sábado, 28 de noviembre de 2015

En Granadilla


Granadilla es un pueblo hermoso. La villa, amurallada, está rodeada de un paisaje que nos prepara poco a poco para esa belleza, como si supiera que dárnosla toda de golpe podría provocarnos mareos. Abandonado por decreto cuando se construyó el pantano de Gabriel y Galán, lleva décadas en un programa de recuperación que merecería impulsarse con más ánimo para dedicar esta villa a usos relacionados con el turismo cultural y la promoción del entorno. Bajar a Granadilla desde Castilla es como asomarse a otro mundo, un mundo de frontera que nos anuncia que incluso el clima cambia. En Granadilla, hasta la sombra en noviembre tiene otra intensidad, que nos pregunta dónde está su gente.

5 comentarios:

Alex Campa dijo...

Granadilla tiene un poquito de mi, le dedique 6 días de trabajo amor y buenos recuerdos

Emilio Manuel dijo...

Si Granada es muy pero que muy bonita, Granadilla (su diminutivo) es igual de bonita pero un poco más pequeña. :-p

María del Carmen Ugarte García dijo...

Estuve en Granadilla hará veinte años. No he vuelto, pero guardo el recuerdo. Sin duda merecería no solo rehabilitarse sino también habitarse, pero las oportunidades, cuando las hay, no suelen estar en sitios así.

mojadopapel dijo...

Sería mucho soñar un pueblo cuya actividad total pudiera ser cultural?

Ele Bergón dijo...

No conozco Granadilla ni tampoco Candelario, que parece ser es uno de los pueblos más bonitos de España. Tendré que ir hacia el oeste y dejar un poco el centro y el norte.

Me encanta la foto con la sombra de las rejas del balcón.

Besos