jueves, 26 de febrero de 2015

La vida en círculos de Entre visillos y noticias de nuestras lecturas.


A pesar de que entramos en la ciudad de provincias en la que se desarrolla Entre visillos en sus fiestas patronales, pronto veremos que debajo del ambiente festivo las personas se mueven en círculo. Durante la primera parte de la novela todas las conversaciones son sobre las mismas cosas, una y otra vez. Martín Gaite las aborda con una naturalidad estilística que consigue dar mayor realismo a esa sensación. Especialmente los jóvenes y, sobre todo, las mujeres, quedan atrapados en ese círculo de conversaciones, de actividades y de calles. Otra sensación que angustia más al lector -porque, además, responde a la realidad de ese mundo provinciano-: todo sucede, como dice el título, entre visillos. Es decir, todos están atentos a lo que hacen todos. Martín Gaite resalta las miradas que vigilan a los que bailan o a los que hablan con otras personas y también cómo llega a la intimidad de cualquier casa -incluso la que se halla cerrada por un luto- la noticia que más puede alterar la emoción de una joven que se ha sentido atraída por un recién llegado a la ciudad. El lector recibe la intensidad de ese círculo asfixiante y tiene la sensación de que si volviera al año siguiente a los espacios -públicos y privados- en donde trascurre la acción, poco o nada hubiera cambiado y las conversaciones serían iguales aunque los personajes cambiaran.

De ahí la fragilidad de aquellas vidas, especialmente las de las mujeres. Todo está supeditado a que alguien cruce el salón de baile para sacarte a bailar o que llegue la carta oportuna que te saque de la rutina y solucione tu vida o que alguien de fuera abra la posibilidad de que existe otro mundo más allá de los límites conocidos. Mientras tanto, sin que haya más tragedias que las normales de una vida de aquellos tiempos, la opresión del ambiente se cierra sobre la biografía de estos personajes.

Noticias de nuestras lecturas

Mª del Carmen Ugarte comenta con acierto lo que supone hablar de Madrid para los jóvenes de provincias de la España de los cincuenta tal y como percibimos en la novela de Martín Gaite.

Coro Entreaguas, a partir del personaje de Rosa, comenta de forma sutilmente iluminadora la situación de las pobres chicas malas que aparecen en Entre visillos.

Mª Ángeles Merino se centra en la aparición de Pablo Klein en la ciudad de provincias, su llegada en tren y su forma de hacernos ver que aquel no es su mundo... No os perdáis sus excelentes ilustraciones que ayudan a contextualizar la lectura.

Pancho nos hace entrar en tren en la ciudad, con todo lo que eso significa oportunamente. Y añade unas ilustraciones que contribuyen a que pongamos imagen a lo narrado en Entre visillos.

Gelu comienza sus aportaciones sobre Entre visillos con una entrada que puede servir de iniciación a la lectura y puesta en situación para extraer a partir de ella lo mejor de las páginas de la novela. No te la pierdas.

Paco Cuesta escribe una entrada que ayuda a comprender mucho de lo que ocurre en Entre visillos: las emociones a flor de piel de los jóvenes encerradas en una ciudad de provincias, esperando que algo pueda romper la dinámica. Más que recomendable.

Don Quijote, ballet, en este año quijotesco 
de nuestro Club de lectura



El viernes pasado celebramos una reunión extraordinaria de la Asociación de Antiguos Alumnos y Amigos de la Universidad de Burgos y el Club de lectura en el Museo del Libro Fadrique de Basilea de Burgos, que tan amablemente nos presta sus instalaciones para nuestras actividades. Con motivo de la celebración del cuarto centenario de la publicación de la segunda parte del Quijote de Cervantes, el Aula de Danza de la Asociación promovió la proyección del ballet Don QuijotePara la ocasión se eligió la coreografía del ballet que para el American Ballet Theatre preparó en 1980 Mikhail Baryshnikov a partir de las clásicas de Marius Petipa y Alexander Gorsky. El ballet fue analizado por María López, profesora de Danza Clásica del Conservatorio Superior de Danza de Madrid María de Ávila y yo hice una aproximación al tratamiento escénico de la obra de Cervantes. Fue un encuentro agradable y académico que sirvió para iniciar las actividades quijotescas que llevaremos a cabo en el presente año.

Mª Ángeles Merino reseña el acto en una entrada en la que podéis encontrar fotografías y todos los detalles.

Y para recordarnos la lectura del Quijote que hicimos en este club, Luz del Olmo publica unos grabados quijotescos gracias a Miguel Vivanco, siempre tan atento con estas cosas.

Ya sabéis que recojo en estas noticias las entradas que hayáis publicado hasta el miércoles anterior. Si me he olvidado de alguna, os agradezco que me lo comuniquéis.

Podéis consultar el listado con los títulos del presente curso y las condiciones de participación en este enlace.

4 comentarios:

Abejita de la Vega dijo...

Julia rompe el círculo, Natalia lo romperá algún día, Elvira ante la imposibilidad de romperlo se queda dentro para siempre. Pablo lo ve desde fuera, tal vez esté en otros círculos.

Los que se quedan dentro se acomodan al círculo y buscan una salida falsa, una evasión que puede ser el cine, los toros, la moda, el cotilleo´...

Carmen Martín Gaite era una muchacha burguesa, hija de un notario. Pero se asfixiaba...y escapó.

Disfrutamos del acto del viernes pasado, para mí fue un descubrimiento la aleación don Quijote ballet ruso.

Besos, Pedro.

Paco Cuesta dijo...

Resultaría muy interesante conocer la opinión de los jóvenes de hoy frente a esa situación social.

José Luis Ríos Gabás dijo...

Una vida bastante constreñida, eso es cierto y se refleja muy bien en el libro, al menos por ahora. Me está gustando mucho, como la mayoría de los que leemos, vamos.

Un abrazo

pancho dijo...

Bueno, los círculos están para romperlos. Hay que luchar para salir del redondel por la puerta grande.