lunes, 26 de noviembre de 2007

Nocturno (VI)


Nos empeñamos en que todo es como nos han enseñado y así no hallamos más que la dimensión monótona y evidente en la que el individuo se ha destruido a lo largo de la historia. En nuestra cobardía para la navegación solitaria o la arriesgada expedición en grupo hacia las fuentes de las cosas, hemos perdido la conciencia y fragmentado nuestra propia existencia hasta anularla. Ya no sabemos nada porque nada somos y nada tenemos. Nos anulamos y nos hemos refugiado en el otro deseando que sea él quien nos salve o quien caiga por nosotros. Ni siquiera sabemos convivir con nuestro miedo y el fruto de la adormidera es el más fiel compañero para nuestros días.

Ahora, al paseante todo se le aparece bajo una nueva luz que sale de dentro, de las cosas mismas. Hay nuevos colores. Incluso el tiempo adquiere una nueva dimensión, en la que se sumerge: el latido de la noche es frenético y lo desborda y desde este descubrimiento de la auténtica dimensión de la historia se supura un líquido que nace del tuétano y recubre el silencio llenándolo de sonidos. Al fin, la nueva realidad lo posee. Y sabe que es parte de un fluido que no le lleva a ningún sitio pero que lo constituye, como a todo lo que le rodea.

7 comentarios:

jg riobò dijo...

El líquido del tuétano parece que recubre el tronco, ese tronco colonizado por hongos verdes y blanquecinos lechosos. Más allá la oscuridad, el miedo que hace surgir ese líquido que lo llena todo de sonidos y nos hace ver otra realidad, un fluido que todo lo rodea.
Qué lección de la experiencia del miedo.

PILAR dijo...

Sabes qué Pedro, que sólo se me ocurre una palabra, piénsala cuando la leas como si fueras andaluz:
¡¡Maestro!!

pancho dijo...

De la oscuridad,
del abismo
surgen los colores
escasamente imaginables como habitantes de un tronco de árbol.

Pensando en qué será lo que atrae de tu blog, creo que tiene que ver con lo impredecible de su contenido. Es como un sobre sorpresa en las manos de un niño. Nunca sabes lo que te vas a encontrar dentro.

Nacho Carreras dijo...

Cierto. No todo es como nos han enseñado, más bien una pequeña parte, el resto está por descubrir...
Veo que lo vas haciendo poco a poco y nos lo cuentas como los demás no sabríamos hacerlo.
Saludos.

blogofago dijo...

[...]mas[...]

J.R.Justo dijo...

Amo la noche.
Como ame por primera vez
me alío con sombras y figuras
me desnudo

Abrazo a la noche.
Me sumerjo en sus espumas
reto a mis miedos
los desprecio y duermo

Soy libre

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Hola a todos y gracias por vuestros comentarios. Os confieso, a la mitad de "Nocturno" que tenía miedo con la recepción de este texto.

JAVIER: por ahí va esta entrada, en efecto. Da gusto con lectores así.

PILAR: Maeztro. Gracias, Pilar.

PANCHO: Gracias a ti por seguirme con constancia. Vale mucho saber que estáis ahí.

NACHO: Nos quedan seis entradas más, espero no decepcionaros.

BLOGÓFAGO: Cada día un poco.

J.R.JUSTO: De vez en cuando nos regalas con estos textos, José Ramón, gracias.