domingo, 11 de enero de 2026

Nunca se viaja en el espacio

 


Pensó que era niebla, pero le estaban desdibujando el mundo.

Varias razones
para el vuelo del cuervo.
Ya no hay más tierra.

Las fronteras se trazaron para los desfavorecidos.

Al viajar, una parte de mí no me acompaña.

Nos hubiéramos extinguido sin emigraciones.

Recuerda de dónde vienes porque nunca volverás a la infancia aunque pises el mismo suelo.

viernes, 9 de enero de 2026

El otro día nevó sin aviso

 


El otro día nevó sin aviso. Nevó como antes: te levantas y amanece todo bajo la  nieve. Sin más. Luego, continuó el mundo.

Caminaban, sin más, bajo la nieve,
hacia aquella montaña
que indicaban los mapas.
Decían que tras ella
estaban los más cálidos
valles llenos de vida:
truchas que se dejaban
atrapar con las manos,
frutales en sazón,
manantiales de alegres
jilgueros y oropéndolas
bajo un sol de verano
filtrado por las ramas
de castaños inmensos.
Se lo contaban unos
a otros en las  noches
junto al escaso fuego,
desde antes de la muerte
de aquellos dos ancianos.

© Pedro Ojeda Escudero, Del desconsuelo, 2025


lunes, 5 de enero de 2026

Una bandeja de cocadas

 


Durante el sorteo de la Lotería Nacional del 22 de diciembre, en el centro de la mesa del comedor aparecía una bandeja llena de polvorones, peladillas y cocadas. Era mi madre la que se ocupaba de sacar de aquel gran armario de cocina blanco la bandeja de duralex ámbar y colocaba sobre ella una servilleta grande amarilla que había bordado de niña; eran las manos de mi madre las que iban depositando los dulces uno a uno de forma generosa y elegante. De sus manos, nacía así la Navidad mientras los niños cantaban los últimos números de la pedrea, que era la verdadera esperanza de todos nosotros. Hubo un año en el que me senté ante el televisor con papel y lapicero para copiar uno a uno los números de la lotería que los niños cantaban, con la ilusión de anotar entre ellos el que permitiera a mis padres comprarse una casa. Lo dejé pasado un ratito, como si hubiera sabido de golpe que la vida es así y que cada número anotado agotaba la ilusión y daba testimonio fijo e inquebrantable de la realidad.

Cuando mi madre pasaba de la bandeja a la decoración navideña de la casa -el árbol con sus luces y campanas rojas y blancas coronado por una estrella de purpurina plateada-, era el momento de reptar con sigilo hasta la bandeja y robar con todo el disimulo posible una cocada, dos. Con cuidado, juntaba el resto para que no se percibiera el hurto, y salía de la sala para jugar en el pasillo o en la cocina. No era tiempo todavía de comenzar a hacer los deberes de las vacaciones, recién estrenadas. En los siguientes días todo era así: escapadas al salón, cuando creía que nadie me veía, para seguir tomando a escondidas aquellos dulces de coco, que a mí me parecían tan exóticos. Uno, dos y recolocar los restantes para que no se notara. Sonreía satisfecho y culpable: parecía que siempre había el mismo número de cocadas.

Poco a poco, sobre el mueble bar, surgía el nacimiento: lago de espejo, serrín y musgo, casitas y pastores, un puentecito con un pescador con caña e hilo del que colgaba un pez, un soldado romano gigante ante un desmesurado castillo de Herodes sobre la roña del fondo del belén, el misterio con un niño pequeñito en su cunita de paja y Melchor, Gaspar y Baltasar sobre sus dromedarios que se iban acercando después de cada noche, misteriosamente, hacia el portal.

Había días que no era solo una vez el hurto, sino varias. Con mucho cuidado volvía a colocar las cocadas para que no se notara que había tomado una, dos. Siempre se producía la magia de que el montoncito de dulces no pareciera disminuir y que nadie percibiera mis asaltos. Mi madre, mientras tanto, preparaba con sus manos el besugo con limón para la cena de Nochebuena o cortaba rebanadas de pan blanco para el chocolate de la tarde, un candeal de cuatro canteros.

Después de Reyes, mi madre recogía minuciosamente toda la decoración navideña en una caja de cartón que se guardaba en un altillo del cuarto de baño cerrado con una cortinilla y la bandeja ámbar regresaba al gran armario blanco de la cocina.

(Publicado en ¡Aleluya! Revista de la Asociación Belenista de Valladolid. Navidad 2025. Nº 20.)

domingo, 4 de enero de 2026

Una forma de estar en el mundo

 


Lo profundo es el aire es un verso de Jorge Guillén tomado como tema en una serie de obras realizadas por el escultor Eduardo Chillida. En el verso de Guillén -que es toda una declaración poética y vital del poeta vallisoletano-, encontró el escultor una definición de su relación con la materia y el espacio. Las palabras se encuentran en el poema "Más allá" de Cántico. Con ellas, Guillén, declaraba su condición de ser individual conectado con la realidad que nos envuelve, que es quien nos crea de verdad, una forma de estar en el tiempo y en el espacio, algo que solo puede adquirirse con una plena conciencia de la existencia propia y de todo lo que nos rodea. La estrofa completa dice:

Soy, más, estoy. Respiro.
Lo profundo es el aire.
La realidad me inventa,
Soy su leyenda. ¡Salve!

Paso frecuentemente junto a la escultura que, con ese título, se inauguró en noviembre de 1982, coincidiendo con el nombramiento de Jorge Guillén como Hijo Predilecto de Valladolid (Guillén moriría en 1984 y por varias razones no estuvo presente en esos actos) y cada vez es mayor mi admiración por esta pieza y por la intervención en el espacio urbano que propició para albergarla: banco, árbol, piedras.

Tras la pieza, el muro de la capilla del antiguo Colegio de San Gregorio, hoy Museo Nacional de Escultura. El Colegio se fundó como estudios de Teología de los frailes dominicos. Allí fue donde se celebró la Junta de Valladolid (más conocida como Controversia de Valladolid) desde agosto de 1550 hasta mayo de 1551 en la que se cuestionó la manera en la que Castilla debía proseguir la colonización de América. Lo ocurrido allí esos días se basó en la polémica de los naturales y enfrentó las tesis del padre Bartolomé de las Casas y las de Juan Ginés de Sepúlveda, ambos en la mayor altura del humanismo europeo del momento, sobre los derechos naturales de los habitantes de las tierras recién descubiertas, la justicia de las causas para hacerles la guerra y sobre la legitimidad de la conquista.

El debate venía de lejos -no fue aquella Castilla tierra de un pensamiento único, como demuestra la rebelión de las Comunidades- y se había iniciado, al menos, en la Junta de Burgos de 1512, que dieron lugar a las famosas Leyes de Burgos de ese mismo año. Varios de los participantes eran discípulos directos del padre Francisco de Vitoria, también dominico y, sobre el resto, pesaban sus teorías, las más avanzadas de la época sobre el tema, que había expuesto en De indis, un tratado en el que afirmaba que los indígenas eran iguales en derechos a los peninsulares y eran dueños de sus personas, tierras y bienes. Aquel libro inspiró las Leyes de Indias y fue el germen de los derechos de gentes, es decir, de los derechos universales de los seres humanos. El padre Vitoria, que falleció pocos años antes de la Junta de Valladolid, era burgalés, estudió y se doctoró en París, regresó a Castilla para ser profesor del mencionado Colegio de San Gregorio hasta que en 1526 ganó la cátedra de Teología en la Universidad de Salamanca, dando lugar a la llamada Escuela de Salamanca, que tanto influyó para dejar atrás las creencias medievales y proponer una legislación revolucionaria basada en la libertad del ser humano y los derechos naturales. 

Francisco de Vitoria sentó las bases del Derecho Internacional moderno al pensar en un orden mundial que fuera más allá de los intereses y la fuerza de los estados. Su pensamiento propiciaba las relaciones internacionales basadas en la justicia y, sobre todo, en una ética que combatía la guerra por motivos de religión o la conquista por causas comerciales o expansión territorial.

Este año conmemoramos los quinientos años del inicio de la Escuela de Salamanca y no estaría de más reflexionar sobre todo esto en unos tiempos en los que parece que regresa el imperio de la fuerza.

(Hace tiempo escribí en este blog una serie de reflexiones con el título de Pensar el mundo a principios de siglo para intentar comprender los cambios que se estaban produciendo en nuestra época; cumplido ya un cuarto del siglo XXI, quizá sea momento de pensar las claves que van ganando para definir nuestro tiempo. Reuniré aquí varios textos bajo la etiqueta de Una forma de estar en el mundo.)

sábado, 3 de enero de 2026

La mirada del gato

 


Paso. Me mira el gato.
¿Me avisa de que es tiempo
de recoger la casa
o me inventa sin más
pensándome su presa?

Un juego de ratones
y de gatos. ¡Vigila!

viernes, 2 de enero de 2026

Había tanto que ver, entonces

 


La historia de la Humanidad es la historia de la esclavitud.

La libertad es una matrioska infinita.

Solo cuando renuncias eres más tú.

Las ramas de los chopos movidos por el viento sueñan con las olas del mar.

Se echa a volar,
desde el alero, el mirlo,
con temblor de aire.

Recuerdo un mirlo sobre la nieve. Había tanto que ver, entonces.

jueves, 1 de enero de 2026

Comienza 2026

 


¿Cuál es la plenitud del mar que llevamos dentro del pulmón el primero de los días? De este mar de hoy, que se hace tan inmenso porque cabe en los ojos del niño que excava un hoyo en la playa con las manos.

Todo es posible aquí: hasta la luz que gira sobre tu cuerpo para hacerse sombra susurro, mecido sobre la ola.

martes, 9 de diciembre de 2025

El escondite

 


Por mí y por todos mis compañeros, los que no han llegado hasta aquí y se han ido quedando en el camino. Por todos los que soñé ser y se quedaron sentados en una silla en la cocina de casa. Por todos los que subieron al monte y por aquellos que se quedaron enredados en las esquinas. Por mí y por los que no tuvieron oportunidades. Por mí y por todos los que ni siquiera se atrevieron. Por mí y por todos, incluso por el guardián, que cayó en la ronda siguiente.

lunes, 8 de diciembre de 2025

Suceden así algunos días

 

Después de unos días nubosos, esta mañana amaneció el sol con una luz calmada. Atardece pronto ya, pero aún así, el día ha tenido esa luz sin prisa que iluminaba las cosas para descubrirlas, para mirarlas con la tranquilidad que merece la vida. He aquí el perfil de las cosas, su color, su textura, la manera en la que existen. He aquí la mirada de los otros, su sonrisa, la palabra. Suceden así algunos días, por suerte.



viernes, 5 de diciembre de 2025

Habitación infinita

 

Hay una habitación infinita al otro lado de cada pared, de cada respiración, de cada vida. En realidad, cada uno de nosotros habita un pequeño espacio del mundo ignorando al resto, temiéndolo. Es el vértigo de las zonas no conocidas de los mapas antiguos, hic sunt leones, el territorio del otro. A veces, la habitación infinita está dentro de nosotros, como un hueco enorme abierto con un descorazonador de metal. Qué vértigo mirarse, qué vértigo mirar al otro y aceptarlo.

jueves, 4 de diciembre de 2025

Las leyes de la caza de Pilar Fraile

 


En la obra literaria de Pilar Fraile hay una profunda reflexión sobre nuestra época, unos años atravesados por la precariedad del individuo, que parece incapaz de generar o encontrar estabilidad en un mundo en el que todo se ha vuelto inestable. Así sucede con sus novelas anteriores, Las ventajas de la vida en el campo (2018) y Días de euforia (2020, Premio de la Crítica de Castilla y León, traducida a varios idiomas). En ellas, los personajes viven con intensidad esas condiciones en el mundo laboral, sentimental y mental, hasta el punto de que se traslada la reflexión al lector, que termina interrogándose sobre su propia situación. Estos personajes viven una continua crisis de identidad en un mundo en el que todo parece competitivo y polarizado: pierden sus trabajos y todo lo que les proporcionaba seguridad y se enfrentan a un cambio radical de vida en el que las cosas se presentan en dualidades aparentemente irreconciliables ante las que deben optar. Estas opciones suelen esconder refugios frágiles o falsos y los personajes caen en nuevas situaciones de inestabilidad de la que parece imposible salir.

Tras una inquietante nota inicial en la que, con lenguaje administrativo, se nos informa de qué se entiende por animal de caza, Las leyes de la caza (Candaya, 2025), se inicia con la angustiosa búsqueda de Oliver, un niño perdido en el bosque. En un primer capítulo de ritmo vertiginoso se nos dan las claves para entrar en la historia: Jana, la madre de Oliver, había buscado refugio en La Comunidad, un grupo instalado en el monte, tras un divorcio traumático que le ha empujado a un cambio radical de vida. La Comunidad pretende descontaminar a sus miembros de la vida que han llevado fuera, tanto en la ciudad como en los pueblos regidos por una forma tradicional. En la búsqueda del niño participan miembros del grupo junto a agentes policiales y voluntarios (cazadores, vecinos del pueblo cercano).

En estas primera páginas se encuentran todos los conflictos iniciales: la huida de un pasado traumático buscando un refugio de seguridad en un grupo cerrado que promete la sanación del dolor, los temores ancestrales (la pérdida del hijo, los animales salvajes, el bosque) que reaparecen aunque se hayan negado, el conflicto entre civilización y naturaleza, la radical separación entre un nosotros y un ellos, etc.

Pilar Fraile es doctora en Teoría de la Literatura, colabora asiduamente en la prensa (El País, Turia, El Cultural, La Verdad) y ha publicado, además de los títulos citados, el libro de relatos Los nuevos pobladores (2014) y los poemarios El límite de la ceniza (2026) La pecera subterránea (2010), Larva seguido de Cerca (2012),  Falta (2015),  Especie (2023), por cuyas páginas aparecen también los temas que protagonizan sus novelas.


Curso 2025/2026 en el Club de Lectura

Noticias de nuestras lecturas




Pancho presta atención en su quinta entrada sobre la obra al abigarrado mundo en el que se mueven los personajes: todo encaja, desde los encuentros con las prostitutas, la aparición de un niño muerto en manos de su madre y una descarga de fusilería y un juego paródico con el misterio de un belén. Aquí lo podéis leer.

María Ángeles Merino nos refleja en esta entrada las impresiones de la lectura de Luces de bohemia después de que leyéramos en su día las Sonatas del mismo autor... Acierta... Y la que no es nada esperpéntica es su madre, que naciera en aquella España y aún está con nosotros.


Aquí abajo, te describo la propuesta de lecturas para el presente curso. Recordad que este club, por sus características, alterna las obras de autores fallecidos con las de autores vivos, que leemos todos los géneros literarios y que la lengua original debe ser el español. Por otra parte, los títulos deben ser fácilmente adquiribles bien en papel bien en formatos digitales, puesto que el club tiene seguidores en diferentes regiones y países.


                        LECTURAS DEL CURSO 2025-2026 EN EL CLUB DE LECTURA

  • Octubre: El verano de Cervantes de Antonio Muñoz Molina.
  • Noviembre. Luces de bohemia de Ramón María del Valle Inclán.
  • Diciembre. Las leyes de la caza de Pilar Fraile.
  • Enero. Los hijos muertos de Ana María Matute.
  • Febrero. Claros del bosque de María Zambrano.
  • Marzo. La península de las casas vacías de David Uclés.
  • Abril: Únicas: Historias desconocidas de mujeres extraordinarias de Alicia Vallina.
  • Mayo: El viaje de mi padre de Julio Llamazares. 
  •  Junio: Por decidir.


ADVERTENCIA: Las entradas de La Acequia tienen licencia Creative Commons 4.0 y están registradas como propiedad intelectual de Pedro Ojeda Escudero. Pueden ser usadas y reproducidas sin alterar, sin copias derivadas, citando la referencia y sin ánimo de lucro.

    EL CLUB DE LECTURA



El Club de lectura de La Acequia y ALUMNI UBU es un proyecto sin ánimo de lucro en el que todos los colaboradores realizan su aportación de manera generosa.
Su independencia garantiza que no recibe ningún tipo de influencia de editoriales ni de otros sectores relacionados con el mundo del libro que suelen orientar, a veces en exceso, la lista de lectura y los eventos que se organizan. Hay otros aspectos del club que inciden en la misma línea: se alternan obras de autores vivos con clásicos de la literatura y se lee siempre en lengua original (español). Se pretende, por lo tanto, huir de modas y no dejar fuera de la lista de lecturas anual clásicos de la literatura en español de necesaria lectura o relectura. Aunque nace del impulso de un profesor universitario, procura siempre extender sus actividades a la sociedad general organizando todo tipo de actos abiertos al público y no caer en el academicismo.

    El objetivo fundamental es promover la lectura colectiva de los textos sugeridos de tal manera que las aproximaciones individuales se vean enriquecidas con las opiniones del grupo. 

    Una de las características más resaltables del Club de lectura es el uso de las nuevas tecnologías desde su inicio hasta el presente. Nació en el seno de la tecnología 2.0 y usando todas las posibilidades de internet. Su extensión al formato presencial permite a los matriculados en ALUMNI UBU utilizar el formato virtual como ayuda, enriqueciendo la experiencia lectora. 

    De hecho, hasta donde nos es posible conocer, es el club de lectura más antiguo en español con este formato que aprovecha todas las posibilidades de internet y las redes sociales.

    Uno de los resultados del club de lectura, gracias a su presencia en internet (blogs y redes sociales), es que permanece como guía de lectura de los libros comentados para todos los interesados y lo hace de manera gratuita y en abierto. Es decir, es posible seguir comentando e intercambiando opinión sobre los libros tratados incluso tiempo después del tiempo de lectura porque los autores de los blogs participantes permiten comentarios nuevos.

    Hay que resaltar que el acceso al Club de lectura es libre y se produce a través de internet por estos canales:
  • Blog La acequia ( http://laacequia.blogspot.com/ ). Las entradas correspondientes al club de lectura suelen publicarse los jueves durante el curso académico y tienen su propia etiqueta ( https://goo.gl/yRhKJz ). En ellas se encuentra un comentario de la obra a leer y el resumen de las aportaciones de los otros participantes en la lectura que tienen blogs propios. Muchos de ellos son fieles desde su inicio, otros se han incorporado en momentos concretos por el interés que les ha despertado una lectura. 
  •  Etiqueta propia en Twitter (#ClubdelecturadeLaAcequia). 
    En todos estos formatos se puede participar con aportaciones en las páginas y perfiles propios, comentando en los de los participantes o siguiendo la lectura en silencio. Hay testimonios de muchas personas que dicen haberles sido útiles estas lecturas a pesar de no haber comentado nunca o recomendaciones de seguimiento que los autores leídos hacen a sus lectores para que comprendan mejor sus libros. El índice de participación activa es muy estable desde hace años y el de seguimiento de las lecturas ha crecido notablemente, aunque varía según los títulos, como es lógico. 

    Es frecuente que los autores leídos participen con comentarios en alguna de las redes sociales en los blogs de los participantes. Así lo han hecho, por ejemplo, Óscar Esquivias, Laura Castañón, Sara Mesa, Juan Cavestany, Diego Fernández Magdaleno, Miguel Ángel Santamarina, Fernando Aramburu, Care Santos, José Manuel de la Huerga, José Luis Cancho, Ángel Vallecillo, etc. Esto ha permitido crear entre todos un espacio de encuentro entre los autores y sus lectores. Hemos de destacar que varios de los autores que han participado activamente en el club son premios de la crítica nacional o premios de la crítica de Castilla y León, también un premio nacional de la música, etc. 

    El ambiente en el Club de lectura es de respeto, colaboración y ayuda entre todos los participantes. Nunca se ha producido un hecho que haya exigido borrar comentarios ni llamar la atención a nadie por el uso de expresiones poco adecuadas.


Origen del Club de lectura de La Acequia


El Club de lectura de La Acequia comenzó el jueves 24 de abril de 2008 con la primera lectura colectiva del Quijote realizada en el mundo con los medios de la web 2.0. Esta iniciativa de lectura de la novela cervantina permanece abierta para aquellos que quieran sumarse a ella en cualquier momento y puede usarse como la única guía de lectura completa del Quijote disponible hoy en internet, con licencia Creative Commons 4.0. En la página citada puede completarse la información.

El éxito del proyecto impulsó el lanzamiento de uno de los clubs de lectura más antiguos en internet en español, gratis y en abierto. Durante el curso académico se propone la lectura de un título al mes, de todos los géneros: narrativa, poesía, teatro y ensayo. Se alternan autores clásicos con autores vivos y por él han pasado títulos de Miguel de Cervantes, Óscar Esquivias, Gustavo Adolfo Bécquer, Eduardo Mendoza, Valle-Inclán, Lope de Vega, Juan Cavestany, Almudena Grandes, Pío Baroja, Lorenzo Silva, Antonio Machado, Miguel Delibes, Jesús Carrasco, Benito Pérez Galdós, Antonio Muñoz Molina, Pablo Neruda, Laura Castañón, Gonzalo Torrente Ballester, María Teresa León, Leandro Fernández de Moratín y José Luis Sampedro, Avellaneda, Carmen Laforet, José Antonio Abella, Carmen Martín Gaite, Mario Vargas Llosa, Antonio Muñoz Molina, Fermín Herrero, Núñez de Arce, Diego Fernández Magdaleno, José Jiménez Lozano, Pedro Calderón de la Barca, Emilia Pardo Bazán, José Cadalso, Sara Mesa, Mariano José de Larra, Miguel Ángel Santamarina, Miguel de Unamuno, Marina Perezagua, Fernando Aramburu, Chaves Nogales, Care Santos, Luis Ángel Lobato, José Manuel de la Huerga, María de Zayas, Leandro Pérez, José Zorrilla, Juan Rulfo, Manuel Fernández Álvarez, Ángel Vallecillo, José Luis Cancho, Rafael Azcona, García Márquez... El listado completo de títulos puede consultarse en la columna derecha del blog La Acequia.

La ventaja de este club de lectura es que es absolutamente voluntario. Nadie tiene más pretensión que el de la lectura en común de las obras y el encuentro con los autores que quieren acompañarnos. No depende de ningún interés editorial y, por lo tanto, aquí no se lee bajo presiones comerciales o modas. Quien quiere sumarse a la lectura y a las actividades que programamos a lo largo del curso es bienvenido y puede hacerlo en parte del listado anual o en su totalidad, compartiendo con todos sus opiniones -que no tienen por qué ser siempre positivas- o en silencio, como guía de lectura personal. Y, además, al leer un libro al mes puede hacerse compatible con cualquier plan de lectura personal o con los propuestos por otros clubs de lectura.

 Desde el año 2011 cuenta con dos formatos:

  • El club de lectura virtual, al que pueden sumarse libremente todos los aficionados a la literatura. En el blog La Acequia, se publican todos los jueves entradas comentando diferentes aspectos del libro del mes, más un resumen de las noticias de las lecturas en las que se enlazan los blogs del resto de los participantes. También puede seguirse el club de lectura a través de comentarios en las entradas correspondientes o como meros lectores o participando en las redes sociales en las que está presente, como se ha señalado. 

  • El club de lectura presencial, sostenido por ALUMNI UBU (antes, Asociación de Antiguos Alumnos y Amigos de la Universidad de Burgos), que se reúne una vez al mes para comentar el título correspondiente. Se programan también encuentros con los autores de las obras (hasta ahora se han celebrado sesiones con Laura Castañón, José Antonio Abella, Fermín Herrero, Diego Fernández Magdaleno, Jaime Covarsí, Miguel Ángel Santamarina, Care Santos, Leandro Pérez, etc., y viajes a los espacios de algunas de las obras leídas (El hereje y Don Juan Tenorio nos llevaron a Valladolid, El río que nos lleva a Aranjuez, las Crónicas de la guerra de África a Tánger, con Cervantes y Jaime Covarsí viajamos a Alcázar de San Juan y Campo de Criptana y con la biografía de  la reina Juana I de Manuel Fernández Álvarez nos acercamos a Tordesillas, etc.). Este segundo formato tiene plazas limitadas y hay que inscribirse al comienzo de cada curso, siendo necesario asociarse en Alumni Ubu. En la página de la asociación puede encontrarse el formulario para inscribirse como miembro del club presencial, solo con la finalidad de ocupar las plazas de las que dispone normalmente un club de lectura.

A lo largo del curso, el club programa diferentes eventos en abierto (viajes, encuentros con autores, presentaciones de libros, visitas a espacios relacionados con la cultura, etc.) y todos los interesados pueden acudir hasta cubrirse las plazas. También se han programado sesiones conjuntas con otros cursos organizados por ALUMNI UBU como el de historia y el de danza.

Las buenas relaciones del club de lectura con instituciones privadas y públicas han permitido colaboraciones puntuales con la Feria del libro de Burgos, la Universidad de Burgos, el Ayuntamiento de Burgos, el Museo de la Evolución Humana, el Instituto de la Lengua Castellano y Leonés, el Museo del Libro de Burgos, el Instituto Cervantes, la Casa Museo José Zorrilla de Valladolid, la ONG SBQ Solidario, la Biblioteca Pública de Burgos y un largo etcétera. También tiene relación directa con Valladolid Letraherido, el programa literario del Ayuntamiento de Valladolid.

Para la selección de los títulos se han seguido varios criterios a lo largo de estos años: votaciones públicas en las redes sociales, recogida de sugerencias, listados elaborados por el director, procurando siempre la variedad. Se admiten sugerencias.


Nuestra imagen

La imagen del club es muy expresiva y elocuente con su intención. Se trata de una mujer que lee, en concreto una maestra que lee: la figura de la maestra, su género femenino en homenaje a que la mayor parte de los participantes en los clubs de lectura son mujeres, su forma de darse a la sociedad. Es una de las figurillas encargadas a la artista artesana Francheska con motivo de la proyección de la premiada película documental Las maestras de la República, que se daba a los que contribuyeran a su difusión, como fue el caso del Club de lectura, al que se distinguió haciéndole entrega de esta figurilla (todas las figurillas son diferentes).


miércoles, 3 de diciembre de 2025

Intemperie

 


Desde la ventanilla del tren, el mundo parece estar a la intemperie.

En la viñeta de El Roto de hoy en el periódico El País, un cliente sube a un taxi y el conductor le pregunta: Dígame, señor, ¿a dónde vamos? ¡Ni idea, nadie lo sabe!, responde. En los tiempos en los que nadie parece saber dónde vamos, la dirección única es la deriva. Mandan las corrientes, que suelen tener siempre la misma dirección.

Nevará y vendrá el silencio.