lunes, 21 de julio de 2014

Un día te dirán que salgas


- Un día, sin saber cómo, te dirán que salgas. Que solo puedes llevarte aquello que puedas cargar, lo que puedan soportar tus fuerzas. Primero darás vueltas a la manzana en la que se halla la que era tu casa pero las miradas de tus vecinos te echarán de allí. Buscarás refugio en los rincones recordados de tu ciudad, en donde viste otros como tú pero será tu propia mirada reflejada en el espejo de un escaparate la que te expulse y tomarás un tren hacia cualquier parte. La pobreza huele, pero tú ya no lo adviertes. Hubo un momento en el que pudiste coger una antorcha pero te dieron un pedazo de pan y comiste. Hubo un momento en el que pudiste increpar al alcalde pero un escolta te apartó y otros te empujaron haciéndote a un lado y la megafonía no dejaba escuchar tu voz. Un día encontraste una hoja suelta de una revista y leíste que tú tenías la culpa porque no habías sabido ser individuo y cambiar tu situación. Otro día hallaste un paraguas roto en un día de sol y lo pusiste entre las más preciadas pertenencias. Hiciste balance y allí ya no se hallaba ni una sola de las cosas que recogiste en tu casa antes de abandonarla.

10 comentarios:

elisa lichazul dijo...

nada traemos
nada nos llevamos
ni siquiera los huesos
todo queda en este planeta
incluyendo nuestros sueños y recuerdos

bss

ser pobre de cosas es algo transitorio y superable
pero ser pobre de alma eso es irremediable

impersonem dijo...

Es triste... muy triste... muy actual... muy muy muy... nadie está exento... todos en peligro...

... la solución no está en el cada uno, está en el todos... estamos en la gran encrucijada del destino... es preciso juntarnos y convenir hacia dónde queremos ir...

... sí, sí, es triste la fotografía y es triste el texto... camino del destierro de la vida... hasta esos arrabales donde el olvido lo abraza todo...

Campurriana Campu dijo...

Triste. Muy real.

José Núñez de Cela dijo...

Hay quienes deambulan eternamente contra su voluntad. Todos los demás somos cómplices de ese extravío.

Tremendamente conmovedor.

Saludos!

Luis Antonio dijo...

A muchos ya se lo han dicho y otros tantos temen que se les pueda decir cualquier día. Mientras, la impotencia nos corroe...

Paco Cuesta dijo...

La duda entre antorcha y trozo de pan persiste. Uno lleva aquella con orgullo, procurando que no se apague pero llega la noche y solo proyecta sombras. Entonces tomamos el trozo de pan y olvidamos la antorcha que lentamente se va consumiendo.
C'est la vie

Edurne dijo...

Estos últimos días he sufrido dos impactos de este tipo. un chico como de cuarentaitantos, con una pinta estupendísima, vamos que había comido y dormido bajo techgo hasta hace dos días, y un señor de unos sesenta, también, impecable. O sea, lo que quiero decir es que no estaban deteriorados por la calle, ni embrutecidos, tenían un color normal, pero con una expresión de miedo, sustos, incertidumbre, angustia... recién expulsados del Paraíso.

Nos puede pasar a cualquiera.
cada vez me da más miedo este mundo.

Besos asustados.

DORCA´S LIBRARY dijo...

Se quedan con tu casa, pero también con el sudor de tu frente que pusiste en conseguirla. Y encima la quieren para tenerla vacía, dejando que se deteriore. Si a ellos no les hace falta tantas casas como han robado ¿por qué no se las dejan a los que han trabajado por ellas?
Esto no es un tema económico, es un tema de selección. Apartan a los que no les sirven, y el resto nos quedamos mirando sin hacer nada. ¿No os suena esta escena de otro tiempo perteneciente al siglo pasado?

José Luis Ríos Gabás dijo...

Bueno, el poder, el de hoy pero el de siempre también, nos culpabiliza, si nos dejamos.

Un abrazo

dafd dijo...

Muy bueno