lunes, 29 de febrero de 2016

En Centrifugados. Segundo encuentro de literatura periférica


Centrifugados. Encuentro de literatura periférica, se ha hecho un hueco relevante en el panorama cultural español en tan solo dos años. El proyecto de José María Cumbreño que se celebra en Plasencia es un ejemplo de idea oportuna y necesaria y merece llamar la atención como lo ha hecho. Seguirá creciendo en el futuro, con toda seguridad.

Reunir durante un fin de semana a decenas de pequeños editores independientes y autores incluidos en sus catálogos es imprescindible para la salud cultural española. Durante unos días, se facilita un lugar de encuentro entre todos ellos y la mera convivencia y presentación de novedades al público especializado o no es ya por sí misma una necesidad. Centrifugados permite, en un mismo espacio, pasearse entre las mesas de los diferentes sellos editoriales y comprobar sus catálogos y novedades de forma cercana y amistosa, asistir a lecturas de las obras de algunos autores invitados, actuaciones más o menos escénicas de otros y debatir sobre aspectos de interés en mesas redondas. Como siempre, una de las partes más importantes de un encuentro así está fuera de lo oficial: en las comidas, los pasillos, las cafeterías y los paseos compartidos por las calles de Plasencia. Esto es la parte no oficial pero sin el ánimo, dedicación y acierto de José María Cumbreño tampoco sería posible.

Estuve en Centrifugados en la primera edición como visitante y a esta segunda edición he llegado invitado por la organización de la mano de Libros del Consuelo de Sbq Solidario, que ha editado mi libro piel con fines solidarios. Solo puedo tener palabras de agradecimiento tanto para la organización como para tantos amigos como pude saludar allí, así como a la recepción de mi libro. Los momentos pasados junto a Luis Felipe Comendador, Antonio del Camino, Elías Moro, Víctor Peña Dacosta y Ángel Manuel Gómez Espada son para recordar. Como el trabajo editorial del propio José María Cumbreño, Mario Quintana y Majose Molina, Marino González Montero, Víctor Manuel Jiménez Andrada o Fabio de la Flor.

En Centrifugados, como en todas las ferias de este tipo, hay aspectos que siempre me sorprenden. He vuelto a casa con un buen puñado de libros y he hojeado en la feria otros de autores que en principio me interesaron. La mayoría de los texos escuchados y leídos en los libros (no pude asistir a la lectura de la noche del sábado ni a la mañana del domingo) pertenecen a una corriente de poesía hoy dominante entre los jóvenes autores españoles, muy narrativa y anecdótica y centrada en la cotidianidad de los problemas de la vida, excesivamente melancólica o áspera y con escasa o nula querencia por el ritmo, que busca la gracia fácil y quiere el aplauso del público a través de repetir algunos lugares ya comunes en este tipo de poesía y, por lo tanto, muy previsibles. Lo que no comprendo es por qué se sienten tan marginales cuando es la corriente dominante entre los lectores jóvenes y no tienen dificultad alguna en publicar sus textos.

Curiosamente, de la mayoría de los autores a los que escuché, los textos que más me gustaron fueron los menos aplaudidos. Queda en estos autores la tarea de decantarse o no por el aplauso y las risas cómplices o trabajar por el poema. No me gustaron nada los textos que parecen nuevos pero son viejas reediciones actualizadas a las circunstancias del momento de un tipo de poesía ya muy gastada por el uso del coloquialismo declamatorio o un sentido de denuncia que es más barniz que profundidad, más retórica que poesía. Me gustó mucho una conversación con Inma Luna a este respecto, para mí fue una de las agradables sorpresas de esta feria con la que sentí no hablar más, junto a parte de los poemas de Ballerina Vargas Tinajero (precisamente, los menos aplaudidos pero en los que encuentro la buena poesía). De otros autores que recitaron muy mal me traigo los libros porque intuí algo en ellos que merecen lectura pausada y no puedo juzgar hasta que no los lea personalmente.

Las mesas redondas tocaron todas ellas temas importantes que, por serlo, se repiten en todos los encuentros de este tipo sin que se encuentren soluciones porque quizá no las haya y se suceden con matices generación tras generación. La que se centró en el cuento y la narrativa perdió sentido al perder hilazón y no tratar aspectos concretos. El diálogo entre Pablo García Casado y Vicente Luis Mora fue más interesante por la propia personalidad de los participantes y porque sí se centró en alguno de los puntos concretos de la poesía española última pero si la afirmación inicial de que lo mejor de la poesía de las últimas décadas es que se ha abierto el abanico gracias a que ya no hay guerras entre las familias poéticas es cierta, resulta algo triste. Me perdí la mesa redonda central del encuentro, la que debatió sobre la edición independiente, que sin duda resultaría la más sustancial porque es el núcleo de este encuentro. Sobre esta cuestión escribiré dentro de unos días en este blog.

En cuanto a la presentación de poesía escénica en Centrifugados, yo soy de los que piensan que no sobra sino que debe estar y acompaño en esto la decisión del organizador. El problema es que para hacer poesía escénica quien lo presenta no solo tiene que ser un buen escritor sino también un buen intérprete de sus propios textos y alguno de los casos me causaron sonrojo en ambos campos porque uno no se puede poner frente a un público diciéndose actor o actriz sin serlo realmente o sin un buen texto que lo avale. Me gustará leer lo escrito por Víctor  M. Díez para comprobar las buenas impresiones que tuve con su actuación.

Me llamó mucho la atención que por el encuentro no se pasaran los editores de sectores diferentes a los representados, como si temieran la rivalidad. Y quiero poner en evidencia también que no se pasaran por allí los estudiosos de la literatura española actual o los críticos de revistas o periódicos. Como profesor universitario pienso que no se puede hablar de poesía española actual sin asistir a este tipo de actos, como no se puede escribir de teatro sin pisar un local teatral. Aunque no me extraña. Hace mucho que sé que muchos colegas hablan solo de oídas o por lo que otros han escrito de los asuntos que estudian.

En definitiva, José María Cumbreño ha logrado un encuentro que se convertirá en un referente necesario en el mundo cultural español. Ha dado lugar y tiempo a un sector interesante y en crecimiento de las editoriales españolas. Y no dudo que todo ello le habrá costado gran esfuerzo, disgustos y sinsabores, además de críticas injustas. Los que alguna vez hemos organizado algo sabemos lo que significa hacer cosas en España. Por ello le felicito, por la buena organización y el cariño y las atenciones que despliega con todos los participantes. Pero también porque ha conseguido un resultado de una calidad incuestionable.

Fotografía tomada del muro de Facebook de Ballerina Vargas Tinajero. Lectura en el Hotel-Palacio Carvajal Girón con Inaxio Goldaracena, María Sotomayor, Carmen Hernández Zurbano, Cristián Gómez Olivares.
piel en el puesto de Sbq Solidario
Luis Felipe Comendador, en el puesto de Sbq Solidario
Ambiente general en el clausto del Centro Cultural Las Claras de Plasencia, sede de Centrifugados este año.

6 comentarios:

Elías dijo...

Centrifugados es, como dices, todo un acierto necesario. Con tanta variedad de autores y editoriales, los altibajos en la calidad son lógicos, pero de todo se aprende. Mi impresión general ha sido estupenda, aunque como es lógico no comulgo con algunas de las cosas que escuché. Pero esto también es enriquecedor. Me quedo con la gente que he conocido, gente que sé que permanecerá para mucho tiempo en el lugar de los afectos. Y ese puñado de libros en la mochila que a buen seguro me dará muchas alegrías durante su lectura.
Habrá que repetir en cuanto se pueda, claro.
Un gran abrazo,Pedro. Ha sido todo un placer tu compañía.

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Elías: siempre es un placer compartir momentos con alguien como tú. Y alguna cerveza. Además de literatura y libros.

elena clásica dijo...

Querido Pedro:

Felicidades por este encuentro en el que has participado, por "piel" y cómo me gustan tus palabras sobre el aplauso y la calidad que no van siempre de la mano.

Me gusta mucho encontrar por aquí algunos nombres de participantes y, sobre todo, leerlo de tu mano.

Hasta aquí llega el entusiasmo por lo vivido. Lo celebro profundamente. Besos.

Antonio del Camino dijo...

Excelente resumen, Pedro, de un acontecimiento necesario. Como bien se ha apuntado, en un encuentro así hay de todo y todo puede enriquecer. En la medida en que podamos, seguiremos asistiendo en los próximos años: para elegir, aprender y reencontrarnos con amigos, siempre tan cercanos.

JL Ríos dijo...

Me encantaría poder asistir. Tal como lo cuentas es muy atractivo, y te agradezco que escribas sobre algo que conozco muy poco, como es la poesía actual española, así que seguiré atento, como siempre, a tus entradas. Llevas muy bien este tema de los "bolos", te envidio.

Un abrazo

Myriam dijo...

Un encuentro muy productivo
y bien organizado, por lo que puedo apreciar.

Felicidades.