viernes, 20 de enero de 2017

Que siga la fiesta


En nuestro país nadie se acuerda en el mes de octubre de lo dicho en el mes de mayo, decía Zorrilla, al que estos días releo. Ando metido en la investigación sobre su vida y obra con motivo del bicentenario de su nacimiento en Valladolid que se celebra a partir del próximo 21 de febrero. A lo largo de los próximos meses iré dando cuenta de las actividades en las que participo. Entre ellas, la coordinación de los actos que unirán Valladolid y Sevilla. En Sevilla anduvo el autor porque allí tenían que acudir todos los profesionales del teatro dada la importancia de la ciudad andaluza. Su Don Juan Tenorio es sevillano también. De Zorrilla pocos conocen su prosa, excelente. Bueno, excepto el Don Juan, poco más se recuerda de un autor que fue coronado como Poeta Nacional en Granada. Desmemoria de este país, como en tantas otras cosas. A Zorrilla le salva de esta desmemoria precisamente la popularidad de su burlador enamorado, odiado por eso mismo por tantos, por ser popular y tener éxito, cosa que por aquí no se perdona jamás. En nuestro país nadie se acuerda en el mes de octubre de lo dicho en el mes de mayo, decía Zorrilla. Era demasiado generoso con el tiempo, demasiado tiempo entre octubre y mayo, tanto como para olvidar dos veces. Ni los políticos se acuerdan de lo que hicieron en la anterior legislatura, ni los intelectuales de sus cambios ideológicos, ni el vecino de cómo cayó en lo que ahora critica de otros. Hay demasiada mala memoria de todos. Desmemoria por inconsciencia, desmemoria interesada, desmemoria festiva, desmemoria insultante, desmemoria soberbia, memoria desmemoriada y que ruede la bola. Vivimos en un eterno presente adolescente. Que siga la fiesta.

8 comentarios:

mojadopapel dijo...

A veces la desmemoria nos salva, aunque no es buena.

La seña Carmen dijo...

Puso ese espacio temporal porque no estábamos en la era Internet, donde todo todo todo ocurre en un verbo.

Será interesante seguir el hilo de tus investigaciones.

Emilio Manuel dijo...

"Cuan largo me lo fiáis querido Sancho", esta frase viene que ni pintada a la que dice Zorrilla. Por estos lares olvidamos lo que se dijo ayer y desgraciadamente eso no quiere decir que vivimos en un eterno presente, el tiempo pasa y no vamos a peor.

Neogéminis Mónica Frau dijo...

Buena reflexión sobre la desmemoria. Es un mal general, me parece.
Un abrazo y muy buen fin de semana.

maría del rosario Alessandrini dijo...

Es así, un mal que nos aqueja a todos.
Saludos

Myriam dijo...

El coste de la desmemoria siempre es caro, muy caro.

Besos

Edurne dijo...

¡Para fiestas estamos!
Pero a veces es mejor simular una fiestuqui...

Besos.
;)

XuanRata dijo...

Poderosa imagen: metáfora del gesto que inevitable corre hacia el interruptor sin saber por qué exactamente.