domingo, 5 de junio de 2016

Como si quisiera dejarme ir en un atardecer.


Hoy estoy como si quisiera dejarme ir en un atardecer. Sentado, con una copa de vino y en silencio, mientras el cielo se cubre de tonos rojizos y el ruido comienza a recogerse ante el temor que despiertan todas las noches de todas las historias del mundo. No conozco mejor forma de dejar de hablar por dentro.

12 comentarios:

María Luz Evangelio dijo...

"No conozco mejor forma de dejar de hablar por dentro".
Amén.

José A. García dijo...

La introspección compartida no existe, no hay caso; la soledad siempre será mejor que una mala compañía.

Suerte,

J.

Myriam dijo...

¡Bellísimos texto y foto!

Un momento memorable, que es toda una promesa...

Un beso

Emilio Manuel dijo...

Dejemos escuchar al silencio.

Saludos

mónica pía dijo...

qué bella la imagen que muestras! seguramente para dejar de hablar por dentro de algún otro modo...

un saludo!

Omar enletrasarte dijo...

es una forma de conocerse, algo que debimos hacer toda la vida sin cejar un solo momento
un abrazo

Francisco Dueñas Garcia dijo...

Cuando no hay palabras para describir lo que se siente, mejor dejarlo y fundirse en el instante.

Edurne dijo...

Yo también digo ¡Amén!
Nada más que añadir. Nos has dejado así, con esa copa de vino en la mano, mirando el cielo cubrirse de tonos rojizos... Y dejando de hablar por dentro.

Besos y aplausos.
;)

Gelu dijo...

Buenas noches, profesor Ojeda:
Dejo un intento de haiku,

Jazmín y lluvia,
su perfume se une
a nuestro pensar.

Un abrazo

Campurriana Campu dijo...

Yo tampoco. Hermosas palabras porque esconden sentimientos.

LA ZARZAMORA dijo...

Este lunes por la tarde en mi balcón hice exactamente lo mismo, en cuanto el sol, se dejó rozar y en sus destellos, el vino brillaba y brillaba, encandilado, en las pizarras de los tejados de París.

Besos, Pedro.

Aldabra dijo...

el silencio esclarecedor.

bicos,