martes, 22 de septiembre de 2015

Como madera vieja


¿Sucederá que alguna vez desconozcamos el valor de la madera vieja, cómo tratarla, pulirla y acariciarla? ¿Sucederá que alguna vez la mano desconozca su tacto y su consistencia? La armoniosa forma de sus vetas y nudos y anillos.

8 comentarios:

mojadopapel dijo...

No hay madera vieja...la madera es un ente vivo aunque la veas mal, si la lijas, la tratas y la acaricias, volverás a sentir su tacto joven y rejuvenecido y su color interno saldrá a la luz con brillo nuevo.

Alicia Montero dijo...

Creo q que tiene que ver la sensibilidad..
como dice Eckhart Toller, si dedicáramos tiempo a observar las cosas diarias de la vida,sabríamos lo que es APRECIAR... y puede que por ahi vaya la cosa...
No solo el sentido de la vista, sino tambien del tacto que moviliza otros terminales nerviosos... en fín que es una sinestesia que permite percibir la naturaleza de las cosas....
Cuando veo un cuadro, mis dedos "saltan" para tocarlo, la textura me fascina!

saludos Pedro,

Ali

María Perlada dijo...

Hermosa manera de reflexionar desde el exterior desde el mundo interior.

Un beso.

Edurne dijo...

¡Espero que no, que no suceda nunca!

Besos
;)

Fackel dijo...

Sospecho que hay generaciones que ya no conocen la madera, otros la conocen pero prefieren sucedáneos, otros la desprecian porque para ellos significa pasado y el pasado da repelús (por las exigencias que tiene) Creo que ya está sucediendo ese desconocimiento y solo a unos pocos nos sale el instinto de acariciar aquello que la sociedad actual llama obsoleto.

Emilio Manuel dijo...

La madera vieja, es eso, vieja, ya no sirve ni para ser reciclada, en todo caso para convertirla en serrín y transformarla en aglomerado, un sucedáneo de madera.

Saludos

JL Ríos dijo...

Las puertas viejas que he visto en Castilla suelen estar pintadas de verde o de azul, mayoritariamente, y sí creo que llegará el día en el que se sustituyan por otras metálicas, y la madera vieja dejará de ser algo más o menos frecuente de ver para convertirse en una rareza, aunque lo sintamos.

Un abrazo

Campurriana Campu dijo...

Sucederán tantas cosas que no nos gustan. Noto la frialdad de los más jóvenes. También, lo contrario.