacios teatrales en los meses pasados.

Animo a ver la grabación del acto en este enlace: https://cutt.ly/Ebgv8dh

4 comentarios:

Myriam dijo...

Gracias por el enlace.
Felicidades y éxito en vuestros emprendimientos.
Efectivamente, hay que apoyar a la Cultura de todas las formas
posibles, más en este tiempo pandemioso.

Besos

Bertha dijo...

-Por supuesto la Cultura es un equilibrio para todos.Ayer :como día de la Danza estaba viendo todos los planteles que se están haciendo a favor de sumar más Arte a esta cultura.

Da mucha alegría, como se va recuperando la confianza con sus medidas por supuesto el Teatro Clásico es una riqueza :me quedo con estos tres pilares acerca de la Cultura;es necesaria,es un deber y un derecho.

Muchas gracias por compartir esos momentos

Un abrazo y mucha suerte

Sor Austringiliana dijo...

El teatro revivirá, esperamos, después de este largo y duro paréntesis. Y cogerá carrerilla. Esperamos.

Ele Bergón dijo...

Seguiremos con la cultura en tiempo de pandemia, esperando que volvamos a esa libertad perdida y que no sea la de nuestra presidenta madrileña. ¡Qué cruz con ella!.

Besos