lunes, 5 de octubre de 2009

Tres planos narrativos, Antonio Aguilera se retrata con Quijote y noticias de nuestra lectura

Cide Hamete, el leonero y Cervantes: tres narradores para un mismo hecho.

Ya en la primera parte quedó claro que Cervantes usaría el mismo núcleo de la narración de forma radicalmente innovadora y moderna como una característica esencial del Quijote: diferentes narradores, todos ellos problematizados y con su propia historia conflictiva; perspectivismo, etc.

Lo vemos en el capítulo de la semana pasada. Un recurso usado con tanta aparente facilidad que casi ni lo percibimos: está ahí de forma tan natural que consigue su efecto en el lector sin hacerlo tropezar en cuestiones de técnica literaria.

La aventura de los leones es narrada prioritariamente por el personaje Cervantes, aquel que encontró los manuscritos arábigos y los mandó traducir. Lo hace de forma realista y señalando las diferentes actitudes de los personajes que allí se encuentran, sin ocultar el burlesco prólogo de los requesones ni los cuartos traseros del león. Gracias a él comprendemos la desmesura de lo pretendido por don Quijote pero también sus razones: debe demostrar a don Diego quién es.

Junto al narrador principal de la aventura -que, recordemos, no es el autor principal de la obra sino quien la pone en estilo tras la intervención de un traductor- aparecen los otros dos. En primer lugar, Cide Hamete, el verdadero autor de la historia, cuyas palabras se trascriben literalmente y resultan grandilocuentes: una parodia de los narradores de las novelas caballerescas al uso. La mera cita de las palabras de Cide Hamete nos hacen recordar que quien parece narrador no es más que un adaptador en el juego narrativo establecido en la obra.

No contento, Cervantes introduce de forma indirecta un nuevo nivel: el leonero. Se siente bien pagado por las monedas de don Quijote y exagera el relato de su valor. Un narrador interesado, sin duda. ¿Pero no lo son los tres?

El Señor de la Vega proponía que la aventura de los leones rescata un episodio compuesto para la primera parte pero desechado finalmente allí. Quién sabe: puede ser cierto. Pero su introducción en la Segunda parte lo trasforma tan radicalmente que ya no quedan rastos de ese posible origen -no sería la primera vez que Cervantes tomara elementos compuestos con anterioridad, como hemos señalado en nuestra lectura-: el personaje ya no es el mismo. Incluso el disparate de enfrentarse a los leones ya no puede tener el mismo significado que las aventuras de la primera parte, por muy extravagantes que fueran. Entre otras cosas porque el narrador principal, Cervantes, ha matizado mucho su forma de ver a don Quijote y de mostrárnoslo. Cervantes está más cerca de su personaje ahora que en 1605.

Antonio Aguilera se retrata con Quijote


¡Ya tenía yo ganas de que Antonio Aguilera se retratara para nuestra lectura! Su irrupción en la aventura -y la de todo su grupo, que espero vayan apareciendo pues se lo tienen más que merecido- nos ha hecho pasar buenos y divertido momentos: a la agudeza del análisis aporta cierta actitud oportunamente gamberra que nos viene muy bien a todos. Los que no conozcáis su blog, debéis pasaros por él. ¡Gracias, Antonio!

Os animo a mandarme imágenes que reflejen la iconografía cervantino-quijotesca o a que las publiquéis en vuestros blogs, para acumular toda la información posible sobre Cervantes y el Quijote. Sobre todo me gustaría publicar imágenes no usuales, aquellas de pequeños lugares.

También os pido que me remitáis autorretratos quijotescos. Recordad que debéis estar con un ejemplar del libro o en actitud quijotesca.

Noticias de nuestro Quijote

Kety nos regala de nuevo sus versos: esta vez lleva a nuestros Don Quijote y Sancho a Inglaterra. No os perdáis cómo recorre lugares y personajes de aquel país. Y nos anima a lectura de la obra con dos buenas ilustraciones.

Jan Puerta hace un buen resumen del capítulo en el que aprecia con inteligencia el humor de los requesones. Lo ilustra con nueva imagen de un Quijote en un puesto callejero y una interesante página de La Vanguardia.

Cornelivs publica en su entrada un excelente análisis de las motivaciones psicológicas de don Quijote en esta aventura y su actitud en la Segunda parte. Excelente.

Pancho acierta en su comentario cuando afirma que la variedad de la novela es una de las claves usadas por Cervantes para evitar el aburrimiento. Hace también un magnífico análisis de la evolución de Don Diego en el capítulo. Y no os perdáis las ilustraciones.

Manuel Tuccitano subraya el contraste entre las situaciones humorísticas y de peligro real del capítulo. Y se detiene en la cita de don Manuel de León, el caballero que entró en una jaula de leones para recoger el guante de una dama. Lo ilustra con la colección habitual.

Abejita comenta el inicio del capítulo centrándose en el requesón y en la extrañeza de don Diego. Y no os perdáis la sabrosa ilustración con la que acompaña su entrada. Continúa con el comentario del resto del capítulo en la parte de los leones, ilustrado convenientemente. Después anota el relato del león del Cid como ejemplo de precedentes literarios. Finalmente, el Sanchico nos da su versión de la historia de los requesones y el león vía Ele Bergón. El muchacho anda, además, algo despistado en clase: como no se dé prisa en centrarse, le llegan los exámenes.

Antonio Aguilera acierta con el cachondeo del capítulo y los leoncitos. Y lo ilustra con una imagen de Antonio Osuna, coeditor de El Espolón y maestro quesero... o requesonero. Me está entrando hambre.

Desplazados aun puede sacar provecho al poco tiempo disponible y nos muestra cómo avanza su cuadro quijotesco. ¡Ánimo!


Enlace con el índice de nuestra lectura, elaborado por Raúl Urbina : Primera parte y Segunda parte.
Enlace con el blog construido por Manuel Tuccitano expresamente para esta lectura y que puede considerarse un agregador con los enlaces de todos los blogs participantes de forma regular, aquí.
Enlace con el grupo en Facebook, aquí. (Este grupo no sustituye a la lectura en este blog y no estáis obligados a uniros: lo usamos sólo como complemento, para informarnos, preguntar y debatir.)
Enlace con la entrada en la que encontraréis sugerencias si os incorporáis con la lectura ya iniciada, aquí.
Si me he olvidado de alguien, hacédmelo saber y lo subsanaré. Recordad enlazar vuestras entradas con La Acequia, para poder encontrarlas.
Vale.

17 comentarios:

Cornelivs dijo...

Tuve el placer de conocer a Antonio Aguilera el pasado mes de Agosto.

Una gran persona.

Abrazos para todos.

Merche Pallarés dijo...

¡Qué guapetón nuestro ANTONIO AGUILERA! Y, sí, sus comentarios a nuestra lectura son comiquísimos pero con mucha enjundia y fundamento. Me faltan acudir a KETY y DESPLAZADOS lo que haré mañana de madrugada porque ahora me voy a ver a mi Iñaqui Gabilondo y despues me rendiré en los brazos de mi amante... Morfeo. Besotes, M.

pancho dijo...

Esto es un master en crítica literaria adaptado a entendederas de captación regular. ¡Qué fácil se ven las cosas cuando alguien te las explica así! Se agradece el esfuerzo.

Este “probe autónomo” es un crack. Nos alegra la lectura con sus oportunas ocurrencias quijotescas, tanto en texto como en imagen.

Es sorprendente lo que está generando esta lectura conjunta. Nunca me hubiera imaginado hasta puede llegar el atractivo, para gente del S XXI, de este entreverado loco.

He recorrido todas las propuestas que anotas. Ya tenemos hasta bordados y viajes turísticos, en verso, por el país de su coetáneo Shakespeare.

Un abrazo y gracias de nuevo por tu doble esfuerzo semanal. Dios te lo pagará con lo que tu más desees.

Selma dijo...

¡Por Zeus, cuánto retraso llevo en visitar los Blogs que nos enlazas!
Antonio, guapísimo,y muy serio, aquí...;-)

Un beso de jazmín ;-) Pedro.

Myr dijo...

Ay ANTONIO; ¡que monada conocerte al fin, que te ves como un serafin!

SALUDOS a todo EL GRUPO y a ntro PROFE.

Kety dijo...

Antonio Aguilera, Un placer cono cerle, me uno a los halagos de los tertulianos.

Pedro, opino como Pancho: "¡Qué fácil se ven las cosas cuando alguien te las explica así".

Merche, que buenas compañías te buscas.

Besos

Antonio Aguilera dijo...

Despuès de tu lecciòn matutina -me acuesto temprano- entiendo bien claro lo de los tres planos narrativos. Nunca hubiera yo pensado que se le pudiera exprimir tanta "sustancia" al Quijote.

Dices:"Cervantes está más cerca de su personaje ahora que en 1605".
Yo creo que en muchas ocasiones la vida de don Quijote (o el ideal) es un trasunto de la de Cervantes, o viceversa. Al final Cervantes mata a don Quijote porque sabe que su propia muerte está ya cerca.
Bueno, y para que el tal ese de Avellaneda no le saque la 3ª parte.

Antonio Aguilera dijo...

Y gracias por tus palabras y la fotico.
Mi chicuelo de 11 años, quien me dice que no le piense leer el Quijote, aunque sí se lo pasó en grande con El Lazarillo, me cogió desprevenido en la foto ya que un segundo antes estaba yo leyendo. y ahora parece que me falta SÓLO LLORAR.

Es un lujo y un gran gozo intelectual (que es el que dura como los púberes sabréis)contar con una peña de colegas como vosotros, Pedro y "paseantes" (así no os olvido a ninguno) con quien, semana a semana, comparto esta pasión quijotesca.
Porque lo importante es, aunque sea uno "probe" de cosas materiales, ser rico despíritu, lo que nadie nos puede robar: lo que somos, y a quien queremos, incluyendo ahí a todos los buenos amigos como vosotros.

Y os dejo que estoy "pa" llorar, mirarme en la foto.....
Os quiero

Señor De la Vega dijo...

Mi Señor Ojeda,
Tres en uno, puro trino, que narran una metáfora. Y que resume a quien quiera verlo, la posición de Don Cervantes con su personaje y obra, frente a los 'reales poderosos' que retrata.
Una obligación de enfrentarse que Don Miguel tenía, porque frente al lector (que serían los Don Diegos), no sirve una postura pusilánime del escritor, hay que meter la cabeza en la boca de los leones y resultar creíble, hay que demostrar inaudito ánimo para ser original, más cuando poco nos resta de la vida.
Y estos leones poderosos, que estando enjaulados en sus roles, enrejaron su sueños en lugar de devorarlo, le enseñarán los cuartos traseros, ignorando sus bravatas que ni entendieron y como mucho les sugería sonrisa; además, nunca insistiría Cervantes lo bastante como para ser comido y parece que tampoco fue bocado digno de su plato.
No le dio su fama para convertirse en mosca cojonera, ni en social alegato.

Ventaja esta, de decir verdad atrevida al Rey y poderosos, representando justas, que disfrutan los acorazados caballeros andantes y los escritores de comedia.

Suyo, Z+-----

Nota: Señor Aguilera, extraño me resulta verle con una portada en mano que no represente el cuerpo de una diva con expectoración mamaria. Ya me imaginaba que era demasiado desenfreno para comentarista tan diligente y sabio.

Antonio Aguilera dijo...

SEÑOR DE LA VEGA:
La diva con resaltante glàndula mamaria sòlo la tengo, desgraciadamente, en la imaginaciòn.
Mire si no la foto que acompaña mi perfil:¡aquello sí eran felices tiempos!!. Pero la reencarnación posterior hizo estragos.

Salud amigo, y gracias por sus palabras

Anónimo dijo...

Buenas noches, profesor Ojeda:

¡Qué pose tan "para la circunstancia" ha adoptado Antonio Aguilera!.
Imagino que no tardaría ni un segundo en cerrar el libro, y reír con su hijo tras mirar la foto.

Saludos. Gelu

Abejita de la Vega dijo...

Los tres planos narrativos,una genialidad que tú nos has hecho ver...
Gracias por abrirnos los ojos y ...felicidades a Antonio Aguilera por su quijotesca foto, con el libro de Fernández Álvarez.
Un abrazo a los dos...y a todo acequiano de pro

Antonio Aguilera dijo...

Tù me lo recomendaste el libro, querida Abejita.

En efecto, Gelu, tras mirar la foto me dijo mi hijo: "papa que cara de paleto se te ha quedao" jajaja

Silvi (reikijai) dijo...

...En cuanto pase mi jaqueca;paso por los distintos blog.Besitos Silvi.

Silvia_D dijo...

Estás monísimo, Antonio!!!
Besosss!

BIPOLAR dijo...

Que salao' Antonio Aguilera. Con un par, de frente. Pues me hago mucho taco con su blog y con el de Abejita. Hay goteras más insondables que la mía. :P

BIPOLAR dijo...

No es desdeñable el comentario del Señor de La Vega (para un lector sin pretensiones) El capítulo de los leones me parece extemporáneo.