
martes 30 de junio de 2009
Una del oeste.

lunes 29 de junio de 2009
Una siesta, retrato de Cornelivs leyendo el Quijote y noticias de nuestro Quijote

Os animo a mandarme imágenes que reflejen la iconografía cervantino-quijotesca o a que las publiquéis en vuestros blogs, para acumular toda la información posible sobre Cervantes y el Quijote. Sobre todo me gustaría publicar imágenes no usuales, aquellas de pequeños lugares.
También os pido que me remitáis autorretratos quijotescos. Recordad que debéis estar con un ejemplar del libro o en actitud quijotesca.
Desplazados, en su última entrada, nos regala otra imagen quijotesca: un guardamecí cordobés excelente.
Enlace con el índice de nuestra lectura, elaborado por Raúl Urbina : Primera parte y Segunda parte.
sábado 27 de junio de 2009
Ha muerto Victoriano Crémer
¡Cómo nos mueren Gabriel, Santo y pobre Gabriel!
Sin encomendarnos a Dios, sin que nos canten
cenicientas plegarias destinadas a los mármoles
y sin que ni en las ventanas ni en las azoteas
ondeen pabellones con nuestra marca heráldica.
(...)
Y fue el silencio, Gabriel, el silencio rendido
del que se duele del alma partida y repartida.
Y acabaste muriéndote de tristeza.
¡Qué muerte
para quien fue clarín de la alegría y la esperanza!
¡Cómo nos mueren, Gabriel, Santo y triste Gabriel,
por los siglos de los siglos!...
viernes 26 de junio de 2009
Blogs y redes sociales
jueves 25 de junio de 2009
Aparece Sansón Carrasco (Cap. 2.3).

Este personaje, magníficamente caracterizado desde antes de aparecer, tendrá una función significativamente relevante en el resto de la novela, puesto que sumará sus esfuerzos a los del cura y el barbero para hacer volver a don Quijote tras su nueva salida. Y lo hará con la misma estrategia que ellos adoptaron en la Primera: participar de la ficción del hidalgo para hacerlo regresar a la aldea desde dentro del mundo caballeresco.
Cervantes construye este personaje sobre el tópico literario del estudiante y lo hace desde la descripción física y moral. No es, por lo tanto, ni un modelo de comportamiento ni aplicación de los conocimientos adquiridos en sus estudios para mejorar la sociedad en la que vive. Más adelante lo veremos picado en su orgullo. Aquí, desde el inicio, plantea pasar un día divertido en casa del loco famoso de su aldea y no para de argumentar para jugar tanto con el hidalgo como con Sancho Panza. De ahí que a Don Quijote le salude por este nombre desde su inicio y no pare de reforzarle su fantasía: es un motivo más para impulsarlo a una nueva salida.
A todo ello dan respuesta en el diálogo, pero hemos de observar cómo estas críticas son participadas por el propio Cervantes, que cuida mucho de no volver a caer en estos elementos cuestionados en su época (los golpes recibidos se reducen notablemente, el gobierno de la ínsula se hará realidad y de él se extraerá toda una lección moral y desaparecerán los relatos insertados a la manera de El Curioso impertinente).
Sin duda, Cervantes meditó mucho sobre estos aspectos, comprendiendo que representaban elementos frágiles de la novela. Su sagacidad hizo que convirtiera la polémica en materia narrativa y que, en el caso concreto de la introducción de la novelita, la recusara explícitamente a través del hidalgo como algo no propio de la materia novelada (ahora bien, recordemos que don Quijote estaba dormido cuando se leyó y, por lo tanto, para él esa parte de la historia no existió, con lo que Cervantes, para salir de la polémica, realiza un juego teórico excelente y novedoso).
Veremos qué pasa después de la siesta el próximo jueves, al comentar el capítulo IV.
miércoles 24 de junio de 2009
La traducción que estafa: sobre las dudas planteadas en torno a Millenium de Stieg Larsson
martes 23 de junio de 2009
Encenderé una hoguera esta noche
Recordaré a Vicente Ferrer, santo del pueblo pobre sin necesidad de institución, cuyos restos reposan al lado de aquellos a los que dedicó su vida; recordaré a Eduardo Puelles García, asesinado por la sinrazón terrorista y cuyo mejor legado ha sido el comportamiento de su viuda e hijos; recordaré a Julio Valdeón, que nos enseñó tanto y se ha ido casi de puntillas, olvidándose primero de sí mismo en la despedida última, y que nos ayudó antes a comprender mejor nuestro pasado. Conjuraré la noche con una queimada y brindaré por ellos y por las personas anónimas que mueren cada día reclamando libertad y justicia. También por los que mueren sin saber la razón de su miseria, causada por un orden injusto y gobernantes culpables que se amparan en el silencio de la mayoría. Derramaré primero el líquido por la tierra, como si creyera, para sentirme cerca de todos ellos y rendirles mi silencioso homenaje.
lunes 22 de junio de 2009
Un mes bien aprovechado, autorretrato de Myr y noticias de nuestro Quijote
Desde el punto de vista narratológico, una de las consecuencias más interesantes provocadas al comprimir el tiempo interno desde que don Quijote regresa a su aldea hasta el inicio de la Segunda parte, es que se provoca una situación inverosímil. Como sabemos, se nos dice -omitiendo todo un invierno-, que entre uno y otro hecho no ha pasado más que un mes. Que en este mes su aventura sea conocida y comentada en todo el lugar, es admisible y esperable: en una aldea así estos acontecimientos serían motivo de cotilleo, que Cervantes trasforma irónicamente con el motivo de la fama.Pero que en ese tiempo haya dado lugar a que se escriba, imprima y difunda un libro que la cuente, se hace harto difícil hasta para el propio hidalgo: de ahí que tenga que recurrir, como veremos, a la intervención de fuerzas fantásticas, con lo que propone, de nuevo, la condición paródica del libro. Para desentrañar las claves, os invito a leer con mucha calma el capítulo de esta semana, en la que aparece, además, Sansón Carrasco, un personaje que tendrá mucho protagonismo en lo que queda de relato.
También os pido que me remitáis autorretratos quijotescos. Recordad que debéis estar con un ejemplar del libro o en actitud quijotesca.
Juan Luis comenta el capítulo primero de la Segunda parte desde una interesante perspectiva, a partir de la lucha por los sueños. Y lo enlaza con lo ocurrido recientemente en Madrid, con la lectura del Manifiesto por la Solidaridad. También comenta el segundo, con todo acierto, a partir de cómo podemos aceptar lo que opinan los demás de nosotros. Y no os perdáis la imagen quijotesca que publica, a la que, me temo, le queda poco tiempo de vida...
Manuel Tuccitano hace una lectura del capítulo a partir de la visión de la sociedad que hay en el Quijote. Y no os perdáis las dos ilustraciones. Una es un cromo del siglo XIX con alusión a este capítulo.
Pancho comenta el capítulo de esta semana con gran acierto, sobre todo al arrancar la comparación con el teatro breve del momento. Y no os perdáis la imagen, otra más para la colección y que testimonia cómo se ha usado la iconografía quijotesca para la política...
Jan Puerta convierte la lectura en una fiesta, en la que junta amigos, libros y buen comer y beber. Qué más puede pedirse...
Antonio Aguilera ve muy bien, en su comentario, cómo arranca el dúo protagonista. Y aporta la imagen de una edición inglesa en la que ya se reconoce aquello de lo que hablábamos: la consagración de la pareja Don Quijote-Sancho.
Enlace con el índice de nuestra lectura, elaborado por Raúl Urbina : Primera parte y Segunda parte.
sábado 20 de junio de 2009
Acuse de recibo: El gordo Sasamón y el lobo. El príncipe desafinado, de Fernando Portillo Hombre


De hecho, la presión es tanta que la pacatería propia de nuestra época ha modificado la trasmisión textual de los relatos tradicionales de tal manera que se han limado todas las aristas. Yo mismo, al contar por la noche estos relatos a mi hija cuando era pequeña, me descubría eliminando aspectos que quizá me escandalizaran más a mí que a ella.
La primera intervención decidida en los relatos para niños se produjo en el siglo XVIII, con las fábulas y continuó en los libros de lecturas para niños que se publicaron en el siglo XIX. En este proceso intervinieron algunos de los que fiijaron, a finales del siglo XIX y principios del XX, (Andersen, Calleja) un canon escrito de la narrativa infantil suplantando definitivamente a la trasmisión oral de estos relatos. Ya en este fase, dado el salto a la impresión masiva, se produjo una extraña simplificación de los mensajes, en los que la lección que siempre existía en ellos, propia de las preocupaciones más arraigadas en todas las culturas, pasó a convertirse en moral de una sociedad cada vez más igual, hipócrita y burguesa. La adaptación cinematográfica de muchos de estos relatos, especialmente por la factoría Disney, terminó por provocar un formato casi único de relato infantil con su propia imaginería.
viernes 19 de junio de 2009
jueves 18 de junio de 2009
Afirmación de pareja e inicio de debate narrativo (Cap. 2.2).

Asistimos, con ello, a una revolución en la narrativa, un salto cualitativo de tal nivel que aun hoy asombra. El diálogo entre amo y criado y la intervención siguiente de Sansón Carrasco introducen el relato dentro del relato a partir del debate sobre la fama popular de los hechos de ambos y la noticia de la publicación de la Primera parte. Hacer materia narrativa de esta cuestión le sirve a Cervantes para varias cosas, como veremos: en primer lugar, para jugar con los errores de la Primera parte, integrándolos como componente sustancial de la compleja construcción de una novela; en segundo lugar, para construir una reflexión teórica sobre la figura del narrador - cuya fiabilidad que queda dinamitada definitivamente para la narrativa posterior- y de las cuestiones esenciales de todo relato -tiempo, verosimilitud, etc.-; en tercer lugar, como todo esto se hace materia narrativa, para construir genialmente la novela que evidencia cómo se construye usu propio devenir ante los ojos del lector mostrando el truco y sus consecuencias.
miércoles 17 de junio de 2009
Los silencios del parque
martes 16 de junio de 2009
Abstención y desistimiento. Sobre algunos análisis del resultado de las elecciones europeas.

En una democracia consolidada, cuando votar no es obligatorio, no depositar el voto en una urna tiene muy diferentes interpretaciones: la más clara de todas ellas no es exactamente el descontento con los políticos que se presentan, en contra de lo que se piensa en un primer razonamiento, sino que el ciudadano confía tanto en que las cosas funcionen en los niveles básicos que, al no tener claro lo que prefiere o lo que no prefiere, se abstiene porque, en realidad, no siente amenazada la estructura política del país. No es tanto que esté indignado como que esa indignación no tiene riesgos porque la organización social en la que se encuentra y que, mayoritariamente, no cuestiona, no cambiará y, por lo tanto, al día siguiente de las elecciones seguirá teniendo luz y agua y unos mínimos de bienestar social como los tenía el día anterior. En el fondo, la abstención no es una protesta, sino una confirmación.
Desde siempre, la abstención en las elecciones ha querido ser interpretada y, según quién la analice, se piensa una cosa o la contraria: el ejercicio de una protesta social contra los dirigentes políticos de los partidos en liza; el apoyo a un partido concreto que ha hecho campaña por la abstención (en España hay tradición de este tipo de estrategias según las cuales un partido o un sector ideológico defiende no ir a votar y luego se apropian del porcentaje correspondiente como si tuvieran la certeza de que los que no fueron lo hicieron siguiendo sus consignas: ha ocurrido, singularmente con los partidos radicales que apoyan el terrorismo o la involución democrática, puesto que, en esto, los extremos se tocan, pero también en cuestiones tan importantes como en alguno de los referendos celebrados en España).
En estas últimas elecciones he oído hablar con demasiada facilidad de que la abstención debe interpretarse como un desistimiento social: la sociedad no quiere saber nada de estos políticos y no vota porque quiere castigarlos y hacer ver su protesta para cambiar la situación.
No deberían confundirse los términos. La abstención no significa desistimiento.
El desistimiento como estrategia política (llamado por ellos retraimiento) fue inventado por los progresistas españoles del siglo XIX, alejados del poder por diferentes intrigas tejidas en torno a la reina Isabel II y que vieron cómo se debilitaban sus filas por los miembros que pactaron con la Unión Liberal de O'Donnell, a la que se adhirieron unos por creerse la posibilidad de un gran partido centrista que uniera a conservadores y progresistas y otros, simplemente, por no perder el poder y sus prebendas. Al adquirir conciencia de que se les alejaba del gobierno para mucho tiempo, los dirigentes del Partido Progresista que no pastelearon con O'Donnell, especialmente los que constituyeron el sector de progresistas puros (encabezados por Pedro Calvo Asensio, un político de gran fuerza cuya muerte prematura le privó de encabezar los futuros gobiernos progresistas), optaron por la estrategia del desistimiento: retirarse de todo proceso electoral para manifestar su descontento con el sistema y tensar la situación política hasta provocar su cambio, puesto que, junto a su decisión de no participar en las elecciones, estaba la de organizar acciones que dieran visibilidad a su denuncia y a su ideario. Desistimiento no es abstención: aquél implica movilización social, ésta dejación y pasotismo.
Estas últimas elecciones europeas no han significado el desistimiento de la población, sino una desmotivación que deja en manos de los que sí participaron gran parte de la normativa que nos regirá en los próximos años. Es decir, muchos de los que decidieron no ir a votar porque querían castigar a los partidos políticos, han visto cómo su gesto no sirve en el sentido en el que lo pensaron, sino exactamente en el contrario.
La abstención electoral, a los pocos meses (en realidad, a los pocos días), no significa nada. El desistimiento, en cambio, es una política de tensión social (que sea pacífica o no depende de cómo se use) que conduce inevitablemente a una larga confrontación y a revoluciones. Los progresistas del XIX sólo pudieron salir del retraimiento, ayudados por la falta de habilidad de sus contrarios, con la Revolución de 1868, que significó, primero, la caída de la dinastía de los Borbón y, segundo, la proclamación de la I República española.
Aquellos que se han alegrado del alto porcentaje de la abstención en las últimas elecciones no pueden explicarla en términos de desistimiento. Su intención puede abarcar desde una llamada de atención a argumentos contrarios al sistema democrático actual, pero difícilmente puede apropiársela nadie de los que han hecho campaña para que no se votara. Los que sí se la apropian son los que recibieron el apoyo de los que fueron a votar y vieron cómo el resultado final de la composición del Parlamento europeo responde a sólo a la minoría de ciudadanos que sí ejercieron su derecho.
Eso sí, los dirigentes de los grandes partidos políticos deberían preguntarse por qué no han sido capaces, en un período de crisis económica y en una etapa tan importante de construcción de la Unión Europea, de movilizar a un mayor número de electores. Si su explicación es que los votantes confían en que el sistema no se desestabilizará gane quien gane o dejando aparecer, gracias a la abstención, a partidos que ni siquiera tienen una gran representación parlamentaria en sus propios países, supongo que habrán dormido tranquilos. No dormirían igual si hubieran percibido un desistimiento social.
lunes 15 de junio de 2009
Diez años y un mes, retrato de Aldabra y noticias de nuestro Quijote

Sin embargo, Cervantes juega con el tiempo a su manera. De hecho, la ironía que contiene la historia del hidalgo, le lleva a afirmar, en contra de la rotunda contemporaneidad de los acontecimientos, que ha encontrado todo en crónicas y leyendas y especialmente en el manuscrito de un historiador árabe, Cide Hamete. Estaríamos pues ante un relato contemporáneo que se ha escrito hace tiempo. Ya vimos cómo todo esto le servía para dinamitar la figura tradicional del narrador, componente muy relacionado con el uso del tiempo en el relato.
Al inicio de la Segunda parte se nos cuenta que ha trascurrido un mes desde que el cura y el barbero dejaron en casa a don Quijote hasta que deciden hablar con él para constatar si sigue loco. Ya hemos resaltado que con ello consigue que el lector -especialmente el que lea las dos partes después de 1615- anule o ignore los diez años trascurridos entre la publicación de la Primera parte y de la Segunda. Y todo ello se consigue con una naturalidad sorprendente. Tan sorprendente es la eficaz sencillez con la que arma todo el andamiaje que consigue que el lector no caiga en la cuenta de que si la Primera parte trascurre en verano y la Segunda parte se inicia, como veremos, en primavera, se nos han escamoteado los meses de invierno.
Cervantes, que ha reflexionado sobre la nueva fórmula narrativa que creó el Lazarillo y a la que se adhiere con tanta fuerza en el Quijote que consigue su triunfo definitivo para la modernidad, jugará con todo ello con la primera aparición del personaje de Sansón Carrasco. Sin duda alguna, mucho de lo que nos llama la atención en este aspecto del manejo del tiempo narrativo se debe a la solución más simple: un error de Cervantes inducido, sin duda, por la premura con la que entregó el manuscrito de la Primera parte y los muchos cambios estructurales que introdujo en las últimas fases de redacción. Pero las cuestiones generales se deben a una elección consciente, que lo separa del uso premoderno del tiempo en la narrativa. Es un elemento más de su apuesta por el realismo.
Aldabra me envió, hace semanas, su retrato quijotesco en el que, como veis, oculta y desvela.: está ella y está su ambiente y un espejo por el que podríamos descubrir otros espacios. Como sabéis, es una antigua comentarista de La Acequia y autora de un blog lleno de literatura y emoción que os invito a descubrir: Congo y yo. ¡Gracias, Aldabra!
También os pido que me remitáis autorretratos quijotescos. Recordad que debéis estar con un ejemplar del libro o en actitud quijotesca.
Pancho centra su comentario sobre el primer capítulo en dos elementos: la locura y la Iglesia, enfocándolo todo a partir de la indagación sobre la locura del hidalgo.
Desplazados nos cuenta una desgracia, que no le librará de seguir leyendo el Quijote: Cervantes pasado por agua.
Abejita inicia el comentario del capítulo de esta semana con unas imágenes muy apropiadas, a la par que veraniegas... y no os perdáis su desarrollo, acertado, como siempre. Continúa el comentario, ilustrando el chiste de locos del capítulo con una buena imagen. Por cierto, algunos se han atrevido a contar allí otros chistes de locos, quizá queráis ampliar la colección...
Antonio Aguilera celebra, como se debe, que Cide Hamete ponga las cosas en el verdadero camino, en contra de Avellaneda. No os perdáis tampoco la fotografía de Óscar que faltaba: Sancho, nuestro fiel acompañante del hidalgo.
Enlace con el índice de nuestra lectura, elaborado por Raúl Urbina, aquí.
Enlace con el blog construido por Manuel Tuccitano expresamente para esta lectura y que puede considerarse un agregador con los enlaces de todos los blogs participantes de forma regular, aquí.
sábado 13 de junio de 2009
La UNAM, Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades 2009

No es la primera Universidad que lo ha recibido. En 1990 se concedió a la Universidad Centroamericana José Simón Cañas (UCA). En aquella ocasión no se premiaba tanto la calidad académica de la institución como su compromiso con el entorno social y su apuesta por la paz promovida por el rector Ignacio Ellacuría, asesinado en 1989 junto a otros colaboradores de la UCA, próximos a la Teología de la Liberación, una de las líneas de pensamiento más interesantes que se ha dado en el catolicismo del siglo XX. Este asesinato conmocionó la opinión pública internacional y explica el Premio, que nos recuerda también que un centro de estudios universitarios nunca debe olvidarse de las circunstancias de su presente y de la responsabilidad social.
En otras ocasiones se ha premiado a centros de investigación como el Instituto Caro y Cuervo (1999), las grandes instituciones de promoción cultural europeas (2005) o una sociedad científica tan prestigiosa como la National Geographic (2006), pero nunca se había puesto el foco de atención sobre una institución académica por lo que esta misma representa.
Con independencia de las presiones o intereses políticos que todo premio de este tipo esconde, es un hecho que la UNAM lo merece. Desde su creación, en 1910 (como refundación de la Real y Pontificia Universidad de México, una de las primeras universidades americanas, que se creó en 1551 a imitación de la de Salamanca), ha dado muestras de ser una institución viva y permeable a las novedades, un centro de creación de ciencia y pensamiento de alto nivel.
Una de las etapas históricas más interesantes de la UNAM fue la acogida en sus centros de muchos profesores y científicos españoles exiliados tras la Guerra Civil. Ambas partes salieron notablemente fortalecidas del encuentro, pero siempre quedará el agradecimiento que debe el mundo académico español a la UNAM, como consta en el Acta del Jurado. No hay que olvidar, en este sentido, que ya en el año 2001 se concedió el Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales a El Colegio de México, fundado en 1940 sobre La Casa de España en México, institución que, desde 1938 a 1940 había dado acogida a los intelectuales españoles exiliados. Al México de aquellos años y a su Presidente, Lázaro Cárdenas, la España del destierro les debe mucho. Sin duda, la Universidad española sería mucho mejor sin la sangría que supuso la Guerra Civil en el aspecto académico: algunos piensan que aun no se ha recuperado del todo y que gran parte de los males del mundo universitario español actual tienen origen en aquella laguna y lo que ocurrió durante las décadas siguientes, que han marcado unas inercias difíciles de arrancar.
El crecimiento de la UNAM se explica, en parte, por el contexto socioeconómico de México y por eso no es exportable como modelo a España, pero algo deberían aprender las Universidades españolas y de otros países de su constancia y dinamismo.
viernes 12 de junio de 2009
Encontrar el sitio.
jueves 11 de junio de 2009
Volver donde lo dejamos (Cap. 2.1).
miércoles 10 de junio de 2009
La dramatización de textos en la enseñanza no universitaria y las Escuelas Superiores de Arte Dramático en España

No es, por supuesto, una idea nueva ni pertenece en exclusiva al ámbito español. De hecho, desde siempre, se ha usado el teatro en el mundo escolar en todas las culturas. Su reconocimiento en los planes de estudio actuales no hacen más que evidenciar, en el currículum académico del estudiante, su importancia.
En la historia española deberíamos recordar, por ejemplo, que algunas teorías sugieren que el germen de La Celestina, una de las obras maestras de nuestra literatura, surgió, en realidad, en ámbitos cercanos a los estudios de Retórica de la Universidad de Salamanca, como ejercicio práctico luego continuado por Rojas; durante siglos, en los centros de enseñanza relacionados con las órdenes religiosas, se practicó el teatro bien como ejercicio de clase, bien como parte de la catequesis católica -especialmente, en las regiones pensadas como Misión-; en los seminarios e internados fue práctica habitual como parte de la metodología de aprendizaje que abarcaba también el tiempo de ocio; en los centros de educación pública no relacionados con la iglesia católica era habitual su práctica e incluso en los siglos XVIII y XIX constan instituciones privadas destinadas a su fomento entre los estudiantes tanto como herramienta pedagógica como forma de aprendizaje de una profesión.
El problema del uso de la dramatización de textos en los centros de enseñanza se da cuando se entiende tal hecho como una pérdida de tiempo o como una actividad que roba dedicación a otras materias. De hecho, en algunas épocas (todavía hoy) era habitual que se hiciera en horario extraescolar, fuera del ámbito académico. Esto se ha dado, fundamentalmente, por el mal concepto social en el que se tiene al ejercicio de las labores artísticas y, específicamente, a las relacionadas con el teatro: cosa de cómicos. Pero también porque en los centros de enseñanza es más que habitual que de estas cuestiones se encargue alguien que, por vocación, se siente atraído por el teatro pero no tiene ninguna formación para desempeñar una materia tan compleja o sólo ha adquirido, con la mejor voluntad, una escasa preparación. El resultado suele ser que tanto los alumnos como las familias se tomen la dramatización de textos como una materia menor, prescindible y carente de utilidad tanto para la formación académica del estudiante como para su futuro profesional.
El uso del arte escénico en la enseñanza exige una preparación específica y compleja. En primer lugar, parte del estudio del texto a dramatizar -o de su creación grupal- en todos sus niveles, con una metodología adaptada a la edad de los alumnos: exige, por lo tanto, el uso de conocimientos lingüísticos y literarios, además del manejo de todas las cuestiones sociales e históricas que aclaren su significado de cara a la dramaturgia buscada. En segundo lugar, requiere el conocimiento de técnicas específicas de dirección de escena aplicadas a la docencia y una preparación, al nivel buscado, de todas las cuestiones relacionadas con el hecho teatral: decorado, vestuario, iluminación, música, etc. En tercer lugar, el profesor encargado de esta materia debe tener conocimientos sobre dinámica de grupos y aplicación práctica de cada uno de los pasos de la dramatización, además de una coordinación con los demás profesores del curso.
Las ventajas de un buen uso de la dramatización de textos en la enseñanza son evidentes: se adquieren conocimientos profundos de cómo comprender y analizar un texto literario en un nivel muy superior al del mero comentario tradicional; se fomenta la creatividad del alumno, su expresividad y su capacidad de trabajar en equipo; se forma en habilidades técnicas que van desde las propias de la expresión corporal a las del manejo de circuitos electrónicos complejos relacionados con el montaje de la obra, pasando por cuestiones como la organización de cualquier actividad pública, etc.
Esta metodología, aplicada a la enseñanza, no pretende descubrir futuros talentos para la escena o gestores de compañías teatrales, sino trabajar conocimientos y habilidades imprescindibles de una manera más creativa y transversal.
No es una de las materias básicas del curriculum de un alumno de los niveles no universitarios, por supuesto, pero su uso en todo centro escolar es imprescindible. Pero, para hacerlo bien, debe procurarse una formación completa de aquellos profesores que la acometan. No basta con la vocación.
En España aun estamos lejos de comprenderlo. De hecho, los centros que imparten las titulaciones de nivel universitario que podrían formar a estos profesionales están aun en desarrollo y debe alentarse su crecimiento y orientación, en parte, hacia esta demanda social. Las Escuelas Superiores de Arte Dramático españolas deben tomarse en serio la formación de sus alumnos, una parte de los cuales tiene una salida profesional en este ámbito.
Estos días, se ha abierto el período de matrícula en ellas y pueden ofrecer una salida profesional más que aceptable si las cosas se hacen bien y las autoridades académicas y políticas entienden, de una vez, la necesidad de este tipo de enseñanzas artísticas.
martes 9 de junio de 2009
El peral sabio, a la espera.
lunes 8 de junio de 2009
Entre tasas y aprobaciones, un (autor)retrato quijotesco de Merche Pallarés y noticias de nuestra lectura.
Como sucedía en la Primera parte, siempre ha habido más preguntas que certezas en cuanto a los Preliminares de la Segunda parte del Quijote. La tasa, la fe de erratas, las aprobaciones y el privilegio constituyen una mezcla de normativa legal de la época y costumbre editorial. Además, construyen la imagen del libro con la que se enfrenta cualquier lector. El libro es más que un soporte en el que se imprimen las palabras que un autor ha escrito: es un reflejo de la consideración en la que se tiene a esta forma de trasmisión de la cultura. Y más: una herramienta de intervención en la mente del lector en manos del impresor y del mismo autor.De hecho, esto comienza con la portada, en la que todo (hasta el título final del libro) puede deberse más a la intervención del editor o de la imprenta que al autor del libro. A este respecto ya dijimos que, muy posiblemente, el título de la Primera parte se deba más al editor o al impresor que a Cervantes. En este caso, quizá Cervantes quisiera jugar con el de 160(4)5, aunque no se descarta que pudiera intervenir también el editor o el impresor, como era costumbre (el regente de la imprenta ya no era Juan de la Cuesta, huido de Madrid en 1607, aunque se mantuviera el nombre del negocio).
La tasa contiene el precio de venta final del producto: el libro no tenía, en principio, precio libre, sino tasado. Y éste se hallaba por un conjunto de elementos como la calidad del papel, reflejada, entre otras cuestiones, por su peso: tantos pliegos, tanto peso, tanto precio. Servía para evitar la especulación, pero también para controlar las ediciones piratas, que podían no corresponder a la misma calidad de papel. Además, da fe del autor y del título de la obra y de la licencia que permite imprimirlo.
La fe de erratas no es tanto la comprobación de que alguna palabra esté mal escrita o que falta una u otra frase con respecto al original, sino que no haya alteraciones significativas del contenido que puedan esconder una vulneración de la censura: se intentaba evitar que, una vez aprobado por la censura un texto y permitida su impresión, se modificara.
La introducción de las aprobaciones esconde otra intención. Son necesarias, pero cuando se tiene varias no debemos hablar de normativa. Además, el impresor no estaba obligado a publicarlas. ¿Por qué, entonces, imprimirlas al frente del texto? Puede haber un conjunto de intereses. En primer lugar, se presentan como recomendación ante las autoridades y ante el lector: los autores de las aprobaciones eran conocidos e incluso pertenecían a ciertos círculos de lo que hoy llamaríamos intelectuales relacionados, de una u otra forma, con ámbitos de poder. El obtenerlas, sobre todo cuando iban más allá de las fórmulas tópicas, significaba un respaldo al libro y al autor y, sin duda, la visualización de que era acogido por esos círculos. De hecho, los autores de las aprobaciones de la Segunda parte (Gutierre de Cetina, Josef de Valdivielso y Márquez de Torres) aparecen relacionados, de una u otra manera con Cervantes y los grupos en los que se movía en la Corte.
La mayor de las sospechas se ha extendido siempre sobre el texto que cuenta la anécdota de los caballeros franceses que quieren ver a Cervantes y critican su situación. Debemos aprender a no creernos todo lo que nos dicen los libros, sino a leer los textos con las alertas puestas. Es seguro que Cervantes no estaba tan mal y abandonado como refleja esta aprobación (aunque no estaría tan bien como lo merecía su genio). Esta aprobación debemos entenderla también como una parte más de la construcción del personaje Cervantes impulsada por el propio autor. Una parte de la crítica ha sospechado siempre la intervención de Cervantes en su redacción, bien escribiendo alguna de sus líneas, bien impulsándolas, puesto que parece muy difícil que Cervantes aceptara imprimir la denuncia de su situación sin más y resulta peculiar que tal cuestión se refleje en una aprobación. Hay varias cuestiones que se deben poner sobre la mesa al leerla: un afán corporativo de defensa del escritor como elemento fundamental para un país, por lo que se reclama una pensión para aquellos que la hayan merecido por su obra en una reclamación profesional que evidenciaría un movimiento de escritores en la Corte para conseguirlo; la personalidad del propio Cervantes, consciente de su aportación a la cultura española y de su situación, con un indudable miedo a la situación de sus últimos años (de ahí también que se acogiera con tanto entusiasmo al mecenazgo del Conde de Lemos); la reacción de un grupo de escritores relacionados en los circuitos literarios por afinidad personal y estilo ante la Segunda parte de Avellaneda.
Por último, el Privilegio es el reconocimiento de la exclusividad de impresión para Castilla: Cervantes no consiguió este Privilegio para otros territorios de la Corona, lo que es sorprendente, pero no extraño en la época (España ya era muy diversa entonces en cuanto a realidad social y reglamentación). Según la normativa, nadie más que él podría imprimir el libro. En muchos casos, este Privilegio no servía de nada: las ediciones piratas hasta lo copiaban íntegramente y lo ponían al frente del libro.
En definitiva, un libro, como siempre digo, debe comenzar a leerse de forma detenida desde la Portada.
Autorretrato quijotesco de Merche Pallarés
Merche Pallarés, a la que tanto se quiere en este blog, me envió un autorretrato quijotesco lleno de sugerencias, elegancia y juego de espejos. Como sabéis, es fiel seguidora de esta lectura desde su inicio, interviene con constancia y acierto en ella. Además es autora de un interesante blog, en el que muchos de nosotros nos hemos encontrado y que os invito a visitar a los que no lo conozcáis. ¡Gracias, Merche!
La próxima semana: autorretrato de Aldabra.
Os animo a mandarme imágenes que reflejen la iconografía cervantino-quijotesca o a que las publiquéis en vuestros blogs, para acumular toda la información posible sobre Cervantes y el Quijote. Sobre todo me gustaría publicar imágenes no usuales, aquellas de pequeños lugares.
También os pido que me remitáis autorretratos quijotescos. Recordad que debéis estar con un ejemplar del libro o en actitud quijotesca.
Noticias de nuestro Quijote
Jan Puerta se fija en los preliminares de la Segunda parte, que comenta con acierto y descubriendo alguna de sus incoherencias. Acompaña su entrada de una imagen con un trabajo de Manuel Hidalgo, que para él tiene un significado especial.
Juan Luis ha comentado el arranque del segundo volumen del Quijote desde un enfoque muy original, en el que hace a Avellaneda un fan cervantino. No sé si el que se escondió detrás del pseudónimo estaría de acuerdo pero, en el fondo, es verdad.
Pancho comenta todos los prelimares de la Segunda parte, incluidas la tasa y las aprobaciones. Sustanciosa y completa su entrada, acompañada de un Quijote en Sofía...
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Enlace con el blog construido por Manuel Tuccitano expresamente para esta lectura y que puede considerarse un agregador con los enlaces de todos los blogs participantes de forma regular, aquí.