sábado, 25 de febrero de 2017

La tierra recibe a la tierra


Sobre el viejo cauce del río Guadaíra se encuentra un monumento a los presos políticos que construyeron allí el colector para las aguas residuales, sometidos a trabajos forzados durante el franquismo. A su lado, un eucalipto de gran tamaño. Pasé junto a él el otro día, cuando llovió barro. El cielo se volvió marrón, marrón denso. También las fachadas de las casas y las flores del parque, las personas que se refugiaban bajo los puentes. Amaneció ya así el día. Cuando dejó de llover la mirada tenía regusto de tierra. A veces pasan estas cosas. La tierra recibe a la tierra.

6 comentarios:

Emilio Manuel dijo...

Es otro ejemplo de como no se puede poner puertas al campo, esa tierra que nos cayó procedía de lugares lejanos, de los mismos lugares que vienen los hombres, ¿no será una maldición por no dejarlos pasar?

Abejita de la Vega dijo...

El agua conoce su camino

José A. García dijo...

"La tierra recibe a la tierra"
Brillante e inigualable frase.

Saludos,

J.

Campurriana Campu dijo...

Estoy del Franquismo hasta el moño. Lo siento, Pedro.
No es que no comprenda los sufrimientos porque los hay en todos los bandos. Por unos motivos y por otros y, casi siempre, alejados de cualquier ideología. Bueno...siempre.

Lo siento.

JL Ríos dijo...

He visto que el Guadaíra está en el sur, así que imagino que has estado por allí. Hemos viajado nosotros más que todos nuestros antepasados juntos. Supongo que eso, el sur, es otro mundo, aunque en el fondo el mismo que el nuestro, debe cambiar la forma.

Mi hijo está en Almería, allá lejos, y supongo que iremos en verano a verle, pase lo que pase. Nunca he estado allí.

Un abrazo

Myriam dijo...

Aguas residuales y tierra, tu entrada me lleva a pensar en que
Hoy en día no valoramos debidamente
la importancia de los sistemas de alcantarillado
y drenaje. Es quizás por eso que la mierda
sube a donde no debiera...
...y nos gobierna.

Un abrazo

Pd- Aquí los eucaliptos se plantaron para secar los pantanos
llenos de malaria que abundaban en esta tierra.