martes, 22 de julio de 2014

En La Pérgola.


Se han abierto los bailes de verano en La Pérgola. El mundo seguirá girando. ¿Por qué no había de hacerlo? Te llevaré a bailar y que no corra el aire entre tu risa y la mía. Bailar hasta que todo dé la vuelta a la Tierra y nos alcance, con el mismo vestido que traías hoy, el de los tirantes rebeldes. Ponte tus mejores zapatos. Y el brillo de tu rostro y tu mirada espejada en mis ojos negros. Baila conmigo, amor, hasta que pasen todos los años y los inviernos se hagan veranos. Aunque yo no sepa bailar, qué importa mi torpeza si tú llevas el ritmo y la perdonas. Procuraré no pisarte mientras, pecho a pecho, siento tu corazón llegar al Campo Grande.

8 comentarios:

elisa lichazul dijo...

quien canta y baila sus males espanta

bss y buena semana Pedro

Pamisola dijo...

Recuerdo cuando había actuaciones de gente conocida, eran otros tiempos más soñadores, incluso para los que sólo escuchábamos al pasar.

Besos

Omar enletrasarte dijo...

una prosa que parece decir aquello que alguna vez quisimos decir,
ojalá en esta hora, diga lo que has de hacer
un abrazo -el de siempre-

Joselu dijo...

Un bello poema de amor.

José Luis Ríos Gabás dijo...

Es una entrada para iniciados. He visto que Campo Grande es un parque de Valladolid, en el que hay una estatua dedicada a un fotógrafo. Aparentemente ese baile es auténtico, quiero decir que no es una imitación de los que se hacían, probablemente allí, hace tiempo. He estado en muchos, creo que es de recibo decir muchísimos bailes parecidos a ese, arriba en el escenario, tocando el piano. Me alegra saber que hay, al menos uno, que se mantiene.
Cuando yo era joven la mejor orquesta de Burgos que conocía, que no de Valladolid, era una que se llamaba "Gigante", como la película. Burgos estaba, entonces, muy lejos, no como ahora.

Un abrazo

José Luis Ríos Gabás dijo...

Me dejo algo: las personas que bailan, la mayoría de cierta edad, van "vestidas" de verano, diría yo, algo que ocurre donde el tiempo no es tan caluroso como donde yo vivo. Eso me gusta, siempre.

Un abrazo

Paco Cuesta dijo...

El "chunda chunda" a sustituido al encanto del "agarrao"

impersonem dijo...

Me gusta el texto... está lleno de magia y de dulzura...

Abrazo.