viernes, 24 de abril de 2015

Por masón, socialista y homosexual. La nueva documentación sobre el asesinato de Federico García Lorca


La noticia cultural de la semana ha sido la divulgación por la Cadena SER de la única documentación oficial conocida hasta ahora sobre la muerte de Federico García Lorca. Se trata de un informe elaborado en Granada el 9 de julio de 1965 por algún miembro de la 3ª brigada regional de investigación social de la jefatura superior de policía de aquella ciudad. El informe fue redactado a petición de Marcelle Auclair, periodista francesa que tenía la intención de redactar una biografía del escritor y quería documentar sus últimos días (Enfances et mort de García Lorca, aparecería en 1968 sin haber obtenido respuesta) . La cursó a través de la embajada de España en París y pasó por una cadena  de mando en la que se hallaron el embajador, el ministro de Asuntos Exteriores (Castiella) y el ministro de la Gobernación (Alonso Vega).

Esta documentación que ahora sale a la luz completa ha sido ya analizada por los especialistas en la materia y seguirá provocando reacciones en el futuro. En ella se aprecian algunas novedades. En primer lugar, que se trata de la confirmación oficial de que el asesinato de Lorca no se debió a un grupo de incontrolados ni a rivalidades internas dentro de los sectores golpistas que actuaban en la retaguardia como a veces se ha querido decir, sino a una orden expresa del Gobierno Civil puesto que fueron fuerzas dependientes de esta institución quienes sacaron a Lorca de la prisión y lo pasaron por las armas. Es la confirmación oficial de una sospecha defendida por los mejores especialistas. En segundo lugar, que se facilita alguna información diferente a la manejada hasta ahora puesto que se menciona que fue pasado por las armas junto a otro preso y no en la compañía que se barajaba hasta ahora y que su cuerpo fue enterrado en un lugar también diferente del que se pensaba y de difícil localización, según aprecia el redactor del informe.

Otras cosas afirmadas en este documento no son tan nuevas porque ya han sido suficientemente documentadas: el temor de Lorca a ser represaliado tras unos registros en la finca familiar en la que se hallaba le lleva a refugiarse en casa de los Rosales, de donde es sacado en un operativo que cuenta con una organización cuidadosa, y que se baraja como causa de la persecución y asesinato su condición de masón, socialista y homosexual.

El documento fue redactado 29 años después de los hechos ocurridos el 18 de agosto de 1936. El tiempo y los intereses de los implicados puede hacer confusa la información recabada. La rutina del documento y el carácter funcionarial de estos aspectos del régimen franquista puede engañarnos y hacernos creer todo lo que en él se afirma como si no se hubieran dado instrucciones orales para redactarlo tanto por instancias superiores como por las mismas autoridades locales que estuvieron implicadas en el asunto. Cuando uno lee detenidamente el documento saca la conclusión de que el asunto en 1965 era un tema muy sensible y podía resultar peligroso para quien redactara el informe y para quienes le dieran trámite sin más. De hecho, es muy significativo que el informe no lo firme nadie haciéndose responsable de lo que en él se indica y que se afirme con tanta rotundidad que el lugar de enterramiento del cuerpo del poeta sea tan difícil de localizar.

Desde mi punto de vista, estos documentos ponen de relieve varias cosas pero no tanto para 1936 como para 1965. Son más útiles para comprender lo que sucedía a mediados de la década de los sesenta y menos para esclarecer los hechos de 1936. En primer lugar, casi treinta años después no se podía negar que el asesinato de García Lorca fue ordenado por el gobernador civil. En segundo lugar, a esas alturas todavía se sentía como suficiente justificación del asesinato la condición de masón, socialista y homosexual de Lorca por parte de la rutina de la policía franquista. Pero hay algo más: unos años antes hubiera sido impensable que se hubiera dado traslado y curso oficial a un asunto así. En 1965 el régimen de Franco estaba en una situación complicada de cara a la opinión pública internacional: necesitado de abrirse al mundo y de homologarse parcialmente al mundo occidental, un embajador y dos ministros sienten que algo deben hacer sobre una petición cursada por una hispanista francesa aunque, finalmente, no se le respondiera y promueven una investigación que sería frenada, porque se vieron las implicaciones personales que podía tener y las consecuencias negativas sobre la imagen de Franco.

Y podía tener implicaciones. A la altura de 1965 la figura de García Lorca había crecido, su renombre era internacional y su peso histórico hizo que unos cuantos miembros de aquella dictadura pasaran unos días con dolores de cabeza. De hecho, la fama y el reconocimiento de la obra de Lorca no ha hecho más que ir en aumento y seguirá haciéndolo porque es, sin duda, uno de los grandes nombres de la cultura española más allá del mito nacido tras su asesinato.

Por último, una pregunta. ¿Cuántos documentos quedan aún aparcados, extraviados, ocultos, de aquellos tiempos sin que los investigadores puedan tener acceso libre tantos años después? ¿A quién puede molestar todavía que se esclarezcan los hechos por parte de los historiadores?

12 comentarios:

lichazul alqantar dijo...

las etapas oscuras de cualquier país siempre son piedra en el zapato de algunos que insisten en ideologías obsoletas

bss

DORCA´S LIBRARY dijo...

Hoy todavía hay gente con la misma forma de pensar que los que acabaron con la vida del poeta.
En el fondo, lo que más les molestaba, y sigue molestando a algunos, es su calidad de libre pensador.
Saludos.

Emilio Manuel dijo...

He preparado una pequeña entrada para mañana sobre el tema, no se si te resolverá alguna pregunta; te diré que muchos granadinos solo tenemos una pregunta, si está enterrado, que digan donde, todo lo demás ya lo sabemos.

Saludos

Abejita de la Vega dijo...

Matar a un ruiseñor.

Ele Bergón dijo...

Los documentos están ahí y aunque a veces no digan toda la verdad por intereses poco claros, se puede ir reconstruyendo, el esclarecimiento de los hechos.

Ya sabíamos que a García Lorca lo asesinó el Gobierno Civil y además por lo que dice el documento, pero es muy importante tenerlo escrito.

Besos

impersonem dijo...

Yo lo vi en eldiario.es.

Estoy de acuerdo con todo lo que dices...

Y sobre las preguntas que haces al final pues solo hace falta hacer un poco de análisis y echar un vistazo a lo que defiende cada cual.

Abrazo

Marina dijo...

Molesta a los mismos de siempre. Los mismos perros, los mismos collares.
Bss

Neogéminis Mónica Frau dijo...

Muy buena tu consideración. Esos trascendidos hablan más de lo que pasaba por los 60 que lo que en realidad sucedió antes, aunque por supuesto son un muy válido indicio.
Un abrazo

impersonem dijo...

Al hilo de tu publicación sobre Lorca, a lo mejor te interesaría echar un vistazo a este artículo.

http://www.eldiario.es/sociedad/documentos-prueban-asesinato-Lorca_0_380412999.html

LA ZARZAMORA dijo...

A los de siempre, Pedro, a los verdugos.
En trabajos de investigación sobre las fosas y la Memoria Histórica pese a las leyes aprobadas el 31/10/2007, siguen poniendo las mismas trabas de antes.
Y si no, es sencillo, te dicen que se han perdido, o quemado, y te quedas con la respuesta de siempre.

Y queda mucho, pero que mucho por remover.

Besos, Pedro.

Paco Cuesta dijo...

Lo sabíamos. Solo quedaba certificarlo

dafd dijo...

Precisamente el peso de una figura como la de Lorca vuelve más grave cualquier implicación en su asesinato.