lunes, 1 de junio de 2015

Regar con agua ajena


Si robas agua ajena no te quejes de que luego puedan robártela a ti. Si la robas, asegúrate de que seas el más fuerte. Si la robas y eres el más fuerte, asegúrate de que, además, seas tú quien escriba la crónica de los acontecimientos. Asegúrate de borrar, además, las versiones de los derrotados y de que los futuros historiadores solo cuenten con tu versión. Pero recuerda siempre que fuiste tú quien comenzó la guerra, que solo tú fuiste quien robó en campo ajeno, casi siempre para obtener una pírrica victoria puesto que todas las acciones innobles generan solo frutos innobles y las tierras, finalmente, se declararán yermas tras un período de aparente abundancia.

12 comentarios:

São dijo...

Seria bom que esta tua lição fosse ouvida por quem dela necessita...

Feliz Junho, amigo mio :)

mojadopapel dijo...

Muy buena metáfora!.... Apliquémonosla.

DORCA´S LIBRARY dijo...

A los que han robado el agua no suele importarles que se les quede la tierra yerma, porque ésta también es robada. Buscarán otra tierra de la que apoderarse y otra agua, igualmente ajena, con la que regarla. Es así de triste.
Saludos.

Edurne dijo...

Aplausos, profe!
Besos
;)

Rita Turza dijo...

Hay quien tiene su propia agua, tiene casi un océano y además roba la ajena. Espero que pronto la tierra se revele y se los trague a todos. Últimamente tengo la sensación que estoy rodeada de ladrones de agua, están por todas las partes.

Emilio Manuel dijo...

Para ser una cosa, no esta nada mal.

Saludos

José Núñez de Cela dijo...

Las guerras solo las cuentan los vencedores

JL Ríos dijo...

El artilugio de la foto creo que lo vi, en bastante abundancia, durante la parte del Camino de Santiago que pasa cerca del Canal de Castilla, por Carrión más o menos. Por aquí los artilugios son de otra clase, o de otra forma más bien.

Tomo tu entrada al pie de la letra.

Un abrazo

Ele Bergón dijo...

Los que creen en esa energía llamada karma, piensan que todo lo que damos, sea bueno o malo, se nos devuelve. No es que crea mucho en ello, pero he comprobado que puede haber algo de verdad. Todas estas personas que roban, incordian, manipulan y demás, no sé si recibirán algo de todo el mal que van haciendo, pero sería bueno que recibieran unas cuantas raciones del mal que hicieron.

Besos

Myriam dijo...

El quid del asunto, en realidad: posesión y codicia.
Las tierras, como el aire, como el agua,
deberían ser de todos y todos deberíamos
preservar esos recursos.

Besos

JL Ríos dijo...

Hablando de agua, de tierras: acabo de hacerlo con un amigo, fotógrafo aficionado también, que se ha pasado el fin de semana cosechando, con todo el calor también (algún día, Pedro, nos explicarás la diferencia entre el calor, la calor, los calores y las calores). Está bastante preocupado, como cada año, por si las tormentas que se avecinan durante la semana llevan, como dice él, premio, o sea, piedra. Los que nos dedicamos a la enseñanza, sea en el ramo que sea, solemos, todavía, llevar en nuestra cabeza la misma división del año que cuando éramos estudiantes, así que junio es el mes de los exámenes, de las notas, del final de curso y también del final de las clases. Algo muy diferente a la manera en que mi amigo divide el año. En fin, la vida rural.

Un abrazo

Campurriana Campu dijo...

Muy bueno. Una enseñanza.