domingo, 4 de noviembre de 2018

César Vallejo. En el corazón. Homenaje a Julio Vélez


El pasado martes, día 30 de octubre, di mi clase de Literatura española del siglo XX en el Palacio de la Isla, sede del Instituto Castellano y Leonés de la Lengua. El motivo fue la visita guiada a la exposición César Vallejo. En el corazón. Homenaje a Julio Vélez, que realicé para mis alumnos y para los miembros del club de lectura que pudieron acudir y cuyo catálogo animo a descargar gratuitamente. Agradezco las facilidades dadas por esta institución para que fuera posible, que fueron todas: un ejemplo de cómo abrir una institución a los ciudadanos.

Siempre es agradable sacar las clases de las aulas y llevarlas a lugares menos habituales pero igual de importantes. No podía dejar pasar la oportunidad de que mis alumnos, con los que estudio las vanguardias del siglo XX, visitaran esta magnífica exposición sobre César Vallejo comisariada por Gonzalo Santonja  (director de la Fundación Instituto Castellano y Leonés de la Lengua) y Jorge Kishimoto Yoshimura (del Centro de estudios vallejianos de Lima y dueño de gran parte de los fondos expuestos) a los ochenta años de su fallecimiento en París. En ella se muestran las primeras ediciones de los libros del poeta peruano, acompañados de otros documentos de gran interés que ayudan a contextualizarlo y comprender su incidencia en la literatura desde su época hasta el presente.

La exposición es interesante por varias razones: en primer lugar, por César Vallejo en sí mismo, un autor universal que siempre está de actualidad tanto por la temática de sus composiciones y el compromiso de su obra como por la forma rupturista y nueva con la que las abordó; en segundo lugar por el homenajeado, Julio Vélez, filólogo y experto en Vallejo fallecido en París en 1992, al que se deben algunos hallazgos excepcionales sobre la obra del peruano (por ejemplo, la divulgación de la primera edición de España, aparta de mí este cáliz, que se creía perdida); en tercer lugar porque es una ocasión única de contemplar reunidos ejemplares de las primeras ediciones de Vallejo con los documentos que ayudan a comprenderlas; en cuarto lugar, porque esta exposición y el congreso de Vallejo realizado en Salamanca hace unos meses (en donde se expuso primero esta muestra), han contribuido a analizar su obra y a desentreñar definitivamente uno de los enigmas de la obra de Vallejo, la identidad del personaje de Pedro Rojas, protagonista del poema III de España, aparta de mí este caliz, identificación establecida para siempre por Gonzalo Santonja a partir de la búsqueda sistemática de la Asociación de Memoria Histórica de Miranda y el investigador Isaac Rilova. Hace tiempo se habían establecido los indicios que abrían el camino para señalar que este Pedro Rojas, ferroviario de Miranda de Ebro, era una construcción poética a partir de un campesino de Sasamón asesinado en Burgos, pero ahora ya se ha documentado todo el proceso que condujo al poema a partir del libro de Antonio Ruiz Vilaplana Doy fe: Un año de actuación en la España nacionalista (1937). 

Los documentos de la exposición recorren desde los primeros años de Vallejo hasta la difusión de su obra en la España franquista por la revista Espadaña a pesar de todos los riesgos que ello suponía y que no se le escapan al lector. Incluye, además de las primeras ediciones ya indicadas, un ejemplar de la revista El mono azul en el que se daba la noticia de su fallecimiento en París con una necrológica firmada por María Teresa León.

A la visita guiada a la exposición le siguió una charla en el salón de actos del Instituto en el que realicé un panorama del tema de España en la literatura. Su aparición justifica la redacción final del Cantar de Mio Cid y vertebra de manera única la cultura española hasta el XVII. La Ilustración del siglo XVIII cuestionó el papel de España en la construcción de Europa y provocó la reacción de los intelectuales españoles. A partir de ese momento, España se convierte en un tema obsesivo: durante el romanticismo y el realismo, pero especialmente desde finales del siglo XIX. La guerra civil de 1936 a 1939 elevó la cuestión de España a una altura universal con la participación de lo mejor de la intelectualidad mundial en el debate. En ese contexto, la poesía de César Vallejo es un paso sustancial hacia la universalización del tema de España como referencia sentimental, ideológica, política y literaria en la cultura occidental.

No oculto cierta satisfacción por el hecho de visitar la exposición sobre César Vallejo e impartir esta clase sobre el tema de España en el Palacio de la Isla, que fue sede del gobierno franquista durante años y que la transición a la democracia rescató para la ciudadanía tras el fallecimiento del dictador para convertirlo hoy en un espacio dedicado a la cultura y a la lengua española. Seguirá abierta unos pocos días, por lo que quien quiera verla debe apresurarse.


4 comentarios:

Luis Antonio dijo...

"¡Alejarse! ¡Quedarse! ¡Volver! ¡Partir1 Toda la mecánica social cabe en estas palabras" (César Vallejo)

Sor Austringiliana dijo...

Es todo un descubrimiento. Yo solo sabía que era un poeta peruano y que anticipó su muerte en París, con aguacero, en un día del cual tuvo el recuerdo. Merece la pena ir más allá y visitar la exposición.

Andandos dijo...

Como siempre, gracias.

Un abrazo

Ele Bergón dijo...

Me acompañó Sor Austringilina una tarde que pasé en Burgos y me encantó el encontrar a César Vallejo por nuestras tierras. Él sí, él si que fue un gran poeta que nos ha dejado sus versos inmortales.

Besos