viernes, 19 de enero de 2018

San Antón


No tengas prisa. El invierno es necesario. Al sol de enero, a la abrigada, una mantelá con chorizo a la sartén y un trago de vino. Con pan y vino se anda el camino, dice el refrán. Este pan anisado que celebra San Antón. Por San Antón, media hora más de sol. No por la mañana, aún perezoso, pero aumenta la tarde. En San Antón se bendicen los animales: tradición católica que encubre una pagana. Es la primera fiesta que se abre al año después del período de Navidad y en algunos casos adelantaba el carnaval con la mojiganga del rey de los cochinos. Ganas de echar ya el frío, de celebrar la vida. Ahora se bendicen las mascotas, en otros tiempos más rurales era el ganado, del que dependía el sustento de la casa. Se sembraba el calendario de fiestas y en ellas la gente disfrutaba, detenía la penosa labor de los días de cada día y se vestía de domingo. Disfrutaba, reía, comía, bebía. ¡Pastas y dulces de San Antón! Esta mantelá con forma de pan plano que se deja pringar bien del jugo del chorizo asado si la aprietas. No tengas prisa. El invierno se abre ya hacia la luz. Y echarse a la calle, al campo, a buen ritmo, que en las horas de sol hace mejor que en casa. Un trago de buen vino para celebrar que le vemos ya el cabo al invierno. Si te pones de puntillas ves venir desde el sur la primavera, ya llega hasta aquí desde Andalucía pero se detiene querenciosa en Extremadura. Un trozo más de mantelá, ya llega.

11 comentarios:

Mavi dijo...

Preciosa manera de celebrar S. Antón. Me ha encantado y parece que estaba allí en ese relato tan descriptivo. Gracias por tu verbo Pedro.
besicos.
Mavi

Emilio Manuel dijo...

Por muy de puntillas que me pongo, aún no veo asomar la primavera por los picos del Mulhacen ni del Veleta, el frío aún nos envuelve.

Fackel dijo...

San Antón, San Antón, saca la piedra y destripa el terrón.

XuanRata dijo...

No dejamos de celebrar fiestas, no sabríamos vivir sin ellas, pero cuesta cada vez más otorgarles un sentido que vaya más allá de lo puramente lúdico. Recordar el motivo de una fiesta debería ser por si solo motivo de celebración. Gracias, Pedro.

Abejita de la Vega dijo...

Por San Antón, la gallina pon.

Neogéminis Mónica Frau dijo...

Es de admirar esa capacidad que tienen por allí de mantener vivas tradiciones como la que cuentas. Será que por aquí tenemos casi nada de todo eso y resulta muy pintoresca esa costumbre de celebrar mientras se comen viandas especiales para cada fecha. Un abrazo

María del Carmen Ugarte García dijo...

Y con pan, vino y tajada, de mejor gana.

Esto de la media hora más de sol debe ser variante castellana, porque por otras tierras cuentan por horas.

mojadopapel dijo...

Abotonandose está.

Myriam dijo...

¿Mojiganga del rey de los cochinos?

Paco Cuesta dijo...

En un futuro próximo llevaremos a bendecir (u lo que sea) a smartphone (mascota siglo XXI). Por estos pagos en lugar de mantelá, festejamos con morcilla, (también chorizo) y torta de aceite que tampoco está nada mal ¡ah! y vino de Ribera.

Andandos dijo...

Un mundo ya acabado, creo. En cierta manera vivimos, lo siento, un simulacro, pero nos engañamos con facilidad, yo el primero. En mi pueblo de nacimiento se celebra también San Sebastián, que tiene coplas, procesión breve, hoguera... en fin, todo eso. Quizás la edad me hace cada vez más descreído, aunque la literatura me... ¿optimiza?. Me vuelve optimista.
El lunes en Zaragoza, por el otro lado de la calle vi a Sergio del Molino. Si no hubiera ido yo con otra persona a la que la literatura le interesa más bien poco le hubiera abordado simplemente para saludarle y decirle que le leemos. Se metió en un Mercadona y nosotros seguimos adelante. La épica duro demasiado poco.

Un abrazo