jueves, 27 de enero de 2011

La desorientación. Inicio de La ciudad del Gran Rey y noticias de nuestras lecturas.

La situación que define el estado de los personajes y de los lectores al inicio del segundo volumen de la trilogía dantesca de Óscar Esquivias es la desorientación.

Comencemos por los primeros: todos ellos guardan vagos recuerdos de lo que sucedió en su paso al Purgatorio y pronto se dan cuenta de que aquella ciudad que parece Burgos no lo es y también comienzan a dudar de que se encuentren en el Purgatorio puesto que aquello tiene poco que ver con las descripciones que tantas veces habían oído o leído. Se encuentran en una ciudad que es similar en todo a la capital castellana pero cuyas proporciones, clima,  medida del tiempo, etc., no se rigen por los mismos parámetros. El plano de la ciudad cambia constantemente y hace imposible la orientación para los intrusos, tan pronto nieva como hace un calor intenso, la vida no se rige por ninguna lógica, las estatuas bajan de su pedestal para alimentarse con una sopa servida por una millonaria excéntrica, etc. Cada uno vive su pesadilla personal, que obedece a los miedos o a rasgos de su personalidad anteriores al inicio de la expedición (los perseguidos por los sublevados siguen escondiéndose sin saber de quién, el joven seminarista vive en un laberinto que obedece a su situación emocional, Paisán se refugia en una vida castrense sin razón en la que sólo el orden le salva de la cobardía, etc.). De hecho, cuando algunos cruzan información sobre lo que viven en aquella extraña ciudad, sus relatos no coinciden plenamente salvo en algo fundamental: aunque aquello no sea Burgos ni España y parezca incomprensiblemente diferente en lo aparente, resulta ser sorprendentemente igual en lo esencial. En el fondo, se encuentran en una metáfora: dos realidades diferentes se identifican en algo común: sean cuales sean los miedos de los protagonistas, todos están amenazados por la fragilidad de la vida y la falta de lógica en lo más cotidiano. Da igual encontrarse en aquel Purgatorio que en la España de 1936. La extraña realidad que viven parece ser producto de una alucinación colectiva cuya amenaza resulta bien cierta.

El lector también se encuentra desorientado: reconoce a los personajes y sus propósitos, pero le parece que le han cambiado las normas de juego. En efecto, se encuentra en un mundo fantástico.. Al  menos, eso parece Inteligentemente, el autor juega con la expectativa del lector, con su forma tradicional de leer la continuación de una trilogía: si el primer volumen tenía un estilo realista, quien abre el segundo se espera que continúe así. Y esta expectativa es reforzada por el autor porque los personajes que proceden del primer volumen intentan buscar una lógica a lo que viven como si todavía continuaran en Inquietud en el Paraíso. De hecho, la novela se inicia con lo que es el diario castrense de los expedicionarios, nada más oficial y serio. Esquivias potencia esta desorientación del lector para que sufra la misma sensación que sus protagonistas y la aumenta cuando interrumpe cada episodio con relatos breves intercalados que aparentemente no tienen nada que ver con el resto de la novela.

Es un ejercicio arriesgado por parte de Esquivias: no todos los lectores lo comprenderán ni aceptarán. Pero quien lo haga y se deje sorprender, hallará la recompensa de la literatura. Como dije al inicio, lo primero que debemos dejar en un rincón es nuestra condición de lectores de novelas convencionales. No leamos solo el argumento.


Consulta aquí las recomendaciones para incorporarte al proyecto y aquí un índice de las entradas correspondientes.

Hace tiempo creé en Facebook un grupo de lectores de Óscar Esquivias (no confundir con su perfil pesonal) que se convierte también en una herramienta para seguir esta lectura. Aquellos que tengáis perfil en Facebook, podéis solicitar uniros.

Noticias de la lectura de la trilogía dantesca


Mª Ángeles Merino, Abejita de la Vega, comenta e ilustra con acierto las tentaciones de Rodrigo en Inquietud en el Paraíso, como también lo hace con gracia ilustrada con las de Paisán. Después, localiza la mancebía citada en el libro...


Paco Cuesta dialoga de forma brillante para interpretar una clave del texto: introducir la historia extravagante de don Cosme en la historia española... o al revés.

Merche Pallarés continúa con su infatigable y utilísima tarea de construir un diccionario de personajes de la trilogía. Recomendable para los que se incorporan y útil para todos como guía.

Ele Bergón nos enlaza una dramatización del texto de Inquietud en el Paraíso que os interesará a todos, sin duda.

Manuel de la Rosa, Tuccitano, comenta con agudeza cómo el final tiene un sentido diferente para cada uno. Muy acertada su reflexión sobre la valoración en la novela del golpe fallido que provocó la Guerra civil.

Aldabra continúa su diccionario de palabras y conceptos de la novela: muestra su gusto por las palabras en la selección en la que se fija, todo un placer de relectura. Su entrada sobre la cita de Duchamp en el texto es magnífica y permite la reflexión sobre la novela. No os la podéis perder.

Pancho analiza cómo Esquivias narra la trama militar del golpe. Quiero llamaros la atención, además de por su trabajo oportuno en la ilustración, la finura con la que analiza los personajes y sus motivaciones, como en su entrada sobre el inicio de la sublevación.

Antonio Aguilera continúa explorando la sexualidad en la obra, pero esta vez incluye en su entrada un prologuillo sobre la modalidad genérica de la novela que os recomiendo leer.

Myriam, cuya vuelta a su blog todos celebramos, da un ejemplo de finura de análisis y lectura en su inteligente mirada a la judeofobia de algunos personajes de Inquietud en el Paraíso, reflejo fiel de parte de la sociedad española. Promete un análisis de las referencias tan frecuentes a los macabeos en la novela, que tanto intrigaban a algunos personajes.


Os invito a participar en esta lectura colectiva y virtual de la trilogía dantesca de Óscar Esquivias, continuando la variedad de estilos, propósitos y miradas que nos han enriquecido la lectura del texto cervantino en los dos últimos años.

Si me olvido de alguien, hacédmelo saber para corregir la omisión

Noticias de la lectura del Quijote


Mª Ángeles Merino, Abejita de la Vega, da voz al ventero que armó caballero a don Quijote. En el fondo, el que permitió todo lo que vino después... No os perdáis las ilustraciones.


La lectura del Quijote se convierte en proyecto permanente de La Acequia (en este enlace) al que se puede incorporar todo aquel que lo desee y, por lo tanto, seguiré  publicando, periódicamente, las noticias correspondientes.

Si me olvido de alguien, hacédmelo saber para corregir la omisión.

20 comentarios:

J. G. dijo...

Estaba esperando la orden que veo que ya fue dada. Mañana me pongo.

Manuel de la Rosa -tuccitano- dijo...

A mi me pasa casi como a Paisan, Rodrigo y Julián...no se ni por donde voy leyendo... y menos mal que viene tu y escribes esto...mañana comentaré el primero..un abrazo

Asun dijo...

Pues sí, la palabra es desorientación, porque yo llevo ya sesenta páginas y todavía no sé si estoy en el Purgatorio, en Burgos, o es que sin darme cuenta me he fumado algo y no me entero.
Ahora que digo, ¿no será que al incienso de la Catedral le echaron alguna "sustancia" cuando esperaban para cruzar la puerta?

Por lo que dices parece que ésta va a ser la linea de toda la novela. Sólo espero mantenerme los suficietnemente cuerda y no acabarla pensando que estoy en Ganímedes.

Besos

Myriam dijo...

Yo como sabes, ya me lo leí completo y ¡¡me encaaaaantó!!.

Te puedo decir que con esas subidas y bajadas de calles y edificos que aparecían y desaparecían, hasta me daba la sensación física de mareo por el movimiento.

Excelente, ameno, interesante y desde luego muy ¡desorientador!
Trabajaré el texto luego de mi segunda y última entrega de Inquietud en el Paraiso.

Abrazos a todos y gracias, también celebro mi regreso al blog.

Myriam dijo...

PD- Lo de los textos intercalados, me pareció más bien desconcertante, no sabiendo muy bien para que Esquivias los había intercalado. No se me ocurrió pensar que era para deosorientar al lector, pensé inocentemente que era para mostrar como ventanucos de vida ahi de personas distintas a los personajes principales.

MIMOSA dijo...

Ni la miro, paso sólo a saludarte, me niego a leer la entrada hasta haber abierto el libro como mínimo, uffff, tengo que cambiar de trabajo, no me deja tiempo para seguir vuestro ritmo, je,je,je.
Lo leeré detenidamente este fin de semana
Muchos besos mi querido Pedro.

Merche Pallarés dijo...

Justamente esas historias intercaladas me gustan mucho porque te devuelven a la realidad, el resto de la novela es un verdadero "trippy" aunque está resultando interesante porque alegóricamente representa el caos y la incertidumbre de una guerra. Besotes literarios, M.

Hernando dijo...

Primero quiero hablar un poco de Manuel Machado, creo que Pancho, en su blog, dice algo de refilón.
Si Antonio Machado representa la muerte en el exilio, Lorca representa el crímen con su fusilamineto, para mí Manuel Machado representa a esa gente con ideas distintas al fascismo de Franco que por circunstancias varias, la guerra les dejó en suelo patrio, esa gente que murió lentamente sin odio pero odiados y olvidados por los vencedores. Lo trata de una manera cómica, haciéndose el gracioso, con una mujer beata a su lado y una cuñada monja que según dicen le evitó muchos problemas. Un poeta que vivió en Azul ( Darío ) que abrazó el modernismo y el simbolismo que vivió y disfrutó de la bohemia parisina, amigo y vivió la muerte de Oscar Wilde, no me cabe duda que en la ciudad de Burgos por aquellos días estaba desorientado, deshubicado, y pienso que es ésto lo que nos quiere decir Oscar Esquivias.

Paco Cuesta dijo...

Fragmentos del relato y nuevos personajes enjuician algunos valores y partes de nuestra historia.
Esperemos.

Antonio Aguilera dijo...

Como bien dices: no podemos tomar esta novela como las convencionales que nos rodean, pensaríamos -como apunta Asun- que Esquivias se ha fumado algo..., o nosotros por no entenderlo.

Si el propósito del autor fue crear la confusión en los personajes (para que pensaran que llegaron al purgatorio, o a un mundo raro...) y de rebote en el lector. pues bien que lo ha conseguido. No consigo concentrarme dos páginas seguidas, y con las pastillas que me mandó el galeno me quedo "roque": en una semana sólo leí 50 páginas, y con la cabeza llena de grillos. AY!

Kety dijo...

Comencé mi lectura "Inquietud en el Paraiso" tras haber terminado "El último moliciano" de Iñaki Miró.

Con lo que se le avecinaba..., muy acertado lo del Paraiso

Un abrazo

pancho dijo...

La Ciudad del Gran Rey fue la tercera novela que leí de Esquivias hará un par de años largos. Si tuviera que ponerla en un orden ocuparía también el tercero en preferencia. De acuerdo en lo que dicen los lectores relativo a la desorientación que su lectura provoca en el lector. Como si te invadiera una sensación de desasosiego, vértigo e inestabilidad; o la tierra que pisan los personajes estuviera a punto de engullirlos como un magma en vías de solidificación.

La imaginación del autor que ya cobra realce en las otras novelas, aquí se desborda para crear un hábitat fantástico con el que tienen que tratar los personajes.

De acuerdo también en lo que dice Hernando sobre Manuel Machado. Es un buen ejemplo de lo que ocurrió en muchas familias influyentes de la época. Familias enfrentadas con miembros en ambos bandos, como le ocurrió a Miguel de Unamuno con sus hijos. Los que pudieron, abandonaron un lugar donde sólo cabían posiciones extremas.

Gran entrada para orientar la lectura y gracias por lo de la "finura", por lo que representa de evolución desde el trazo grueso, je, je.

Para la semana que viene empezaré la lectura, que todavía quedan cosas que contar de la Inquietud.

SAUVIGNONA dijo...

hola pedro...pasaba a dejarte saludos y cariños..

buen fin de semana
:)
SAU

Hernando dijo...

Esta segunda entrega para mi es una delicia, yo la veo como muy daliniana, muy surrealista, más que fantástica. Voy por las página 300 y veo un mayor ritmo, que hace que aumente la atención del lector.
Si tengo tiempo esos relatos breves, sentencias, greguerías, pensamientos que parece que el autor los va apuntando en una libreta para no olvidarlos, otras veces parecen entradas de Pedro en su acequia..etc, me gustaría separarlos de la novela y hacer otro libro. Sinceramente son geniales y veo mucha biografía del autor.

Aldabra dijo...

Si me gustó Inquietud, La ciudad me está encantando. Aunque todo es irreal, todo tiene como un orden y Óscar nos narra todo con tal seriedad que por qué no podríamos creernos que las estatuas comen y bailan y cantan.
Me gusta mucho la forma en que está escrita y esos pequeños retazos de “normalidad” que va intercalando. Tengo un par de cosas anotadas de esta casi primera mitad que llevo leída pero a ver si hago un hueco para hacer una entrada.
Me encantaría hacer unas entradas similares a las que hago en Inquietud (aún tengo pendientes dos, creo) pero me va a ser imposible, mis vacaciones se acabaron y ahora trabajando y todo lo demás, no voy a poder sacar tiempo. Pero bueno, ya sabes que en lo que pueda pondré mi granito de arena.

Biquiños.

Abejita de la Vega dijo...

A ver si remato la "Inquietud", aunque ya estoy , cámara y libro en mano, con la del Gran Rey. Ya he empezado a perderme en esa ciudad apocalíptica, donde nada es ya lo mismo; es una ciudad de pesadilla parecida a Burgos, pero pasada por el tamiz de una pesadilla.

Un canecillo románico, un capricho de Goya, los relojes blandos de Dalí, un códice medieval con imágenes del Apocalipsis y una vieja guía turística de la ciudad de Burgos.Todo eso me ha parecido ver en las primeras páginas, pero ¿y si estaba asoñando?

El espacio no nos deja ir del pasaje de la Flora a Capitanía, aunque estén a un paso. El clima es más loco que el muy loco clima de Burgos. El tiempo, vete a saber lo que pasa con el tiempo porque los relojes y los relojeros andan locos...

Y, entre medias, un retal de relato convencional y realista que no viene a cuento. El incienso de la Catedral debe llevar ún puñadito de vete a saber qué, dicen por ahí y con razón.

Un abrazo, Pedro, a ver lo que sale. Si sale con barbas, San Antón y si no...

MIMOSA dijo...

Comenzaré mañana con el libro, tomaré la entrada como una buena reseña e introducción a lo que me espera, con antecedentes como estos, se presta a ser leída en la mayor brevedad posible. Al ir prevenida, dejaré los convencionalismos en la puerta y me adentraré en ese desorientado mundo que nos presentas.
Un placer siempre pasearme por tus letras. Feliz fin de semana.
Besos y abrazos.

en el Espolón dijo...

nevada festiva en BURGOS

Martine dijo...

Todo y tener el libro, no creo que podré leerlo a tiempo( estoy agobiada por todo lo que tengo que hacer, estudiar etc.) lo haré a través de la Acequia y de los Blogs Amigos, de los comentaristas..por mail si llega el caso..

Besos, Pedro, para tí, para tod@s.

Euphorbia dijo...

Menos mal que no es cosa mía la empanada que me estaba haciendo. me empezaba a preocupar.
Seguimoe en ello.
Un abrazo, Pedro