martes, 8 de marzo de 2016

El sol y el concejal de urbanismo


El sol se empeñaba en ponerse por el oeste estropeando las vistas del terreno urbanizable, en contra de la opinión del concejal. Este lo puso en conocimiento de la dirección del partido. No sabía con quién estaba tratando.

11 comentarios:

Amapola Azzul dijo...

Me has sacado una sonrisa. Besos.

mojadopapel dijo...

Es una pena no poder conocer a las personas y solo tratar los intereses personales.

Abejita de la Vega dijo...

Lo que no consiga un concejal.

Emilio Manuel dijo...

Seguro que alguno ha dicho eso, lo demuestra nuestra costa mediterránea.

Saludos

Fackel dijo...

Eso no pasaba en tiempos de Felipe II, recuerda el dicho (hasta que el sol se puso)

Alicia Montero dijo...

"A mi me pasa, lo mismo que a Ud. ...."
un abrazo grande,

Ali

Myriam dijo...

La estulticia es privativa de los humanos, claro como el sol!!!

impersonem dijo...

Jejejeje... ¡pero cómo osa el Sol deslumbrar la atenta y ávida mirada de un edil de urbanismo cuando está inspeccionando el terreno donde sus sueños hace tiempo que edificaron sus ambiciones! ¡Es un fastidio que las leyes naturales no se puedan diseñar ad hoc para evitar tales molestias a gente tan preocupada por el medio (¡o entero!) ambiente...

Abrazo.

Campurriana Campu dijo...

El sol acabará venciendo a todos los concejales de ojos sucios.

Ele Bergón dijo...

El sol con su belleza del atardecer se acaba imponiendo, al menos por unos instantes. La pena es que algunos no se detienen a mirar su atardecer.

Un abrazo

XuanRata dijo...

Acabarán construyendo justo ahí donde se pone el sol, pero el sol es un tipo escurridizo y no para de moverse de sitio todo el año. Será por eso que se construye (o se construía) tanto.