sábado, 15 de abril de 2017

El planteamiento inicial de Media Vida de Care Santos y noticias de nuestras lecturas.


(Esta entrada debería haberse publicado el pasado jueves pero problemas con el ordenador me lo impidieron. Os pido disculpas a los seguidores habituales del Club de lectura)

El primer capítulo de Media vida nos  introduce en un internado de monjas para niñas el 29 de julio de 1950. Es verano y en él solo quedan aquellas cuyas familias, por unos u otros motivos, no pueden hacerse cargo de ellas: las gemelas Olga y Marta Viñó, que cumplen 14 años ese día y dejarán el colegio al siguiente para regresar junto a su madre, Lolita Puncel, Nina Borrás y Julia Salas. La autora utiliza gran parte de estas primeras páginas para que el lector conozca la personalidad de cada una, sobre todo de Olga, la mandona del grupo un tanto amargada por ser gorda, y de Julia, la única que es pobre y debe pagar sus estudios con servicios en el colegio. Entre ambas existe una rivalidad evidente. Para informar al lector de esta diferencia de carácter y crear la atmósfera adecuada, el argumento se abre con un juego de prendas entre la inocencia infantil y el peligro que supone romper la normas en un ambiente tan disciplinado como un internado. El juego tendrá un resultado dramático que crea la expectativa en el lector ante lo que ocurrirá después y le anima a seguir en la lectura. En sí mismo podría constituir un cuento.

Tras el primer capítulo, la novela da un salto de treinta y un años, hasta 1981, para informarnos de la vida que han llevado cada una de las niñas de 1950. Estos capítulos se corresponden al centro de la narración. Las cinco mujeres han llegado a esa media vida a la que hace referencia el título de la novela y pueden hacer balance de sus esperanzas y frustraciones pero también de sus recuerdos de lo vivido. Deciden volver a encontrarse y el resto de la historia se estructura con las posiciones que se pueden mantener ante las preguntas que se encuentran en cada uno de los títulos de los capítulos siguientes: ¿Le robaríais el marido a una amiga?, ¿Qué nota le pondríais a vuestra vida sexual?, ¿Cuál es la decisión más importante que habéis tomado en la vida?, ¿Podríais enamoraros de un hombre más joven que vosotras? Entre las preguntas, un capítulo las interrumpe y hace de planteamiento incómodo de la situación del presente de las mujeres. Los dos últimos capítulos nos llevan al desenlace final, que enfrenta a las mujeres, de nuevo, ante los hechos ocurridos en 1950 y les abre sus vidas hacia el futuro.

Estos capítulos con título interrogatorio nos sitúan no solo ante la trama de la novela y las posiciones que puedan establecer sus protagonistas. Como gran parte de esta novela, es una estrategia narrativa que interroga directamente a quien lo lee, que puede resolver por sí mismo estas preguntas antes o después de leer lo que se trata en cada uno de ellos. Esta novela está pensada para ser debatida, para provocar conversaciones y apelar al lector ante determinados dilemas: el éxito de su lectura dependerá, en gran medida, de que el lector se sienta apelado por esas preguntas y las situaciones que plantean. También ante la materia del recuerdo de hechos que se pueden haber vivido en la infancia y marcado el desarrollo posterior de las personas. Care Santos ha escrito, con oficio e inteligente perspectiva, una novela para comentar en grupo. En la nota final de la novela, la autora confiesa -sin que hubiera necesidad de hacerlo- el punto de partida: una reunión que mantuvo en 2015 con un grupo de amigas con las que había terminado los estudios de la E.G.B. 31 años antes en el Colegio de la Inmaculada Concepción de Mataró. Sin duda, en aquella reunión hubo muchos momentos similares a los que plantea el argumento de la novela, como sucede en todas las citas de este tipo.

La autora traslada la acción de Media vida y la lleva a la generación de sus madres. El cambio es trascendente y da un interesante juego narrativo puesto que el cambio que se dio en España entre 1950 y 1981 fue mucho más profundo que el que se produjo entre 1984 y 2015. Unas niñas de 1984 poco tienen que ver con otras de 1950. España sufrió una trasformación política y, sobre todo, social, moral y de libertades personales mucho más radical entre 1950 y 1981 que entre 1984 y 2015.

El juego de la memoria y la interrogación a las posturas personales de cada lector ante los dilemas planteados constituyen la estructura sobre la que se sostiene Media vida. En las próximas semanas veremos cómo lo resuelve la autora.

La lectura de esta novela nos ocupará durante el mes de abril. El martes 25 los miembros del Club de lectura de la Acequia y los de los clubs de lectura de la Biblioteca pública de Burgos mantendremos un encuentro con la autora, abierto al público interesado hasta completar el aforo disponible, en el Museo de la Evolución Humana.

Noticias de nuestras lecturas

Hace unas semanas arrancó su comentario de esta novela Luz del Olmo, en una entrada que fue también homenaje a su padre y que nos lleva a 1959. Relata cómo un padre deja a su hija interna en un colegio de monjas y el dolor de la separación.

Mª del Carmen Ugarte también se adelantó unos días para publicar su comentario de la novela de Care Santos. En él señala las razones por las que no le ha gustado la novela, que considera un desperdicio porque la autora ha perdido la ocasión de hacer una novela femenina de verdad y se ha quedado en la superficie de las cosas tras indicar cómo lo mejor de ella es el ambiente creado en el capítulo introductorio

Mª de los Ángeles Merino recupera el diálogo con su amiga Austri el Domingo de Ramos para iniciar el comentario de la novela de Care Santos. Acierta plenamente con la perspectiva: la extraña necesidad del reencuentro pasados los años...



Como sabéis los seguidores asiduos del Club de lectura, hace tiempo leímos La saga fuga de J /B y Pancho, de vez en cuando, sigue comentando esta novela de Torrente Ballester en la que tantas cosas nuevas se descubre si releemos o leemos por fragmentos. Para mí es un gusto volver a esta provincia gallega oculta de su mano. En su entrega 26 nos lleva a las peluquerías y a la extraño compromiso de don Acisclo... recomendable.

Recojo en estas noticias las entradas que hasta el miércoles han publicado los blogs amigos. 

Durante el resto del curso leeremos:
-Brillante, de Luis Ángel Lobato (mayo). El autor publicará en breve un nuevo poemario.
-Pasos en la piedra, de José Manuel de la Huerga (junio). Como es ya conocido, esta novela ha obtenido el XV Premio de la Crítica de Castilla y León, fallado el pasado día 8 en Ávila, lo que da mayor interés, si cabe, a su lectura.

Entrada del Club de lectura cada jueves, en este blog.

5 comentarios:

Luis Antonio dijo...

Tenía curiosidad por saber algo de esta obra. Seguiré vuestras aportaciones con mucho interés. Gracias a todos

Abejita de la Vega dijo...

Nacieron con la guerra civil, pasaron su infancia y adolescencia en la etapa más dura del franquismo y el fin de la dictadura les llegó en la cuarentena. Pertenecen a una generación que creció en un Régimen que las había previsto "decentes, obedientes, castas, magras y católicas".

Las conocemos, muchas contemplan atónitas la libertad que se gastan sus nietas: trabajos que antes se consideraban como de hombre, viajes al quinto pino, carreras, másteres, idiomas, gimnasios, pisos donde viven con el novio, métodos anticonceptivos y de casarse ni hablar. Las peores serían como Olga, las mejores como Julia.

Una segunda parte podría ofrecernos a Olga, Marta, Nina, Lolita y Julia en la actualidad, de ancianitas. No sé qué le parecería a Care Santos…igual ya lo ha considerado.

Se lee bien, es amena y podía convertirse fácilmente en obra de teatro. Está mejor construida al principio que al final, donde las casualidades aparecen algo forzadas. La escritora comenzó pensando en su generación y luego hizo un traspaso a la generación de su madre, tan distinta, como indicas. Tal vez ese cruce sea el culpable de algunas inverosimilitudes y de que nos chirríen algunos detalles.

En cuanto a su calidad literaria, doctores y doctoras podréis juzgar certeramente. Los lectores y blogueros comentamos y estamos atentos.

Un abrazo, Pedro.

JL Ríos dijo...

Parece interesante, aunque no pueda leerla ahora. Está muy bien que la serie de J.B. continue.

Un abrazo

Myriam dijo...

Todavía no me ha llegado el libro.
Aún así, he leído atentamente tu estimulante clase
y también los aportes de los compañeros.
Opinaré cuando haya leído el libro, mientras,
cruzo los dedos esperando que la lectura me resulte atractiva.

Abrazos a todos

pancho dijo...

La saga/fuga de JB hay que tomarla con calma y poco a poco so pena de morir en el intento. Es una novela que supera los límites del normal entendimiento. Si piensas que no es fácil seguirle el hilo al leerlo, me imagino al autor sudando tinta china para crearlo y sacar aquello adelante.
El planteamiento de la novela de Care Santos es muy interesante,muchos lectores se pueden sentir identificados con la lectura porque lo han vivido, es como un Cuéntame en novela.
Puede ser que el cambio fuera grande durante la Transición desde un punto de vista social y de las libertades, pero para mí es más radical la evolución de la sociedad después de 1986 con la entrada en UE y más tarde con la llegada de internet. Y el móvil que lo ha trastornado todo.