Almendros en flor. Las compañías eléctricas apuestan por celebrar la primavera en diciembre para ir en hora con el cambio climático.
Yo ya no soy de los que se entusiasman con las fiestas de estos días ni de los que las abominan. He tenido tiempos de ambas cosas. Del entusiasmo infantil y del gesto gruñón, de sumergirme en la felicidad de todos y de acusarlos de hipócritas y falsos. He pactado con mis propias faltas de consecuencia y calmado al Ebenezer Scrooge que todos llevamos dentro. No he necesitado que se me aparezcan los fantasmas. Dickens escribió su Cuento de Navidad precisamente por eso, para mostrarnos un ejemplo con el que no ser ni ingenuos ni gruñones. Y, sobre todo, para que nadie quiera dar lecciones a los demás sobre cómo vivir estos días. Ser feliz no significa que no tengas conciencia social y mostrar tu peor cara ante el mundo en estos días tampoco la garantiza. Hay un exceso de postura entre los que decretan la felicidad, también entre los que la niegan y con los que se la niegan. Pactar con uno mismo, con las fieras que cada uno lleva dentro para no resultar devorado o devorar al otro, es lo difícil. El mejor regalo de Navidad.
10 comentarios:
Ya vendrán los almendros en flor de verdad.
La fiera gruñe ante las lucecitas. Tente quieta.
No amarguemos ni nos amarguemos.
¡Feliz Navidad!
Eso, paparruchas, pero me gusta ver las caras alegres de mis nietos.
Feliz fin de año.
Yo te mando una sonrisa.
¡Y Feliz Navidad!
;)
Besos y abrazos, que nunca están de más.
Tú lo has dicho, Pedro, con ese equilibrio que convence y conmueve: pactar, ceder ante uno mismo, mostrar antes que demostrar.
Un abrazo.
Nada de paparruchas.....a intentar un cambio con más conciencia social, ese es el espíritu de la Navidad y de todo el año.
Te entiendo, también veo más templadamente las forzadas fechas cristianas de estos días, después de pasar por situaciones de pro y contra en años atrás. Hoy, calma. Un "laissez faire, laissez passer" porque no hay otra que aguantar el tirón. Y no digo más.
Felices fiestas, y a disfrutar de la buena compañía mientras nos dure.
O equilíbrio é sempre algo muito difícil, de facto.
Por mim, hibernaria nestes dias.
Fuerte abrazo , querido amigo mio,desejando-te bom resto de ano e um 2017 muito feliz , com quem amas.
Luchar contra el ritmo que la sociedad nos marca es muy complicado pero no imposible. Yo, en cierta medida, he conseguido cosas importantes.
No dejarse llevar, es uno de los grandes secretos.
Durante estas fiestas pasadas he sido más incoherente de lo normal. Ya han acabado, por fin.
Un abrazo
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