martes, 8 de septiembre de 2009

De alcaldes demagogos en verano. En defensa de la propiedad intelectual.


Antes, los veranos informativos se llenaban de serpientes. Ahora, como ni siquiera hay ingenio para fabricarlas, se han sustituido por el altavoz de tonterías: un político (o política), medio de vacaciones, hace unas declaraciones como si estuviera conversando con sus amigos en la barra del chiringuito playero, las graba con un equipo pagado por su partido y, sin admitir réplica alguna, acusa sin pruebas y sin importar las repercusiones que implican sus declaraciones. Confía en que, a la vuelta de septiembre, la actualidad informativa se llevará las palabras sin que nadie le pida responsabilidad.

A la búsqueda de información con la que llenar tiempo en los informativos, los periodistas a los que les toca el turno de verano se encuentran con que un alcalde se echa al monte y, sin ningún conocimiento legal o cultural, atropella la propiedad intelectual. Ni al periodista se le caen los anillos por dar una información sesgada sin presentar todo el horizonte a sus receptores ni al alcalde o concejal se le piden responsabilidades por no querer cumplir la ley. Actúan con la impunidad que da el verano.

Este verano hemos oído en España las declaraciones de varios alcaldes de pueblos en los que se localiza la acción de algunas de las mejores obras de teatro clásico español (El alcalde de Zalamea, Fuenteovejuna y El caballero de Olmedo) y que se piensan con más derechos que nadie por la mera razón de que se menciona el nombre de la localidad en la pieza. Se indignaban ante la pretensión de que la SGAE les pidiera el pago económico por los derechos generados con motivo de la representación correspondientes a los últimos años. En pocos informativos se dio la noticia completa: las obras representadas no eran las originales, que ya no tienen derechos de propiedad intelectual y se consideran un bien público, sino adaptaciones más o menos recientes, sometidas, por lo tanto, a la legislación correspondiente.

En España siempre se ha pensado que cualquier producto cultural o artístico no pertenece a nadie y puede tomarse como propio. Según las estadísticas, somos uno de los países del mundo con más descargas ilegales de contenidos contemplados en la legislación sobre propiedad intelectual. Para justificarnos, aludimos, sobre todo, a a lo caro que resultan estos productos. Es fácil desmontar esta excusa dado que cualquiera gasta más en ocio en un fin de semana de lo que supone pagar una copia original del producto pirateado. Somos así, no le demos vueltas: pensamos que lo que en estos campos ha producido otro no es de nadie y podemos apropiárnoslo sin más. Y ni siquiera tenemos mala conciencia. No nos importa la repercusión que puede tener esto en el mercado cultural ni en los propietarios de los derechos. Ni siquiera pensamos cómo nos dolería que entraran a robarnos en nuestras casas, que es lo que hacemos cuando descargamos ilegalemente una canción, un libro o una película. O cuando tomamos un texto que ha trabajado otra persona para nuestro propio beneficio, sea éste el que sea.

No voy a defender a la SGAE. Su Junta Directiva y portavoces más significados no me merecen demasiada buena consideración. Actúan con demasiada frecuencia con prepotencia y chabacanería y suelen cometer errores sobre todo por su falta de tacto, su ansia recaudadora y la pésima campaña de información. Como grupo de presión han fomentado normativas injustas, como el canon que graba cualquier sistema de grabación digital, considerando a toda la sociedad como criminales en potencia.

Pero que no me guste la SGAE no significa que los autores intelectuales no tengan derechos y que juzgue la vulneración de estos derechos tan grave como cualquier hurto. A nadie le gusta que le roben la cartera. Y si yo no voy a trabajar gratis no le puedo pedir a un autor (músico, escritor, etc.) que lo haga.

El clima es favorable para que unos políticos irresponsables hagan declaraciones populistas que cuentan con el aplauso fácil. En vez de ello, deberíamos reclamarles que dejen de cobrar por ser alcaldes o por acudir a los plenos, en justa aplicación de lo que ellos mismos piden de los autores. O que el concejal de cultura se ponga a hacer la adaptación de la obra de teatro clásica ambientada en su pueblo en un par de fines de semana y se la regale a sus electores, si tan fácil es la cosa que no le merece ninguna consideración el trabajo ajeno. Y que el que tenga la concesión de la barra en las fiestas regale las bebidas. Al fin y al cabo, es lo mismo que demandan de quien pretende cobrar lo que es suyo. O que, cuando contraten a alguien para generar un producto intelectual, negocien un contrato en el que el autor renuncie a sus derechos por amor al arte, a la tierra chica o a la humanidad.

Los medios de comunicación deberían tomarse en serio esta cuestión y no tomarla por su lado más demagógico. Y toda la sociedad pensar seriamente las consecuencias de nuestra voracidad de pirata en lo que hace a las obras intelectuales. A no ser que queramos acabar con lo poco de creatividad cultural que nos queda y contentarnos con unos parches grises para tapar las vergüenzas.

41 comentarios:

Francisco O. Campillo dijo...

Tú lo explicas y lo argumentas pero a los medios de comunicación de hoy en día les exigimos inmediatez ¿alguién se imagina al presentador de las noticias razonado los fundamentos de tal o cual actitud? todo lo que precise de más de un minuto -y lo fío largo- de espacio en la tele está condenado al oscurantismo. O peor aún, a la manipulación y la demagogia. Y así nos luce el pelo.

elisa...lichazul dijo...

pedro


acá a pesar que las elecciones son en diciembre, hace mucho rato que los chicos/as están en plena campaña, y aunque la ley sea clara y no se pueda, ellos se saben al dedillo todos los resquicios legales.

como veo en todos lados se cuecen habas:=))

besitos de luz profe

Neoburgos dijo...

El problema es que ya estamos pagando a la SGAE con cada CD, DVD, impresora, fotocopiadora, Disco-duro, mp3, mp4, grabadoras y un largo etc. que compramos. Me parece correcto pagar por comprar un libro, un disco, etc. Pero lo que hace la SGAE es como si pinto mi casa y el pintor le cobra a cada invitado que entra, o como si hago una web y te cobro sólo por visitarla. Lo siento, pero por mucho que se empeñen, el modelo de negocio ha cambiado.

neoburgos dijo...

Añado más: Parece que la SGAE nos considera a todos piratas y ladrones y lo que es peor, nos hace pagar por supuestos robos, pues nos cobra por cada soporte en el que exista la posibilidad de que almacenemos una obra protegida por derechos de autor e incluso ha conseguido leyes que permiten esto. ¿Te imaginas si todos hiciésemos lo mismo? La única realidad, es que la SGAE es un lobby todopoderoso, con una mano muy larga en la política y que no está dispuesta a soltar a la gallina de los huevos de oro. Yo considero que lo que hacen es un robo con todas las de la ley (y nunca mejor dicho).

Carmen Molins dijo...

La verdad es que toquemos donde toquemos todo está podrido.
besos
:)

Hernando dijo...

Yo echo a faltar a esa clase de políticos, Azaña, Besteiro..etc que además de hacer política eran intelectuales y sabían lo que decían, tenían conciencia crítica que para mí es muy importante a la hora de gobernar. Hoy en día la única política es la del dinero y si pueden sacarlo prostituyendo todo un nombre de un pueblo que aparece en una obra de teatro o en una novela, no les tiembla el pulso.Por lo que dicen los periódicos los ayuntamientos tienen poco dinero y si se pueden ahorrar unos dinerillos en no pagar los derechos de la propiedad intelectual, tendrán más para meterse en los bolsillos. Qué desastre de país. Unos comiendo lo que pueden con el sudor de su frente y otros aprovechándose de ese sudor.

Merche Pallarés dijo...

Estoy de acuerdo con el comentario de HERNANDO. Vivimos en un país tan corrupto y viciado por el dinero que todo vale. Solo hay que ver lo que ha pasado en Pozuelo con esos jóvenes cachorros y su botellón (sé que me salgo del tema pero si no lo digo, reviento) y sus padres defendiéndoles y el alcalde diciendo que la mayoría eran de fuera y que al fin, la culpa toda es de Zapatero... Y, sí, lástima que Zapatero no sea un Azaña o un Besteiro y les ponga a todos en su sitio con argumentos sólidos y bien hilvanados intelectualmente. Con fuerza y con coraje.
Excelente tu post, querido Pedro. Muchos besotes, M.

oliver sotos gonzález dijo...

(Pedro, el tema que tratas me interesa bastante, ¿me podrías facilitar lugares donde pueda consultar más a fondo todo esto?)

Primero de todo, creo en la propiedad intelectual, y asimismo estoy de acuerdo en que los autores deban recibir lo correspondiente por sus obras.

Ahora, al lío. Me descargo todo lo descargable y más. Supongo que si me lo hicieran a mí me jodería. Pero claro, como tú has comentado, ya estamos pagando en cada dispositivo digital (aunque sea una placa base) un canon, y la verdad, el español de a pie, como tú y como yo, puede pensar: "que se lo cobren de ahí".

Creo que, desgraciadamente y como estamos acostumbrados a ver en España, las entidades, ya sean políticas, sindicalistas, o como es este caso, la SGAE, nacen con un objetivo sano, claro y natural.

El problema que veo es que con los años se desdibuja todo, y son ellos mismos los que ayudan a que todo lo que está pasando se siga fomentando.

Pienso que es lógico todo lo que está sucediendo. Y deseo que siga, porque es la única manera que tiene la sociedad de protestar frente a todo este monopolio "Teddybautístico" (si me permites la palabra. Qué pena me da, uno de las mejores bandas que nos ha regalado nuestra música y en lo que se ha convertido su cantante).

La SGAE podría poner de su parte para poder solucionar esto. Necesitamos espejos en las alturas donde mirarnos, y si los que dirigen, en este caso, el cotarro de los derechos de autor, según mi opinión, dan una imagen que es mucho peor de la que tú has comentado, ¿qué vamos a hacer nosotros? Protestar.

Si tú llegas a tu clase y te comportas como un incompetente (o yo en la mía), ¿qué sucede? Motín a bordo.

De todos modos creo que es bastante complicado. Aún así repito, los ejemplos deben venir de arriba. Conocemos todos nuestra idiosincrasia como pueblo (siempre hemos sido contrabandistas y piratas, y a mucha honra). No vamos a cambiar por completo como sociedad de buenas a primeras. Es más sencillo y natural que el primer paso lo den esos pocos cuya repercusión es mucho mayor.

pancho dijo...

Internet es un monstruo que ya hundió la industria de la música. Se está cargando el cine y ahora va a por la literatura. Sin embargo, es el presente y será imposible luchar contra él. Hay que unirse a él y buscar soluciones juntos. Nunca puede ser una solución factible que la esgae esa quiera cobrar un porcentaje por las entradas vendidas en un concierto benéfico donde los artistas actúan gratis.

Creo que la piratería existe porque no ha habido intención de terminar con ella. Se ha invertido muy poco en desarrollar sistemas para que lo eviten.

En este país existe tanta piratería por el déficit cultural y de educación que tenemos. En otros sitios no hay el porcentaje de pirateo que aquí se estila. Conozco gente que padece un auténtico síndrome de Diógenes con el almacenamiento de música y películas. Ni viviendo 20 vidas dedicadas únicamente a estar pegados a una pantalla serían capaces de consumir lo pirateado. Eso proviene de años y años con las veinticuatro horas de ordenador encendido pirateando.

El tema de la propiedad intelectual es algo a resolver en Internet. No es posible que el gratis total pueda mantenerse indefinidamente. Los creadores terminarán por hartarse y dedicarse a otra cosa si esto no se arregla.

oliver sotos gonzález dijo...

Vuelvo a comentar porque estoy pensando que he escrito mucho para decir nada. Me explico: He hablado de dar ejemplos de qué hacer pero no aporto ninguna propuesta concreta.

Lo cierto es que no sé qué proponer. También puede ser que como me beneficio de la descarga de todo lo que quiera, no pienso en soluciones. Otra razón por la que pienso que son los entendidos los que deben proponer.

No sé. Espero que se extienda el debate y a lo mejor de aquí algo productivo se saque, que no es poco.

Myr dijo...

¡Me gustó la idea de que los concejales de cultura se pongan a adaptar obras de teatro en su tiempo libre y se las regalen a sus electores!

DESPLAZADOS AL PARAISO dijo...

Mucha culpa de que la gente se descargue música ó peliculas de internet la tienen los propios artistas, tú no tienes más que ver que al principio, cuando los CD's fueron toda una revolución y dejaron de un lado al vinilo, un Cd de música de cualquier artista te podía costar unos 20 euros más o menos, y sólo te ofrecían la música; ahora, por menos precio te ofrecen incluso algún que otro DVD de cómo se grabó el disco y cosas así. Si ahora por menos precio te pueden ofrecer más ¿por qué antes pagabas más dinero por menos contenido? ¿Donde está esa diferencia de precio? No tienes más que ver las mansiones de Miami de Alejandro Sanz, Shakira, Bisbal... Tienen mucha cara.
Con el cine pasa igual, si la sesión golfa, que es la última qe ponen, te cuesta 4,50 euros (creo que vale eso, no lo sé seguro porque llevo siglos sin ir al cine) ¿por qué las otras sesiones anteriores valen 6,50? ¿Que hay que ir por narices al cine a las 00:30 de la noche pudiendo ir a las 22:00? Es complicado. No es que esté a favor de la piratería, ya me guardaría yo, lo que no me gusta es que nos roben de manera sutil.
Un besote, muakkks

Fernando Portillo dijo...

Querido amigo: Te has metido en un terreno de arenas movedizas tan enorme, y en un debate tan complejo y tan lleno de matices que no me atrevo a responderte nada porque no hay por dónde meterle mano en un espacio tan limitado como este. Y escribo estas líneas mientras "subo" a una página especializada un disco descatalogado de música clásica que ya no hay manera de encontrar en ninguna tienda. ¿Delito? ¿Acto que beneficia a la Cultura? Llámalo como quieras.

Fernando Portillo dijo...

Por lo que a los alcaldes se refiere, los alcaldes y los concejales son máquinas de atropellar en todas las épocas del año, particularmente en verano y en las localidades costeras.
Y la SGAE es una pandilla de gánsters sin paliativos.

Señor De la Vega dijo...

Curioso debate Ojeda.
Y a mis ojos se resuelve
si pensamos en la fuente
leyendo a Don Calderón.

Cuando autor sabio, sesudo
y curtido en su escritura,
ofrece sin duda alguna
una villa que es real
para hacer bueno su drama,
pocos pueden ignorar
que en su bien o para mal,
la suerte estará ya unida
de ese pueblo con la trama.

Por tanto muerto el autor,
los derechos devengados
si en negocio se han fraguado
no sería justo y honrado
que nadie tenga más parte
que en Zalamea su Alcalde
(y todos los que reclamen
por violación o vejados.)

Es cierto que el actual Alcalde no es Pedro Crespo y usó el verbal garrote (más bien dado), en lugar de utilizar la espada en el razonar. Será que en su educación no ha aprendido a degollar.

Al recibir el ayuntamiento de Zalamea, la reclamación de SGAE, institución privada, que se comporta como el Capitán Ataide en la Obra, que frente a usuarios humillados responde con desdén «Viejo cansado y prolijo, / agradeced que nos os doy / la muerte a mis manos hoy».
Porque para la SGAE pareciese que todo aquel que no es Autor (Aristócrata) es un (Villano) Pirata, y así con el digital canon, por igual rasero nos trata.
Usando con permiso del Señor De la Barca y Zalamea, las cruzadas frases del Capitán Alvaro Ataide y el hijo del Alcalde, se podría ilustrar mucho mejor a donde quiero llevarles: [pirata por villano][capitán por escritor][labrador por lector]:
"CAPITÁN-SGAE: ¿Qué opinión tiene un pirata?
JUAN-PIRATA: Aquella misma que vos;/que no existiera escritor/si no hubiera ni un lector."


Y está vez la SGAE fue más que lejos, pues el 'honor' de un poblado es el nombre que le han dado, y si Calderón o Brines, su marca han utilizado sin pagar al consistorio, igual reintegro la SGAE merece de un pueblo que con orgullo representa la obra que a Zalamea enaltece.

Pongo mi mano en el fuego que los reales autores, jamás pedirían derechos a los actores paisanos.
Pero la SGAE no piensa, tan solo suma deudores.
Seguro que la mayor parte de la deuda, no corresponde a representar la obra, sino que corresponderá a las canciones de los bailes. (Y sería debate de parecido dislate).
Pero siendo en tierras extremeñas gente tuna, usaron tamaño agravio para unir todos a una y además de Zalamea de la Serena, pasar por Fuente Obejuna.

No siguió Don Calderón el ejemplo de Cervantes y del lugar no acordarse, para evitar altercados.

Aunque será en Zalamea donde Calderón querrá (en un guiño) al Quijote transportar e incluso patria y personajes le da, como escudero (Nuño) e hidalgo (Don Mendo) en forma y además en espíritu será Don Pedro el Alcalde quien se enfrenté a la justicia...haciéndola.

"Un hombre,/que de un flaco rocinante/a la vuelta desa esquina/se apeó, y en rostro y talle/parece aquel don Quijote,/de quien Miguel de Cervantes/escribió las aventuras." (Jornada Primera El Alcalde de Zalamea)

Pues dicho lo escrito queda, desde el año 1994-98 en Zalamea se representa por villanos (piratas) la mejor cultura y no será solo mi persona De la Vega quien perdone los errores del villano (hoy Alcalde), porque en boca de Rey, el Señor De la Barca, cada vez que la leemos ya lo hace:
[REY FELIPE: "...que errar lo menos no importa/si así acertó lo principal.../Vos, por alcalde perpetuo/de aquesta villa os quedad."
ALCALDE CRESPO: Sólo vos a la justicia/tanto supierais honrar.]
FIN


DE LA VEGA: llegó el Rey hideputa y se acabó la democracia y además como alcalde quedó de por vida, el más rico. (El final, para mí, no tiene gracia)

Suyo, Z+-----

Hernando dijo...

Hago una segunda entrada, para decir,que todo el mundo incumple la norma, unas veces por desconocerla y otras para ahorrarse unos eurilllos,(en mi época de estudiante,libros fotocopiados, trabajos..etc, ahora vía internet..etc).
Siempre que podemos y muchas veces sin saber bien las consecuencias, quebrantamos la ley, por poner un ejemplo, en este blog cuando hacemos la lectura del Don Quijote se emplea como logotipo o para destacarlo una litografía hecha por Picasso en el año creo que 1941, en este caso el Sr. Ojeda está quebrantando la ley, pues existe una empresa VEGAP S.A con domicilio en Madrid es una sucursal la central se encuentra en París, que se ocupa de todos los derechos de autor , éstos recaudan todos los dineritos de los derechos de autor, para los herederos del artista (viven estupendamente sin crear absolutamente nada.
Supongamos que esta lectura del Quijote se hace internacional,(que camino lleva. No me cabe duda que llegaría el día que los herederos se sentarían en una mesa con el Sr. Ojeda pidiéndole que legalice su situación.
El que esté libre de culpa que lance la piedra.
Es broma, pero no es un cuento.

oliver sotos gonzález dijo...

Además, la pregunta que me hago es la siguiente: ¿Cuánto afectan las descargas de cada ciudadano y cuánto las realizadas por mafias para luego ser vendidas en los top mantas?

Otro de los que considero sinsentidos, los pobres currantes topmanteros. Una vez escuché una entrevista en la radio de uno de ellos, en la que afirmaba que él no tenía papeles, no podía encontrar trabajo (a día de hoy es más jodido, claro) y no quería robar. Por eso vendía en un top manta.

También decía que vender en top manta es un delito penal, y sin embargo robar hasta una cierta cantidad (no recuerdo el importe) no lo es. Y que él no quería ir a la cárcel y que no quería robar, y que conocía a gente que robaba y no había estado ni un día a la sombra... menuda contradicción. ¿verdad?

Un poco de por favor, ¿a dónde va todo esto? ¿Qué castigo se inflige a las mafias? ¿Quién paga realmente el pato? El lobby Teddybautístico tiene sus dedos cada vez más largos.

Hernando dijo...

Se me ha olvidado decir, si la memoria no me falla, los herederos de Picasso seguirán viviendo estupendamente hasta el año 2021 que se les acabará el chollo, pero luego venderán obra y a vivir que son dos días.

Mafi dijo...

Preparando la biografía de Edgar Allan Poe he conocido lo duro que ha sido siempre para los artistas el pretender vivir de su estrella, y no por ello dejaron de crear, ni mucho menos, lo que hay hoy en día es mucho escritor, cantante, pintor mediocre que piensan que esto es jauja, buena campaña de marketing una sociedad de auténticos bucaneros que me defienda y a vivir en grandes mansiones... ¿demagogia? por todos lados, ¿realidad? la calidad está, como ha ocurrido siempre con los clásicos,escondida esperando a que la descubramos no a que nos la vendan.

Gabiprog dijo...

Gracias por matizar esta polemica.
No conocía los detalles en el tema de los derechos de adaptación.

Me temo que el problema de los 'medios de comunicación' no es que se tomen o no en serio una noticia o debate, sino de saber de dónde les viene la nomina...

Gabiprog dijo...

Ciertamente la prepotencia del SGAE no es talante para una organización de ese tipo...

Ay Teddy, con lo importante que has sido para la música española...

:/

pablo miguel simón dijo...

No conocía los detalles de las adaptaciones de las obras clásicas en esos pueblos, está claro que no dar toda la información es manipular la verdad de alguna manera, y eso no está bien. Pero en lo que respecta a la SGAE, creo que se necesita una revisión en fondo y forma que recorte sus poderes inquisitoriales y regularice los cánones de aplicación en la reproducción de la obra artística, para que los autores estén verdaderamente protegidos y los consumidores contentos. Va para largo. En cuanto a las tonterías que salen de la boca de los políticos, en democracias como la estadounidense o la británica las gratuitas afirmaciones de Cospedal y otros, sin ninguna prueba, hubieran representado la defenestración política de sus autores. En España parece cosa de broma, cualquier político puede difamar lo que le apetezca, pero cuidado con hablar de ellos en los medios, que puedes acabar entre rejas. Bananerismo hispánico, lo llamo yo.

Merche Pallarés dijo...

¡Qué interesante debate! Perdona porque yo me fui por los cerros de Úbeda en mi comentario. Pero leyendo a todos me doy cuenta de la injusticia en la cual estamos "incrustados". Los que se lucran hoy en dia de los trabajos de grandes autores, artistas que acabaron sus vidas en la penuria ¡más absoluta!: Van Gogh, Modigliani, Gauguin, el mismo Cervantes... No hay derecho, no hay derecho. ¡REVOLUCIÓN YA! Besotes, M.

BIPOLAR dijo...

No se valora la creación artística. Escribir, componer, esculpir, tallar es bastante difícil... y en general no sabemos apreciar estos talentos porque no tienen la consideración de "trabajo", "esfuerzo"...

es una pena

BIPOLAR dijo...

Además es bastante complicado adquirir conocimientos técnicos en estos campos. ¿Cuándo murieron los maestros artesanos? :(

Silvi (reikijai) dijo...

Pedro...Un tema con demasiadas aristas...de muchas data...y poco claro.Besitos.Silvi

Antònia Pons Valldosera dijo...

A mi me pasa lo que a Merche, debe ser porque pertenecemos a la misma generación, que ne he entendido muy bien toda esta polémica aunque creo heber escuchado que el autor que adaptó la obra había cedido los derechos a Zalamea.
Por otra parte debo ser una rara avis porque nunca he descargado nada de internet. No sabría cómo hacerlo.
Sí sé de los chalaneos y los tiras y aflojas con el encargado de cobrar "los derechos de autor" en unas fiestas del pueblo, hace unos añitos ya, y que nos mandó la guardia civil para suspender el baile. Casi se cargaron al cobrador y, al ver lo que había, la benemérita se largó.
Los CDs, pens, discos duros externos etc. los compramos siempre por internet en un portal en donde salen baratísimos. No sé si será legal o qué.
Los medios en verano tienen que llenar las páginas o el tiempo asignado y sé de buena tinta que los periodistas ruegan a Dios que no les toque trabajar en agosto porque no hay nada. Según ellos "tiran de nevera". O se pasan el día llamando als Mossos a ver si hay algo: un crimen pasional, un accidente. Este año con los incendios han respirado un poco.
Un abrazo

Cornelivs dijo...

Lo puedes decir más fuerte pero no más claro amigo Pedro. Es cierto: este verano han salido a la luz diversas noticias de este tipo.

Rescato esta frase tuya:

"Pero que no me guste la SGAE no significa que los autores intelectuales no tengan derechos y que juzgue la vulneración de estos derechos tan grave como cualquier hurto"

Totalmente de acuerdo, repito.

Un fuerte abrazo.

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

HOLA A TODOS: En efecto, la entrada de hoy tiene muchas aristas. Agrupo las cuestiones que habéis planteado -y que yo mismo traté en la entrada-, en cuatro grupos.
En primer lugar, la SGAE. La Junta Directiva de la SGAE no tiene mis simpatías y veo que la de ninguno de vosotros. Es demasiado inflexible, avariciosa y ha generado un grupo que se ha instalado en el poder de la Sociedad de una forma casi vitalicia. Como grupo de presión, ha conseguido que los partidos políticos apoyen medidas impopulares y de legitimidad dudosa, como la generalización de un cánon a todo soporte que permita la grabación, sea ésta cual sea.

En segundo lugar, la actuación de los alcaldes sublevados y casi todos los medios de comunicación que han tratado la cuestión, deplorable. Venían a defender que los únicos que no tenían derechos eran los autores intelectuales de las adaptaciones: todos los demás profesionales que intervenían -desde el que atendía la barra de bebidas hasta los de las luces-, sí tenían que cobrar. Un absoluto desprecio a la autoría intelectual.

En tercer lugar, la sociedad española, que se ha lanzado a una práctica corsaria sin más y que se justifica por los errores de los demás. Pero sólo en lo que hace al trabajo intelectual de los otros, no del bolsillo de cada uno.

Por último, la cuestión en sí. Sea como sea la SGAE, el producto del trabajo intelectual es tan respetable como cualquier otro y defendible.

No es conveniente disociar ninguno de estos aspectos del conjunto, si no queremos hacer sólo apreciaciones parciales.
Veo que el tema interesa. Volveré a tratar, en La Acequia, el tema de la propiedad intelectual para que podamos debatir el tema.

Gracias a todos por vuestra participación.

Anónimo dijo...

Interesante tu comentario Pedro, y muy buenos algunos de tus comentaristas. Por un lado los políticos actuando como niños maleducados y por otro los de la SGAE, llevando hasta tal extremo su cometido, que a veces llegan a comportarse como ridículos usureros. Besos Isabel.

BIPOLAR dijo...

¡qué bueno! lo he vuelto a releer y no tiene desperdicio.

Antonio dijo...

¿No se les caen los anillos a los periodistas en dar informaciones sesgadas? No, Pedro, no se les caen a los editores, que es bien distinto. Y a quienes están debajo no les queda otra que aceptar órdenes si no quieren verse sin trabajo. Y aún así, eso no garantiza que las posaderas no puedan recibir el puntapié de gracia en cualquier momento. Que no digo que defienda la actitud del periodista autómata que acata órdenes sin razonar (en absoluto), pero una cosa es el idealismo y otra bien distinta la realidad. Saludos.

Isabel Huete dijo...

Interesante tema y estoy muy de acuerdo contigo, pero bastante poco con algunos comentarios. Creo que yo también escribiré sobre esto porque llevo dándole vueltas mucho tiempo.
Yo, desde luego, no me descargo ni me descargaré nada independientemente del "pirañismo" de unos y otros. No se puede echar siempre la culpa al muerto. Los hechos son los hechos y cada uno tiene que asumir su propia responsabilidad. Quien piratea es un/a pirata. Punto. Luego los otros serán lo que sean, pero no se puede crear una sociedad responsable bajo el lema "si tú robas, pues yo robo más". Así nos va.
Besitos.

Señor De la Vega dijo...

Estimado Señor Ojeda,
Sobre su ultima sentencia "el producto del trabajo intelectual es tan respetable como cualquier otro y defendible.", por su puesto Señor Ojeda, creo que hoy en día, solo una minoría de gentes lo cuestiona, y si bien creo que sería necesario un debate Quijotesco entre las armas y las letras, sería para cuestionar la parte de las armas.

Aunque llegados a un amplio marco de consenso que seguro que podríamos alcanzar, gustándonos como nos gusta la palabra, quizás llegaría el punto en que nos dividiesen las cuestiones ideológicas.
Sí defiendo por mi parte, el reconocimiento al autor sobre su trabajo intelectual, y solo dudaría en ello, sobre la autoría intelectual que tienen muchos trabajos.

Por otro lado, considero que todo trabajo u obra, que sea proclamado como bien cultural y haya sido hecho público, no debería ser gravado ni con tasas ni pagos, a quien lo disfrute y con él se culturice sin ánimo de lucro.

Pero repito, siendo éste tema, como el de la propiedad privada, temas con un fondo ideológico común, llegar a consensos sería casi imposible.

En mi opinión, debería abrirse el debate mundialmente sobre la regulación de los estados en el derecho a la propiedad privada y la acumulación y control del capital, sea físico o intelectual (copyright, licencias, derechos, patentes y marcas).
La propiedad privada, seguirá siendo uno de los peores males del mundo, si no se revisa profundamente el concepto con nuevos ojos y se ponen muchos, muchos límites.
Suyo, Z+-----

Nota larga: Señora Huete, ¿quién le ha dicho que la sociedad humana sea responsable?
Los cimientos sobre los que se asientan y crecieron los estados de derecho (a los que creo que implícitamente se refiere) lo hicieron y siguen haciendo, bajo el oculto lema (si tú robas, pues yo robo más).
Pero no creo que sea el robo el tema.

Yo descargo música desde mi aparato de TV, Radio y PC, en ondas o digitalmente, la oigo y nunca me la he comido (luego no soy piraña), ni he ido con un parche y pata de palo, al abordaje de quien la canta, por muy mal que lo haga el/la cantante.
Si usamos términos que no describen, los hechos, nos arriesgamos a criminalizar a todos.
Justo lo que se está haciendo.

Leo libros, revistas, textos, que nunca he comprado.
¿Debería pagar por leer el libro que me prestó mi amigo?
¿Y si mi amigo vive en Australia y me presta su libro digitalmente?
Puedo entender que el concepto, le parezca extraño, como cuando se empezó a leer con gafas y ello significo apartar la cabeza unos centímetros del texto y evitar dolores de cabeza.
¿Y si tiene mi amigo como le gustaría a Roberto Carlos, un millón de amigos?

¿Nos quiere llamar usted con algún apelativo ofensivo, a mí, mi amigo australiano y al resto del millón, por hacer lo que usted hizo toda su vida?
Leer muchos libros qué ni compró ni eran suyos, sino prestados, de amigos o simplemente depositados en una librería a su alcance.
Aunque como quiero imaginar, todos los devolvería.
Le diré que yo los PDF tampoco me los como y por no tener, no tengo ni PC mío.
¿Deberemos acabar pagando por nuestras lecturas con un contador chip implantado en nuestra sien?
Suyo, Z+-----

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

SEÑOR DE LA VEGA:
En efecto, que la sociedad moderne gire en torno a la propiedad privada como derecho inviolable es cuestionable. En primer lugar, porque posiblemente no sea la mejor forma de estructurar una sociedad, aunque parece que así lo hemos querido entre todos; en segundo lugar, porque gran parte de la propiedad privada procede de viejos expolios, robos y comportamientos fuera de la ley -o, al menos, fuera de la ley actual-, tropelías cometidas por los ancestros que han permitido a muchos alcanzar el disfrute de sus propiedades actuales.
Dicho eso, también digo que en gran parte del debate se han cruzado cosas que son equiparables.
Dado que estamos en una sociedad constituida entorno al derecho a la propiedad privada y que a ninguno de nosotros nos gusta que nadie venga a robarnos a casa o que nos gorroneen el tabaco aquellos a los que ni siquiera conocemos y que muchos no están dispuestos a trabajar gratis, no sé por qué se les pide que lo hagan a los que realizan productos intelectuales.
La calidad de los productos, como sabe, siempre es cuestionable, y todo producto cultural -como todo producto técnico o del sector primario- se constuye sobre el aporte previo de otros que nos precedieron.
El hecho de que un producto intelectual se publique no significa que sea libre, como el hecho de que yo aparque mi coche en la calle no significa que cualquiera se sienta libre de usarlo sin mi permiso.
¿Que hay mucho vividor que se llama autor? En efecto, como en las oficinas muchos se ingenian para que otro le saque el trabajo. Pero eso no cuestiona el principio fundamental.
La reproducción de un producto cultural para uso propio o para prestar a un amigo no debería ser un delito, en efecto: pero, ¿dónde está el límite? ¿Seríamos tan generosos de que cualquier objeto de nuestra propiedad sufra lo mismo que pedimos para el producto intelectual?
¿Sólo el trabajo intelectual debe ser tan generoso? Es hermosa la idea de que un bien cultural pertenece a todos: pero sólo si todo lo demás también.
Me apunto a una sociedad tan generosa: de hecho, todo lo que hago en mi blog está en una licencia CC según la cual permito su reproducción gratuita mientras no sea para sacar provecho económico, mientras no se altere su contenido y mientras se cite el origen. Hasta que no la logremos, que la propiedad intelectual tenga la misma protección que el resto de propiedades.
Está bien justificar las razones que nos llevan a descargar música, películas o libros sometidos a la propiedad intelectual. Pero sólo si estamos dispuestos a que todo lo nuestro sea susceptible de lo mismo: todo nuestro trabajo y todas nuestras propiedades. ¿O sólo consideramos bien común lo de los demás y no lo nuestro? ¿Por qué el producto cultural o intelectual debe tener una consideración diferente a la cerveza que me tomaré esta tarde en una terraza?
Queda mucho que debatir, pero seamos equilibrados y no pidamos a los demás que hagan lo que no estamos dispuestos a que nos hagan.
Un placer verlo de nuevo por aquí desde hace unos días.

FERNANDO SANCHEZ POSTIGO dijo...

Entre los alcaldes, la SGAE y el gobierno, es todo un lío sin solución. Un abrazo.

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

FERNANDO: no sería correcto echarles las culpas a todos ellos sin pensar en la que tenemos nosotros, que se lo toleramos y somos partícipes.

Señor De la Vega dijo...

Mi Señor Ojeda, como leo en su comentario coincidimos, casi le diría, más en el fondo que en la forma, (o eso me gustaría creer), de hecho interpreto que su tendencia es igual que la mía, aunque estemos en diferente cruce de un igual camino.
Por lo tanto, solo comentaré en lo que nuestras conclusiones difieran.

1º- PROPIEDAD PRIVADA, yo acabaría diciendo, así han hecho que lo queramos. La propiedad privada es algo que aprendemos, hay muchas sociedades donde el concepto de 'propiedad privada' es/era en nuestros términos algo desconocido, y su desestructuración viene de la mano del nuevo modelo, en los últimos decenios el concepto extremo que se representa en EEUU es decisivo porque el sistema de consumo se basa justamente en eso. (Hablo de lo que visto-vivido, no lo que he leído).

2º- SOBRE LÍMITES EN LA PROPIEDAD PRIVADA, el límite primero que habría que redefinir, es uno que usted menciona y es la posibilidad hoy en día, de heredar bienes y capitales, que en manos de unos pocos (estados o personas) perpetúan además, desigualdades extremas y muchas injusticias históricas condenables o genocidas. Ya que heredarlo todo, también implica la heredad de la nada, y ese es el primer límite insalvable, con ese vigente, todo lo demás límites son pura demagogia.

3º Es cierto, hoy el derecho de la propiedad privada regula nuestras vidas, pero de nuevo usted va al extremo del robo, sobre sus ejemplos, que le sustraigan algún cigarrillo , debería considerarlo casi un regalo, comparado con el robo de salud y dinero que le hicieron las tabacaleras (incluido su propio estado monopolista).
En relación a la casa, sí solo es su casa vacía y como bien especulativo de capital, que la okupen, yo no lo consideraría desproporcionado si quien lo hace necesita un hogar del que usted ya disfruta bajo otro techo.
Respecto al coche, sin necesidad de incurrir en ningún robo, el concepto de transporte público debería incluir vehículos personales, donde como ya sucede en algunas propuestas de asociaciones europeas, los vehículos se comparten, no solo entre ocupantes, sino el propio vehículo libre para ser conducido por quien primero llegue. Cualquier otra progresión a la propiedad de 2, 3 o más vehículos por familia es lo contrario a un razonamiento razonable y solidario, con el espacio, el medioambiente y el futuro.

4º Usted dice que se apunta a una sociedad tan generosa, aunque incluye el PERO de que hasta que todo no se comparta, que se respeten los derechos.

Como comprenderá, su razonamiento es contradictorio, o una cosa u otra, o se comparte o seguimos con este modelo de privado extremo.
Prefiero sus hechos a su conclusión, porque su conclusión me parece que es políticamente correcta, mientras sus hechos no lo son.
Usted es un buen ejemplo de la nueva tendencia a la que millones de personas tendemos.
Mire los cambios inician cuando se abre una grieta por donde el agua fresca se acaba convirtiendo en hielo, y así progresivamente hasta desquebrajar la roca.

Una vez imaginamos que eso vendría de la revolución socialista-comunista, pero aunque no todo fue abominable, y algunos conceptos rescatables, fracasó estrepitosamente el intento, porque lo social fue manipulado por un nuevo tipo de dictadura que acabó castrando la libertad de la persona, como cualquier dictadura.

Hoy la brecha, se ha abierto gracias a las tecnologías de la información por una decidida tendencia a compartir la obra creativa, intelectual, científica y con ello los bienes culturales comunes a la sociedad.
Y no hay retorno posible, a pesar de la pataleta del negocio y especuladores que se mueven entorno.

CONTINÚA....

Señor De la Vega dijo...

CONTINUACIÓN...

Pero Señor Ojeda, debe ser usted justo a la hora de analizar el tema.

Veamos, hace aproximadamente unos 27 años, mis sueños delante de un ordenador con algunos amigos, aunque eran los de un adolescente fantástico, ni podían imaginar la revolución que hoy usted y yo estamos disfrutando. Nadie pensaba ni en ciencia ficción, que el acceso, disponibilidad, manejabilidad, estuviesen globalizados , democratizados (como ningún otro bien jamás lo ha estado) y que además fuese sino absolutamente gratuito (que casi), más económico que el gasto en cervezas que usted menciona.

Esa revolución, que he seguido desde dentro y desde fuera, no sería posible sin un concepto que le permite a usted y a mí, estar ahora debatiendo. El desarrollo de códigos abiertos, libres y ofrecidos gratuitamente por millones SÍ millones de algunos adultos, pero sobre todo JÓVENES, que siguen con su aportación, desafiando un modelo monopolístico y de propiedad intelectual y privado.

Señor Ojeda, esos desarrolladores, son los que con su aporte hacen que un IBM, Microsoft, Telefónicas, etc., no estén desangrando al usuario de nuevas tecnologías (es decir todos), y muy al contrario no les quede más remedio que limitar sus ganancias (todavía terribles porque se aprovechan de leyes estatales monopolísticas), aunque rotas día a día por ANÓNIMOS trabajos intelectuales y científicos.

Los códigos usados para que BLOGGER por ejemplo funcione, en una parte básica no han sido remunerados a sus creadores ni por Google ni por nadie, de hecho nadie menciona a sus autores, ni usted ni yo, sabemos quienes son.

Pero están ahí, no lo dude, y lo hicieron consciente y gratuitamente, como los que trabajan ahora para que nosotros sigamos viendo este posible y mejorado en el futuro próximo y no paguemos por ello, aunque hoy fuese imposible entender el mundo sin algunos servicios que ellos han aportado.
Por cierto todos siguen vivos, no ha pasado 50 años de su muerte, y su obra es nuestra desde hace décadas.

Así que esa sociedad tan generosa a la que usted se apunta, existe en parte.

Por supuesto, su aportación Señor Ojeda, es otro ejemplo de lo que se puede hacer, cuando entré por primera vez a su blog en la lectura del Quijote, mis halagos a Don Pedro Ojeda Escudero, no fueron pura cortesía, es que ver a un profesor Universitario con sus ideas y sus propuestas, me reconcilió, no con Don Quijote, sino con lo que debe ser un buen ejemplo a seguir por sus colegas, tanto en el fondo, como sobre todo en la forma tan humilde y permeable que usted prodiga.

No dude, que todo se puede compartir, incluso lo que nos han hecho creer que es solo nuestro, pero para eso los autores tienen que cambiar el chip y la sociedad tenemos que buscar una manera de compensar un buen trabajo, en lo científico, lo cultural o el entretenimiento... Y que desde luego no sea marcado por una entidad privada como la SGAE, o abusivos copyright , patentes, marcas, derechos etc. una responsabilidad tan importante solo debiera ser gestionada por el Estado, promoviendo y asegurándose en buscar una forma de regular algo que los ciudadanos debemos exigir, como usuarios y como propietarios.

Por lo demás, le puedo aseguro que mis ausencias en el espacio público y común de la Acequia, son solo de palabra (algo que quizás debiesen agradecer ;-), pero nunca de lectura.
Suyo, Z+-----

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

SEÑOR DE LA VEGA: El hecho de que las farmacéuticas compinchadas con los políticos nos roben la salud, no justifica que yo le robe al autor de una canción o de una novela. Es más, sorprendería a la gente saber cómo debajo del folklore de los impresentables directivos de la SGAE (a la que no pertenezco ni defiendo)hay muchos autores que consiguen redondear sus sueldos, sin hacerse ricos, con los derechos de autor.
Vuelvo a ver, en su comentario, que parte del debate se ha desviado del propósito inicial, aunque no me molesta porque en La Acequia siempre se han respetado estas cosas porque aportan nuevos aristas. Lo que yo lanzaba no era un debate sobre la propiedad intelectual en Internet, en la que ya he estudiado (y escrito) que va a ser muy difícil o imposible la regulación (de ahí que se haya establecido el canon sobre el soporte y no sobre el contenido: lo que implica que no deberíamos pagar dos veces por el mismo acto y borra las reclamaciones de derechos de autor a posteriori puesto que ya las hemos pagado al comprar el DVD o el ordenador) puesto que el horizonte del significado de autoría se ha ampliado enormemente, con toda la complejidad y efectos que conlleva, no todos positivos, como bien sabe.
En cuanto a la gratuidad de los códigos de internet (y otras cosas similares), no se crea todo lo que lee: no es así. Cuando una empresa desarrolla algo gratis para Internet lleva oculta intenciones publicitarias y de posterior amortización económica del esfuerzo. Hay menos cosas gratis de las que parece en este mundo virtual. Algún día habría que hablar de esto más allá de las cuatro cosas que se suelen manejar.
Sigo pensando que, en el fondo, lo que radica en este problema es un desprecio social hacia la propiedad intelectual (matizo: ante la propiedad intelectual de productos artísticos), puesto que se les pide a los autores que renuncien a cobrar por sus derechos, pero sólo a ellos.
Más arriba, mi querida y admirada Antònia se extrañaba de que la SGAE quisiera cobrar unos derechos en un festival benéfico. De vez en cuando saltan noticias escandalosas sobre esto, pero sin matizar. Es curioso cómo muchas veces en un festival benéfico todos (electricistas, el propietario de la sala, el del bar) cobran menos los autores. En otros casos, los organizadores consiguen que el dueño de la sala la ceda gratis, que un amigo haga gratis la iluminación y el sonido y que una empresa de refresco regale las bebidas. Pero a nadie se le ocurre hacer la gestión para que los autores tengan la oportunidad de ceder gratis sus obras: se consulta a todos menos a los autores. Y la gestión es muy fácil: yo mismo la he hecho y la SGAE es extraordinariamente ágil y eficaz y ayuda en todo momento sin cobrar nada a cambio. ¿Por qué se da por hecho que el producto artístico es lo único que debe ser gratis de antemano? Repito: si tan fácil es adaptar una obra de teatro clásico para representarla en el pueblo, que lo haga el concejal de cultura o el alcalde y regalen su trabajo a su pueblo. Sería lo más justo, ¿no cree?
Saludos.

Merche Pallarés dijo...

¡Qué debate más interesante! Pero, he de confesar, que me he perdido. No sé quién tiene razón. Todo es muy confuso... Yo, lo que sí sé es que no descargo nada salvo fotos de Google (no creo que tenga que pagar nada por ellas ¿no?) Besotes, M.