Siempre ha hecho gracia que los alcaldes rebuznen, sobre todo si son los del pueblo de al lado. España -y apuesto a que todos los países- está llena de chistes, anécdotas y expresiones contra los vecinos y sus regidores: o son más tontos, más brutos, menos aceptables en sociedad que nosotros o sus mujeres son feas o demasiado fáciles o sus productos agrícolas son de dudosa calidad. En cualquier lugar en el que nos encontremos, hallaremos suficiente documentación folclórica para hacer una tesis doctoral. Y siempre habrá alguien que cuente una historia de la que todos juran su veracidad, aunque la misma anécdota se cuente para otros cien pueblos. Esas rivalidades han sido retratadas por cuentos y han pasado a engrosar una cierta mitología local que incluso puede sublimarse (no otra cosa es el rapto de las sabinas). También han dado lugar a enfrentamientos en los que, con harta frecuencia, ha corrido la sangre, incluso cuando por lo que se compite es por la imagen de una Virgen o un santo.Abejita da vez y voz de nuevo al primo del licenciado: un señor que sabe aprovechar todo lo que pasa por delante. No os perdáis la foto de un burrito burgalés. Después, gracias a Sor Austringiliana nos lleva a unas imágenes de monos románicos que os recomiendo. Al final, nos trasmite la opinión del Sanchico -ya más recuperado y con noticia sentimental- sobre lo dicho por el mono: y pone los puntos sobre las íes al bicho. Y luego, no deja de salir a pasear y leer, como bien dice Cervantes en el capítulo.
Jan Puerta dedica su entrada a comentar la forma en la que Cervantes nos lleva de la mano en esta Segunda parte, sobre todo a partir de la creación de los personajes. Excelente también su aportación ilustrada con una nota sobre los anticuarios y el Quijote y un enlace que debéis visitar.
Aldabra hace una aportación que faltaba en nuestra lectura al llamar la atención sobre la ortografía y las ediciones del Quijote. La ilustra, además, con un recuerdo personal que no os podéis perder.
Cornelivs comenta con gran profundidad todos los aspectos del capítulo, pero quiero indicar aquí la razón que tiene cuando alude a la intención de Cervantes: provocar nuestra risa franca, directa, primaria. Uno de los capítulos más divertidos de la obra.
Manuel Tuccitano también alude a la risa franca que provoca este capítulo para después darnos un dato bien quijotesco que yo, al menos no conocía: unas fiestas del rebuzno.
Pancho comenta los incidentes del capítulo y pienso que acierta cuando ve en la historia de los regidores una parábola de la naturaleza humana. No os perdáis las ilustraciones que publica, todo un acierto.
Enlace con el índice de nuestra lectura, elaborado por Raúl Urbina : Primera parte y Segunda parte.







