domingo, 21 de diciembre de 2014

Juan Ruesga: Escenografía y espacio escénico. Del Teatro Independiente al Teatro Público Andaluz (1970-1996)


El pasado viernes se defendió la Tesis doctoral presentada dentro del Programa de Doctorado de Teoría de la literatura y el arte y literaturas comparadas de la Universidad de Granada por Jara Martínez Valderas bajo la dirección de la profesora Mª Ángeles Grande. Conozco a la doctoranda desde hace años y me consta su vocación docente e investigadora, su capacidad para la gestión y su amor por las artes escénicas, a las que dedica su vida como profesora y como profesional. De ella se puede esperar, tras llegar al máximo grado académico, una carrera brillante.

Su trabajo trata sobre Juan Ruesga: Escenografía y espacio escénico. Del Teatro Independiente al Teatro público andaluz (1970-1996) y se centra en esa primera etapa de la carrera como escenógrafo de Juan Ruesga, uno de los nombres más importantes en esta especialidad en la historia del teatro español de las últimas décadas, la que trascurre desde sus inicios hasta que ocupara la dirección del Centro Andaluz de Teatro (CAT). La relevancia de la obra de Ruesga es suficientemente conocida pero hasta ahora estaba falta de un estudio como este, que la ya doctora haría bien en continuar, tal y como se ha comprometido, hasta completar todo el resto de su trabajo, no solo como escenógrafo sino también como gestor y como dinamizador del mundo cultural, así como profundizar en las relaciones entre la condición de escenógrafo de Ruesga y su faceta como arquitecto. La Tesis, que espero se publique en breve aparte de que pueda ser accesible en el repositorio institucional, plantea primero un interesante debate metodológico sobre el concepto de escenografía y escenógrafo y su posición dentro de un proyecto teatral para pasar después a analizar la teoría escenográfica de Ruesga y sus trabajos en el período estudiado.

Aparte de la alta calidad del trabajo y de la importancia de la figura de Ruesga para la escenografía española, este estudio es oportuno y necesario:

1º- Suele despreciarse en el mundo académico encorsetado trabajar sobre hechos recientes o sobre autores vivos. Es un error. Igual que es indispensable que se estudie el pasado para comprenderlo desde nuestro presente, la Universidad debe ser una institución viva y atenta a las cuestiones que se dan en cada momento. Cuando algo cobra la suficiente importancia, hay que abordarlo.

2º.- Los intelectuales y artistas que vivieron los años de la Transición comienzan a tener una edad en la que, sin dejar de ser personas activas, comienzan, por mero hecho biológico, a desaparecer. No estudiarlos cuando todavía nos pueden aportar la memoria del tiempo que vivieron puede causar lagunas en el conocimiento.

3º.- La documentación que pueden aportar los que vivieron aquellos tiempos como protagonistas es esencial para la historia. Debe catalogarse, archivarse adecuadamente y ponerse a disposición de los investigadores antes de que desaparezca irremediablemente como ha sucedido tantas veces. Salvo casos excepcionales, el legado de los intelectuales y artistas de las últimas décadas, anda disperso, sin registrar y sin digitalizar.

4º.- El ejemplo de este necesario trabajo sobre Juan Ruesga nos pone sobre la mesa varias cosas. En primer lugar, los pocos estudios ambiciosos que existen en España sobre el campo de la escenografía teatral -y sobre la gestión teatral, la interpretación, etc.-. En segundo lugar, la necesidad de monografías concretas que construyan el conocimiento de un fenómeno tan importante para la historia de la escena y para la cultura española como fue el del Teatro Independiente de los años sesenta en adelante para que podamos llevar a cabo con eficacia trabajos de carácter general. Algunos hay, por supuesto, no estamos ante un campo desolado en el conocimiento, pero sí falta el que exponga en todos sus aspectos los logros y la evolución posterior y que pueda abarcar -a partir de esos estudios parciales- todas las caras: artistas concretos, grupos, ideologías, estéticas, formación, gestión, relaciones con el teatro comercial y con la administración -franquista, postfranquista y democrática, central y autonómica-, etc. Sin ocultar, por supuesto, las deficiencias, las incoherencias y algunas de sus varias miserias. Todo ello debe estudiarse y documentarse de una manera que solo ahora es posible y provocar un debate tanto de corte histórico como de corte ideológico y estético.

Tenemos que felicitarnos, por lo tanto, de que aparezcan trabajos como el realizado por Jara Martínez Valderas bajo la dirección de Mª Ángeles Grande dedicado a una de las grandes personalidades del teatro español contemporáneo como Ruesga. Para los tres mi felicitación.

4 comentarios:

pancho dijo...

Y los de fuera también tenemos que felicitarnos porque comprobamos que se trabaja en la Universidad. Los jetas son la excepción. Esperamos todos.

María del Carmen Ugarte García dijo...

Mi enhorabuena a Jara, al teatro y a la Universidad.

Gracias, profesor Ojeda, por mantenernos al día de lo que pasa en el mundo.

Myriam dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Myriam dijo...

Felicitaciones a la flamante doctora Jara Martinez V. y gracias por darme a conocer un escenógrafo de la talla de Juan Ruesga, cuyos trabajos me gustaría disfrutar algún día. Coincido contigo en que el minucioso y concienzudo relevamiento de lo actual es tan importante como el de lo histórico-arqueológico y sólo beneficia a nuestro acervo cultural.

Abrazos (a ti) y saludos (a los demás)