sábado, 16 de febrero de 2008

Materia blanda

Pensamos que las cosas que nos rodean son sólidas pero hay fragmentos de espacio y tiempo en los que podríamos dudar, si nos atreviéramos, como si pudiéramos introducir las manos en esta pared naranja para mojarlas de materia y manipularla. Rodeamos nuestra vida de certezas para que todo nos ayude a sobrellevarla de forma cómoda: ignoramos las preguntas sin respuestas y mentimos a los sentidos tanto como ellos nos mienten. Incluso en situaciones penosas nos agarramos a las creencias como si fueran de la solidez del hierro porque si no no sabríamos seguir hacia adelante. No cuestiono las creencias, que a muchos ayudan, sino que ellas nos llevan, en demasiadas ocasiones, a ser ciegos e inactivos. La certeza de que no somos más que un puñado de arena nos lleva a la desesperación o a desistir de la vida, como si no fuera un buen motivo para conocer nuestro exacto y preciso impulso de vida. El ser humano es trascendente sobre todo porque hereda la acumulación de los que vivieron antes y tiene la posibilidad de trasladar todo lo que ha sido a los que vienen detrás. No todo es malo en nuestra Historia, aunque siempre debemos vigilar la bifaz blanda e inconsistente de lo que somos.

20 comentarios:

Merche Pallarés dijo...

Precioso post pero surrealista y muy por encima de mis entendederas..., me ha encantado la foto. Por cierto, que nunca te comento sobre tus fotos que son preciosas, surrealistas y curiosas. Besotes, M.

fernando dijo...

a veces no estamos en investigar más y nos quedamos con lo vemos, sin más. Un abrazo.

Azul dijo...

No me has contado ningún secreto!!

Eso no vale!!

me contaras alguno?solo uno

Yo tengo uno tuyo

Siiiiiiiiiiiiiiiiiii!!

Es un secreto.

Azul dijo...

somos lo que somos, y, es una gozada, meter las manos en la pintura, y sentirla, tan resbaladiza, suave fría....

sensaciones!!

Un besazul

Azul dijo...

eres muy rapido

Paco dijo...

realmente "no semos naiden"... y la mala leche que gastamos pa lo que somos.

blogochentaburgos dijo...

existencialismo o determinismo? it is the cuestions

jg riobò dijo...

Todas las creencias se resumen en un puñado se arena que termina incrustado en la pared, bien en la parte naranja, bien en la roja sombra.

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

MERCHE: Gracias. Déjate llevar por las palabras y la imagen y piensa que puedes introducir tus manos en las cosas, como si fueran líquidas. Besos.

FERNANDO: sin más, y así nos va. Un abrazo.

AZUL: quizá lo haga. En efecto, cuando hice la entrada pensaba en esa sensación de meter las manos en la pintura. Un beso.

PACO: ¡eso es! Somos poco pero con mal genio. Un abrazo.

BLOGOCHENTA: tu enlace en el comentario remite a La Acequia y no a tu recomendable blog. Corrígelo en los próximos comentarios, por favor. Por ahora, el que esté interesado, que busque el enlace en el margen derecho de La Acequia, en recomendados. Y me gusta la dicotomía a la que aludes.

JAVIER: o en la justa línea divisoria, querido amigo, en su mismo filo, a punto de una u otra... o de las dos.

BIPOLAR dijo...

Es una necesidad conocer el sentido de la vida. Quizás las personas con creencias escritas por hombres no se hacen esta pregunta porque en sus libros tienen la respuesta. Me gustaría tener la misma capacidad para la invención.

Precioso comentario de JgRiobò
Preciosa imagen

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

BIPOLAR: ¿y si el sentido de la vista estuviera tan a la vista que no quisiéramos verlos, engolfados en nuestra soberbia como estamos? Me gusta el sentido de tu comentario. Y gracias por fijarte en la foto.

mafaldia dijo...

Una creencia es tan inconsistente como el tiempo, hubo uno en el que creían que la tierra era plana,(como muchos encefalogramas) otra cosa es "saber", "sentir","experimentar","tener la seguridad" ¿eso es tener fe?

Azul dijo...

cuando lo pruebes!

mientras introduces las manos, poco a poco, cierra los ojos y pinta!!

Ya me contaras

UN beso para ti tambien

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

MAFALDIA: las creencias son más blandas que esa pared naranja, querida amiga.

AZUL: lo hice, lo hice.

Anónimo dijo...

Hoy nuestro autor nos propone un ejercicio de introspección, dudar de la esencia de lo que nos conforma, que seamos capaces de manipular nuestros orígenes, espacio y tiempo, la arcilla de la que partimos. Los incrédulos, se quedan por el camino: no admiten la posibilidad de que sus creencias confundan sus percepciones sensoriales.

En un giro a su relato nos vuelve a recordar al maestro, al mostrarnos la perdurabilidad del ser humano en tanto herencia de nuestros antepasados, sin olvidar que el barro de nuestras raíces puede ser fácilmente moldeable, por lo que hay que estar vigilantes ante el lado oscuro.

El relato de hoy viene a ser una corroboración más de lo que O. Esquivias comentó el otro día de que aquí no sólo se habla de literatura, sino se hace, y de la buena. (La segunda parte, aplicable al menos al autor)
pancho

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

Querido PANCHO: si aquí se hace buena literatura en parte es por ti, querido amigo, por tu constancia en los comentarios y tu acierto al desentrañar los símbolos. Un abrazo.

PILAR dijo...

Yo cada vez tengo más dudas y más de todo en el terreno trascendente de mi vida.
Unas veces me río de todo y por lo contrario otras veces me hago trascendente y profunda, pero últimamente he conseguido llegar a fusionar los dos extremos.No sé si será la madurez, unir la risa a la trascendencia.
De todas formas, como decía un amigo mío:"Qué pocos somos, sobre todo en la ducha y con jabón en los ojos"

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

PILAR: En efecto, qué poco somos y qué menos nos vamos quedando. Así que cada uno va tirando. Saludos.

manuel-tuccitano dijo...

somos lo que somos...pero también lo que nos merecemos...a "lo hecho pecho" dicen en mi tierra...y sin embargo luego caminamos por otros derroteros sin rozarnos ni ensuciarnos aparentemente de lo que nos rodea...salud

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

me gusta eso, MANUEL: "lo que nos merecemos". Cuánta razón. un abrazo.