martes, 20 de septiembre de 2016

el anuncio feliz de tu presencia


Sería tan hermoso que las calles
obedecieran siempre a la belleza,
que fueran la armonía que predice
el anuncio feliz de tu presencia.

Atravesar silencios
y muros de tristeza,
dinamitar los grises
con el libre volar de tu sonrisa,
pintar de intenso verde las paredes,
jugar a no tener historias tristes
que ver en las aceras,
ni cuerpos doloridos,
ni relatos de muertes,
ni cuerpos reventados por las guerras,
ni esta cojera
recurrente de tanto
andar entre las fosas.

Sucede a veces
que es verdad la hermosura
y me sales al paso
y durante un momento
vivir cobra la luz de tu mirada
y ese momento dice
que todo ha merecido, al fin, la pena.

© Pedro Ojeda Escudero, 2016.

9 comentarios:

María Perlada dijo...

Es divino lo que has escrito hoy, Pedro, es de esas veces que me quedo sin palabras y me rindo ante tal belleza, bellísimo tu poema.

Un beso.

PENELOPE-GELU dijo...

Buenas noches, profesor Ojeda:

Sus versos,
con la belleza de esa imagen,
nos contagian felicidad
y nos evocan
infancia y poesía
…”un huerto claro
donde madura el limonero”

Un abrazo

Amapolita Azzulita dijo...

Yo me quedo sin palabras tambièn. Me alegra tu felicidad y esa bella vida brotada en tu corazón.

Besos.

Ele Bergón dijo...

Sí, a veces sucede la belleza y todo a pesar del color oscuro que día a día ocurre a nuestro alrededor.

Buen poema

Besos

Myriam dijo...

Gracias a los momentos felices que nos deparan
nuestros seres queridos, o los que nosotros provocamos en otros,
merece siempre la pena vivir.

Hermoso poema, Pedro.

Un beso

JL Ríos dijo...

Sí, sería tan hermoso... A veces sucede.

Un abrazo

impersonem dijo...

Me gusta.

Abrazo.

Alicia Montero dijo...


Se me apretaron las palabras...
se me agrandó el pecho y mi corazón cantó!!

wouwww que belleza Pedro...qué belleza!

gracias por este regalo, porque lo es para todos los que te hemos leído...

Beso,
Ali

LA ZARZAMORA dijo...

Esos momentos bien valen y restan la tristeza acumulada en el camino.
Sí.
Besos, Pedro.