miércoles, 13 de mayo de 2015

Sacar la silla de enea




Cada vez tengo más claro que la conspiración mayor de nuestros tiempos es que no podamos tener un momento al día para sacar la silla de enea a la calle después de baldear para procurar el fresco y ver pasar el tiempo junto a la casa. Ver, por ejemplo, cómo cambian los colores de esta primavera que se ha declarado verano.

16 comentarios:

U-topia dijo...

No puedo sino darte la razón. Esa costumbre de salir buscando el fresco y, si es posible, una buena conversación, se ha perdido.

Un abrazo!!

Myriam dijo...

jajajaja ya te veía como Eneas -héroe de Troya y progenitor de una gran nación, según la mitología greco-romana- sentado en un trono, en la puerta de tu casa, aunque con poco tiempo para contemplaciones naturalísticas... Y resulta que me quedé embobada mirando como en youtube como se construye una silla de anea, la tifácea!!!!

Besos y, paciencia.

Myriam dijo...

Aqui está el vídeo:

https://www.youtube.com/watch?v=1rLt_zs0ETc

Pamisola dijo...

Y en el suelo al lado de la silla de enea, el botijo con agua fresca. Un buen conjunto.


Besos.

María dijo...

Yo creo que más que declararse la primavera ha sido el verano porque el calor que está haciendo es demasiado.

Me encantaron las imágenes.

Un beso.

DORCA´S LIBRARY dijo...

Robándonos el tiempo libre nos han quitado: el pensar, el contemplar, el conversar, el disfrutar. Es decir, el vivir.
Saludos.

Ele Bergón dijo...

Qué razón tienes. Acabo de ver unos chistes que hacían referencia a las nuevas tecnologías, en especial al móvil y cómo ya no mantenemos una conversación hablada, porque lo único que nos importa es mirar a nuestro móvil.

Bonitas fotos de primavera. Espero que te hayas sentido feliz, contemplando la belleza del árbol del amor y de las flores amarillas.

Un abrazo

São dijo...

Não, claro que não nos vão dar tempo...pois existe o perigo de começarmos a reflectir.

As flores são preciosas.

Bons sonhos, querido Pedro

Omar enletrasarte dijo...

los creadores del statu quo, nos han dejado tan poco tiempo que a veces no sabemos de que color es el cielo
¡no hay que durar! ¡hay que vivir a pesar de todo!
¡vivamos! ¡gocemos el mundo a nuestra manera!
un abrazo

maria candel dijo...

Me anoto Pedro, a esta tertulia desde la silla de enea, me recuerdan a las noches de verano, a la que nuestros mayores llamaban "coger la fresca"

Saludos desde Caracas

Rita dijo...

Hay que sacarle al día aunque solo sean 5 minutos para poder contemplar pasar el tiempo al lado de nuestra casa y ver como la primavera casi es verano.

Besos.

Joselu dijo...

Yo viví una infancia en que las vecinas sacaban su silla de enea a la calle y se dedicaban a hablar durante horas. Y los vecinos eran vecinos, es decir más que la propia familia. El progreso ha traído internet pero hemos perdido lo otro. Las redes existian ya, pero eran de ámbito de calle. Todos los que vivimos aquello sabemos del poder de aquellas conexiones que eran reales. Ahora las tenemos virtuales, pero falta el componente físico, la cercanía. el aliento. Tal vez el amor se haga en el futuro (que tal vez ya es presente) a distancia, sin contacto, mucho más higiénico.

Emilio Manuel dijo...

¿Sacar una silla de anea a la calle, para solamente mirar?, chico, ¡¡tu te has vuelto loco!!, primero, para la generación que no ha vivido la dictadura no sabe ni lo que es una silla de "anea" y segundo ¿salir a mirar sin hacer nada?, lo dicho, estás p'allá.

Saludos

Abejita de la Vega dijo...

En Campo Real sacaba mi silla a la puerta. Lo echo de menos. Si hiciera eso en la avenida del Cid, saldría en el Diario de Burgos.

JL Ríos dijo...

Es el tiempo lo único que no vuelve, desde luego. Y que, una vez pasado, no podemos comprar.

Un abrazo

LA ZARZAMORA dijo...

Aún quedan lugares, aún...
Besos, Pedro.