martes, 28 de diciembre de 2021

Primera aproximación a Mil amaneceres de José Luis Alonso de Santos y noticias de nuestras lecturas.

 


El 2 de noviembre de 1626, reinando Felipe IV en España, Benjamín Campos, natural de Toledo y dramaturgo de éxito en Madrid, acude al Hospicio de las Hermanas de la Caridad de Ciempozuelos para pronunciar unas palabras en el velatorio del cadáver de Antón Toledo, natural de Talavera de la Reina y antiguo cómico. Antón había fallecido el día anterior y sor Adela, que gobierna el Hospicio que acoge a los locos, lo manda llamar para que pronuncie el panegírico de su antiguo amigo. Este es el motivo inicial de Mil amaneceres, monólogo dramático que quiere convertirse en la última obra teatral escrita por José Luis Alonso de Santos (Valladolid, 1942), en palabras del autor.

Bajo la propuesta argumental, se esconde un buscado viaje a los orígenes de la obra de este autor y una síntesis de todas las lecciones del dramaturgo -teatrales, pero también humanas-. En efecto, el monólogo conecta con su primera obra, Viva el Duque nuestro dueño (1975) en el viaje al siglo XVII para tratar en él temas de nuestra propia época, en la presencia de lo teatral como esencia misma de la acción y metáfora dela vida (en Mil amaneceres nos reencontramos con el personaje del cómico Carcoma, ya mayor), en la relación del arte con el poder, en la injusticia en la que consiste el reparto de papeles en la sociedad y la forma de afrontarla, etc., aunque con sutiles y significativas diferencias que proceden de toda la experiencia de los más de cuarenta años que trascurren entre la escritura de una y otra obras. En Mil amaneceres se refleja conscientemente toda la trayectoria del autor y las señas más importantes de su escritura dramática, así como un testamento vital. Este es el sentido de este ciclo que se cierra con Mil amaneceres.

Mil amaneceres, publicado por el Ayuntamiento de Valladolid en 2019 en conmemoración de la coronación de José Luis Alonso de Santos como Letraherido, un reconocimiento otorgado por la ciudad a través del programa Valladolid Letraherido, celebrado en la Fuente de la Fama del Campo Grande, obtuvo el Premio de la Crítica de Castilla y León en su edición de 2020, ex aequo con el libro de relatos Fábrica de prodigios de Pablo Andrés Escapa.  El lector no deberá despreciar la lectura de la excelente introducción de Margarita Piñero para mejor comprensión de la obra.

(Esta entrada debió publicarse el primer jueves de diciembre, pero la acumulación de trabajo me lo impidió. Por lo tanto, mis comentarios a esta obra, que corresponde a la lectura del mes de diciembre, se publicarán en estos días siguientes. Continúa en próximas entradas.)


Noticias de nuestras lecturas

María Ángeles Merino completó su entrada con los apuntes de lo que sucedió en la última reunión presencial del club para comentar Amor de Don Perlimplín con Belisa en su jardín, de Federico García Lorca. Puedes leerla aquí.

Carmen Ugarte dedica una sustanciosa entrada a la hondura vital de la obra, preguntándose oportunamente si la obra no sucede hoy mismo. 

Luz del Olmo dedica su entrada al aprendizaje y la vida que contiene la obra de José Luis Alonso de Santos y lo resume de forma magnífica.

Recojo en estas noticias las entradas que hayan publicado los blogs amigos (si me he olvidado de alguien, agradezco que se me avise). Entrada del Club de lectura cada jueves (salvo casos excepcionales), en este blog.

Para conocer la forma de seguir las lecturas de este club y sus características y la lista del presente curso, pinchar sobre este enlace.

ADVERTENCIA: Las entradas de La Acequia tienen licencia Creative Commons 4.0 y están registradas como propiedad intelectual de Pedro Ojeda Escudero. Pueden ser usadas y reproducidas sin alterar, sin copias derivadas, citando la referencia y sin ánimo de lucro.

2 comentarios:

Sor Austringiliana dijo...

Mil amaneceres encierra mucho, bueno y bien escrito. Y seguro que bien representado, pues no faltará un buen actor y un buen montaje teatral.
Lo primero que me llamó la atención es el bululú, imaginaba al único actor que asumía todas las voces y cambiaba continuamente de registro. También la lección de la alegría como obligación ética, ser felices nosotros en la más dura de las circunstancias y de carambola hacer felices a los demás. Una enseñanza optimista en la negrura de la vida. Hay mucho más y vamos levantando las capas. El valor de la risa, el goce de la palabra, el teatro con mayúscula, el homenaje a la literatura del mal o bien llamado Siglo de Oro, la figura del educador que no otra cosa es Antón para Benjamín, las distintas edades del hombre, el enfrentamiento con el poder y el momento en que dejamos de hacerle el juego, hay tantos amaneceres. Y tenemos que seguir remando, no lo olvidemos.
Estoy con la crónica de la reunión presencial del Club en torno a esta obra, gustó mucho y se habló mucho. Y la mïa, mi visión, como hice con la anterior y suele hacer María Ángeles Merino.
Feliz Año Nuevo, Pedro. A los remos.

São dijo...

Deve ser uma obra bem interessante, pelo que dizes.

Meu querido Pedro, excelente 2022 para ti e quem te ama!

Caloroso abraço