La escritora Jane Austen (1775-1817) es autora de algunas de las novelas más conocidas de la literatura universal (especialmente Orgullo y prejuicio y Sentido y sensibilidad), fama aumentada por las muchas traducciones y adaptaciones de sus obras al cine y la televisión, algunas de ellas muy afortunadas. Como pocos autores, supo captar muy bien lo que ella misma denominó "la vida doméstica rural" del mundo británico. Es decir, frente a narraciones más épicas o fantasiosas, llevó a la literatura las preocupaciones cotidianas de una clase social, que era, en gran medida, la base sobre la que se asentaba el crecimiento ideológico del Imperio Británico. Lejos de actos heroicos y portentosos, sus páginas están llenas de las circunstancias de las relaciones sentimentales, los matrimonios y herencias, los conflictos familiares, las enfermedades y las muertes, las pequeñas alegrías y las emociones comunes. Jane Austen fue, sin duda alguna, la mejor de decenas de escritoras que publicaron en Inglaterra en su siglo, lo que nos lleva también a considerar que el círculo de lectores era fundamentalmente de lectoras que se sentían identificadas en las novelas, con sus frustraciones y anhelos personales, sus necesidades, pero también su convencimiento de que eran el núcleo de una sociedad que sostenía el reino en buena medida y que, por lo tanto, también tenían conciencia de su importancia.
Sobre la figura de Jane Austen se generó pronto un interés creciente, como demostraban el número de ediciones y reimpresiones de su obra y la aparición de biografías que relataban su vida. Esto se ha sostenido hasta el presente y, en buena medida, ha favorecido la construcción de un mito Austen en el que se mezclan realidades y elementos literarios. Por eso mismo, acercarse a sus escritos más directos y sinceros es tan importante. Una de las mejores fuentes es la lectura atenta de sus cartas. Se conservan 161, aunque se sabe que fueron muchas más, algunas destruidas por su hermana Cassandra, principal destinataria, heredera y albacea según el testamento que otorgó el 27 de abril de 1817, pocas semanas antes de fallecer (sin duda, las que contenían los pasajes más privados o que podían afectar a la opinión pública sobre la autora).
La edición y traducción de Amparo Llanos de buena parte de las cartas conservadas de Jane Austen (Afectuosamente tuya, Jane Austen. Cartas selectas. Sevilla. Renacimiento. 2025. Ya por la sexta edición) es una magnífica forma de aproximarse a la vida de la autora. Amparo Llanos (Madrid, 1965) es una de las fundadoras del legendario grupo musical Dover y siempre ha sentido gran afinidad por la cultura y la literatura anglosajona, especializándose en la obra de Austen y en la teoría feminista de su tiempo y la literatura escrita por mujeres en el siglo XIX. A la finura en la selección y traducción, Amparo Llanos ha llevado a cabo una inteligente selección de las cartas. De la autora ha incluido 74, añadiendo el testamento, una carta de un impresor con el que tuvo un desencuentro y una final de Cassandra Austen relatando los últimos momentos de la vida de su hermana a Fanny Kanight.
Los textos recogidos están fechados de 1796 a 1817. En esta veintena de años se perciben los cambios en la personalidad de la autora, pero también sus constantes. Es absolutamente fiel a las necesidades familiares y al estilo de vida de esa clase media rural no propietaria a la que pertenecía, también a sus preocupaciones. Aprovechando al máximo el espacio del folio (que se doblaba y se enviaba por correo, pagando el receptor), las cartas se llenan de todo tipo de noticias: diversiones, paseos, problemas domésticos, enfermedades, nacimientos, fallecimientos, cambios de domicilio, etc. También percibimos su constante ocupación como escritora. Inicialmente, dando cuenta del trabajo en los manuscritos, que revisa varias veces, y de la recepción lectora de sus historias en los círculos más íntimos. Dado el carácter de estas cartas, hay una apasionante acumulación de información variopinta y se cambia constantemente de tema. La mayor parte de las conservadas se dirigen a su hermana Cassandra y, por lo tanto, tienen la función de mantenerla informada y solicitar noticias, así como el intercambio de pequeños favores o encargos. Con el paso del tiempo, especialmente tras sus primeras publicaciones y más desde que se dio a conocer su autoría de las primera novelas impresas, el mundo frívolo pierde importancia y encontramos un intercambio cultural y la expresión de sus opiniones sobre las novelas de su tiempo. Sin duda, también debió influir la edad, las circunstancias económicas de la familia tras el fallecimiento del padre y su estado de salud.
Amparo Llanos acompaña las cartas de un breve, pero sustancial prólogo en el que está, en pocas páginas, todo lo necesario que debe figurar para comprender su importancia. Son muy interesantes las que dedica a una de las funciones más importantes encomendadas a las mujeres de ese tipo de familias: la construcción de una red de intereses que mantuvieran la cohesión y extendieran las soluciones a los problemas económicos o de relación social, precisamente a través de la correspondencia constante y extensa. Es decir, estas cartas no son solo un intercambio de noticias o un desahogo íntimo sino, sobre todo, el establecimiento de una red familiar de apoyo.
En definitiva, este volumen es de un gran interés para un público general, no solo para los aficionados a las novelas de Jane Austen. Informa sobre ella, pero también sobre un mundo y sus necesidades y carencias, un mundo que comenzaba a transformarse con la industrialización y el capitalismo. Un libro que es todo un acierto.
Aquí, enlace a la grabación en vídeo de la presentación en el programa Valladolid Letraherido que coordino (puede verse durante las próximas tres semanas). Pinchando en el enlace, dirige al perfil de Facebook de la Casa de Zorrilla.

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