domingo, 20 de marzo de 2016

La mala fama de la primavera


Tiene mala fama la primavera. De hecho, algunos poetas siempre la gruñen, como alérgicos. Casi tanto como al amor, como si para ser buen poeta hubiera que esquinarse siempre contra la felicidad o aparentar escéptico. De hecho, voy pensando que la prueba de fuego del poeta es cantar a la felicidad o el amor sin caer en la cursilería o en la canción pop, por eso tantos huyen de verse en el envite porque se saben incapaces de lograrlo. O quizá es que no sean felices de verdad o no sepan. De hecho, está de moda romper el tono de un poema con un chiste cuando se arriesga demasiado en el límite de la felicidad. Pues eso, que ha llegado ya la primavera -no es novedad en tierras en las que se marcan las estaciones con claridad- y que yo no pienso dejarla pasar como si me ofendiera.

7 comentarios:

Emilio Manuel dijo...

Yo sí me cisco en la primavera, no soy poeta, es más, no se ni como se hace un pareado, pero la alergia, ya tiemblo pensando ello, aunque trato de aliviarla pensando en los días más largos, en la luz, en el color, si no fuera por la alergia, es una estación para el amor o para lo que se quiera.

Campurriana Campu dijo...

Bendita primavera, Pedro.

Rita dijo...

En mi tierra practicamente no existe la primavera y muchas veces nos la saltamos y nos adentramos de lleno en el verano.
El problema es que este año tampoco hemos tenido invierno y el otoño se ha quedado todo el tiempo tragándose también a la florida primavera. La primavera es resurgir a la vida y eso se mire como se mire, es precioso.

Myriam dijo...

¡Muy feliz Primavera!

Besos

Abejita de la Vega dijo...

En Burgos primavera tarda pero es tan dulce cuando llega...

impersonem dijo...

Yo empiezo a espavilar del letargo del invierno en Primavera... a mí me gusta mucho, más luz, los campos verdes, la floración, etc.

A mí me gusta la algarabía y el buen tiempo...

Abrazo.

Fackel dijo...

Lo fronterizo siempre tiene una fama dudosa, sí.