miércoles, 16 de octubre de 2019

Paisaje de ciudad con río al fondo


Contemplo mi ciudad. Al fondo, el páramo
limita el horizonte con la calma
del otoño. Atardece.

Por la estación de Ariza La Esperanza,
camino de otras tierras,
un viejo tren de carga
anochecido y lento,
fúnebremente pasa.
Oigo su longitud, la fatigosa
manera en la que salva
cada tramo de vía.

Pienso en ti, que me faltas,
abrazada en el río por los chopos,
tan leve ya, mecida por las aguas.

Monótono y metálico,
el tren sigue su marcha.

© Pedro Ojeda Escudero, 2019

11 comentarios:

mojadopapel dijo...

Preciosa foto, maravilloso triste poema.

Emilio Manuel dijo...

No se la causa, pero el timbre del poema me ha sonado a Machado, por cierto, ayer lo tocaste.

Sor Austringiliana dijo...

El tren sigue su marcha con un vagón más, leve e invisible.

Francesc Cornadó dijo...

!Cómo se agradece la calma!
Bello poema, te felicito.
Francesc Cornadó

pancho dijo...

El tren de cercanías cargado de muerte retumba en los poetas.

Myriam dijo...

Siento y me llega esa cadencia rítmica y monótona del tren.

Besos

Paco Cuesta dijo...

La siguiente estación espera, hemos de llegar a pesar de la carga.
Un abrazo

LA ZARZAMORA dijo...

Me recordaste a Ofelia...
No lo pude evitar.

Besos, Pedro.

Edurne dijo...

Las ausencias nos tocan el alma. El tren pasa, calmo y absorto en su camino, tratando de llegar a destino.
Hermosísimo poema, tanto como tristísimo.
¡Un fuerte abrazo, Pedro, y ánimo!
;)

Ele Bergón dijo...

El tren, por los diversos tramos de la vía, a veces se hace lento,muy lento y nos llena de tristeza. Pero como muy bien dices en tu último verso: "el tren sigue su marcha", porque no puede ser de otra manera.

Besos y adelante.

andandos dijo...

Me ha gustado mucho, con su tristeza al parecer insalvable entonces. Valladolid, supongo. Y estupenda foto.

Un abrazo