Hemos llegado hasta aquí, amigos. Y hay que seguir adelante porque nadie debe andar por nosotros nuestro camino. Un abrazo y mis mejores deseos para este año que comienza. Como todos, difícil y, como todos, un reto aunque sea solo el gesto mecánico de arrancar una hoja en el calendario. A pesar de todo, las convenciones nos marcan fronteras. Hagamos de verdad que merezca la pena.
jueves, 31 de diciembre de 2015
miércoles, 30 de diciembre de 2015
Andar por el pasillo abobado
Y cuando llegas, qué alegría no saber dónde he dejado las gafas, no encontrar el móvil ni las llaves de casa. Andar por el pasillo abobado, chocando contra las esquinas y decidir preparar el desayuno antes de ir a la cama. Comprobar que han pasado las horas y no hemos terminado ninguna de las conversaciones comenzadas y que todos los planes se han cambiado y que no hay tiempo para nada.
martes, 29 de diciembre de 2015
El aliciente de esperar tu regreso
Cuando no estás todo tiene el aliciente de esperar tu regreso. Hacer las tareas de la casa, ordenar los papeles, tomar un café en El Bolís a media mañana o calzarme las zapatillas y salir a correr, hacer la compra, ir a dar clase, esas cosas. Quedarme embobado con la maestría de la imagen fijada en un verso o la disposición de las naranjas en el escaparate de la frutería. Hasta que te sé llegando y entonces todo se desordena de forma hermosa y exacta.
lunes, 28 de diciembre de 2015
La ingenuidad. Star Wars: Episodio VII. El despertar de la fuerza
Creo que yo tenía 14 años cuando fui a ver el estreno en España de La Guerra de las Galaxias. No tenía ni idea de que fuera el episodio IV de una serie, ni de que escondiera dentro una filosofía ni una corriente espiritual ni que se sostuviera en relatos épicos ni simbología gnóstica, mística ni nada parecido. Ni mucho menos que fuera a dar lugar a cientos de libros, documentales y todo lo que ha seguido. Cuando salí del cine había disfrutado mucho y recuerdo sobre todo cómo se me quedó marcado en la memoria la forma de caminar de Han Solo con su pistola láser en la cintura al estilo de un vaquero de aquellas películas de serie B de las que tanto disfrutaba en el cine de La Rubia, ya desaparecido, como todos los cines de barrio de sesión continua. Si me identifiqué con alguno de aquellos personajes fue con el que interpretaba Harrison Ford, supongo que por su libertad, la capacidad para salir de cualquier problema con habilidad y humor y su poco respeto hacia las normas establecidas. Un héroe que no quería salvar a la galaxia sino tan solo salvarse a sí mismo y a sus amigos, que no creía en el poder de la fuerza mística sino en el de su picardía, experiencia e instinto de supervivencia. He de reconocer que la princesa Leia no me resultó atractiva, que Luke Skaywalker me parecía un pijo del centro de la ciudad que lo tenía todo a su favor y no hacía más que plantearse dudas existenciales y que Darth Vader no me pareció tan malvado como para que muchos le hayan votado en una encuesta reciente como el malo por excelencia del cine sino un personaje de cartón piedra al estilo del mago de Oz.
Recuerdo que disfruté mucho viendo La Guerra de las Galaxias pero que cuando estrenaron todas las siguientes películas de la serie no fui a verlas al cine y solo las he visto en la televisión cuando las han programado. No me atrapó, por lo tanto, el aliento que ha hecho que tantos hayan esperado cada uno de los estrenos, que se sepan de memoria los incidentes de los rodajes y comprendan cada uno de sus pormenores, incluso de la filosofía que emana de la saga y que no es más que el viejo conflicto entre el bien y el mal y la lucha permanente (y necesaria) entre tiranía y libertad con todos los matices (buenos que se pasan al lado del mal, personajes que sobreviven en los márgenes de este conflicto como pueden), eficazmente narrada. Esta serie de películas ha contribuido mucho a la industria del cine, ha desarrollado la forma de entender las películas como algo que va mucho más allá de la pantalla y ha impulsado considerablemente la tecnología aplicada a los efectos especiales.
Ayer fui a ver con mi hija la última película de la serie (el Episodio VII). He vuelto a disfrutar pero no tanto con en aquella primera ocasión. Quien vaya a verla encontrará el más puro contenido de La Guerra de las Galaxias, aunque haya perdido mucho de la frescura con la que se presentara en 1977 pero se lo pasará bien. Estaba todo y puede ser seguida por los que no conozcan nada de las películas anteriores y los que fuimos a ver el estreno de 1977 nos reencontraremos con los viejos actores que protagonizaron la primera trilogía. Supongo que sentirán la misma nostalgia y extrañeza que yo he sentido. No contaré nada del argumento para no estropear las sorpresas del guion -tampoco tan extraordinarias, porque sigue la misma estructura que tuvieron las anteriores-. Me divertí sin sorprenderme de nada porque todo era territorio conocido y esperable. Yo he perdido la ingenuidad de mis catorce años pero aún me identifico más con Han Solo que con Luke o cualquiera de los otros protagonistas, quizá porque me gustaría tener aún aquella ingenuidad de los catorce años y pensar, como proponen los guionistas en algún momento de varios episodios de esta saga que es posible conmover con los sentimientos a los malos para que abandonen el lado oscuro de la fuerza. Mientras tanto, intentaré sobrevivir como intenta hacerlo siempre el personaje de Harrison Ford, buscando las debilidades al poder, los lugares fronterizos y rodeándome de buenos amigos.
domingo, 27 de diciembre de 2015
La orangutana que se reía con un truco de magia
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| Imagen extraída del vídeo de Jingga |
Estos días se ha convertido en viral en Internet un vídeo en el que Jingga, una pequeña orangutana del zoo de Barcelona, sigue atentamente un truco de magia que le hace un visitante y después estalla en una carcajada que le hace caer, literalmente de espaldas. Hace tiempo que se ha demostrado que muchas de las cosas que asociamos con la definición de ser humano se encuentran abundantemente en otras especies - el uso de herramientas, la capacidad para aprender y trasmitir lo aprendido, el humor, el miedo a la muerte o a la soledad, la pena y el sufrimiento, el cariño y el amor, la admiración ante la belleza-, sobre todo en las que están más cerca de nosotros en la escala evolutiva. Jingga se ríe como un niño ante un sencillo juego de magia mientras las zonas del planeta de las que su especie procede son deforestadas en beneficio de lo que algunos llaman progreso y en ellas cada vez hay menos orangutanes en libertad, pero eso Jingga lo ignora. Nosotros no, aunque no queramos pensarlo para no aguarnos la fiesta. A mí lo primero que me llamó la atención en el vídeo no fue la risa de Jingga, inocente y festiva, alegre y sin maldad alguna, sino la risa de los dos jóvenes que grabaron el vídeo, también inocente y alegre, risa contagiada por la risa de Jingga, como si estuvieran jugando con un niño y su risa les hiciera felices. Esta capacidad de empatía es lo que puede salvarnos de los rincones más terribles que lleva dentro el ser humano.
sábado, 26 de diciembre de 2015
El desprecio de la humanidad y el abuso de la fuerza. El final de un linaje y noticias de nuestras lecturas.
Nos retrata Emilia Pardo Bazán el final de un linaje. Don Pedro de Ulloa ni siquiera es marqués. O, por lo menos, no lo es más allá de los límites de los Pazos de Ulloa. Allí nadie se lo discute y siente un pellizco de orgullo cuando lo saludan con ese título los campesinos con los que se encuentra por los caminos porque los señores de los Pazos "eran marqueses por derecho consuetudinario". Pero fuera de allí don Pedro no es, en realidad, nadie, quizá uno más de los pequeños caciques locales que trufaban la España política del momento y ayudaban a sostener un sistema corrupto desde el origen. Pero eso no es nada puesto que le deja casi como una pieza necesaria pero minúscula en un engranaje mucho mayor que obedecía ya a tiempos nuevos pero necesitaba sostenerse en hombres como él. Este final del linaje que representa don Pedro es una evidencia más del conflicto latente entre los nuevos y los viejos tiempos. Estos solo pueden sustentarse ya en tierras alejadas de cualquier indicio de modernidad.
En estos lugares -ciertamente abundantes en la España del momento-, la legalidad moderna no manda. Más que el título, lo que da verdadera fuerza y dominio es la posesión de la casa solariega que vertebra el territorio y no contravenir los instintos más antiguos del ser humano. La casa central de los Pazos de Ulloa es protagonista de la novela ya desde el título. Falta del limpieza, desordenada, llena de muebles estropeados y cristaleras rotas, conserva, sin embargo, toda la fuerza de su valor simbólico y primitivo. Es más, es precisamente esa sensación de ruina que percibe Julián desde el inicio lo que aumenta el riesgo de la fuerza primitiva que simboliza la decadencia de los Ulloa. Hay varios pasajes que lo evidencian. Uno será el de la tormenta y la acción de Nucha. Otro está al inicio de la novela, cuando el nuevo cura llega a la casa y se produce la primera comida en la cocina, verdadero hogar -quien la controla será el dueño efectivo de todo el corazón de los Pazos-, una escena brutal que sitúa a Julián ante la realidad que le espera: comen primero los perros de caza. Y toda la escena posterior se centra en la sensualidad salvaje de Sabel y la manera en la que Primitivo emborracha a su nieto, Perucho, de apenas tres o cuatro años.
En medio de todo ello, don Pedro. El último de un linaje que se arruina sin ninguna grandeza. La propuesta inicial de Pardo Bazán es evidente: cuando a quien le corresponde gobernar un lugar así no cumple su misión, todo se desmorona hacia las fuerzas más primitivas y salvajes de la naturaleza, en las que triunfa siempre el más fuerte. Don Pedro fue criado por su tío de forma improcedente: "especie de señor feudal acatado en el país, que enseñaba prácticamente al heredero de los Ulloas el desprecio de la humanidad y el abuso de la fuerza". Y la consecuencia es la que es, como se aprecia en el archivo familiar, desorganizado y comido por el moho y los insectos. Don Pedro, en el fondo, no tiene más personalidad que la de dejarse gobernar por la casa, no tiene suficiente coraje como para hacer nada que evite la decadencia ni que modernice la vida del lugar. Sus instintos siempre pueden por encima de cualquier sentido de la responsabilidad, puesto que fue educado sin voluntad para tenerla.
Frente a ello, parece que poco puede oponer la escasa fuerza de un personaje tan débil y civilizado como el del cura Julián Álvarez. En ese caldo de cultivo, el joven sacerdote parece candidato a ser una víctima más de la feroz lucha de la naturaleza desatada que domina en la casa.
Puede consultarse el interesante y documentado portal sobre la escritora alojado en la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes (en este enlace), en el que puede hallarse una buena edición de la obra (aquí).
También aconsejo ver la excelente serie de televisión que adaptó la novela (en este enlace).
La lectura de Los pazos de Ulloa nos ocupará hasta el jueves 14 de enero.
También aconsejo ver la excelente serie de televisión que adaptó la novela (en este enlace).
La lectura de Los pazos de Ulloa nos ocupará hasta el jueves 14 de enero.
Noticias de nuestras lecturas
Coro Entreaguas publica una oportuna reflexión sobre el contenido político de Los Pazos de Ulloa que viene muy al caso tanto para esta lectura como para las circunstancias españolas actuales... Hay que leerla.
Pancho comenta acertadamente cómo el espacio se convierte en parte sustancial de la novela y termina con Sabina, exacto.
Paco Cuesta analiza el naturalismo de la novela y, para ello, parte del contexto español y europeo y de la posición que ocupaba la autora. Imprescindible.
Mª Ángeles Merino sigue dando paso a la primera persona epistolar del protagonista para comentar la novela: aquí su primera toma de contacto con la realidad. No sabe bien dónde se ha metido el joven cura.
Gelu llega a la madurez del relato, cuando todo se preparara para el drama final. Y comenta con todo acierto cómo se entremezcla lo ficcional y lo real en la narración.
Luz del Olmo comenta las circunstancias de Nucha a través de un poema en el que se interroga por las claves fundamentales de este personaje.
Pancho llega al comentario del pasaje sobre los gitanos en El Coloquio de los perros, unos párrafos que han suscitado siempre cuestiones sobre los tópicos/afirmaciones cervantinas. Y excelente la forma de terminarlo por parte de Pancho, por cierto.
Pancho comenta acertadamente cómo el espacio se convierte en parte sustancial de la novela y termina con Sabina, exacto.
Paco Cuesta analiza el naturalismo de la novela y, para ello, parte del contexto español y europeo y de la posición que ocupaba la autora. Imprescindible.
Mª Ángeles Merino sigue dando paso a la primera persona epistolar del protagonista para comentar la novela: aquí su primera toma de contacto con la realidad. No sabe bien dónde se ha metido el joven cura.
Gelu llega a la madurez del relato, cuando todo se preparara para el drama final. Y comenta con todo acierto cómo se entremezcla lo ficcional y lo real en la narración.
Luz del Olmo comenta las circunstancias de Nucha a través de un poema en el que se interroga por las claves fundamentales de este personaje.
Pancho llega al comentario del pasaje sobre los gitanos en El Coloquio de los perros, unos párrafos que han suscitado siempre cuestiones sobre los tópicos/afirmaciones cervantinas. Y excelente la forma de terminarlo por parte de Pancho, por cierto.
Recojo en estas noticias las entradas que hayáis publicado hasta el miércoles anterior. Si me he olvidado de alguna, os agradezco que me lo comuniquéis.
miércoles, 23 de diciembre de 2015
No digo que me haya reconciliado con la Navidad
No digo que me haya reconciliado con la Navidad. Esta que celebramos es un festival del despilfarro, de la hipocresía, del ruido, de la felicidad en gran medida impostada. En la mesa siempre hay ausencias. No digo que me haya reconciliado con la Navidad. Ahí te quedas, le decimos al mundo cuando cerramos la puerta detrás del último de los invitados. Ahí te quedas, con todas las consecuencias. En todas las familias hay alguien a quien no soportamos pero incluimos en lista de comensales. Siempre hay alguien que se esconde a la hora de fregar los platos o poner la mesa y quien cumple con una sola función que se ha arrogado año tras año y todos dicen: no, de abrir la botella de cava se encarga fulano. No es que diga que me haya reconciliado con la Navidad, pero qué demonios, esta tarde esperaba a mi hija en la estación de tren y me puse nervioso porque se había producido una avería en la tensión eléctrica de la línea y llegaba con retraso. No es que diga que me haya reconciliado con la Navidad, pero me ha dado cosilla verla aparecer en el andén cargada de maletas y sonrisas. Y eso cura todos los males, que son muchos y no los ignoro. Se me ha puesto sonrisa tontona en la cara. Feliz Navidad a todos los que pasáis por aquí.
martes, 22 de diciembre de 2015
Como un niño al que acaban de dar las vacaciones de Navidad
En el Paseo de La Isla me di cuenta de que ya es invierno. No había pensado en ello, tan lleno de cosas como ando estos días. Hoy he dado mi última clase del semestre y he visto a mis alumnos con ganas de comprender la poesía. Hoy me ha comunicado SBQ que gracias a la colaboración de quienes han comprado mi poemario piel estas últimas semanas se ha podido cerrar mucho antes del tiempo previsto el proyecto solidario de comprar juguetes a los niños de los cerros de Trujillo, en Perú, y que comenzamos un nuevo proyecto con los que se vendan a partir de ahora. Hoy ha entrado el invierno y yo deseaba que nevara, que cubriera el paseo una buena capa de nieve. Hoy he tomado café con el bueno de Paco, al que tanto quiero. Hoy he estado un buen rato con él y con Álvaro en la librería Luz y Vida, entre libros y hablando de libros. Hoy he podido dejar rematadas gestiones administrativas de algunas cosas académicas en las que ando liado. Iba yo saltando, como un niño al que acaban de dar las vacaciones de Navidad y piensa en los turrones, en los mazapanes, en las pastas de coco y en el secreto que guardan las cajas debajo del árbol que ha crecido, de pronto, en el salón de casa.
lunes, 21 de diciembre de 2015
No están acostumbrados a hacer política
Pobre del país en el que los políticos tienen miedo a la política y se comportan como meros contadores de votos. En España se han celebrado votaciones generales ayer y el resultado ha sido tan bueno con respecto a lo que venía ocurriendo que ha dejado a casi todos descontentos. No están acostumbrados a hacer política, claro.
domingo, 20 de diciembre de 2015
Crónica y fotografías de la presentación en Burgos de piel el pasado viernes
| Las fotografías de esta entrada fueron tomadas por Carmen Martínez de Simón y editadas por Miguel Martín Camarero, que también fue técnico de sonido del acto. |
El pasado viernes 18 de diciembre tuvo lugar el acto de presentación de mi nuevo libro de poesía, piel, en el Museo de la Evolución Humana de Burgos. En realidad, no quise nunca que fuera una presentación al uso sino algo diferente, que quien acudiera al acto tuviera la sensación de entrar en un espacio lleno de sensibilidad desde que accediera a la sala, de la misma manera que la presentación en Candelario quise convertirla en íntima celebración de la salida al público del libro gracias a la ayuda imprescindible y cariñosa de Mayca, Marisa, Elena y tantos amigos de allí.
Con la ayuda de Paloma Fernández-Villa -a la que tanto debo como Secretaria del Club de lectura y como amiga-, de Neftis Paloma -coreógrafa y bailarina que se prestó con entusiasmo y profesionalidad a colaborar de forma generosa en el proyecto- de Álvaro Manso -que lleva con tanto acierto la Librería Luz y Vida de Burgos y que se ha convertido en un promovedor infatigable de actividades culturales de la ciudad-, y de mi buen amigo Miguel Martín Camarero -que ejerció de técnico de sonido solventando con eficacia todas las dificultades-, el reto fue más fácil de alcanzar. Es un placer contar con personas como estas, llenas de creatividad, entusiasmo y saber hacer, que no ven problemas nunca sino soluciones y que son capaces de hacer un hueco de horas en proyectos artísticos y culturales. Sin ellas, el acto del viernes no hubiera sido posible.
Quiero agradecer también al Museo de la Evolución Humana la cesión de la sala y la presencia en la misma de Alejandro Sarmiento (Director gerente), al que conozco desde hace años. Y, por supuesto, las amables palabras de recepción que dijo en representación del Museo Rodrigo Alonso (Responsable de Didáctica y Dinamización), al que también conozco hace tiempo. No puedo olvidar la colaboración del personal del Museo (los dos Jorges, Celia...), que contribuyó siempre a hacernos fácil lo que significaba trasformar un salón de actos en un espacio escénico, cosa que nadie había hecho hasta ahora. Cambiamos la disposición de las sillas, prescindimos de la tarima y la mesa habitualmente usadas para estos fines, modificamos la iluminación y el sonido...
Y es de justicia agradecer la presencia de tantas personas como acudieron. Siento que tantos se quedaran sin entrar porque la sala se llenara en pocos minutos y las normativas de seguridad impiden superar el aforo. Estoy pensando alguna forma de compensarlos. Desde el viernes recibimos decenas de mensajes de personas que no pudieron entrar y un cálculo razonable hace pensar en que fuera había casi tantas como dentro.
Inés Praga, Catedrática de Filología inglesa en la Universidad de Burgos, hizo una cariñosa y profunda introducción. Analizó el libro de una manera en la que me ahorró explicaciones posteriores. Como ella dijo, en piel he pretendido estructurar los poemas para que el tema central evolucione y se ajuste en cada modulación a un ritmo diferente. Tras su introducción el acto se adentró por el camino del recitado y la danza. Neftis Paloma coreografió tres momentos -al inicio, en el medio y al final- para los que agrupamos poemas que significaran ese camino que recorre la voz poética. Cuando ensayamos en Madrid estas tres piezas el acuerdo fue inmediato y todo -voz, música y danza- se acopló rápidamente gracias, sobre todo, a su forma de entender los poemas, su sensibilidad artística y su profesionalidad. Quienes la hayan visto bailar comprenderán los versos que puse en la dedicatoria de su ejemplar:
Cuando bailas, Paloma,
el aire se hace piel para abrazarte.
De los tres momentos pueden ser un pequeño testimonio las fotografías que acompañan esta entrada. El primero de ellos resulta impactante puesto que es la lucha del personaje por su liberación e independencia para alcanzar su personalidad; el segundo resulta delicadamente lírico y se corresponde con el hallazgo del amor, para el que quisimos ajustar hasta las tonalidades cromáticas con las mencionadas en los poemas recitados; el tercero es la liberación definitiva del personaje, que Neftis Paloma interpretó con el giro sufí, en el que es una especialista. Entre cada una de las piezas recité poemas del libro contando algunas anécdotas sobre cómo fueron concebidos y procurando evitar mi oficio de profesor y dar más explicaciones para que los poemas hablaran por sí mismos.
No quiero olvidar tampoco una de las finalidades del libro, recaudar fondos para las actividades sociales de los proyectos de la ONG SBQ. El hecho de que se agotaran los ejemplares disponibles en la sala es motivo de alegría. Sigue disponible en la Librería Luz y Vida.
Finalmente, quiero agradecer la cena a la que nos invitaron los miembros del Club de Lectura de la Asociación de Antiguos Alumnos y Amigos de la Universidad de Burgos, que siempre apoyan todas estas iniciativas y me hacen sentir arropado y querido.
Finalmente, quiero agradecer la cena a la que nos invitaron los miembros del Club de Lectura de la Asociación de Antiguos Alumnos y Amigos de la Universidad de Burgos, que siempre apoyan todas estas iniciativas y me hacen sentir arropado y querido.
| Inés Praga, presentadora del acto. |
viernes, 18 de diciembre de 2015
Presentación en Burgos de piel, mi nuevo poemario
Esta es una entrada programada. A estas horas (ocho de la tarde) estaré a punto de comenzar el acto de presentación de mi poemario, piel, en el Museo de la Evolución Humana de Burgos. El acto, organizado por Álvaro Manso de la Librería Luz y Vida (en donde puede hallarse mi libro), contará con la participación de Inés Praga, Catedrática de Filología Inglesa de la Universidad de Burgos, y Neftis Paloma, coreógrafa y bailarina profesional. Con este motivo, hoy no publicaré la entrada habitual en este blog. Daré cuenta.
jueves, 17 de diciembre de 2015
Qué país de lobos y noticias de nuestras lecturas.
¡Qué país de lobos!, exclama el viajero que busca Los Pazos de Ulloa. La frase condensa el planteamiento inicial de Emilia Pardo Bazán. Julián, el joven capellán que llega al lugar para arreglar los papeles de la casa de los Ulloa e intentar poner algo de orden civilizado en la vida del supuesto marqués, no comprende nada: ni las dificultades del camino real, ni la forma de caminar de su cabalgadura, ni el lenguaje y las actitudes de los lugareños, ni el recibimiento que le dan el grupo de hombres con los que se topa y entre los que están el propio marqués, el cura y Primitivo.
La autora, siguiendo las normas de la mejor narrativa del momento, sitúa en un lugar consolidado un elemento extraño. El elemento extraño es este joven capellán, refinado en las maneras y demasiado inexperto y civilizado. El abad de Ulloa lo define desde el desdén: Ahora se estila ordenar miquitrefes... Y luego mucho de alzacuellitos, guantecitos, perejiles con escarola... ¡Si yo fuera el arzobispo, ya les daría el demontre de los guantes!
Con este primer capítulo se define el conflicto fundamental de la obra: el choque brutal entre la naturaleza salvaje de los pazos de Ulloa en los que gobiernan solo los más adaptados a una vida sin más leyes que las del imperio de la fuerza y el mundo civilizado del que procede Julián en el que todo está ordenado y pactado por normas y un tipo de convivencia más adecuada a los tiempos históricos. Julián viene de fuera y se encontrará en medio de un mundo que no comprende con la tarea moral de organizarlo de forma civilizada. Veremos, a lo largo de la obra, que no será el único que sufra por este conflicto.
Emilia Pardo Bazán parte de una premisa: es difícil que se pueda alterar la fuerza de la naturaleza con alguien como Julián o como Nucha. En aquellas tierras aún es pronto para alterar el curso natural de las fuerzas en las que solo los más aptos sobreviven. Dejados a su suerte, estos personajes sufrirán el impacto brutal en sus vidas.
No olvidemos algo muy importante en esta novela: el argumento esconde un planteamiento simbólico sobre los acontecimientos políticos españoles que estallan en la Revolución de 1868 y las décadas centrales del siglo XIX en las que se proyecta una extensión de la modernidad sobre toda la geografía española, no del todo conseguida -es el gran fracaso de la burguesía revolucionaria de aquel siglo, como pusiera en evidencia Galdós en sus Episodios Nacionales-. En los reductos en los que no llega triunfa aquello contra lo que tiene que luchar Julián con gran pobreza de medios e inexperiencia: la fuerza bruta frente a la civilización y la cultura, el caciquismo y una cierta forma de vida próxima al salvajismo psicológico. Allí los que no son fuertes, acaban desgraciados. El relato de este conflicto es lo que vemos en Los Pazos de Ulloa.
Puede consultarse el interesante y documentado portal sobre la escritora alojado en la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes (en este enlace), en el que puede hallarse una buena edición de la obra (aquí).
También aconsejo ver la excelente serie de televisión que adaptó la novela (en este enlace).
La lectura de Los pazos de Ulloa nos ocupará hasta el jueves 14 de enero.
También aconsejo ver la excelente serie de televisión que adaptó la novela (en este enlace).
La lectura de Los pazos de Ulloa nos ocupará hasta el jueves 14 de enero.
Noticias de nuestras lecturas
Coro Entreaguas sabe cómo adentrase en estas páginas de Los pazos de Ulloa: a través de quien focaliza la narración la autora. Y ahí está explicada, en gran medida, la novela.
Mª Ángeles Merino consigue encontrar la voz de sus entradas: nada menos que el protagonista contándoselo a su madre. Una nueva versión de la historia que nos deparará sorpresas.
Pancho comienza con la buena de doña Emilia y lo hace sin dar pausa a quien lea esta entrada tan bien ilustrada.
Gelu sigue poniendo de relieve algunos fragmentos de la novela... y presta atención a una de sus más importantes características: el análisis psicológico de los personajes.
Paco Cuesta presta atención a los mundos en conflicto en la novela y los analiza con sabia precisión.
Luz del Olmo escribe un poema para comprender al personaje de Sabel. Os lo recomiendo.
Recojo en estas noticias las entradas que hayáis publicado hasta el miércoles anterior. Si me he olvidado de alguna, os agradezco que me lo comuniquéis.
miércoles, 16 de diciembre de 2015
Te salen al paso caballos
Te salen al paso caballos. Sin más. Tú vas a lo tuyo, cabizbajo, quizá imaginando un endecasílabo o escuchando tu respiración mientras caminas por el sendero que sigue el curso del río. Cuerpo de Hombre, hacia el Alagón, el Tajo espera. Te salen al paso caballos, como en esos sueños en los que los caballos miran con pena la pesadumbre del ser humano.
martes, 15 de diciembre de 2015
Desde aquí siempre comienzan todos los caminos.
Y buscar ese lugar. Ese lugar en el que todo se reduzca a unos metros cuadrados porque lo que nos rodea sea luz, solo luz. Qué pocas cosas. Todo cabe en esa luz que huele a humedad de la tierra sabia. Y preparar la primavera mientras vivimos este otoño ya casi invierno. No más. Desde aquí siempre comienzan todos los caminos en cada uno de los pasos que damos.
lunes, 14 de diciembre de 2015
No es el infierno, es la calle. No es la muerte, es la tienda de frutas.
Hoy he seguido con la explicación en clase de Poeta en Nueva York, ese poemario facticio de Federico García Lorca que cada día me parece más deslumbrante y actual. Me he centrado en Nueva York. Oficina y denuncia, un poema que anticipa tantas cosas en la poesía española. El desprecio de tantos hacia lo propio pone anteojeras. Voy pensando que algunos no quieren que se lea un poemario como este para que no se les vean las vergüenzas. Como vengo diciendo en estas entradas últimas sobre Poeta en Nueva York, aquí hallamos lo que tantos dicen hoy como si lo hubieran inventado, quizá tomándolo de poetas anglosajones mal traducidos casi siempre. Lorca, además, lo dice con una calidad, precisión, contundencia y creatividad que ya quisieran muchos cultivadores de la poesía social y del realismo sucio actual. No busquemos fuera lo que ya se dijo en nuestro propio idioma:
Yo denuncio a toda la gente
que ignora la otra mitad,
la mitad irredimible
que levanta susmontes de
cemento
donde laten los corazones
de los animalitos que se olvidan
y donde caeremos todos
en la última fiesta de los taladros.
Os escupo en la cara.
La otra mitad me escucha
devorando, orinando, volando en su pureza
como los niños en las porterías
que llevan frágiles palitos
a los huecos donde se oxidan
las antenas de los insectos.
No es el infierno, es la calle.
No es la muerte, es la tienda de frutas.
que ignora la otra mitad,
la mitad irredimible
que levanta sus
donde laten los corazones
de los animalitos que se olvidan
y donde caeremos todos
en la última fiesta de los taladros.
Os escupo en la cara.
La otra mitad me escucha
devorando, orinando, volando en su pureza
como los niños en las porterías
que llevan frágiles palitos
a los huecos donde se oxidan
las antenas de los insectos.
No es el infierno, es la calle.
No es la muerte, es la tienda de frutas.
Supongo que para muchos es más cómodo instalar a Federico García Lorca en el poeta del Romancero gitano y jugar con tópicos del neopopularismo. Este Lorca es incómodo, este Lorca que gira hacia el compromiso, hacia la rehumanización de su poesía sin abandonar la vanguardia, se sale de los esquemas tan rígidos con los que explicamos y leemos a los autores normalmente. Los que lo ignoran y no lo leen y buscan modelos que no llegan a la fuerza de estos versos, además, no saben que hacen el juego al régimen que quiso borrar la memoria de este Lorca. Algunas de las lagunas culturales más clamorosas del país son estas. Significativamente, un poema como este no es rechazado sino publicado en la Revista de Occidente en 1931. Esto también nos debería hacer pensar. Este Lorca que no se lee es el que más deberíamos leer porque en él está casi toda nuestra actualidad, como en este poema en el que una mitad de la población devora a la otra y a toda la naturaleza, en el que una ciudad a la vanguardia de la modernidad crece escondiendo la sangre bajo las estadísticas frías, como si detrás de los números no se sintiera el dolor que se provoca.
Me he sentado un rato a contemplar la forma en la que está construida nuestra tradición, quitando poco a poco el plástico impostado de las modas y del ruido. Quizá, me digo, sea una batalla perdida y se seguirá rebajando la cultura precisamente por aquellos que más se quejan de que se rebaje. Deberíamos exigirnos más, siempre más, nunca menos. Pero para eso hay que esforzarse cada día, rebajar nuestra vanidad y recuperar las voces de quienes supieron hacerlo mucho mejor mucho antes que nosotros. Leamos.
domingo, 13 de diciembre de 2015
Presentación de mi poemario piel en el Museo de la Evolución Humana de Burgos
El viernes 18 de diciembre de 2015, a las 20:15 horas, presentaré mi nuevo poemario, piel, en el Museo de la Evolución Humana de Burgos. La entrada es libre hasta completar el aforo. En el acto, organizado por Álvaro Manso, que tan bien sabe llevar la Librería Luz y Vida, intervendrán también Inés Praga Terente (Catedrática de Filología Inglesa de la Universidad de Burgos), que lo introducirá, y Neftis Paloma (coreógrafa y bailariana profesional). Como saben los lectores de La Acequia, los fondos obtenidos con este libro contribuyen a financiar los proyectos solidarios de la ONG SBQ Solidario. En entradas anteriores he dado cuenta de todo esto, así como de qué se encontrarán los lectores en piel y a ellas me remito para no cansar a quienes siguen habitualmente este blog.
Hoy he estado en Madrid, ensayando con Neftis Paloma el recital en el Estudio de Danza de Virginia Recio, que lo ha cedido amablemente en un día festivo. Una parte del mismo lo interpretará con su capacidad para traducir corporalmente lo que significa piel. Contar con una profesional tan creativa e intuitiva como Paloma en este proyecto hace crecer el interés del mismo no solo para el público que pueda acudir sino para mí mismo puesto que añade una faceta nueva a mis poemas que me ha abierto nuevas posibilidades. Solo puedo decir que ha sido una mañana luminosa en la que he podido admirar su capacidad para llevar a la danza lo que significan los poemas escogidos del libro y su rigor como profesional. Estoy convencido, además, de que no será el último proyecto que hagamos juntos.
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| Con Neftis Paloma en el Estudio de Danza de Virginia Recio. |
sábado, 12 de diciembre de 2015
Esa forma en la que te acercas a los caballos
Esa forma en la que te acercas a los caballos y les das un poco de azúcar o algo de fruta o unas pocas hierbas recién cortadas. Echo de menos la sierra y las sorpresas que depara. Llevo unos días de allá para acá. Feliz, pero me falta algo. Ponerme las botas y salir al campo. Echarme a andar por caminos, cuesta arriba, sin más cosas encima que lo que carga la mochila porque todo se ha quedado allá, atrás, en donde está el ruido de lo cotidiano. Parar junto a una fuente a tomar aliento mientras todo comienza a anunciar el invierno en estas tierras. Y los caballos: esa forma en la que te diriges a ellos cuando nos salen al paso o se llegan a las vallas y pones tu mano, confiada, para que acerquen sus belfos y -con qué cuidado- atrapen la golosina en tus manos.
viernes, 11 de diciembre de 2015
Los estudios de Arte Dramático en España
Esta mañana se ha defendido con feliz éxito en la Universidad de Burgos la Tesis Doctoral de Margarita del Hoyo Ventura sobre Lenguajes escénicos actuales sobre textos clásicos: Hamlet y la Europa del siglo XXI, que he dirigido. La Tesis propone una sólida metodología de análisis del hecho escénico y la aplica a la adaptación de los textos clásicos, en este caso, tres montajes de Hamlet dirigidos por Calixto Bieto, Thomas Ostermeier y Andriy Zholdak. Tres propuestas diferentes separadas unos pocos años pero que tienen en común la reflexión de estos directores sobre lo que puede aportar el drama de Shakespeare a la Europa contemporánea más allá del puro lenguaje teatral y su conversión a poéticas radicalmente actuales.
Como saben los más antiguos lectores de este blog, una de mis preocupaciones constantes -por profesión y por devoción- es la situación de los estudios de Arte Dramático en España. Salvo honrosas excepciones acometidas por algunos pioneros, estos estudios han estado alejados del mundo universitario. La mayoría de los estudios académicos sobre el teatro lo abordaban desde el punto de vista textual y filológico. No solían pasar del plano textual tampoco los estudios semióticos. Abordar así el estudio del arte dramático es insuficiente. De hecho, en monografías muy citadas sobre la historia del teatro español -algunas de ellos recientes-, la ignorancia de la condición espectacular del teatro llevaba a afirmaciones sorprendentes. Todavía hoy se habla, por ejemplo, de las escenificaciones del teatro de Lope de Vega sin mencionar que lo que se ha visto en escena no es el texto escrito por Lope de Vega sino otra cosa debida a los adaptadores, refundidores, directores de escena, etc. O se habla, con toda la naturalidad y sin matices, de un imposible: ver teatro barroco en un local construido en el siglo XIX. Falta en España una cultura de análisis del espectáculo, un desarrollo metodológico y un reaprovechamiento de todo ello para mejorar propuestas de los dramaturgistas y de los directores de escena. Y esto no solo en el ámbito académico sino también entre muchos de los profesionales que se dedican al teatro.
Por supuesto que todo esto está cambiando. La labor de formación de algunas Escuelas de Arte Dramático y un puñado de Tesis doctorales defendidas en los últimos tiempos abordan la cuestión desde perspectivas correctas. Pero aún nos queda mucho camino que recorrer para equipararnos a los países occidentales con los que tanto queremos compararnos. Las dificultades para el reconocimiento de los grados universitarios de Arte Dramático puestas por los equipos ministeriales de educación últimos, la incomprensible reticencia de algunas administraciones que no terminan de entender la urgente necesidad de introducir definitivamente estos estudios en el sistema universitario español, el desprecio con los que son tratados todavía por un buen sector académico y por otro no menos importante de profesionales son las causas.
En los últimos años se ha avanzado pero todavía queda un gran camino que recorrer para que sea normal lo que debe ser normal, es decir, que los estudios de arte dramático completen un abanico que vaya desde la mera afición hasta la profesionalidad y que se introduzcan de una manera evidente y no tangencial en todos los niveles de enseñanza y que en su fase superior puedan conducir a la obtención de títulos no equiparables a universitarios sino universitarios en todo su rigor. Con todas las consecuencias.
Por supuesto que todo esto está cambiando. La labor de formación de algunas Escuelas de Arte Dramático y un puñado de Tesis doctorales defendidas en los últimos tiempos abordan la cuestión desde perspectivas correctas. Pero aún nos queda mucho camino que recorrer para equipararnos a los países occidentales con los que tanto queremos compararnos. Las dificultades para el reconocimiento de los grados universitarios de Arte Dramático puestas por los equipos ministeriales de educación últimos, la incomprensible reticencia de algunas administraciones que no terminan de entender la urgente necesidad de introducir definitivamente estos estudios en el sistema universitario español, el desprecio con los que son tratados todavía por un buen sector académico y por otro no menos importante de profesionales son las causas.
En los últimos años se ha avanzado pero todavía queda un gran camino que recorrer para que sea normal lo que debe ser normal, es decir, que los estudios de arte dramático completen un abanico que vaya desde la mera afición hasta la profesionalidad y que se introduzcan de una manera evidente y no tangencial en todos los niveles de enseñanza y que en su fase superior puedan conducir a la obtención de títulos no equiparables a universitarios sino universitarios en todo su rigor. Con todas las consecuencias.
jueves, 10 de diciembre de 2015
Contexto para comprender Los pazos de Ulloa de Emilia Pardo Bazán y noticias de nuestras lecturas.
No se puede entender bien Los pazos de Ulloa sin ponerlo justo después del interés y la polémica suscitada por la serie de artículos publicado por Emilia Pardo Bazán en La Época en el invierno de 1882 a 1883 bajo el título de La cuestión palpitante y que pronto pasaría a distribuirse en libro (1883), contando con varias ediciones en pocos años. La publicación en 1886 de Los pazos de Ulloa y en 1887 de su continuación, La madre Naturaleza, son la puesta en práctica de lo que en aquellos artículos escribiera.
Como se sabe, La cuestión palpitante contiene la reflexión de la autora sobre uno de los temas candentes en la literatura de su tiempo: el naturalismo tal y como fuera definido y puesto de moda por Zola. Sin estar totalmente de acuerdo con la propuesta del novelista francés, la Pardo Bazán contribuye a la divulgación del modelo. Es decir, actualiza la literatura española de una manera que el mismo Zola o Clarín le reconocerían (Clarín escribió el prólogo a la segunda edición de La cuestión palpitante) aunque pudieran matizar su adhesión al naturalismo. Y no solo la actualiza sino que deja impronta en la escritura posterior. Otro de los notables efectos de esta reflexión y de la acalorada polémica que siguiera, es que Emilia Pardo Bazán modificó sustancialmente su estilo previo y adquirió definitivamente el carácter de gran novelista en el panorama literario de la España de su momento.
Varias son las razones que le llevaron a redactar esa serie de artículos. En primer lugar, algunas derivadas de su carácter, independiente y fuertemente comprometido con su condición femenina y su decisión de traspasar los límites que convencionalmente se atribuían a una mujer que escribía en la España del momento. De hecho, aquellos artículos fueron la última causa de su separación.
En segundo lugar, su interés como escritora por introducir en España las novedades más apreciables del panorama europeo (que, en aquellos tiempos, se identificaban con lo francés), aunque no fueran las más aceptables socialmente.
Sin embargo, su adhesión al naturalismo no fue total. Ella misma manifiesta en su análisis de la obra de Zola su disconformidad con el determinismo y alguna otra de las características de esta acentuación del realismo hacia los aspectos más crudos del ser humano. Como veremos en Los Pazos de Ulloa (y también se recoge en La madre Naturaleza), se puede luchar contra las fuerzas que determinan la forma de actuar del ser humano. Precisamente en eso consiste ser humano, viene a decirnos la autora. Y se puede luchar solo desde una alta consciencia y una gran capacidad de civilización.
Es interesante ver, después de leer La cuestión palpitante, cómo la Pardo Bazán nos propone su propia adaptación del naturalismo frente al seguidismo ciego de otros novelistas europeos del momento. A doña Emilia no le bastaba ya con el realismo al uso: se le quedaba corto para evidenciar la forma de actuar del ser humano. De ahí que necesite dar ese paso.
Puede consultarse el interesante y documentado portal sobre la escritora alojado en la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes (en este enlace), en el que puede hallarse una buena edición de la obra (aquí).
También aconsejo ver la excelente serie de televisión que adaptó la novela (en este enlace).
La lectura de Los pazos de Ulloa nos ocupará hasta el jueves 14 de enero.
También aconsejo ver la excelente serie de televisión que adaptó la novela (en este enlace).
La lectura de Los pazos de Ulloa nos ocupará hasta el jueves 14 de enero.
Noticias de nuestras lecturas
Coro Entreaguas analiza cómo penetra el lector en la textura de la obra a partir del personaje de Sabel. Excelente análisis que os recomiendo.
Mª Ángeles Merino nos contextualiza la lectura de Los pazos de Ulloa y para empezar, nos lleva a doña Emilia desde Calderón... Para animar a la lectura.
Gelu nos hace entrar en Los pazos de Ulloa como lo hace el protagonista: sin saber bien lo que nos espera en esas tierras en las que somos forasteros...
Mª del Carmen Ugarte escribe una oportuna y sagaz entrada sobre la violencia contra la mujer en esta novela. Esclarecedora.
Mª Ángeles Merino nos contextualiza la lectura de Los pazos de Ulloa y para empezar, nos lleva a doña Emilia desde Calderón... Para animar a la lectura.
Gelu nos hace entrar en Los pazos de Ulloa como lo hace el protagonista: sin saber bien lo que nos espera en esas tierras en las que somos forasteros...
Mª del Carmen Ugarte escribe una oportuna y sagaz entrada sobre la violencia contra la mujer en esta novela. Esclarecedora.
Gelu nos devuelve al lirismo y el enfrentamiento entre humildes y poderosos que vertebra El mudejarillo... y nos regala a Amancio Prada. Deliciosa entrada.
Recojo en estas noticias las entradas que hayáis publicado hasta el miércoles anterior. Si me he olvidado de alguna, os agradezco que me lo comuniquéis.
miércoles, 9 de diciembre de 2015
Reportaje fotográfico de la presentación de piel en el Museo Casa Chacinera de Candelario.
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| Con Luis Felipe Comendador, editor del libro. |
Me llegaron ya las fotografías que dan testimonio de la presentación el lunes pasado de mi poemario piel en el Museo Casa Chacinera de Candelario. Selecciono alguna de las que hizo Elena Cajal (Elena Martínez Peña), magnífica fotógrafa profesional afincada en Cáceres (podéis ver parte de su trabajo en su recomendable página en este enlace) y que dan cuenta del espacio tan cercano y en el que el recital tomó el camino de la intimidad cómplice, que era lo que yo buscaba para que mi libro comenzara su caminar público. Hay más, que guardo para mí porque me recuerdan momentos más privados de las reuniones que he tenido estos días (un cinefórum que organizamos con la asistencia de un puñado de buenos amigos para visionar la primera etapa de Buñuel, la inolvidable cena en la Peña de la Cruz con quienes quisieron acompañarnos después de la presentación).
(Luz del Olmo, que estuvo presente, ha publicado un poema en su blog en el que deja constancia de sus sentimientos sobre la jornada. Cómo te lo agradezco, querida Luz.)
(Luz del Olmo, que estuvo presente, ha publicado un poema en su blog en el que deja constancia de sus sentimientos sobre la jornada. Cómo te lo agradezco, querida Luz.)
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| Al comienzo del acto, mientras llegaba el público. |
martes, 8 de diciembre de 2015
Crónica de cinco días intensos con final en Candelario para presentar mi poemario piel.
Han sido cinco días intensos. Cuando puse en la agenda todas las citas de estos días durante un segundo estuve tentado de hablar de exceso de trabajo. Un segundo tan solo: todo lo que apuntaba exigía horas de preparación y esfuerzo. Pero solo un segundo porque todo aquello que anotaba me era tan apasionadamente grato que no debía quejarme sino todo lo contrario. Algunas de las citas me llevaban a estar entre colegas del mundo académico celebrando el punto y final de investigaciones realizadas metódicamente durante años por jóvenes investigadores que habían puesto en ellas tesón e inteligencia. Otras hablaban de la preparación de otra celebración, la salida al público de mi nuevo libro de poesías (piel), del que vengo hablando aquí desde hace unas semanas.
Una de las partes más gratas de mi profesión es el contacto con los jóvenes que comienzan su carrera como investigadores y que culminan esta primera fase con la defensa de sus Tesis Doctorales. El jueves pasado estuve en la Universidad de Alcalá como miembro del Tribunal que juzgaba el trabajo de D. Juan José Fernández Villanueva realizado bajo la dirección de la Dra. Dª Mar Rebollo Calzada sobre las Aportaciones de William Layton a la creación escénica. Metodología y puesta en escena. Quizá a muchos lectores el nombre de William Layton no les diga nada, pero en él se concentran muchos de los mejores resultados -de formación en un sentido amplio y de montajes escenográficos- del teatro español de la segunda mitad del siglo XX. La llegada de Layton a España impulsó la formación de proyectos tan importantes como el Teatro Estudio de Madrid (T.E.M.), el Teatro Experimental Independiente (T.E.I.) y el Teatro Estable Castellano (T.E.C.). Sin un buen estudio sobre su trayectoria biográfica, metodología y realizaciones no puede comprenderse lo que pasó en esas décadas. Y esta Tesis es ese estudio que se necesitaba y que viene a profundizar de forma excelente en toda la historia del teatro independiente español de los años cincuenta a setenta del pasado siglo.
El viernes, en la Universidad de Burgos fui el Secretario del Tribunal encargado de juzgar otra excelente y oportuna Tesis Doctoral, realizada por Dª Eva Antón Fernández bajo la dirección del Dr. D. Teófilo Sanz Hernández sobre ¿Cambio de roles de género en el cambio de siglo? Una análisis comparativo de las narrativas francesa y española (1990-2010). Se trata de un magnífico estudio sobre el canon novelístico francés y español de estos años para analizar en él si existe o no un verdadero cambio de roles en las relaciones de género. Para ello, la doctoranda ha construido una sólida metodología de análisis desde el ecofeminismo crítico de base ilustrada formulado por Alicia H. Puleo y su cohesión con la ecocrítica. Los resultados son esclarecedores: en el canon narrativo más comercial apenas se perciben los cambios que comienzan a aparecer ya en la sociedad.
Es de felicitarse que en estos tiempos en los que el Gobierno ha dejado de impulsar la investigación en España provocando una brecha que nos costará décadas recuperar, haya jóvenes que inviertan su tiempo, su dinero, su esfuerzo y sus ilusiones en trabajar de esta manera.
Las otras ocupaciones de estos días han tenido relación con proyectos personales en los que estoy embarcado desde hace tiempo, a alguno de los cuales aún no puede darse publicidad. Aprovechando mi paso por Madrid, me reuní con Neftis Paloma, profesora, coreógrafa y bailarina profesional, que se ha prestado a colaborar en la presentación de piel en el Museo de la Evolución Humana el próximo viernes 18 de diciembre a las ocho y cuarto de la tarde. Es una excelente profesional llena de pasión por su trabajo, que ha comprendido desde el principio de lo que hablo en este poemario y que interpretará con su danza el significado de algunos poemas del libro. Solo puedo agradecer el entusiasmo con el que se ha sumado a este proyecto y ofrecer esta sorpresa a todos los que acudan a la presentación del día 18.
Y ayer lunes tuve la primera presentación de mi nuevo poemario, publicado en la colección Libros del Consuelo para SBQ SOLIDARIO y que contribuye a financiar las actividades de esta ONG. Como recordarán los lectores antiguos de este blog, con lo recaudado con mi anterior libro, Echo al fuego los restos del naufragio, se financió la compra de un carrito pollero. Desde entonces, hay una familia de una barriada deprimida viviendo de su trabajo diario gracias a los materiales que pudieron comprarse con el apoyo de los que adquirieron un libro de poesía... No conozco mejor expresión de poesía social que esta sostenida por SBQ gracias al esfuerzo de Luis Felipe Comendador. Desde hace tiempo he dejado de creer en la poesía revolucionaria de salón y me comprometo de forma activa con las causas que lo merecen como justicia, no como caridad. Ya no es tiempo solo de decir, sino, sobre todo, de hacer. Pues bien, piel también contribuye a las acciones de esta ONG y financiará sus proyectos.
La presentación fue emocionante. En primer lugar, por el espacio cedido amablemente por la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Candelario -todo un ejemplo de bien hacer-. El Museo Casa Chacinera, lugar de más que recomendable visita de uno de los pueblos más bonitos de España, dedica un espacio en su última planta a actividades culturales de pequeño formato. La sala crea un espacio íntimo, cercano, muy propicio para el tono y el contenido de piel, que es un libro en el que he intentado cantar al amor y a la amistad. Desde el principio quise que la primera salida al público del poemario completo fuera en este espacio. Sus características y su proximidad a los espacios más significativos del paisaje que aparece en los poemas, la cercanía de los amigos que saben cómo se gestó... Me sentí muy arropado, como si desde allí el poemario resultara ya definitivamente vestido con la piel del cariño, la amistad y la solidaridad. Impulsado para salir al mundo. El libro -ya lo he dicho en otros lugares- es un objeto delicado. El trabajo como editor de Luis Felipe Comendador ha sido cariñoso y eficaz. Tocar la sobrecubierta, el tacto del papel elegido, pasar los ojos por la tipografía, constatar que el libro respira por los márgenes establecidos, que se establece un diálogo acertado entre la caja editorial y el contenido, entre el tema principal de los poemas y la suavidad del formato... No puedo más que sentirme atado con cariño a este libro (en su contenido y en su forma), en el que he trabajado desde el verano de 2014.
No dispongo aún de las fotografías que ilustran este acto, pero las daré a conocer en breve para que reflejen algo de lo que sentí al recitar allí estos versos y explicar parte de su gestación -no hay que hablar mucho de los poemas para no matar todos sus secretos-. Todo fue, como en el título, piel, cariño y amistad, sensación física que traduce las emociones. Mi agradecimiento a todos aquellos que se acercaron a la presentación y a todos los que acudan a las próximas y a todos los que al adquirir el libro contribuyan a financiar acciones solidarias.
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