miércoles, 8 de septiembre de 2021

Como si solo el deseo de recoger estas nueces

 


Es un nogal hermoso, elegante. No en vano el nombre de la especie: Juglans regia. Juglans, fruto de Júpiter, el dios romano; regia, real, propio de los reyes. Este ejemplar solitario pide que lo admiremos, al pie del camino, junto a la acequia. Esta acequia que era la madre de la mía, ya desaparecida. En unos días, ya estarán maduras las nueces. Las ramas se presentan cargadas de frutos. Detengo mi paseo y me quedo un tiempo mirándolo, pensando en que a principios de la primavera eran solo promesa en flor. En unos días, se caerán del árbol y me agacharé a recoger una y abrirla allí mismo para comprobar si la semilla ya puede comerse. Me agacharé, digo, como si mi existencia tuviera más certeza que la de estas nueces, que cumplirán su ciclo. Como si solo el deseo de recogerlas del suelo me pudiera mantener con vida.

9 comentarios:

Alimontero dijo...


Es la promesa del fruto..
es la promesa de la vida.

Un gusto leerte Pedro,
beso,

Ali

Fackel dijo...

En la infancia probábamos. Probar las nueces aún verdes era como comer los pacharanes ácidos. Se trataba de probar. Medíamos la distancia que hay entre dos estados de un cuerpo, en este caso un fruto. Y nuestra capacidad de aceptación. Así fuimos distinguiendo de lo que no estaba maduro de un estadio posterior ya comestible. El símil podría servir para el resto de relaciones humanas, cuyo tiempo de comprobación era más largo, y dura todavía en muchos casos. Salud y a por las nueces en cuanto se presten a su sazón, digamos.

Berta Martín Delaparte dijo...

El apego, versificado en prosa.
Buenos dias.
Besos.😄

Sor Austringiliana dijo...

Pequeñas cosas que son grandes cosas nos mantienen con vida. Hermoso fruto. No conocía el regio nombre del nogal.

Emilio Manuel dijo...

Es una delicia poder ver la evolución de un fruto desde que comienzan a surgir en el árbol, hasta que puedes recogerlo del suelo, eso no lo puede hacer solo unos pocos elegidos, los demás se conforman comprándolo en la tienda.

Saludos

Neogeminis Mónica Frau dijo...

La vida es como un fruto, quizás, llega a punto justo cuando se dispone a caer del árbol... Me quedo pensando. Un abrazo

São dijo...

A vida é assim também : aparece, cresce e acaba seja como for...


Te abraço, querido amigo, bom fim de semana

andandos dijo...

Hemos cogido moras, no para hacer mermelada, sino solo por el placer de comerlas allí mismo, mientras hablábamos de que siempre había moras allí. Me he acordado de ti, estando por estas altitudes.
Un abrazo

Ele Bergón dijo...

Por mi tierra, ni una nuez, ni un almendro ha dado sus frutos de otoño. Se los llevó todos las heladas de finales del invierno. No hay cosecha en este año y sí, da tristeza mirar los árboles solo con sus hojas. Aún tenemos la vendimia, pero también el pedrisco hizo sus estragos interrumpiendo sus ciclos.

Besos