jueves, 27 de abril de 2017

Media vida como juego de géneros ante el lector y noticias de nuestras lecturas con anuncio de la próxima


Media vida plantea un interesantísimo juego de géneros al lector avisado que no estorba el hecho del interés argumental. El primer capítulo es un drama que podría haberse decantado por el terror o una historia oscura de venganzas. Los capítulos siguientes se trenzan entre el relato costumbrista, la novela sentimental de folletín, el relato político social de lo acontecido en España en los años que van de 1950 a 1981, la comedia teatral, etc. A algunos lectores les interesarán los misterios que se proponen y su resolución. Solo una novelista con el oficio de Care Santos puede resolver este planteamiento inicial de una manera tan eficaz para construir una novela que los enlaza y los supera a partir del cruce de las vidas de los protagonistas en un restaurante tras tres décadas sin verse.

Lo que más me ha interesado a mí de esta novela es, precisamente esto, cómo la autora no ha prescindido de la lectura argumental (todo lo contrario, la busca con respeto a buena parte de sus lectores habituales y los que buscan premios literarios como el Nadal) para saltar sobre ella y construir una narración que juega con algunas modalidades narrativas que suelen estar encorsetadas en sus características y reglas. Algunos lectores querrían que continuara una u otra (el relato dramático de lo que acontece a aquellas mujeres, la historia sociopolítica, la narración sentimental, incluso cierto aire almodovariano, etc.) pero esa no es la novela que ha escrito Care Santos, que ha sabido construir con inteligencia un novela de confidencias y vidas que camina hacia la comedia teatral o televisiva en la que alternan, de forma moderna -como en la vida misma- los sentimientos, las alegrías y las tristezas, el drama y la comedia, las coincidencias forzadas como recursos técnicos y la investigación histórica como memoria de lo acontecido, etc. A mí me gusta mucho este rasgo personal de la autora y, sobre todo, la resolución final, en la que se aleja de cualquier drama de imposible resolución o un ajuste de cuentas con el pasado para llevar la narración hacia la posibilidad del reencuentro y la empatía entre personas que han tenido vidas diferentes. Y aunque la novela termina, queda en la mente del lector la posible continuación de los años siguientes.

Noticias de nuestras lecturas


Como saben los seguidores de estas entradas del club de lectura, el pasado martes tuvimos la fortuna de reunirnos con Care Santos en el Museo de la Evolución Humana. El encuentro tuvo dos partes. En la primera, nos vimos varios clubs de lectura de Burgos exponiendo nuestras actividades y experiencias y, en la segunda, se presentó Media vida ante un público que intervino con ganas y la presencia de Óscar Esquivias, recientemente galardonado con el Premio de las Letras de Castilla y León y amigo personal de Care Santos. Se generó un ambiente de complicidad y cercanía entre todos. El relato de lo acontecido puede encontrarse, como siempre, en el blog de Mª Ángeles Merino, que me ahorra el trabajo.

Luz del Olmo termina su relato de internado, suscitado a partir de la lectura de Media vida y cuenta por qué el final de la novela de Care Santos le ha dejado algo insatisfecha.

Paco Cuesta, de una manera oportuna, relata la pregunta que planteó el martes pasado a Care Santos y su respuesta. Una pregunta sustancial para comprender la novela en gran medida.

Anuncio de la próxima lectura


Que Luis Ángel Lobato es un gran poeta, uno de los mejores poetas españoles actuales, con voz y personalidad propias, lo sabemos quienes conocemos su obra y, hasta ahora, nos guárdabamos el secreto como iniciados en una secta religiosa secreta. Y ya es hora de que deje de serlo. Luis Ángel Lobato escribe poesía desde siempre y sus publicaciones han ido esparciéndose a lo largo de su recorrido biográfico pero, especialmente, en los últimos años. Tras la publicación de la que quizá sea su obra más importante (Lámparas, 2010) dio a conocer su magnífico poemario ¿Dónde estabas en el fin del mundo? (2014), reseñado aquí. Ahora abordamos la lectura de Brillante (Madrid, Playa de Ákaba, 2016), que cierra lo que se puede entender como trilogía del desamor, aunque acaba de publicar Unos ojos en la travesía (2017). Sé que el reto puede ser algo difícil para aquellos que no están acostumbrados a leer poesía de esta calidad en mitad de la banalización del género que se da hoy en día, pero siempre resulta interesante y animo a los seguidores del club. Para ello pueden servir de guía mis comentarios en los próximos jueves.

Recojo en estas noticias las entradas que hasta el miércoles han publicado los blogs amigos. 

Durante el resto del curso leeremos:
-Pasos en la piedra, de José Manuel de la Huerga (junio). Como es ya conocido, esta novela ha obtenido el XV Premio de la Crítica de Castilla y León, fallado el pasado día 8 en Ávila, lo que da mayor interés, si cabe, a su lectura.

Entrada del Club de lectura cada jueves, en este blog.

4 comentarios:

Abejita de la Vega dijo...

Care Santos no nos defraudó. Conoce muy bien su oficio, no me cabe la menor duda. Y regateó con maestría alguna tontuna con tufillo machista. Por lo demás, como escribió el de El Correo de Burgos fue una reunión de amigos.

Cinco mujeres y cinco respuestas a lo que la vida y la educación les dio. Una novela que parte de un juego de niñas, sigue con un grito de terror y toma el camino del folletín hasta que una tormenta lo impide y nos lleva a donde los lectores no esperábamos. Un accidente, un parto y llegamos al momento de las casualidades. Care Santos nos dijo: "Una novela es una farsa, una impostura, en la vida no hay tantas casualidades". "La vida no nos ofrece esas historias que dan sensación de redondez, de todo completo y es lo que gusta más". "Procuro pensar mucho en el final para no defraudar expectativas".

Cruce de vidas de mujer y cruce de géneros,como dices.

Cada lector tiene su continuación, me gustaría terminar de escribir la mía.

De la novela hemos de pasar a la poesía. Todavía no tengo "Brillante" de Luis Ángel Lobato, pasaré por la librería. La poesía...sí me gusta, Pedro; pero soy incapaz de leer un poemario todo seguido,como se hace con la narrativa.

De los clubes de lectura, me gustó especialmente la exposición de las mujeres de Belorado y el de los más jóvenes. Hay mucho lector entusiasta...todavía.

Un abrazo, Pedro. Feliz puente.



pancho dijo...

No mandé a mis naves a luchar contra los elementos, bien podrás contar a tus nietos de aquel día en Salamanca en que una paisana tuya y vicepresidenta del gobierno hizo cambiar de sitio, restando audiencia y trastornándolo todo, la maravilla de la lectura poética de "piel," acompañada de danza y música y con un puñado de espectadores que tuvieron el privilegio de enterarse y de asistir a pesar de que todos los elementos se pusieran en contra. Algún día alguien importante te tendrá que reconocer el enorme trabajo a favor de la literatura y la cultura que realizas en este blog desde hace más de una década, y siempre de manera desinteresada (sobre todo los jueves de la Acequia y los clubes de lectura).
Yo sigo con este gallego medio brujo que nos tiene embobados con su Saga/fuga. Ya no me extrañan nada los elogios que siempre uno había leído sobre esta obra por parte de escritores y críticos famosos.
Un abrazo.

JL Ríos dijo...

Yo sí tengo el libro y me pongo a leerlo. No participé en el anterior libro, el de Care Santos y, casualmente, mi mujer lo quiere leer, así que lo haré yo también.

Un abrazo a todos (que incluye a todas, claro).

Myriam dijo...

Leí la Novela de CARE SANTOS este fin de semana en un plis plas.
Estoy de acuerdo en que la autora ha sabido construir
con inteligencia esta novela de confidencias y vidas, etc, etc.
Es además, muy gráfica, me la imaginaba conforme iba leyendo
como obra de teatro o televisión, efectivamente.

En una primera reunión, en la que estas cinco mujeres
no se habían encontrado desde hacía 31 años, encuentro
plausible que no profundicen, imposible hacerlo; la reunión
y el hospital rompen el hielo, es muy lógico y esperable
que haya diálogos superficiales, pero queda la puerta
para una profundización en una próxima novela.


Con respecto al Libro de LOBATO, lo he encargado ya.
Seguiré tus clases con muchísima atención, como siempre.
No importa que llegue tarde, volveré sobre tus clases
con el libro en mano, eso es lo bueno de que queden
publicadas y en abierto.

Besos